<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed version="0.3" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns="http://purl.org/atom/ns#"><title><![CDATA[LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR]]></title><link rel="" type="" href="" title=""/><link rel="http://blogs.ya.com/lo-mejor/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lo-mejor/atom.xml" title="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR"/><id><![CDATA[ID]]></id><tagline><![CDATA["La vida es aquello que nos ocurre mientras hacemos otros planes" John Lennon]]></tagline><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><entry><title><![CDATA[ATRAVESAR LAS LÍNEAS ENEMIGAS]]></title><link rel="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lo-mejor/atom.xml" title="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200601]]></issued><modified><![CDATA[200601]]></modified><created><![CDATA[200601]]></created><summary><![CDATA[ATRAVESAR LAS LÍNEAS ENEMIGAS]]></summary><author><name><![CDATA[Brigantis]]></name></author><dc:subject><![CDATA[ATRAVESAR LAS LÍNEAS ENEMIGAS]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/lo-mejor/c_19.htm"><![CDATA[Me hago tantos propósitos a lo largo del año, que no se me ocurre ninguno especial para estas fechas. Me paso la vida haciéndome propósitos: cuándo la báscula me martiriza, cuando tengo un desengaño amoroso, los lunes de resaca… Y debo reconocer que se me da muy mal cumplirlos. Pero aún así me apetecía tener mi Propósito Especial de Año Nuevo, como todo el mundo, porque me da mucha envidia la gente que empieza el año con el iluso deseo de mejorar algunas cosas. <br/>He sopesado algunas posibilidades, como el inglés, la informática o el gimnasio, pero como Propósito Especial de Año Nuevo me parece que están ya un poco vistos. Lo de ser buena persona, no martirizar a mi vecina, dejar salir a la gente del metro  y esas cosas… es que me sale fatal, y sé que voy a fracasar. Así que para qué perder el tiempo.<br/>Pero sin duda este año hay un Propósito Especial que está arrasando: dejar de fumar. Y como yo me dejo arrastrar fácilmente por las masas, es posible que lo elija. Sí, dejar de fumar está de moda, es el Propósito Estrella. Si lo consigues eres como un soldado que ha atravesado las líneas enemigas, ha sido capturado, pero ha conseguido volver. Un héroe. Y te puedes permitir el lujo de dar lecciones y sermonear a los desdichados fumadores. <br/>Sí, me lo propongo: este año dejaré de fumar, abandonaré el tabaco para siempre, liberaré mis pulmones de tan repudiable vicio. El único problema es que yo sólo fumo en las bodas. A ver si tengo alguna…<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[UN HOMBRE SIN CAMISETA]]></title><link rel="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lo-mejor/atom.xml" title="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200512]]></issued><modified><![CDATA[200512]]></modified><created><![CDATA[200512]]></created><summary><![CDATA[UN HOMBRE SIN CAMISETA]]></summary><author><name><![CDATA[Brigantis]]></name></author><dc:subject><![CDATA[UN HOMBRE SIN CAMISETA]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/lo-mejor/c_18.htm"><![CDATA[Algo flota en el ambiente estas Navidades, que me tiene desasosegada. Trato de relajarme, de concentrarme en mis lecturas, de ser metódica y ordenada, de mirar escaparates, de disfrutar de largos paseos por el campo… Pero no puedo, soy incapaz de llevar la vida sosegada y rutinaria de siempre. Lo reconozco, he perdido la serenidad. No os lo vais a creer, pero los hombres guapos me persiguen. Y no es que me persigan en plan buscar rollo conmigo, es que me los encuentro por todas partes! He reflexionado largamente sobre ello, pero todavía no he descubierto si se trata de un efecto óptico o de una coincidencia estadística. El caso es que, allá donde voy, en cualquier circunstancia y situación, en estas fechas no hago más que cruzarme con chicos condenadamente guapos. Yo trato de ignorarlos, de fingir indiferencia, porque a mí estas cosas me desestabilizan mucho, pero ellos aparecen por todas partes. No sabéis que incomodidad, que sensación tan perturbadora. Yo no quiero verlos, pero ellos insisten en aparecer. Voy yo sentadita en el metro, tan ricamente, leyendo a Bertrand Russell en plan superintelectual, como muy por encima del bien y del mal, cuando entra en el vagón un hombre que me deja sin respiración, por la sencilla razón de que está como un queso. Y venga, es que ya me desestabiliza. Yo trato de no mirarlo, clavo mis ojos en “Principios de Reconstrucción Social”, leo el mismo párrafo veinte veces, pero no me entero de nada porque estoy escuchando una vocecita en mi cabeza que me dice: “¡Dios mío, es guapísimo, es guapísimo…!”