
Estando en un pub de los de: “Que ya somos grandecitos para andarnos con tontadas y por consiguiente Felipe presidente (…) (ay no, que eso no era) hablamos alto y claro del tamaño ideal en cuanto a bajos masculinos” (Oh Dios)…
Escena:
Camarera pechugona, tras la barra.. su discurso:
- Yo los prefiero pequeñitos, si total con la puntita ya nos sobra.. para que más?
(Mi pensamiento, claro mujer.. lo mismico que deben opinar los aquí presentes de tus dos generosas prominencias tras el vertiginoso escote… si total.. lo que la mano no cubre oiga usted es ubre)
Amiga común de la camarera y de una servidora:
- (entre risillas nerviosas) Anda ésta pues claro!! Ay esas tan grandes que las ve una y se asusta..
Hay que decir que mi amiga .. también contaba con un par de aquellas dignas de arrastrar carretas, y que además a su haber … se podía sumar un gran trasero.. de los que apetece ser picador en tan espectacular plaza de toros.
Y yo con mi gesto de poker, sin soltar ni media… y esperando que por una vez el “fulano single” supiera mantener su bocaza cerrada y no se le ocurriera decir nada, a pesar de que me miraba con ojitos de “pa que tu veas”…
Era esperar demasiado…
Efectivamente abrió su bocaza, y casi a grito pelao, (supongo que como aquel cavernícola que a lo tonto a lo tonto en un rato de ocio y mientras despachurraba sus propias garrapatas con un par de piedras.. descubrió como se hacía el fuego) dijo “pues como la mía pequeñita pero matona”
Vale, suficiente.. tocaba mi réplica, suelto el humo del cigarro con calma, pongo en orden las palabras dentro de mi cabeza.. observo mientras tanto como va abriendo su cola de pavo real, ante las dos hembrazas que le sonreían ( sospecho que en realidad tras aquellas sonrisas se ocultaba un “otro que la tiene pequeña”)
- Um.. a ver, espero que con lo de pequeñita pero matona… te refieras a mi, que bueno muy grande no soy… y confieso que alguna vez puedo tener intenciones de matar (como ahora, pero esto no lo dije)…
Se rió algo forzadamente… quizá en un intento de evitar que yo siguiera hablando y error… añadió un “No, me refiero a mi cosita de mear” (hasta para nombrar la polla era pavo).. Se siente.. me dio pie y seguí hablando…
- Ah te refieres a eso… bien… pequeñita es para que negarlo, y en cuanto a matona…. A ver querido si te has confundido y quieres decir “matá” … Será cuestión de elevar mis oraciones a quien corresponda… y esperar el milagro de la resurrección.
Hubo risas, entre ellas la suya.. en un intento de salvar la situación… y un cabreo considerable..
Se acababa de inaugurar la noche… con el principio del fin de una historia que tuvo mucho de paciencia (por mis partes)… y muy poca consideración (por las suyas)…
Y el chico joven, del final de la barra, que al tanto de la situación sonreía… y yo con aquellos pelos en la cabeza y ninguno abajo… el pensamiento travieso, que afirmaba rotundamente… “No es bueno, no, no es sano, no… aguantar tanta sequía”