Lolilla
oui, c'est moi
Y tu qué??
Si tenemos en cuenta, los Amos de los que aprendí algunas cosas los sumisos con los que he seguido aprendiendo.. y hacemos un revoltillo de personalidades.. yo tendría que ser algo así como el Ama Gallifante.
En cualquier caso no sabría definirme, supongo que por poner algún adjetivo me quedaría con camaleónica.
Puedo prescindir de todo.. hasta del BDSM, también puedo quererlo todo.. y todo puede suceder en una sesión, verme es como ver un muestrario de colores.. pasado rápidamente. Me empapo de la persona que está conmigo y de mis propios impulsos y lo que resulta de eso.... es en lo que desemboca la sesión.
He sido sádica con masoquistas, he practicado D/s con sumisos que me daban el suficiente juego mental.. y siempre con todos he sido Mujer. Parece absurdo recalcar .. lo de ser mujer, sin embargo hay muchas Amas que prescinden de cierta parte de su sexualidad, para ser más concreta y más clara, prescinden de que las penetren por miedo a perder así su Dominio, por la sensación de posesión que suele tener el que penetra.
BDSM es más que sexo, es cierto, (hablo del sexo convencional) aunque he de decir que para mi es, un modo de sexualidad para otras personas puede ser un estilo de vida. Luego si es un juego sexual y me excito durante la sesión quiero culminar con una de las cosas que más me gustan (follar) y no veo que pierda un ápice de dominio, de todas formas cada maestrillo tiene su librillo.
Bien mirado, soy una vainilla (jamás he utilizado ese término de forma despectiva, sería absurdo puesto que yo practico con muchísima frecuencia el sexo “normal”) que aprendió primero como algo parecido a una sumisa y después como Ama.. no soy switch porque de la sumisión me gustaron muy pocas cosas y soy pésima obedeciendo órdenes (no le encuentro placer a eso)...
No sé si he contestado a la pregunta que me hizo aguar.. no será por no haberlo intentado.. pero es que definirse una misma.. siempre es tarea difícil. En cualquier caso, seguro que vosotros a través de lo leído de mí, lo haríais bastante bien ;-)
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La música tiene el poder de hacerme cambiar el estado de ánimo, y ésta canción me transmite .. sensaciones especiales.
Espero que os guste.
El Domspace
Dicen que no existe, o por lo menos que no debería existir. Las razones que se esgrimen son bastante lógicas, un Dominante jamás debe perder el control en una sesión, hay juegos en apariencia simples que pueden convertirse, si no se toman las debidas precauciones, en peligrosos. Una atadura mal colocada, durante excesivo tiempo y con demasiada presión puede provocar problemas circulatorios y como ese ejemplo se podrían poner muchos otros.
Sin embargo, yo tuve ocasión de sentir el Domspace. No es lo mismo que el subspace, el sumiso puede tomarse la libertad de dejarse ir, su tarea no es la de controlar, eso es algo que corresponde al Dom, que debe estar muy atento y ser siempre precavido y previsor.
Luego salvando las lógicas diferencias .. puedo afirmar que el Domspace existe y es algo sublime.
No lo buscaba, yo no lo buscaba ni él tampoco buscaba el subspace. Era una historia que tenía casi de todo y en dosis generosas.. mucho sexo, mucha atracción, muchas risas, mucho sentimiento, erotismo, caricias, complicidades, confidencias.. pero curiosamente lo que menos tenía era BDSM.
Quizá él si sabía que aquella iba a ser la última vez que nos veíamos (yo desde luego no tenía ni idea) y tal vez por eso, esa vez quiso darme una sorpresa, hotel de lujo, cinco estrellas.. un precioso sitio con vistas a la sierra, cubierta de nieve..
Nada más subir a la habitación, sucedió lo de siempre.. era imposible refrenar las ganas.. y a medio desnudar, entre mordiscos y caricias acabábamos haciendo el amor (con éste no follaba) con desesperación... y luego otra vez... y después ...
Después salimos a cenar, es curioso que pueda recordar con exactitud lo que cenamos incluso la charla que mantuvimos y sin embargo me cuesta mucho más recordar lo que sucedió cuando volvimos al hotel.