. ¿Pero de dónde diablos han salido todos estos apuestos hombres? ¿Dónde estaban hace tan sólo un mes?<br/>Lo único que se me ha ocurrido para tranquilizarme es irme al gimnasio a gastar energía, a ver si así puedo volver a salir a la calle sin peligro de darme una bofetada contra una farola mientras voy por ahí mirando hombres guapos con cara de tonta. El caso es que estos días mi gimnasio está casi vacío, así que sólo estábamos una chica y yo. Después de varios abdominales, dorsales y lumbares conseguí relajarme, empecé a tranquilizarme sintiéndome a salvo de ese batallón de hombres irresistibles que me asedian. Y de repente: entra ÉL. Dios mío, esa piel trigueña, esos ojos verdes, esos bíceps perfectos, esa mandíbula cuadrada… ay Señor, que me va a dar un pasmo. Me concentro en el ejercicio, pongo más peso en la máquina, no puedo levantarlo, quito peso de la máquina, se me cae la toalla al suelo, me agacho a por la toalla. Y mientras yo estoy en estas, fingiendo que mantengo el control sobre mí misma, va el muy desconsiderado y … ¡se quita la camiseta! Me pillo un dedo con las pesas. Super-indignada me dirijo a él furibunda para llamarle la atención por su ultraje, por andar por ahí sin camiseta irresponsablemente.<br/><br/>- ¿Te parece bonito hacer estas cosas? ¿Te gustaría que yo me quitara la camiseta?- le grito cegada por la furia.<br/>- Pues la verdad, sí que me gustaría…<br/><br/>Dios. Es imposible razonar con un hombre.<br/> <br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[UN CADÁVER EN MI SALÓN]]></title><link rel="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lo-mejor/atom.xml" title="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200512]]></issued><modified><![CDATA[200512]]></modified><created><![CDATA[200512]]></created><summary><![CDATA[UN CADÁVER EN MI SALÓN]]></summary><author><name><![CDATA[Brigantis]]></name></author><dc:subject><![CDATA[UN CADÁVER EN MI SALÓN]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/lo-mejor/c_17.htm"><![CDATA[Maldito consumismo. Ya está aquí la Navidad y yo no paro de hacer compras frenéticamente, que tengo la tarjeta de crédito que pega chillidos cada vez que la saco de la cartera. Es que claro, empezar de cero es muy duro: yo no tengo árbol, ni bolas, ni cintas, ni belén… Y es que la paga extra ya la tengo medio empeñada desde septiembre. Así que se me ocurrió hacérmelo en plan alternativo, buscando ideas originales con las que, por cuatro perras, dejase a las visitas epatadas por mi imaginación y buen gusto. El caso es que pensé: vamos a aprovechar los recursos que ya tenemos, y se me ocurrió reciclar mi ficus, convirtiéndolo en un árbol de Navidad que despertara la admiración general. Me compré un spray de nieve en chinel (o sea, la tienda de chinos de mi barrio), y me puse manos a la obra. Os diré que el resultado fue bastante satisfactorio. Sin embargo, al día siguiente el cadáver de mi ficus yacía en mi salón. Fue horrible, no sabéis qué disgusto. Es terrible que se muera tu ficus, pero que se muera en Navidad es traumático.<br/>Para superarlo me fui a por los turrones. Me quedé ojoplática en medio del supermercado: ¡hacen turrones de todos los sabores posibles! Hay de café irlandés, de queso con arándanos, de arroz con leche, de tarta de santiago, de tomillo… Coño, si hasta los hacen de pétalos de rosa… Recuerdo que cuando yo era pequeña teníamos el blando, el duro, y ya en plan superoriginal el de chocolate de Suchard, que era una cosa así como el Crunch. Y se acabó. Pero los tiempos han cambiado, y yo me estoy temiendo que saquen el de arroz tres delicias o el de cocido madrileño, que son los únicos que faltan.<br/>También me he tirado a la calle para comprar los regalos. Yo los compro en tiendecitas pequeñas. En Navidad siempre intento mantenerme alejada de los centros comerciales, porque me producen un irrefrenable odio hacia la humanidad, instintos asesinos. Y eso en estas fechas está muy feo. La gente te empuja, te atropella con el carrito del niño y es capaz de matar por el último Action  Man. El año pasado me peleé con una señora por un jarrón chino monísimo:<br/><br/>-Niña, suelta el jarrón que lo he visto yo primero.