Entrando a mi realidad...
Hola! Primero que nada quiero agradecer a los que me han dejado sus comentarios y han leído lo poco que he escrito en este blog. Sus comentarios es lo que me anima a seguir escribiendo...
Van varios días que no escribo nada porque no he tenido mucho tiempo y se necesita concentración para hacer esto. En fin, como lo dejé dicho en mi último post, ahora me toca relatar la historia de cómo conocí a mi actual pareja.
Su nombre es Paulina, tiene 22 años y también está en la universidad. Como me quedé en la historia, yo seguía con mi vida normal (heterosexual) salía con mis amigas, tuve varios novios y era una chica bastante normal, común y corriente. Pero eso no quería decir que yo no sintiera lo mismo hacia las chicas, simplemente no lo exteriorizaba, me lo guardaba dentro y eso me traía muy ansiosa, no sabía que hacer, sabía que estaba mal.
Yo acostumbro cuando estoy de vacaciones, desvelarme mucho en mi casa. Me duermo muy tarde y cuando vuelvo a las clases se me voltea completamente el horario. Y en varias desveladas de mis vacaciones, entraba a un chat en donde hay un canal de lesbianas. Ahí era la única manera de poder desahogar lo que traía adentro y ser realmente yo. Varias veces lo hice, mas nunca me atreví a conocer a ninguna chica en persona o mucho menos dar mi teléfono o mis datos, aún tenía mucho miedo de aceptarme. Pero un día, charlé con una persona muy interesante, se notaba que era muy inteligente, que tenía talentos, sencillamente se notaba que era una buena persona y sobre todo muy especial. Ella me dió mucha confianza, era la primera vez que una persona con la que chateaba me daba la suficiente confianza como para considerar conocerla en persona algún día.
El mismo día que charlamos por primera vez, ella me dió su número de teléfono (sintió la misma confianza hacia mí) y yo le dí mi número de celular y así acordamos que ella me llamaría al siguiente día como a eso de las 3 de la tarde. Al día siguiente, yo estuve esperando su llamada una hora antes de lo acordado, estaba muy pendiente de mi celular y lugar a dónde me movía, lugar a dónde llevaba mi celular. Llegué a pensar que quizá ella se olvidaría de hablarme y no me llamaría y eso me desilusionaba un poco, pero al fin unos quince minutos después de la hora acordada sonó mi celular y efectivamente, ¡era ella! yo temblando del nervio y de la emoción contesté y ella me dijo que mejor yo le hablara a su casa y así lo hice. Su voz me cautivó, al hablar con ella por teléfono, me dió mucha más confianza y así platicamos un rato más de cosas que la verdad ni recuerdo de lo nerviosa que estaba, y finalmente ella me preguntó que si me gustaría que nos conociéramos en persona y yo le dije que sí, entonces acordamos que al día siguiente nos veríamos en el lugar dónde ella trabajaba y después iríamos a algún lado a cenar o a tomar una cerveza... y entonces nos despedimos y colgamos. Yo colgué el teléfono con una sonrisa de oreja a oreja, realmente estaba muy emocionada y a la vez muy nerviosa porque jamás había tenido una cita con una verdadera lesbiana, pero ella me había dado mucha confianza y aunque sólo escuché su voz y no sabía como era físicamente, me la imaginaba realmente hermosa....
Creo que esto ya se hizo demasiado largo, seguiré con mi anécdota en el próximo post.
Comentarios Bienvenidos!
Gracias.

Van varios días que no escribo nada porque no he tenido mucho tiempo y se necesita concentración para hacer esto. En fin, como lo dejé dicho en mi último post, ahora me toca relatar la historia de cómo conocí a mi actual pareja.
Su nombre es Paulina, tiene 22 años y también está en la universidad. Como me quedé en la historia, yo seguía con mi vida normal (heterosexual) salía con mis amigas, tuve varios novios y era una chica bastante normal, común y corriente. Pero eso no quería decir que yo no sintiera lo mismo hacia las chicas, simplemente no lo exteriorizaba, me lo guardaba dentro y eso me traía muy ansiosa, no sabía que hacer, sabía que estaba mal.
Yo acostumbro cuando estoy de vacaciones, desvelarme mucho en mi casa. Me duermo muy tarde y cuando vuelvo a las clases se me voltea completamente el horario. Y en varias desveladas de mis vacaciones, entraba a un chat en donde hay un canal de lesbianas. Ahí era la única manera de poder desahogar lo que traía adentro y ser realmente yo. Varias veces lo hice, mas nunca me atreví a conocer a ninguna chica en persona o mucho menos dar mi teléfono o mis datos, aún tenía mucho miedo de aceptarme. Pero un día, charlé con una persona muy interesante, se notaba que era muy inteligente, que tenía talentos, sencillamente se notaba que era una buena persona y sobre todo muy especial. Ella me dió mucha confianza, era la primera vez que una persona con la que chateaba me daba la suficiente confianza como para considerar conocerla en persona algún día.
El mismo día que charlamos por primera vez, ella me dió su número de teléfono (sintió la misma confianza hacia mí) y yo le dí mi número de celular y así acordamos que ella me llamaría al siguiente día como a eso de las 3 de la tarde. Al día siguiente, yo estuve esperando su llamada una hora antes de lo acordado, estaba muy pendiente de mi celular y lugar a dónde me movía, lugar a dónde llevaba mi celular. Llegué a pensar que quizá ella se olvidaría de hablarme y no me llamaría y eso me desilusionaba un poco, pero al fin unos quince minutos después de la hora acordada sonó mi celular y efectivamente, ¡era ella! yo temblando del nervio y de la emoción contesté y ella me dijo que mejor yo le hablara a su casa y así lo hice. Su voz me cautivó, al hablar con ella por teléfono, me dió mucha más confianza y así platicamos un rato más de cosas que la verdad ni recuerdo de lo nerviosa que estaba, y finalmente ella me preguntó que si me gustaría que nos conociéramos en persona y yo le dije que sí, entonces acordamos que al día siguiente nos veríamos en el lugar dónde ella trabajaba y después iríamos a algún lado a cenar o a tomar una cerveza... y entonces nos despedimos y colgamos. Yo colgué el teléfono con una sonrisa de oreja a oreja, realmente estaba muy emocionada y a la vez muy nerviosa porque jamás había tenido una cita con una verdadera lesbiana, pero ella me había dado mucha confianza y aunque sólo escuché su voz y no sabía como era físicamente, me la imaginaba realmente hermosa....
Creo que esto ya se hizo demasiado largo, seguiré con mi anécdota en el próximo post.
Comentarios Bienvenidos!
Gracias.





