El lobo II
Ahí estaba yo, una mañana de invierno con falda, botas, medias hasta el muslo y sin braguitas, ni siquiera llevaba sujetador “accesible” era la palabra que día tras día me había repetido, debes estar accesible en todo momento a tu Amo, si quería jugar a su juego, debía respetar las reglas y me propuse no ser tramposa ésta vez.
Estaba segura de que yo sabía mucho más que él del juego de la seducción del placer, pero eso daba igual, debía darme igual, así que me pasé los días anteriores a la sesión (y fueron bastantes) siendo lo que debía ser, una buena sumisa, abnegada y un poquito “ciega” si tardaba una media de dos minutos entre frase y frase cuando charlábamos por internet, debía permanecer calladita y no suponer que el ligón de la pradera, llevaba varias conversaciones a la vez (cosa que siempre me ha indignado mucho), si alguna otra perra en celo le daba con el rabo en las narices a “guapín de los bosques”, bueno era algo que no debía importarme... acepté todo eso, claro que si.... porque eran las reglas del juego y evidentemente el subspace es algo más que un hecho físico, se necesita una preparación previa, me dejé en sus manos, a sabiendas de que no era el Amo de mis sueños y mucho menos el hombre. Luego descubrí que El Juego, el Gran Juego.. no es así, que las bases para sensaciones fuertes se construyen desde la confianza y la complicidad, pero por aquel entonces .. yo era una aprendiz.
Me llevó a una casita a las afueras de su pueblo, sin apenas muebles, muy pequeñita y que obviamente él utilizaba de picadero, en el salón había un par de sillas bastante estropeadas, un sillón y un tablero con patas de hierro que hacía las veces de mesa. Temblaba, hacía mucho frío y claro, también estaba nerviosa, al hablar de nuestras bocas salía vaho, es curioso, eso es lo que más recuerdo, la llegada a esa casa, la puerta que se cerró y un par de frases con vaho. Me enseñó su cinturón de cuero sonriendo.. y añadiendo una grosería, y no me refiero al lenguaje bastante habitual que se utiliza en sesiones.
En la frase “Mira puta, éste cinturón lo han probado muchísimos culos” .. la grosería no estaba ni en “puta” ni en “culos”.
Luego todo fue muy rápido, ni siquiera vi el resto de la casa hasta el final, toda la sesión transcurrió en el saloncito.
Me levantó el jersey pellizcando con fuerza mis pezones, que siempre han sido digamos.. respondones y descarados apuntando sin pudor. Se sentó en una de las sillas me ordenó chupársela, cosa que hice con esmero, el seguía modulando su voz, “muy bien zorra, así sigue.. más al fondo” me hundió la cabeza hasta lograr que diese una arcada, después se levantó y tomándome de un brazo hizo lo propio conmigo, me llevó hacia el tablero que hacía de mesa.. e inclinó mi cuerpo apoyando las manos en la mesa, con leves pataditas en los tobillos mi hizo abrir mucho las piernas y me penetró.. ahí vino la secuencia cómica, con el meneo el tablero se vino abajo y casi nosotros detrás del tablero, suerte que estuvo ágil y me cogió a tiempo, no llegué al orgasmo en toda la sesión, después de eso me folló el culo, mientras lo azotaba.. y terminó por correrse en mis nalgas...
Y ..... ya está??? .. mientras se limpiaba yo aún inclinada hacia delante ..... esperando.. claro!! Era lo único que pasaba por mi cabeza... “ya??”.
Bien, si eso era todo.. no había más remedio que sacar a relucir mi lado “tocapelotas”.
- Jajaja.. tienes cara de cansadita (será imbécil, pensé yo).. te he montado bien ehh!!
- Si, claro.. muy bien Amo, su ejecución perfecta, la entrada por la retaguardia genial.. sin embargo..
- ¿Qué?
- No, nada.. si Usted ha disfrutado, ese era mi cometido, me siento feliz. A fin de cuentas lo importante es que Usted goce.......
Hubo un par de minutos, de silencio.. yo recomponía mi ropa me adecentaba.. el miraba mis movimientos, supongo que estaba digiriendo mi frase, a fin de cuentas acababa de decirle, que el paraíso orgásmico no lo había visto ni por casualidad y claro a cualquier macho que se precie, eso le jode, vale no llegar al orgasmo, pero encima decirlo, mal muy mal.