Empezamos a acariciarnos, no recuerdo si culminamos o no.. aunque seguramente no, él estaba muy excitado yo también .. le ordené traerme la fusta.. protestó un poco quería seguir con los besos y caricias, yo insistí.. a regañadientes la trajo.. le hice colocarse en la cama apoyando las manos y ofreciendo el trasero.. empecé suavemente, el se sonreía y me picaba.. subí el ritmo y la intensidad de los fustazos, notaba como se iba enfureciendo.. de vez en cuando cesaba y buscaba su cara agachándome, él la tapaba con los brazos.. ahora quien le picaba era yo.. y continué.. sabía que su enfado era cada vez mayor.. yo buscaba el límite... hasta que lo encontré.. se giró bruscamente... sujetándome por las muñecas, farfulló algo.. que no entendí, cogió mi cabeza y me besó muy apasionadamente me tiró a la cama.. con furia me quitó la ropa que aún me quedaba.. yo no podía dejar de reír, le veía dispuesto a penetrarme.. forcejeé intentando cerrar las piernas.. parecía cegado, me estaba poniendo a mil esa actitud suya.. y el estaba igual.. sin embargo.. cuando le dije.. que quería seguir torturándole.. paró.. me miró a los ojos.. y se dejó caer en la cama a mi lado.
En ningún momento estuvo atado, nada restringía sus movimientos, podía haberme parado cuando le diese la gana..... a pesar de eso, jamás hizo lo más mínimo por frenarme..
Estaba encima de él.. había pinzado sus pezones.. con unas pinzas metálicas que se unen entre si por una cadenita, cuanto más tiras de la cadena más se cierran, son muy dolorosas, empecé a tirar.. el gemía de dolor ... yo me excitaba.. me balanceaba frotando su sexo con el mío.. que a pesar de todo jamás dejó de estar duro.. a partir de ahí.. recuerdo que le veía con una luz especial.. todo sucedía muy lentamente o eso me parecía.. el no podía hablar, tan solo lloraba, sus manos ... libres.. es importante esto.. siempre libres.... e insisto, nunca quiso pararme.. él había alcanzado el subspace.. y yo estaba flotando en el Domspace..
Paré.. le quité con suavidad las pinzas.. besé sus lágrimas.. él no dejaba de acariciarme y su vez.... besaba también las mías.. aún seguimos en ese trance.. cuando él con suavidad se subió encima de mi y me penetró.. le pregunté... mientras nos mecíamos al mismo ritmo.. suave y dulce... “Me quieres?”..... “Si.. Ama”.. “ y si sigo torturándote me seguirás queriendo?”..... “Si, mi Ama”
Y....... había que comprobarlo.
En el primer bofetón, yo no tenía claro cual sería su reacción, y mucho menos cual sería su respuesta cuando ... volviese a preguntar... “Me quieres?”... una embestida más fuerte un brillo especial en sus ojos.. y un “Si te quiero”(esa fue su reacción).. el ritmo con el que me penetraba fue creciendo a cada bofetada y pregunta posterior.. siempre fue apasionado.. pero ahora más que nunca.. a fuerza .. de embestidas.. me venció y cesaron las bofetadas... lo que no cesó en ningún momento.. fueron los “Te quiero”.. que al final acabaron convirtiéndose en un grito.. y supongo que también en su consigna de Victoria.
El Monstruo de Frankenstein
Al recordar mi periplo como sumisa, no he podido evitar pensar, que tal vez el Amo ideal, lo que yo considero un Dominante ejemplar, es una mezcla de todos los que conocí.
El primer
Era un maestro en D/s (Dominación/sumisión) lo suyo era indagar en la psique de la sumisa, con mano diestra sabía dirigir incluso en la distancia. El correo preciso, la llamada en el momento justo, la conversación adecuada.. el ritmo que él marcaba era siempre el ideal. Con eso me quedé de él.
