Tecnologias religiosas
JERUSALEN (AP) -- Los judíos que deseaban enviar mensajes a Dios solían viajar a Jerusalén
y colocarlos entre las piedras del Muro de los Lamentos. Ahora pueden hacerlo a través de Internet.
El servicio anunciado el lunes por la empresa telefónica Bezeq, de Israel, es una expansión de los actuales
envíos de faxes al Muro de los Lamentos que realiza la compañía.
Se estima que Bezeq recibe unos 200 mensajes a la semana y más durante las festividades.
Puesto que más personas tienen acceso a Internet que a las máquinas de fax,
Bezeq espera que el servicio de correo electrónico traiga más mensajes.
De acuerdo con la tradición, Dios accede a las solicitudes que son depositadas
entre las grandes piedras del Muro de los Lamentos, lo único que perdura del Segundo Templo
destruido por los romanos hace más de 2.000 años.
Hasta ahora, Bezeq se ocupaba de recibir los mensajes de fax, ponerlos en sobres especiales y
llevarlos dos veces por semana al Muro.
La mayoría de los mensajes provienen de Nueva York o de Europa,
pero la compañía dice que ha recibido notas en japonés e incluso una que vino acompañada de
una carta asegurando que había sido sacada de Irán, que no tiene vínculos diplomáticos con Israel.
Aunque la empresa asegura que no lee las cartas enviadas a Dios, empleados que ponen las notas
en el muro dicen que reconocen a personas que usan el servicio de manera regular, entre ellos algunos que envían
la misma solicitud cada mes.
La dirección del servicio es onemail@bezeq.com.

y colocarlos entre las piedras del Muro de los Lamentos. Ahora pueden hacerlo a través de Internet.
El servicio anunciado el lunes por la empresa telefónica Bezeq, de Israel, es una expansión de los actuales
envíos de faxes al Muro de los Lamentos que realiza la compañía.
Se estima que Bezeq recibe unos 200 mensajes a la semana y más durante las festividades.
Puesto que más personas tienen acceso a Internet que a las máquinas de fax,
Bezeq espera que el servicio de correo electrónico traiga más mensajes.
De acuerdo con la tradición, Dios accede a las solicitudes que son depositadas
entre las grandes piedras del Muro de los Lamentos, lo único que perdura del Segundo Templo
destruido por los romanos hace más de 2.000 años.
Hasta ahora, Bezeq se ocupaba de recibir los mensajes de fax, ponerlos en sobres especiales y
llevarlos dos veces por semana al Muro.
La mayoría de los mensajes provienen de Nueva York o de Europa,
pero la compañía dice que ha recibido notas en japonés e incluso una que vino acompañada de
una carta asegurando que había sido sacada de Irán, que no tiene vínculos diplomáticos con Israel.
Aunque la empresa asegura que no lee las cartas enviadas a Dios, empleados que ponen las notas
en el muro dicen que reconocen a personas que usan el servicio de manera regular, entre ellos algunos que envían
la misma solicitud cada mes.
La dirección del servicio es onemail@bezeq.com.

Comentario:
Vaya tela... bueno no es más que simbolismo, no esta mal... es un ritual como otro cualquiera, y al menos se evoluciona tecnológicamente... cada uno es libre, es una buena iniciativa para dar un poco de brío a la fe tan decadente últimamente...
Oye, el post anterior...
tienes mucha razón en cómo sientes tus palabras... pero muchas palabras de dejan flotando sin razón aparente para que no sena recibidas por nadie... a veces los contactos se pierden sin motivo aparente... no se puede tener todo, y todo es un continuo círculo... y la gente viene y va, y a veces algunos se quedan y te sorprenden... nunca pierdas la capacidad de encontrarte con alguien único... igual no viene mucho a cuento...
En fins, que pase usted señor loco un buen fin de semana.
Oye, el post anterior...
tienes mucha razón en cómo sientes tus palabras... pero muchas palabras de dejan flotando sin razón aparente para que no sena recibidas por nadie... a veces los contactos se pierden sin motivo aparente... no se puede tener todo, y todo es un continuo círculo... y la gente viene y va, y a veces algunos se quedan y te sorprenden... nunca pierdas la capacidad de encontrarte con alguien único... igual no viene mucho a cuento...
En fins, que pase usted señor loco un buen fin de semana.





