El secuestro (tercera parte)
Tuve que replantear todo el secuestro, ahora el número de personas implicadas iba a ser mayor, y además Némesis (llamaré así a su Ama, a fin de cuentas la venganza eras más suya que mía, ella llevaba mucho tiempo soportándolo y lo mío habían sido encuentros esporádicos), tenía algunas condiciones que poner.
Ella me cedía el control de la sesión y la decisión de los castigos a imponer a cambio, quería tomar fotos de todo lo que aconteciera y además me explicó que teniendo en cuenta la heterosexualidad absoluta de su sumiso, quería amedrentarle con la presencia de otra persona y además intentar ponerle algo celoso, con un amigo suyo que era Amo y bisexual.
Lo del Amo me pareció genial, a fin de cuentas era una ayuda extra. No me gustó tanto lo de las fotos, así que después de hablarlo con Némesis llegamos a un acuerdo, yo llevaría la cámara y una vez ella tomase las fotos que considerase pertinentes, me llevaría la cámara a mi casa y las descargaría personalmente, asegurándome así de no ser reconocible en ninguna de ellas, antes de enviárselas.
Por fin llegó el día acordado, Némesis había programado con su chico un fin de semana tranquilo en el campo, habían alquilado una casita rural. Le comentó que tendrían invitados al menos durante una noche, serían un Amo con su sumisa y que esperaba que todo saliese perfecto, que probablemente le ordenaría como premio montar a la sumisa, el chico evidentemente ante la expectativa daba saltos de alegría. Incluso le había enseñado algunas fotos de mi sumisa que dicho sea de paso es una mujer bastante atractiva.
Llegamos a la casa anocheciendo, el Amo nos esperaba en el camino una breve parada los saludos pertinentes y continuamos los tres en un solo coche.
Sonó el timbre y no hubo saludos cuando Némesis abrió la puerta.. un largo pasillo y al final de éste el salón muy acogedor y confortable. Tal y cómo habíamos acordado él estaba desnudo de rodillas y con una máscara ciega, no estaba atado y en la mesa de al lado cuerdas y cinta de embalar.
Me coloqué detrás de él.. sé que escuchó mis pasos giró un poquito la cabeza sabía de mi presencia detrás de él, pero sin saber que era yo.. ellos iniciaron el juego..
-Amo: Vaya .. Némesis así que éste es tu perro..
-Némesis: así es... que te parece?
-Amo: tiene pinta de ser una cerda viciosa.. seguro que sabe comer nabos de maravilla.. tu que piensas mi querida perrita? – dijo dirigiéndose a mi sumisa –
El rehén giró un poco la cabeza esperando respuesta de la persona que tenía detrás de él, lógicamente si su Ama y el Amo invitado estaban delante de él por lógica la persona que se había colocado detrás de él debía ser la sumisa, sin embargo.. la voz llegó de frente, noté cómo se estremeció..cuando escuchó a mi sumisa hablar.. e intentó de nuevo girar la cabeza, quería que le quedase claro, que efectivamente había alguien más detrás de él, el roce del collar que yo le colocaba en ese justo momento en su cuello.. fue suficiente.. intentó hablar debajo de la máscara, Némesis de un sonoro bofetón le hizo callar..
Até sus muñecas fuertemente, mientras el Amo se reía a carcajadas y Némesis farfullaba maldiciones, estaba realmente alterada, supe en ese momento que la decisión que tuvo de no participar y tomar solamente fotos, fue la mejor.. sin duda participar en ese estado de furia no hubiera sido por decirlo de algún modo..... justo, tener sesiones estando enfadados es algo que jamás debe hacer un Dominante en condiciones, se corre el riesgo de abusar del poder, mi postura bastante más alejada y fría era mucho mejor.
La verdad es que yo había planeado la sesión de tal modo que el secuestrado no me viese la cara hasta el final, pero en ese momento una idea pasó por mi cabeza, que me hizo cambiar de planes, el miedo sería mucho mayor si él me veía, puesto que empezaría a encajar en su cabeza.. el motivo claro de mi presencia... la venganza.
Así que levanté su máscara de latex hasta la nariz y antes de quitarla totalmente procedí a tapar su boca con la cinta de embalar, Némesis pareció adivinar mi pensamiento, tal vez por la sonrisa que yo no podía evitar.. se colocó delante del sumiso sentada con las piernas cruzadas en una mano la cámara de fotos a su lado el Amo y al otro mi sumisa en la posición propia de su condición.. de rodillas.
Antes de retirar la máscara del todo, saqué un rotulador del bolso y escribí en su pecho:
“SOY UN CERDO”
Con gestos le indiqué a Némesis que tuviera la cámara dispuesta para la primera instantánea y contando con los dedos para no dar ninguna pista.. a la de tres quité su máscara, tras la primera reacción de incomodidad por la luz repentina y cuando pudo abrir los ojos ..... fue inmortalizado con flash incluido y ojos desorbitados al comprobar quien se hallaba a su lado... yo.
(clic..)
-Me temo querido, que has salido con cara de gilipollas..
(continuará)
Comentario:
Señora, esperaremos... con impaciencia,
con respto, besos,
Comentario:
Mid precioso, si lo escribiera todo seguido se haría demasiado largo y me protestaríais.. así poquito a poco os dá tiempo a digerir el peñazo jejeej
Un besazo para ti.
Invitado, te reconozco por ese Muakkk inconfundible.... muchos besicos para ti también, me mola que dejes constancia de que me lees.. ;-)
Comentario:
Mola!!! jejejeje. Qué cara se le debió quedar!!! jejeje
Jooooooooo, deberías contarlo todo seguido!!! Bueno ... mejor no, que así hay pa mas días ...
Un beso, Lolilla.
Comentario:
Este relato cada vez promete más :). Le felicito Señora por la historia. Está genial. Muakkkk