Un inciso que ahora viene muy a cuento:
[ Las siglas BDSM engloban todo lo referente a éste mundillo Bondage, Dominación/sumisión, Sadomasoquismo. Hay quien practica todo, digamos que toca todas las cuerdas, las físicas y las psicológicas.. hay quien solo es amante del bondage artístico, y no le interesa lo más mínimo la parte psicológica que es la D/s ni la física que entraría más en el sadomasoquismo, también hay quien se queda sólo con la parte psicológica (D/s) y no quiere ni cree en el castigo físico, y luego están los amantes del sadomasoquismo que se refiere al castigo físico sobre todo. Ësto en cualquier caso es receta magistral y cada cual lo hace a su modo y con gente afín, cómo es lógico]
El Cazador
Sobre todo me atraían su llaneza y sinceridad, no jugaba a jueguecillos retorcidos y era sumamente sencillo verle venir, lo que le hacía muy confiable a mis ojos. De él me quedaría con la habilidad para humillar sin necesidad de recurrir a la palabra, la escena en el coche, el modo en que me revisó como si de un animal se tratase, fue impresionante. Decir las cuatro palabritas tan socorridas, no siempre es suficiente.. aunque pueden subir mucho la temperatura, la humillación física siempre requiere de mucha más imaginación y esfuerzo.. y también es mucho más efectiva para hacer más evidente la desigualdad, porque obviamente, éste no es un juego de iguales.
El Dandi
Creo que es bastante lógico que el esmero y la disciplina con las que se cuidaba son puntos a su favor, indican que es una persona tenaz y constante, y son rasgos muy buenos para un Dominante. También me quedaría sobre todo, con su cariño, hay quienes piensan (equivocadamente según mi punto de vista) que el Amo/a ha de mantener la distancia siempre y en cualquier situación. Dentro del juego claro que hay que hacer notar la desigualdad como comentaba antes, pero una vez que la sesión acaba es importantísimo dar y recibir cariño. Supongo que quien no da ese cariño es por inseguridad, tal vez piense que eso es mostrar debilidad a los ojos de la persona sumisa... otro gran error. Con buenas dosis de cariño el sumiso siempre verá a su Dominante mucho más grande.
El Lobo
¿Parece que no tenía rasgos buenos eh? Sin embargo si que tenía muchos e importantes.
Era un seductor, y lejos de ser algo malo es absolutamente bueno, muchas veces he escuchado quejas y muy ciertas, en las que se comenta que se olvida mucho la seducción, bueno la seducción a fin de cuentas es convencer a la otra persona, conquistarla.. siendo conscientes de nuestras posibilidades, de lo bueno que tenemos y saberlo explotar, él sabía hacerlo, luego puede que rematase mal.. pero me supo convencer, a pesar de que yo advirtiera enseguida sus defectos. Si no hubiese sido un seductor.. habría huido.. claro. Otro punto importante a su favor era la pasión, era un ser apasionado en todo. La pasión es un arma de doble filo, quizá eso le fallaba a él, que no la daba en dosis adecuadas. De cualquier forma un Dominante sin pasión, bajo mi punto de vista, es un cero a la izquierda.
Hubo otro más del que no he hablado, porque la experiencia no tuvo nada reseñable.. fue poco más que un polvete adornado. Pero si tenía algo muy bueno, era un hombre con una inteligencia humilde. Dos importantísimas cualidades en un Amo y que creo que siempre han de ir unidas..... ser inteligente y saberlo ser con humildad. Si, un Dom, sin humildad, entendiendo la humildad como el conocimiento de sus capacidades y limitaciones es un ser peligroso.... Importante muy muy importante.. Todos tenemos límites y limitaciones.. hasta los Dominantes, parece una obviedad.. pero hay mucho memo/a que lo olvida.
Así pues, quedándome con los bueno de cada uno y procurando no cometer sus mismos errores he intentado en mi faceta de Ama, hacerlo lo mejor posible. Y creo honestamente que con bastantes aciertos.
Tal vez si hubiera existido ese monstruo de Frankenstein, construido con las partes positivas de los Amos que conocí... quien sabe... lo mismo hoy escribía recién salida del mágico e inalcanzable (al menos para mi) subspace.
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Déjame sueltas las manos
y el corazón, déjame libre!
Deja que mis dedos corran
por los caminos de tu cuerpo.
La pasión -sangre, fuego, besos-
me incendia a llamaradas trémulas.
Ay, tu no sabes lo que es esto!
(Neruda)
El lobo II
Ahí estaba yo, una mañana de invierno con falda, botas, medias hasta el muslo y sin braguitas, ni siquiera llevaba sujetador “accesible” era la palabra que día tras día me había repetido, debes estar accesible en todo momento a tu Amo, si quería jugar a su juego, debía respetar las reglas y me propuse no ser tramposa ésta vez.
