El aspirante me contó, que por cuestiones de trabajo tenía que viajar con relativa frecuencia a distintas ciudades y que generalmente, solía quedarse en los mismos hoteles desde hacia años, eso me dio la idea para la siguiente prueba. A los pocos días tuvo que ir de viaje, iba a estar un par de días fuera, él evidentemente aprovechó para lloriquear un poco, diciéndome que era una pena no tener ya mi número completo así al menos estaríamos en contacto.. y evidentemente yo no le hice ningún caso. Aprovechando el comentario para dirigir la conversación y llevarla a mi terreno:
- Vaya, eres un tramposo no?
- No Señora, no soy tramposo..
- Entonces eres un niño malo, quieres saltarte el resto de las pruebas.
- Para nada Señora… haré todas las pruebas que Usted quiera, solo que…
- Solo que si no se te da lo que quieres, como los niños malos dejas de respirar o… te meas en la cama??
- Jajaja!! No Señora..
- Apostamos a que si te meas en la cama?
Enmudeció, supongo que ya me vio venir, las instrucciones fueron precisas, quería que se meara en la cama del hotel y quería, lógicamente, tener pruebas de ello, protestó un poco, le conocían desde hacia años… intentó hacer un cambio en mis planes, ofreciéndome hacer otro tipo de pruebas, no cedí, y argumenté diciéndole “cualquiera puede tener una mala noche, tu no vas a ser menos, de todas formas si te sientes incapaz de hacerlo… sencillamente no lo hagas, no tienes obligaciones conmigo”, se lo pensó (creo que no más de un minuto) y accedió. Debía llevarse la cámara digital, hacer fotos de la cama antes de orinar, hacerse fotos de cintura para abajo, donde se viera claramente como orinaba encima de la cama y una vez terminado.. hacer una foto con una panorámica general de la habitación, incluida la cama y su correspondiente marca. Añadí, que por haber protestado… tenía que hacerlo por la noche (de eso evidentemente no podía tener pruebas, no obstante.. confié en su promesa) hacerlo antes de ir a dormir, le obligaría a pasar la noche en el suelo.
Superó la prueba, y de vuelta .. una vez más pude comprobar que la había realizado con las fotos en mi correo.
Mi sumiso, seguía preguntándome.. intentó un ardid .. un poco absurdo, convencerme para que le diera el resto de mi número y así el aspirante no siguiera superando pruebas exitosamente, cosa que a juzgar por sus reacciones le ponía bastante nervioso. No lo hice… Pero si me di cuenta de que estaba tensando mucho “la cuerda”.. así que, como se suele decir “ Ni pa ti ni pa mi”.. le dije que sólo le mandaría una prueba más y que si la superaba le daría el resto de números. Cualquier Dom, que se precie debe manejar con cierto arte “la cuerda”.. y saber hasta que punto puede tensarla sin que se rompa. Se relajó un poco… y volviendo a dar un tironcito más de cuerda.. le dije..” Por qué no me ayudas con la última??” No hay cosa más retorcida que un sumiso ideando pruebas para otro sumiso, sobre todo si es competencia.. (no lo era, yo tenía claro que no le iba a aceptar y que se trataba sólo de un juego, así se lo había dejado claro a los dos desde el principio.. no obstante eso no evitaba que él se sintiera.. si, celoso..).
No fue él quien ideo la última prueba pero si me dio algunas ideas que me ayudaron, era obvio que el aspirante tenía cierto punto exhibicionista, así que en la última.. la exhibición sería aún más arriesgada..
Ésta vez, debía buscar un cyber que dispusiera de webcams para que yo viera como realizaba la prueba. Tenía que llevar durante todo el rato que estuviera conectado un collar de perro al cuello, le ayudó la circunstancia de que fuera invierno, para que el collar pasara en cierto modo desapercibido al menos en el momento de entrar al cyber . Mantuve el secreto de cual sería la prueba a superar hasta tenerlo conectado con su collarcito y expectante. De nuevo fui dirigiendo la conversación hacia el terreno que a mi me interesaba, ese puntillo exhibicionista y las ganas de entregarse a mi, jugaron a mi favor, estaba cachondo empalmado.. y me lo hizo saber..
Fueron varias cosas las que le ordené, la primera que me dejara ver su collar con claridad, le hice quitarse ropa hasta quedar solo con la camiseta.. ahora se veía claramente, lo veía yo y el resto de gente que había en el cyber (que afortunadamente para él no era mucha y no estaban a su lado) hice que se pusiera de rodillas, que hiciera el perrito sacando lengua y enseñando las “patitas”, cada vez se iba excitando más, y para finalizar… le dije que se masturbara.. miró nervioso alrededor, intentó protestar, volví a recordarle que no me debía nada.. que él sabría si quería hacerlo o no (suelen ser palabras mágicas.. para terminar de convencer) y.. para mi asombro (pensé que con el nerviosismo se le iba a quitar la excitación y que aquello iba a ser imposible que se levantara) empezó a masturbarse.. disimuladamente y tardó apenas un minuto en correrse.. como lo hizo con la chaqueta encima de su sexo yo no pude verlo, así que quise pruebas.. que me enseñara el semen en la mano y acto seguido.. se la chupara.
La superó y me dio las gracias.
Tuvo el número completo…
Ya casi respiraba aliviado mi sumiso (no mucho claro, ahora tenía mi número.. era un paso más y podría mantener un contacto más regular.. incluso en esos viajes).. cuando le dije, que el otro.. quería venir a visitarme el fin de semana siguiente.
Justo ese fin de semana mi sumiso tenía que viajar a la otra punta de España, por cuestiones familiares, intentó posponer ese viaje, disimuladamente intentaba que yo le dedicara ese finde y borrar competencia de un plumazo. Por un lado me agradaba .. supongo que me sentía halagada y por otro me molestaba esa falta de confianza.. tenía mi palabra y eso debía bastarle. Así que de ningún modo consentí que pospusiera ese viaje y yo.. si quedé con el otro.
Vino, estuvimos cenando, estuvimos tomando unas copas.. y si, me dijo muchísimas veces a lo largo de la noche que subiera a su habitación.. y otras tantas veces yo me negué.
Cuando volví a casa, y saqué el móvil del bolso, había muchos mensajes de mi sumiso, al principio algo secos.. después algo más suaves.. y por último suplicaba ..
“Por Dios me muero de celos, dime algo”.
Sin contestar, apagué el móvil y me fui a dormir.
A la mañana siguiente cuando lo encendí… había otros cuantos más.. más o menos en el mismo tono..
Le contesté:
“Enhorabuena.. has superado la prueba..
Te quiero”.