<br/>-¡Pero señora, que lo tengo yo!- (agarrándome a él como náufrago a su tabla).<br/>-Y ella venga a zarandearme- ¡Que horror de juventud, ya no hay respeto a los mayores!<br/>-¡Señora, que no me empuje, que va usted a tirar el jarrón!<br/>-A ver, pija impertinente, suelta el jarrón que es mío. <br/>-¡Señora, que me quema con el cigarro!- Y claro, el jarrón se cayó y entonces apareció el encargado. Yo le dije que había sido culpa de la señora que estaba a nuestro lado mirando los marcos de artesanía, que estaba disimulando la muy perra. Y me echaron de los grandes almacenes. <br/><br/>Así que yo huyo de las multitudes, porque no quiero empañar mi espíritu navideño cruzándole la cara a nadie. Además, comprar en tiendecitas pequeñas es más progre, las dependientas tienen una paciencia infinita, y no te fríen con la calefacción. Todo son ventajas. <br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR]]></title><link rel="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lo-mejor/atom.xml" title="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200511]]></issued><modified><![CDATA[200511]]></modified><created><![CDATA[200511]]></created><summary><![CDATA[LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR]]></summary><author><name><![CDATA[Brigantis]]></name></author><dc:subject><![CDATA[LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/lo-mejor/c_16.htm"><![CDATA[Me muero de ganas de hacerme vieja. En la vejez, estoy convencida, me espera la libertad. Creo que, en contra de lo que nos cuentan, la genuina edad de la rebeldía no es la adolescencia, es la vejez. A los quince años no eres rebelde, simplemente estás perdido. Y te sientes constreñido por las normas de tus padres, de tus profesores, de tu pandilla... Cuando pasas de los sesenta es cuando de verdad haces lo que te da la gana. Nunca antes. Deseo que llegue esa época en la que pueda echarme una cabezadita donde me plazca, o dejar la dentadura sobre la mesa con total naturalidad, reírme de las cremas antiarrugas, y sobre todo, nunca, jamás en la vida, por los siglos de los siglos, volver a arrancarme un sólo pelo de mi cuerpo. Luciré un frondoso bigote y me deleitaré mesando los enormes pelos que saldrán de mi barbilla. Y ya no tendré que ser dulce y encantadora. Pienso ser una vieja cascarrabias. Además, a esa edad nadie te pregunta si tienes novio o si no encuentras marido. Porque a esa edad, ¿a quién le importa que se te haya pasado el arroz? Harta de depilarme en vivo, salir con capullos, equivocarme, guardar la compostura y volver a equivocarme otra vez, me consuela pensar que llega un momento en la vida, en que lo hecho, hecho está.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Los trapitos de Leticia Ortiz]]></title><link rel="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lo-mejor/atom.xml" title="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200511]]></issued><modified><![CDATA[200511]]></modified><created><![CDATA[200511]]></created><summary><![CDATA[Los trapitos de Leticia Ortiz]]></summary><author><name><![CDATA[Brigantis]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Los trapitos de Leticia Ortiz]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/lo-mejor/c_14.htm"><![CDATA[No puedo con Leticia Ortiz. No la soportaba cuando daba el telediario, así que ahora que tengo que mantenerla se me remueven los hígados. Es que cuando la veo luciendo modelitos a cargo de los Presupuestos Generales del Estado (a los que contribuyo con mi mísero sueldo), mientras yo me espero a las rebajas de Zara, se me llevan todos los demonios. Y es que no repite uno! No sé qué hará con ellos, porque después de estrenarlos desaparecen de su fondo de armario. Por lo menos podía rifarlos.<br/>Y es que la Familia Real nos sale carísima. Éste año 13.000.000 de euros (caculad en pesetas…).Y encima cada vez son más a mantener, porque no dejan de traer vástagos al mundo… Claro, como les compramos nosotros los pañales!