Estaba segura de que yo sabía mucho más que él del juego de la seducción del placer, pero eso daba igual, debía darme igual, así que me pasé los días anteriores a la sesión (y fueron bastantes) siendo lo que debía ser, una buena sumisa, abnegada y un poquito “ciega” si tardaba una media de dos minutos entre frase y frase cuando charlábamos por internet, debía permanecer calladita y no suponer que el ligón de la pradera, llevaba varias conversaciones a la vez (cosa que siempre me ha indignado mucho), si alguna otra perra en celo le daba con el rabo en las narices a “guapín de los bosques”, bueno era algo que no debía importarme... acepté todo eso, claro que si.... porque eran las reglas del juego y evidentemente el subspace es algo más que un hecho físico, se necesita una preparación previa, me dejé en sus manos, a sabiendas de que no era el Amo de mis sueños y mucho menos el hombre. Luego descubrí que El Juego, el Gran Juego.. no es así, que las bases para sensaciones fuertes se construyen desde la confianza y la complicidad, pero por aquel entonces .. yo era una aprendiz.
Me llevó a una casita a las afueras de su pueblo, sin apenas muebles, muy pequeñita y que obviamente él utilizaba de picadero, en el salón había un par de sillas bastante estropeadas, un sillón y un tablero con patas de hierro que hacía las veces de mesa. Temblaba, hacía mucho frío y claro, también estaba nerviosa, al hablar de nuestras bocas salía vaho, es curioso, eso es lo que más recuerdo, la llegada a esa casa, la puerta que se cerró y un par de frases con vaho. Me enseñó su cinturón de cuero sonriendo.. y añadiendo una grosería, y no me refiero al lenguaje bastante habitual que se utiliza en sesiones.
En la frase “Mira puta, éste cinturón lo han probado muchísimos culos” .. la grosería no estaba ni en “puta” ni en “culos”.
Luego todo fue muy rápido, ni siquiera vi el resto de la casa hasta el final, toda la sesión transcurrió en el saloncito.
Me levantó el jersey pellizcando con fuerza mis pezones, que siempre han sido digamos.. respondones y descarados apuntando sin pudor. Se sentó en una de las sillas me ordenó chupársela, cosa que hice con esmero, el seguía modulando su voz, “muy bien zorra, así sigue.. más al fondo” me hundió la cabeza hasta lograr que diese una arcada, después se levantó y tomándome de un brazo hizo lo propio conmigo, me llevó hacia el tablero que hacía de mesa.. e inclinó mi cuerpo apoyando las manos en la mesa, con leves pataditas en los tobillos mi hizo abrir mucho las piernas y me penetró.. ahí vino la secuencia cómica, con el meneo el tablero se vino abajo y casi nosotros detrás del tablero, suerte que estuvo ágil y me cogió a tiempo, no llegué al orgasmo en toda la sesión, después de eso me folló el culo, mientras lo azotaba.. y terminó por correrse en mis nalgas...
Y ..... ya está??? .. mientras se limpiaba yo aún inclinada hacia delante ..... esperando.. claro!! Era lo único que pasaba por mi cabeza... “ya??”.
Bien, si eso era todo.. no había más remedio que sacar a relucir mi lado “tocapelotas”.
- Jajaja.. tienes cara de cansadita (será imbécil, pensé yo).. te he montado bien ehh!!
- Si, claro.. muy bien Amo, su ejecución perfecta, la entrada por la retaguardia genial.. sin embargo..
- ¿Qué?
- No, nada.. si Usted ha disfrutado, ese era mi cometido, me siento feliz. A fin de cuentas lo importante es que Usted goce.......
Hubo un par de minutos, de silencio.. yo recomponía mi ropa me adecentaba.. el miraba mis movimientos, supongo que estaba digiriendo mi frase, a fin de cuentas acababa de decirle, que el paraíso orgásmico no lo había visto ni por casualidad y claro a cualquier macho que se precie, eso le jode, vale no llegar al orgasmo, pero encima decirlo, mal muy mal.
Imagino que hizo un esquema mental de la situación, no era idiota.. para nada, mostrar rabia por mi desfachatez, le haría ante mis ojos todavía más inútil. Así que me tomó suavemente de la cintura.. me besó cálidamente, luego piropeó la suavidad de mi piel, mis pezones erectos, la calidez de mi sexo.. y finalmente en su recorrido .. llegó a mi trasero, su firmeza.... quería probar su firmeza.