Imagino que hizo un esquema mental de la situación, no era idiota.. para nada, mostrar rabia por mi desfachatez, le haría ante mis ojos todavía más inútil. Así que me tomó suavemente de la cintura.. me besó cálidamente, luego piropeó la suavidad de mi piel, mis pezones erectos, la calidez de mi sexo.. y finalmente en su recorrido .. llegó a mi trasero, su firmeza.... quería probar su firmeza.
Me apoyó ésta vez en el sillón, me indicó que por nada del mundo me tapase el culo y empezó con el spanking ... fuerte muy fuerte.. primero con la mano finalizando con el cinturón (no hace falta decir que me dio muchísimo coraje ser un culo-muesca más para su cinturón). Así estuvo hasta que no soporté más el dolor y de rodillas le supliqué que no siguiera, no podía dejar de reírme, y ésta vez no era cachondeo.. era simplemente mi reacción ante un dolor que ya se me hacía insoportable. Luego estuve más de un mes la marca de sus cinco dedos y del cinturón en mi culo.
Finalizó la primera y única sesión con una nueva felación y el producto de ésta, bueno supongo que lo digerí en el día.
Luego un par de besitos de alivio por su parte debió suponer que con el castigo ejemplar había salvado la sesión ( y si, ciertamente, aunque pudiera parecer contradictorio algo la salvó) ..... ese fue el único aftercare*.. los dos besitos.
Cuando nos despedimos, él me guiñó.... yo sonreí. Y mientras le observaba alejándose de mi.. no pude reprimir .... un buen corte de mangas.
No era aquel corte de mangas producto de rabia ni siquiera desazón. Yo había aprendido. Supongo que fue un réquiem simbólico por el subspace que jamás sentí.
(*) Aftercare, son los mimos que se precisan tras una sesión, sobre todo si en ella ha habido subspace, se precisa una buena ración de cariño, de charla y de cuidado para superar y salir airosos del subspace.
Comentario:
Ya veo que en todos lados cuecen habas
Un abrazo
Comentario:
Vaya,
Si cambias la groseria (efectivamente, en esa frase es evidente que la grosería es "muchísimos"), dejas todo lo demás (si acaso bajas la intensidad de los golpes) y por supuesto completas lo el susodicho no completó y has definido una sesión casi perfecta para mi. Sera que más que vainilla soy de menta?.
besos
Comentario:
Conclusión: Yo como sumisa no duraría ni 10 minutos.
Anda que no le hubiera dicho yo cuatro cosas por ir de super hombre y dejar las cosas sin terminar, uhm! ;)
Besotes.
Comentario:
Por cierto, se me olvidaba: el spanking no es imprescindible, ni mucho menos.
Comentario:
Para aprender a montar en bicicleta, hay que caerse varias veces. Ser novato es una buena manera de entrar en el camino de lo experto. Y la práctica hace la perfección, a través de las experiéncias adquiridas.
Alcanzar el subspace no es cuestión de echar un polvo. El sexo es importante, pero no es la parte más importante, de hecho es la menos importante.
El aftercare es, sin embargo, imprescindible.
Comentario:
Entonces en esto del bdsm hay tanto fantasma como en el sexo vainilla, cómo para fiarse de ellos.
Comentario:
Pues qué quieres que te diga.... yo pienso que debías haberle dicho que era un capullo integral. Por lo menos esa es la gana que me queda después de leerlo.
Comentario:
ummm Señora, como sois, aprendisteis de los errores ajenos ;-)
debo temeros mucho?
besos,
Comentario:
Continúo ansioso con tu lectura, me parece muy didáctica. Siempre es bueno aprender sobre conceptos y nuevas formas de alcanzar el placer, y mucho más, si están tan bien expuestas como tú lo haces.
Un beso
Darrell Standing
Comentario:
Joer, tía! Vaya huevos, en serio!
Se me pone la piel de gallina al leerlo. Joer! Si me da hasta tembleques.
Un besito!
Comentario:
Joder!!! vaya tela!!!
Pero si eso fué una sesión de sexo normal y corriente (quitando lo del ¿spanking?).
Bueno ... al leerlo lo que he sentido es pena por tí. Por no haber sacado nada bueno de este encuentro ...
Un besillo, guapetona.