<br/>Con esto del parto de Leticia Ortiz estoy que no duermo. No paro de echar cuentas, me paso las noches pensando: ahora los pañales y los potitos, luego la guardería bilingüe y las clases de equitación, luego los trapitos para asistir a puestas de largo, cenas de gala, y eventos varios, después la Universidad de Princetown y el MBA, y por supuesto viajes de placer, veraneos en Palma, yates de lujo y una boda por todo lo alto. Es que es una pasta. Y los medios de comunicación encantados: que va a parir, que está a punto, que ya viene, que sí que sí... que ya ha parido, que vamos a cambiar la Constitución. ¿Pero es que nadie más ha dado a luz en este país? <br/>Y luego a los pelotas de las televisiones, salvo honrosas excepciones (Dios salve a Peñafiel), se les llena la boca alabando a la nueva lady di. La más mona, la más lista, la más intelectual, la super profesional, la reina de las presentadoras del telediario, la mujer actual que viene a salvar a España. Pues coño, que se presente a las elecciones este fenómeno de la naturaleza. Que funde un partido político, o mejor una religión de masas. Que semejante talento no se puede desperdiciar en presenciar desfiles militares con cara de fastidio y parir hijos que veraneen en Marivent. <br/>Nada, ni Doña Leticia, ni Su Alteza Real, ni Princesa de Asturias, ni la Leti. Para mí Leticia Ortiz a secas. Y no puedo con ella.<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[POTRO DE TORTURA]]></title><link rel="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lo-mejor/atom.xml" title="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200510]]></issued><modified><![CDATA[200510]]></modified><created><![CDATA[200510]]></created><summary><![CDATA[POTRO DE TORTURA]]></summary><author><name><![CDATA[Brigantis]]></name></author><dc:subject><![CDATA[POTRO DE TORTURA]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/lo-mejor/c_13.htm"><![CDATA[Tengo un secreto. No se lo he dicho a nadie, porque temo ser juzgada. Los viernes me escabullo con sigilo, con una bolsa de deporte en la mano. Nadie se pregunta a dónde voy. Me da miedo que alguien me descubra y entonces tener que confesarlo: Sí, está bien, es cierto. Yo hago Pilates. <br/>No me malinterpretéis, no soy nada de eso que estáis pensando (y quitáoslo de la cabeza, bajo el nick Brigantis no se esconde Terelu Campos). Yo soy normal, lo que pasa es que las clases de Pilates me entran en la cuota del gimnasio. Así que los viernes me pongo las zapatillas y me voy a hacer esas contorsiones imposibles, rodeada de cuatro o cinco barbie-deportistas. <br/>A mí me habían contado que el pilates era algo así como una mezcla de yoga y estiramientos, y que te dejaba un cuerpo escultural. Así que yo pensé, ¡menudo chollo, estás una horita haciendo estiramientos y te pones cañón! Pero decir que el Pilates son estiramientos es como decir que Lucía Etxebarría es una gran escritora, o sea, una tomadura de pelo.  Para que os situéis, una clase de pilates es como una sesión en un potro de tortura de la Santa Inquisición. Cómo serán los estiramientos de marras, que hay gente que dice que en tres clases se le han quedado cortos los pantalones. Durante la clase aguanté como pude el suplicio, sobre todo por no quedar mal con las barbie-deportistas, que me sacan diez años. Pero al día siguiente no podía levantarme de la cama. Yo no sabía por qué me encontraba tan mal, me tomé la fiebre, comprobé mi pulso y llamé a mi hermana para consultarle. Me dijo: Ay que horror, que seguro que es la gripe de los pollos! Le llamé gilipoyas, le colgué el teléfono y me tomé un antigripal por si acaso. Cuando llegó el médico y me encontró postrada en el lecho del dolor, después de unas cuantas comprobaciones me preguntó: -¿hizo usted ayer algún esfuerzo sobrehumano?- yo me tapé con la sábana hasta la nariz, y roja de vergüenza confesé: -Bueno, he hecho Pilates, pero es que era nivel avanzado...<br/>El doctor me aseguró que era el trigésimo sexto caso de post-pilates que atendía en un mes, pero que hasta ahora los casos se circunscribían al Barrio de Salamanca. Al parecer, soy el primer caso en los suburbios. <br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[EL ELEGIDO]]></title><link rel="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lo-mejor/atom.xml" title="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200510]]></issued><modified><![CDATA[200510]]></modified><created><![CDATA[200510]]></created><summary><![CDATA[EL ELEGIDO]]></summary><author><name><![CDATA[Brigantis]]></name></author><dc:subject><![CDATA[EL ELEGIDO]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/lo-mejor/c_12.htm"><![CDATA[Tengo un nuevo compañero de piso. Qué se le va a hacer, son los daños colaterales del boom de la vivienda. Si me paro a pensarlo, es surrealista. Pones un anuncio en el periódico, entrevistas a una persona y a las cuarenta y ocho horas está en pijama preparándose la cena en tu cocina. Ni siquiera con mis ligues voy yo tan rápida.