Me apoyó ésta vez en el sillón, me indicó que por nada del mundo me tapase el culo y empezó con el spanking ... fuerte muy fuerte.. primero con la mano finalizando con el cinturón (no hace falta decir que me dio muchísimo coraje ser un culo-muesca más para su cinturón). Así estuvo hasta que no soporté más el dolor y de rodillas le supliqué que no siguiera, no podía dejar de reírme, y ésta vez no era cachondeo.. era simplemente mi reacción ante un dolor que ya se me hacía insoportable. Luego estuve más de un mes la marca de sus cinco dedos y del cinturón en mi culo.
Finalizó la primera y única sesión con una nueva felación y el producto de ésta, bueno supongo que lo digerí en el día.
Luego un par de besitos de alivio por su parte debió suponer que con el castigo ejemplar había salvado la sesión ( y si, ciertamente, aunque pudiera parecer contradictorio algo la salvó) ..... ese fue el único aftercare*.. los dos besitos.
Cuando nos despedimos, él me guiñó.... yo sonreí. Y mientras le observaba alejándose de mi.. no pude reprimir .... un buen corte de mangas.
No era aquel corte de mangas producto de rabia ni siquiera desazón. Yo había aprendido. Supongo que fue un réquiem simbólico por el subspace que jamás sentí.
(*) Aftercare, son los mimos que se precisan tras una sesión, sobre todo si en ella ha habido subspace, se precisa una buena ración de cariño, de charla y de cuidado para superar y salir airosos del subspace.
El Lobo
Siempre me han gustado los foros de discusión, debate o como se les quiera llamar, y además soy muy apasionada e idealista, así que es bastante frecuente verme embarrada hasta las cejas en cualquier foro, defendiendo a capa y espada lo que yo considero justo. Bueno más bien tendría que decir, que era frecuente, hace ya mucho que no guerreo.
Nada más entrar en ese foro, me di cuenta de que había una especie de jerarquía, muy parecida a la de los lobos, un macho y una hembra alfa y luego una línea de sucesión bastante clara. Evidentemente él era el lobo alfa, y tenía a su alrededor varias hembras con el rabo alzado dispuestas al apareamiento, a las que continuamente la loba alfa (alguien que se clasificaba como switch) enseñaba los dientes marcando terreno.
Utilicé la técnica “tira la piedra y esconde la mano” un par de puyazos justo donde más duele y luego un “uy no te enfades, si yo sólo quería .. saber” logré así ganarme su interés y también cómo no..la mirada atenta de la loba unida al relucir de un colmillo que se hizo más evidente cuando también a lo tonto dejé caer.. que casualidades de la vida el preciado Macho.. y yo, vivíamos en la misma ciudad.
A los pocos días lo tenía en mi messenger, explicándome que.. él y la loba eran muy amigos y nada más.. nada de sexo nada de amoríos.. pero que aún así, el jamás querría hacerle daño y evidentemente cuando tenía sumisas pues debían entender eso.. y permanecer en secretillo. No me creí nada, la cosa era mucho más simple, teniendo tantas hembras dispuestas al apareamiento.. por qué leches se iba a quedar sólo con una??.
Me dio igual, yo iba a lo mío, si en realidad era tan puro tan fiero y tan fino como él decía ser, no sucumbiría ante mis trampillas no se dejaría manipular y cómo se suele decir.. me haría sudar la camiseta.. alcanzar el subspace.. puede que lo que más me llamase la atención era que afirmaba sin el más mínimo rubor ser cruel y sádico..
Breve inciso:
Subspace, es una especie de trance en que cae la parte sumisa, generalmente en niveles muy altos de castigo, es habitual en BDSM la mezcla de dolor y placer, los mensajes que el cuerpo envía al cerebro, son contradictorios y llega un punto en que las barreras caen, es complicado hasta hablar, puede que incluso el sumiso se limite a hacer determinados sonidos, digamos que el mundo deja de existir y el único anclaje es el Dominante, la palabra de seguridad desaparece (obviamente no puede apenas hablar y razona mal). Si no se está en manos de un Dominante experimentado, incluso puede llegar a ser peligrosillo, porque sencillamente la barrera del dolor tolerable se sitúa en niveles altísimos. Después de un subspace es imprescindible un aftercare en condiciones (palabro nuevo).
