Por dónde empiezo...?
Hola de nuevo! Ahora voy a platicarles cómo surgió mi bisexualidad y el comienzo de la etapa difícil en mi vida.
Soy una chica común y corriente; tengo papá, mamá y una hermana. Mis padres se divorciaron cuando yo era una niña, pero él no se desentendió de nosotras. Fuí a una escuela de monjas, terminé la primaria, secundaria y bachillerato y actualmente estoy en la universidad. Desde niña siempre me gustó tener amigas bellas, no me gustaba tener amigas feas o "poco agraciadas", tuve novios, escribía nombres de chicos en mis libretas, compraba posters de Backstreet Boys o Brad Pitt y derramé muchas lágrimas por infinidad de chicos. Dentro de lo que cabe era una niña normal...
Lo confuso comenzó en la adolescencia. En un principio también fui una adolescente normal, besé a chicos, tuve relaciones con chicos, perdí mi virginidad, tuve problemas con amigas por un chico, etc.. Algo nada fuera de lo común. Pero empecé a darme cuenta de que también sentía atracción por las mujeres.
Como siempre lo había hecho, trataba de tener amigas bellas, muchas veces cuando conocía a una chica bonita me ponía nerviosa al verla, contaba los días para verla de nuevo, planeaba mis diálogos cuando la volviera a ver, planeaba alguna invitación a cualquier parte, pensaba a diario en ella. Empecé a tener mucho miedo, porque me estaba dando cuenta de mi atracción por las muejres. No quería aceptarlo, quería pensar que sólo era admiración o ganas de ser como ellas. Mi cabeza era un nudo de dudas, miedos, justificaciones.
Hasta que tuve mi primera experiencia. Tuve, mas bien tengo una muy buena amiga que conosco desde la primaria, con la que conformaba las típicas "uña y mugre". Nos veíamos a diario, nos divertíamos bastante, reíamos, jugábamos, salíamos, hacíamos pijamadas, en fin... como cualquier dúo de mejores amigas. Y así seguimos por un par de años, hasta que crecimos un poco más y empezamos a cambiar nuestros hábitos. Ya no éramos unas pubertas aniñadas que veían caricaturas o jugaban "adivina quién". Ahora nos interesaban otras cosas como tener novio, hablar de chicos, hablar de sexo, ver películas con escenas sexuales, ver páginas de internet con pornografía, tener cybersexo, etc.. Típicas curiosidades que los adolescentes quieren experimentar. No éramos exactamente unas chicas "santas", tuvimos experiencias con chicos y nos gustaba hablar con detalle de todo lo que que hacíamos con ellos.
Un día ella me dijo que tenía curiosidad de saber cómo besaba yo, a lo que le respondí que iba a ser algo difícil de saber, cosa que nos hizo reír a las dos. Después, ella me dijo "¡ya sé!", se le ocurrió la idea de que besara su brazo, imaginándo que era la boca de un chico, a lo que accedí. Cuando terminé me dijo "¡wow! besas excelentemente bien", le dí las gracias y le dije que era su turno. Lo hizo y le dije lo mismo que ella me había dicho a mí. En ese momento sentía como mi corazón palpitaba a mil por hora y sentía un calor que invadía todo mi cuerpo, me estaba conteniendo las ganas de temblar. La sensación que tuve en ese momento, no la había tenido antes, ni siquiera con un hombre. Y eso que en realidad no fue nada, sólo era un beso en el brazo (Me refiero a un beso completo). Ella era mucho más atrevida que yo para todo, entonces se le ocurrió la idea de que ahora le besara el cuello, que es una parte más sensible del cuerpo y así poder calificar mejor mi manera de besar. Es obvio que en el fondo las dos moríamos por besarnos, pero es difícil aceptarlo y lanzarse a hacerlo. Accedí a lo que me pidió hasta que terminé, y me dijo: "realmente besas muy bien", y como en la primera ronda, ahora era su turno... empezó a besarme el cuello de una manera inexplicable, empezé a sentir mi corazón muy acelerado, mi cuerpo temblaba cómo si estuviera desnuda dentro de un refrigerador, sentía que la sangre que corría por mis venas ardía, y por obvias razones comencé a excitarme. El beso en el cuello se convirtió en un largo y profundo beso en la boca que nunca en mi vida voy a olvidar.
Es así como comenzó mi primera experiencia con una mujer, la cual no quiero tocar muy a fondo porque no es relevante. Lo que pasó después de ese beso, fue que empezamos a hacerlo seguido hasta llegar a otras cosas y por supuesto llegamos a confundir nuestra amistad con un sentimiento de amor el cual duró poco tiempo hasta que nos dimos cuenta que sólo habíamos confundido las cosas y decidimos mejor seguir con nuestra amistad. Las dos nos dimos cuenta que ese sólo fue un paso para darnos cuenta de nuestra inclinación o preferencia sexual. Ella tuvo otras experiencias con otras chicas y yo seguí mi vida heterosexual un par de años más hasta que conocí a mi actual pareja. Cuya historia relataré en el próximo post.
Actualmente esta amiga de la que escribí, lo sigue siendo.
Bueno creo que esto es todo por ahora. Gracias por leer. Te agradezco si tienes algún comentario o quieres compartir algo.
Lucía.
Soy una chica común y corriente; tengo papá, mamá y una hermana. Mis padres se divorciaron cuando yo era una niña, pero él no se desentendió de nosotras. Fuí a una escuela de monjas, terminé la primaria, secundaria y bachillerato y actualmente estoy en la universidad. Desde niña siempre me gustó tener amigas bellas, no me gustaba tener amigas feas o "poco agraciadas", tuve novios, escribía nombres de chicos en mis libretas, compraba posters de Backstreet Boys o Brad Pitt y derramé muchas lágrimas por infinidad de chicos. Dentro de lo que cabe era una niña normal...