<br/>La selección de la persona adecuada para convivir contigo es todo un arte. En una entrevista de siete minutos debes decidir si vas a permitir que ese tipo te vea a diario con la mascarilla puesta y las zapatillas del Carrefour. Un estrés.<br/>Cuando mi nuevo compañero vino a ver el piso, supe que ÉL era EL ELEGIDO. Es feíto (no traerá mujeres a casa), es informático (se pasa el día haciendo horas extras), viaja mucho (un buen compañero de piso es un compañero de piso ausente) y se pasa el día hablando de su pueblo (se irá todos los fines de semana...).<br/>El único inconveniente es que es parecidísimo a Alfredo Landa en sus mejores tiempos, y me mira como si yo fuese una sueca de esas de las películas de los años sesenta (le saco dos cabezas). Temo que empiece a perseguirme por toda la casa... Pero en fin, nadie es perfecto.<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[INTERMINABLES PIERNAS]]></title><link rel="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lo-mejor/atom.xml" title="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200509]]></issued><modified><![CDATA[200509]]></modified><created><![CDATA[200509]]></created><summary><![CDATA[INTERMINABLES PIERNAS]]></summary><author><name><![CDATA[Brigantis]]></name></author><dc:subject><![CDATA[INTERMINABLES PIERNAS]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/lo-mejor/c_11.htm"><![CDATA[Tengo una amiga cuyo único mérito laboral son sus interminables piernas... ¡pero no sabeis qué pedazo de mérito! No tiene carrera, no habla idiomas, no le interesa la informática... pero ha llegado mucho más alto de lo que yo pueda soñar jamás. Recuerdo que en una ocasión nos presentamos juntas a una entrevista de trabajo. Mientras yo reunía un montón de certificados, cartas de recomendación y diplomas, ella se dedicó a ponerse un carmín rojo que, según dice, tiene un efecto fulminante sobre los hombres. Por supuesto, consiguió el puesto. Yo monté en cólera, y muerta de envidia, le llamé desvergonzada. Se atusó su melena azabache y me dijo: “Si Dios me hubiera dado una gran inteligencia, no tendría que usar carmín...” En el fondo tiene su mérito, porque vivir de enseñar las piernas no es tan fácil como parece. Yo, las veces que lo he intentado, he salido escaldada. Recuerdo que una vez, queriendo imitar a mi amiga, me fui a una entrevista de trabajo con una minifalda que rozaba la inexistencia, y con el famoso carmín rojo atrapa-hombres. Cuando abrí la puerta de aquel despacho y me encontré con una entrevistadora, creí morirme. Supongo que me falta talento. Desde entonces he vuelto a los métodos tradicionales y estoy tratando de mejorar mi currículum. En fin, si Dios me hubiera dado unas buenas piernas, no tendría que usar mi inteligencia...]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Calentador]]></title><link rel="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lo-mejor/atom.xml" title="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200509]]></issued><modified><![CDATA[200509]]></modified><created><![CDATA[200509]]></created><summary><![CDATA[Calentador]]></summary><author><name><![CDATA[Brigantis]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Calentador]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/lo-mejor/c_10.htm"><![CDATA[El calentador de mi casa sigue sin funcionar, así que se me están poniendo los muslos duros como piedras, pero el humor se me está poniendo de perros.  Y es que ducharse en agua fría a las siete de la mañana es altamente cabreante. En cuanto pongo un pie en la bañera intento neutralizar la sensación de dolor cantando a voz en grito eso de “quién es ese hooooombre, que me mira y me desnuda... la la la la la la la, laaaa... nadie me lo quiiiiiiiiitaa..”, pero entonces los que se cabrean son los vecinos. <br/>El otro día vino una fontanera a arreglarlo, dio los buenos días, se cargó una pieza, la cambió, cobró ochenta euros y se fue. Digo yo que los ochenta euros serían por los buenos días... El caso es que me da un poco de vergüenza llamar a la empresa para protestar, no sea que se crean que soy misógina. <br/>Hablando de problemas domésticos, también este fin de semana he tenido problemas con mi compañero de piso. El sábado por la noche, estaba yo con el culo en el sofá y los pies en la mesa, con mi mantita de Iberia y mis zapatillas de Carrefour, dispuesta a ver a Gemma Ruiz Cuadrado (la ex de Álvarez Cascos) largando en un programa del corazón a cambio de pasta (que hay que ver lo que ha degenerado la alta sociedad). Lo mejor de la entrevista fue cuando dijo, en plan super-progresista, que nadie necestiaba una vivienda más allá de sus necesidades (frase antológica donde las haya). Eso sí, ella vive en un pisazo de 200 m2 en la calle Serrano, se ve que sus necesidades sí que van más allá...