Fin del inciso.
Quedamos a las pocas semanas, la primera vez que nos vimos estuvimos tomando una copa, realmente era un hombre muy atractivo, si mal no recuerdo rondaba los cuarenta años, alto de buena figura y buen porte, y sobre todo emanaba mucha seguridad en sí mismo, ese era su mayor atractivo, era consciente y lo explotaba.. una de las formas en que lo hacía, era robando el espacio de seguridad que todos necesitamos, se acercaba mucho.. me hablaba sin apartar en lo más mínimo sus ojos de los míos, modulaba su voz a la perfección suave cuando tenía que serlo y más severa cuando era menester, incluso sus miradas eran premeditadas.. cuando él me notaba cierto rubor y ganas de apartarme.. descaradamente miraba mis pechos y sonreía.. así volvía a sentirme un poco indefensa y por lo tanto más tontita.. más rendida.. nerviosa, y luego cuando ya prácticamente tenía decidido que pasaba de prestarle más mi espacio a aquel desconocido descarado, el “cortésmente” me lo cedía, dando un paso atrás, encendiendo su cigarrillo mientras hacia como que miraba a otra parte, y ahí justo en ese suspiro de alivio, me encontraba con su mano apretando la mía y una sonrisa perfecta.
Salimos del pub.. temblé un poco.. hacía fresco (estaba nerviosa y excitada) me abrazó, sonreí.. por fin iba a alejarme de aquel monstruo osado que me estaba robando mi preciadísimo espacio.. ..... seguimos andando en dirección al coche.. me detuvo.. y lo hizo, si... acabó de robarme la poca “dignidad” que yo me empeñaba en aparentar, cogió mis muñecas las llevo a mi espalda.. mientras las sujetaba con una mano con la otra acarició mi cara y .. no fue beso, fue mordisco en mis labios.. y aún estaba yo con los ojos entornados cuando pasó la mano por mi sexo encima del pantalón y su comentario fue:
-- Estás tan mojada que has traspasado el pantalón, eso me agrada.. pero.. te dije claramente que vinieras con falda, la próxima vez por la cuenta que te trae, no olvidarás esa orden.
No lo olvidé.. y la siguiente vez iba con falda y sin braguitas..

(continuará).
El Dandi
Nunca he conocido hombre más coqueto.. todo en él tenía que estar perfecto, su atuendo de pies a cabeza impoluto, sus formas y maneras impecables, cuando caminaba con él por la calle observaba como de reojo se iba mirando en los escaparates.. cuidaba su piel con cremas, pomadas especiales antiedad.. acudía al gimnasio, vigilaba su alimentación, la verdad es que todo ese cuidado tenía un efecto impresionante.. su aspecto era el de todo un dandi, un señor.
En los cincuenta y tantos años, poco tenía que envidiar a los de treinta y tantos.
Pero a mis ojos tenía un gran defecto (bueno tenía más).. que era imposible corregir al profe las faltas de ortografía, sencillamente no tenía.. bueno, simplemente tuve que buscar otros puntos débiles.. y los encontré.
Pequeños detallitos, si él era puntual .. yo tardaba como mínimo media hora en llegar, si le molestaba no ser especialmente alto, yo me ponía para ir a su lado vertiginosos tacones, si prefería lencería negra.. yo.. la usaba blanca.. y cuando por fin conseguía cabrearle ... de repente era una niña muy buena, una perfecta zorrita que se ponía en sus piernas con las braguitas bajadas hasta las rodillas y suplicaba sus azotes, y luego con mi culo rojo y mirada de putita triste... hacía lo que más le molestaba de todo, suplicarle que me follara.. ese era su gran punto débil.. podía ser un artistazo azotando (es cierto que aquellos azotes me ponían cachonda, creo que es lo único que me gustaba de mi sumisión) también utilizaba muy bien su lengua y se esmeraba por aprenderme, no escatimaba en esfuerzos y detalles conmigo... pero follar... no era lo suyo.
