Chicas de carne y hueso

Aunque las veáis todo monas, y parezcan diosas que flotan por la pasarela, no son ningunas heroínas, ellas también son de carne y hueso. Ellas también comen, respiran, fuman, se ríen, lloran, discuten, y eso no se ve.
Desde luego que yo creo que el trabajo de las modelos es uno de quitarse el sombrero, aunque para mucha gente sea solo poner y quitar trapitos.
Ellas tienen que aguantar horas de sesiones fotográficas y de maquillaje, a mil y un periodista haciéndole preguntas, siempre las mismas, madrugar, y mucho, se decía por backstage que hay algunas que llegan a las 5.30 h de la mañana, por ello no es de extrañar que nos encontremos a las chicas sentadas a las afueras del recinto de Ifema, fumando un pitillo, bebiendo algún refresco, haciendo amigos y echando unas risas para quitar nervios. Ellas se lo merecen, asi qúe va por vosotras, enhorabuena!