Lo confuso comenzó en la adolescencia. En un principio también fui una adolescente normal, besé a chicos, tuve relaciones con chicos, perdí mi virginidad, tuve problemas con amigas por un chico, etc.. Algo nada fuera de lo común. Pero empecé a darme cuenta de que también sentía atracción por las mujeres.
Como siempre lo había hecho, trataba de tener amigas bellas, muchas veces cuando conocía a una chica bonita me ponía nerviosa al verla, contaba los días para verla de nuevo, planeaba mis diálogos cuando la volviera a ver, planeaba alguna invitación a cualquier parte, pensaba a diario en ella. Empecé a tener mucho miedo, porque me estaba dando cuenta de mi atracción por las muejres. No quería aceptarlo, quería pensar que sólo era admiración o ganas de ser como ellas. Mi cabeza era un nudo de dudas, miedos, justificaciones.
Hasta que tuve mi primera experiencia. Tuve, mas bien tengo una muy buena amiga que conosco desde la primaria, con la que conformaba las típicas "uña y mugre". Nos veíamos a diario, nos divertíamos bastante, reíamos, jugábamos, salíamos, hacíamos pijamadas, en fin... como cualquier dúo de mejores amigas. Y así seguimos por un par de años, hasta que crecimos un poco más y empezamos a cambiar nuestros hábitos. Ya no éramos unas pubertas aniñadas que veían caricaturas o jugaban "adivina quién". Ahora nos interesaban otras cosas como tener novio, hablar de chicos, hablar de sexo, ver películas con escenas sexuales, ver páginas de internet con pornografía, tener cybersexo, etc.. Típicas curiosidades que los adolescentes quieren experimentar. No éramos exactamente unas chicas "santas", tuvimos experiencias con chicos y nos gustaba hablar con detalle de todo lo que que hacíamos con ellos.
Un día ella me dijo que tenía curiosidad de saber cómo besaba yo, a lo que le respondí que iba a ser algo difícil de saber, cosa que nos hizo reír a las dos. Después, ella me dijo "¡ya sé!", se le ocurrió la idea de que besara su brazo, imaginándo que era la boca de un chico, a lo que accedí. Cuando terminé me dijo "¡wow! besas excelentemente bien", le dí las gracias y le dije que era su turno. Lo hizo y le dije lo mismo que ella me había dicho a mí. En ese momento sentía como mi corazón palpitaba a mil por hora y sentía un calor que invadía todo mi cuerpo, me estaba conteniendo las ganas de temblar. La sensación que tuve en ese momento, no la había tenido antes, ni siquiera con un hombre. Y eso que en realidad no fue nada, sólo era un beso en el brazo (Me refiero a un beso completo). Ella era mucho más atrevida que yo para todo, entonces se le ocurrió la idea de que ahora le besara el cuello, que es una parte más sensible del cuerpo y así poder calificar mejor mi manera de besar. Es obvio que en el fondo las dos moríamos por besarnos, pero es difícil aceptarlo y lanzarse a hacerlo. Accedí a lo que me pidió hasta que terminé, y me dijo: "realmente besas muy bien", y como en la primera ronda, ahora era su turno... empezó a besarme el cuello de una manera inexplicable, empezé a sentir mi corazón muy acelerado, mi cuerpo temblaba cómo si estuviera desnuda dentro de un refrigerador, sentía que la sangre que corría por mis venas ardía, y por obvias razones comencé a excitarme. El beso en el cuello se convirtió en un largo y profundo beso en la boca que nunca en mi vida voy a olvidar.
Es así como comenzó mi primera experiencia con una mujer, la cual no quiero tocar muy a fondo porque no es relevante. Lo que pasó después de ese beso, fue que empezamos a hacerlo seguido hasta llegar a otras cosas y por supuesto llegamos a confundir nuestra amistad con un sentimiento de amor el cual duró poco tiempo hasta que nos dimos cuenta que sólo habíamos confundido las cosas y decidimos mejor seguir con nuestra amistad. Las dos nos dimos cuenta que ese sólo fue un paso para darnos cuenta de nuestra inclinación o preferencia sexual. Ella tuvo otras experiencias con otras chicas y yo seguí mi vida heterosexual un par de años más hasta que conocí a mi actual pareja. Cuya historia relataré en el próximo post.
Actualmente esta amiga de la que escribí, lo sigue siendo.
Bueno creo que esto es todo por ahora. Gracias por leer. Te agradezco si tienes algún comentario o quieres compartir algo.
Lucía.
Comentario:
lo reconozco!!! yo tambien me he excitado.
Comentario:
que buena onda que compartas algo tan personal de una forma tan clara con todos los que puedan entrar a tu blog, cosa que muchas personas no hacemos.
creo que todos en el fondo tenemos una historia muy parecida
visita mi blog y si te gusta lo recomiendas porfa
creo que todos en el fondo tenemos una historia muy parecida
visita mi blog y si te gusta lo recomiendas porfa
Comentario:
me ha encantado saber mas de tí, espero que continues tu historia
Comentario:
Yo hace unos años me sentí como tu dices, tenia "miedo" a reconocer que realmente me atraian las mujeres y todo eso mezclado con una adolescencia en pleno desarollo me provocó muchos quebraderos de cabeza..Ahora todo es mucho más claro y no cambiaria a mi novia por nungun hombre del mundo.
Comentario:
¡Yo también quiero saber más!
Comentario:
¡Yo también quiero saber más!
Comentario:
me he excitado leyendo, quiero masssssssss :D