Nunca herí su amor propio ni jamás hice comentarios que claramente se pudieran interpretar como un intento de humillarle, no merecía eso.. pero si es cierto que aprovechaba esa “debilidad”, que para mi en realidad no era tal, para hacer mi santa voluntad, puesto que él siempre quería suplir esa carencia de polvos, con otro tipo de compensaciones.
Aprendí el sentido de posesión unido al cariño, el me enseñó.. que un buen Dominante ha de aprender a su sumiso, entender el cuerpo de la persona a la que somete como una prolongación suya, su esfuerzo era continuo.
Nuestra historia, duró algún tiempo.. no hizo de mi una buena sumisa, nunca lo fui, me causaban y me siguen causando un gran respeto (aunque parezca una contradicción dicho por un Ama) las personas sumisas, quien es capaz de entregarse de modo tan fuerte y tan profundo.
A pesar de que nos profesábamos un gran cariño, yo tenía claro que con él no alcanzaría lo que tantas veces había leído y escuchado decir a otras sumisas.... el subspace, si bien era y soy capaz de entenderlo.. nunca he sido capaz de sentirlo.. pero... me empeñé.. y lo busqué en mi siguiente relación, con un Amo totalmente distinto..... un Amo “puro” como a él le gustaba definirse.
En cuanto a éste, al dandi... fue la primera persona que me sugirió que tal vez.. yo tenía equivocado mi rol, es más con el paso del tiempo.. fue precisamente él, quien me presentó a mi primer sumiso.
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Rézame mujer embrújame
tómame levántame madrúgame
achíname canélame entrebáilame
tenme el tiempo que te tengo
envuélveme en tu pubis
.....
ábrete de par en par
recíbeme yegua presurosa
¡no me falles!
(Pablo Mora)
El cazador
Sucede con cierta frecuencia, que cuando una relación se rompe, la parte que aún sigue enganchada, busque, en posteriores relaciones alguien de características muy similares, si bien, no se puede considerar relación propiamente dicha (puesto que jamás vi en persona a mi primer Amo) lo cierto era que no tenía otro referente y que por supuesto la historia se había roto en contra de mi voluntad, vaya, es que ni se me preguntó ni se me dio la más mínima opción.
Así pues, éste nuevo Amo, tenía una edad similar alrededor de los cuarenta y cinco años, y sus formas y maneras, su posicionamiento y modo de ver el BDSM eran parecidos al anterior. Bastantes años más de los que yo tenía por aquel entonces, es curioso que jamás llamase mi atención un Amo más joven que yo y sin embargo después en mi faceta de Ama no haya tenido mayor problema en tener sumisos algunos años más jóvenes que yo, es más.. yo diría que casi los prefiero jovencitos, supongo que porque sus mentes son más moldeables, menos hábitos adquiridos, tal vez menos machismo..
[.... Ahora... (breve divagación).. Los hombres tienen dos digamos fases (en cuanto a edad se refiere) que para mi gusto son las mejores .... una es de los veinticinco a los treinta y la otra de los cuarenta a los cincuenta años. Prefiero mantenerme alejada de los treintañeros, por la experiencia que tengo la década de los treinta a los cuarenta les sienta fatal, se les llena la cabeza de pájaros y a muchos incluso les entra una repentina necesidad de ser papis.]
A lo que íbamos..
Éste hombre, era más bien llano de pueblo (como yo.. aunque por circunstancias he vivido en distintas ciudades, me sigo considerando muy de pueblo) y tenía una afición muy marcada y de la que me hablaba con relativa frecuencia... la caza, sobre todo la caza del jabalí (y esto viene a cuento por lo que voy a contar).
La primera vez que nos vimos no sucedió nada, quiero decir que fue una cita sin sexo ni sesión.. sólo por conocernos, la verdad, no me agradó, no soy muy delicada en cuanto a mis gustos, pero es que sencillamente no sentí ninguna química, esto me hizo dudar, y ahí estaba entre el si y el no, cuando él me dijo que venía a mi ciudad que podríamos vernos y lógicamente esta vez sus expectativas eran las de tener sesión.
Estuvimos cenando, charlando, paseando un poco, finalmente acabamos recorriendo la ciudad en busca de hotel, no encontramos ninguno.. cada vez que él salía del coche y volvía diciendo que no con la cabeza desde lejos yo sentía una especie de alivio, mis ganas estaban desapareciendo y además aquel repentino dolor de vientre..
