Una antes que nada es apasionada, y como preferir.. me quedo con la pasión de la semana santa y ese Cristo sobre el madero (aunque para mi gusto algo enclenque) sufriendo si, pero con el corazón lleno de amor. Claro que una se imagina, según conveniencia y vivencia lo que le da la gana y haciendo una transposición muy a su estilo coloca en la cruz un Cristo más cachas, menos místico y a ser posible sin trapillo tapando partes púdicas..
Algo así:

FUEGO SOBRE EL MADERO
Después de romper el áspero
castrante
hostil
cerrojo de las ataduras
apuñalé al pecado
cayendo agónicas
mis trabas y mis culpas
Dejé de pedir permiso para vivir
Disponiendo conocerte
abrí tus brazos en cruz
—cristo de mis pasiones—
y hundí el sabor
de mi presencia
en tus pies
en tu cuello
en la blanca playa de tu espalda
Recorriéndote fui creciendo
hoja de tu rama
rama de tu árbol
árbol de tu bosque
hoja loca al vaivén
de tu tronco elocuente
Empinando a la fiebre
mi despertar
caminé y rodé en tus cumbres
y tu sexo brotó
dejando su vasta lluvia
en mi rezumante tierra nueva.
Dina Posada
Pero eso, para cuando proceda… ahora lo que se acerca es la Navidad, entrañables fechas donde las haya, y que mejor que celebrarlo preparando un riquísimo plato?
Aquí os dejo mi sugerencia y ya me contaréis:
Pavo/a relleno/a
Evidentemente lo más importante es contar con un buen pavo, bien criado y hermoso a ser posible dócil que no es cuestión de tenerle que convencer a punta de espada y mucho menos a alpargatazos, que tiene poco glamour, claro que si el pavo en cuestión se pone tonto también se le puede persuadir remojándolo con un buen vino, suele ser mano de santo y además eso le da un puntito especial.
El resto de los ingredientes serían:
Cuerda
Un plug (tamaño a gusto del consumidor)
Velas (que No sean de esas de purpurinas ni perfumadas, mejor de las blancas de toda la vida)
Un limón. (esto es importante, el punto de gracia)
Lo primero es ablandar la carne, para ello viene muy bien la fusta, hay quien prefiere como truquillo de buen chef congelarla antes, bien, para ello podemos aplicar un poco de hielo, solo que dadas las temperaturas yo no lo recomiendo, así pues atizamos con la fusta (en su defecto también se puede utilizar una pala de cocina, espumadera o similar) al animalejo en cuestión, golpes sabios y bien medidos, en su punto, ni demasiado severos ni excesivamente suaves. Cuando consideremos que ya es suficiente.. procedemos a rellenar el pavo con el plug, utilizando para ello un buen lubricante con suavidad sin prisas disfrutando del momento..
Si en lugar de pavo fuese pava al tener más orificios que rellenar podíamos considerar usar un consolador doble o dos distintos.
Bien es cierto que también se pueden elegir frutos de la huerta, zanahoria, calabacín, incluso plátano.
Tras rellenarlo conviene atar la carne para que no se deshaga y quede más bonito. Utilizamos para ello la cuerda es importante no olvidar el detalle de un buen nudo a la altura del plug.. así evitaremos que con la “tontería” se nos salga el relleno.
Una vez relleno y atado el pavo lo asamos, usando las velas, dejamos caer la cera poco a poco sobre él ni muy cerca para evitar que se churrusque en exceso ni demasiado lejos, se pueden hacer bonitos dibujos, usando la imaginación unas preciosas estrellitas navideñas en los pezones.. sería un ejemplo..
Y como toque de gracia, el limón en la boca que se puede cortar por la mitad (o manzana si en lugar de pavo lo que tenemos es cochinillo).
Et voilà, ya tenemos listo para ser devorado un suculento pavo navideño.
Como nota especial yo recomiendo regarlo antes con cava.
¡¡Buen provecho!!