<br/>Bueno, pues en estas me hayaba yo, dispuesta a dejarme narcotizar por la caja tonta, cuando llaman al timbre y mi compañero me dice que son unos amigos a los que ha invitado. Así que se plantan siete tíos en mi casa, cargaditos de cervezas, cocacolas y Dic, y me montan un botellón en medio del salón, que no podía yo ni escuchar las tonterías que decía la ex del ministro. Seguí acurrucada en el sofá, subiendo el volumen del televisor hasta límites insospechados y trataba de ignorar a aquella panda de cenutrios. Pero cuando uno de ellos al que se le salía el whisky por las orejas, se sentó a mí lado, me miró medio vizco y me dijo "¿vienes mucho por aquí, tía?", se me acabaron de hinchar las narices y los saqué a todos a escobazos del piso. <br/>No es la primera vez que mi compañero de piso hace algo así. Un día llegué a mi casa a la una de la mañana y me encontré el salón tomado por su familia. Estaban todos acomodados en los sillones y en sacos de dormir y roncaban como angelitos, sus padres, sus hermanas, su hermano, su cuñada y un gallo, que no habían querido dejarlo en el pueblo. Lo juro que es cierto. No quise encender la luz para no despertarlos, y como no veía un pijo y además me había pimplado dos daiquiris, acabé pasándoles por encima a todos los que dormían en el suelo. Un horror. Por supuesto, a las seis de la mañana el gallo se puso a cantar, y no hubo narices de hacerle cerrar el pico. Ay, Señor, qué dura es la convivencia...]]></content></entry><entry><title><![CDATA[ME PIRRA RODRIGO RATO]]></title><link rel="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lo-mejor/atom.xml" title="LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200509]]></issued><modified><![CDATA[200509]]></modified><created><![CDATA[200509]]></created><summary><![CDATA[ME PIRRA RODRIGO RATO]]></summary><author><name><![CDATA[Brigantis]]></name></author><dc:subject><![CDATA[ME PIRRA RODRIGO RATO]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/lo-mejor/c_9.htm"><![CDATA[<br/>La madre de una amiga, (una señora de esas que hacen Pilates y mean Loewe), me ha confesado que Fefé (Fernando Fernández Tapias) le pone. Me lo dijo el otro día en tono confidencial y con ojos libidinosos. Yo no daba crédito a sus palabras, e intenté asegurarme antes de empezar a tener nauseas: <br/><br/>-Pero...¿hablamos del mismo Fefé? - le pregunté incrédula.<br/>-Sí mujer, Fefé el de las navieras, el de la Cámara de Comercio, el que estuvo con Mar Flores...<br/>-¿Ese que va tan colorado que parece de duerme en una máquina de rayos UVA?  <br/>-Uy, sí sí sí, ese!! Uy qué morbo, qué morbo!!<br/>-Pero vamos a ver, imagínese que va usted tan ricamente por la calle Serrano, y en un andamio se encuentra con un obrero con mono igualito que Fefé, poniendo ladrillos. ¿Se lo imagina?<br/>-(Poniendo cara de concentración) Sí, creo que sí me lo imagino...<br/>-¿Y le pone?<br/>-¡Uy qué cosas dices, qué horror, no me pone nada!<br/>-Pues eso.<br/><br/>Ahora que desde luego en gustos yo no critico a nadie, Dios me libre, no tengo valor para hacerlo, porque los míos son de juzgado de guardia. Yo es que le encuentro atractivo a ciertos hombres que, habitualmente, no tienen mucha clientela entre el género femenino. Así que no me tengo que tirar de los pelos con ninguna pelandusca, porque en mi sector no suele haber mucha competencia. <br/>Por ejemplo, a mí me pirra Rodrigo Rato. Sólo de nombrarlo me recorre un escalofrío por las meninges. Llevo amándolo en secreto desde que era Ministro de Economía, y ahora que dirige el Fondo Monetario Internacional, es que me funde los fusibles. Lo recuerdo en el Congreso, explicando los Presupuestos con una mano metida en el bolsillo, y se me caen lagrimitas de nostalgia. <br/>Hace un par de semanas soñé que intentaba ligar conmigo en una discoteca, y que yo le sonreía y le quitaba la corbata. No sé, creo que voy a dejar de leer tantas revistas de economía... <br/><br/><br/>.]]></content></entry></feed>