No sé muy bien, porque accedí a un magreillo en el asiento trasero, supongo que, como siempre, la curiosidad me pudo... y vino la sorpresa de la noche, el dolorcillo que estaba sintiendo desde hacía un rato no era más que mi periodo que se había adelantado, creo que se me notó la cara de alivio cuando le dije, “Jo, que mala suerte.. lo siento, mejor nos vamos”.. entonces aquel ser apacible y bonachón, dejó salir al Amo.. y lo que sucedió después, .. me costó unos días digerirlo, darle una razón..
Me dijo que no le importaba, le dije que a mi sí que se le iba a manchar el coche, me dijo que a él no, que su coche se había manchado muchas veces con la sangre de los animales que cazaba, me dijo que lo único que le frenaría sería mi decisión, estaba en mis manos.. pero que no debía preocuparme puesto que su única intención en aquella noche era revisar su nueva adquisición, su nuevo animal, su nueva yegua... yo, que demás nadie que se precie compraría una yegua sin antes inspeccionarla. Me dejó sin palabras.
Lo siguiente fueron órdenes precisas y firmes. Me hizo desnudarme, yo pudorosamente intenté cerrar las piernas, la verdad es que sentía muchísima vergüenza. Me miró de refilón mientras buscaba sentado en el asiento delantero una linterna en la guantera, cuando volvió atrás.. me agarró por la nuca atrayéndome hacia él, encendió la linterna... y revisó mi dentadura, incluso hizo algún comentario sobre un empaste.. también miró mis pupilas y hasta palpó mi cuello, no sé que leches buscaba.. luego fue bajando por mis pechos, los sopesó, los apretó y finalmente pellizcó los pezones, tuve que rogarle que no apretara, por las circunstancias estaban especialmente sensibles, luego palpó mi vientre.. yo seguía intentando cerrar las piernas.. no sirvió de nada, abrió la puerta del coche.. se salió fuera, me dijo que me tumbara con las pies hacia él.. cogiendo mis tobillos me llevó hacia sí.. y luego separó mis piernas cuanto pudo, yo no quería mirar, me sentía exactamente como él (eso lo supe después) quería que me sintiera, como un animal, cazada, siendo inspeccionada, desde luego el estado de mi sexo ... lo manchado le importaba bien poco.. revisó, por fuera y por dentro.. y con la dichosa linterna por supuesto, dejando al descubierto toda mi intimidad y anulándome.
Por fin, con un ..... “estás en buen estado, serás mía cuando dejes de menstruar, vendré a verte” terminó la inspección, me dio un pañuelo me limpié como pude.. cuando iba a vestirme, me interrumpió cogió mi barbilla me hizo mirarle, yo estaba algo aturdida, intentando ordenar pensamientos y sobre todo sensaciones, no sabía si me sentía bien o mal, en todo caso lo que si tenía claro es que mi curiosidad lejos de disminuir había aumentado, quería aprender más, y mirándome a los ojos me dijo que me deseaba, también preguntó si yo deseaba... “aquello” me hizo bajar la vista y tenía la polla, dura.. entre las manos.. no contesté. La guardó.. y nos fuimos.
Una vez en casa, cuando ya me dormí... aquella noche se me fue .. soñando con jabalís recién cazados en el asiento de atrás de su coche.. y es que ... durante toda la revisión no pude dejar de acompañar en el sentimiento a esos pobres “bichos”.
En días posteriores, mi comportamiento cuando charlábamos por el messenger, era insufrible, constantemente creo que de un modo casi inconsciente, le buscaba las cosquillas, sobre todo corrigiéndole faltas ortográficas. Nos vimos.. otra vez más, no aprendí nada en la siguiente vez y esa fue su “sentencia”, yo ya sabía hacer “mamaditas” no había necesidad de tenerme media hora con dolor de mandíbula dale que te pego.. y tampoco había que entrenar mi culo para futuras sodomías.. yo ya lo tenía entrenado (pero no me dio la gana de decírselo)... así que a fuerza de correcciones ortográficas, acabó por desistir.
Encendí de nuevo el radar .... y así vino el siguiente Amo.. con el que aprendí a practicar, yo diría que hasta con cierto arte.. el denominado “Topping from the bottom”.
Pero, ya sabéis, eso..... es otra historia.