Cuando llegó a mi, tenía sumiso.. si bien hay Dominantes a los que les gusta tener cuadras o harenes, a mi personalmente no es algo que me agrade, he tenido la experiencia de tener varios (sólo dos) sumisos a la vez y sinceramente no ha sido especialmente buena, si bien en principio se mostraban conformes con la idea de pertenecer a mi cuadra, con el tiempo acababan confirmándose mis recelos iniciales, surgían celos y malos rollos, al margen de que, suelo centrarme en el adiestramiento, educación o como quiera llamársele, de uno… creo que es la mejor forma de guiar a quien se deja en mis manos.
Aún sabiendo que jamás llegaría a ser mi sumiso (sospecho que secretamente albergaba la idea de que lograría convencerme) él insistía en que lo sometiese a las pruebas que estimase oportunas, que no le importaba si finalmente no le aceptaba. Me negué, pero él buscó la forma de convencerme, me pidió el número de mi móvil, le dije que mejor no se lo daba, y él me contestó “Y si me lo gano superando pruebas?”.
Creo que lo que finalmente hizo que me decidiera a ponerle esas pruebas, fue la reacción que tuvo mi sumiso cuando se lo conté, una seguridad en si mismo pasmosa, me miró con su forma severa y altiva de hacerlo .. “Ya veo, pretendes ponerme celoso?”… “Acaso no te pondrías celoso?”… “No lo creo”.
Bien.. no se iba a poner celoso y parecía que le daba igual… ya…
La primera supondría si la superaba dos números de móvil, el primero lógicamente era un seis así que ese no contaba le diría los otros dos. Quise tener unas fotos de él un tanto especiales, eran fotos de su sexo.. pero no me servían fotos digitales ni fotos sacadas con la webcam, tuvo que buscar un fotomatón, y hacérselas en él.. creo que lo que más le costó, no fue tenerse que desnudar de cintura para abajo en un centro comercial, con el miedo de que las cortinillas de la máquina fueran descorridas por cualquier usuario despistado, lo más difícil de todo fue encontrar la dichosa maquina que en los tiempos que corren escasea, para confirmar que efectivamente tenía las fotos debía escanearlas y mandármelas por correo electrónico, pero eso no sería suficiente.. debía también guardarlas porque algún día se las pediría. El añadió a esta prueba el detalle de rasurarse totalmente el sexo y escribir con rotulador mi nombre en su pubis.
Prueba superada con éxito.
La siguiente fue un clásico, una de las “putaditas” que de vez en cuando nos encanta gastar a las Amas, debía ir a trabajar con un bondage genital y otro en el pecho, yo le dije que sería algo así como su ropa interior, llevaría braguitas y sujetador, pero hecho con cuerdas, en principio me hubiera bastado con eso.. pero cuando él me dijo “Sólo eso?” añadí el detallito, de las bolas chinas en su culete durante todo el horario laboral. Para confirmar en la medida de lo posible que efectivamente había llevado puesto varias horas ese bondage, debía hacerse unas fotos ésta vez con la cámara digital con el bondage recién hecho y otra foto una vez llegase a casa y se quitara las cuerdas, tengo la suficiente experiencia, como para saber las marcas que se quedan tras varias horas. Cómo es lógico, insistí en que si notaba mucha molestia o veía algo raro, debía retirar inmediatamente las ataduras.
Superó la prueba y al día siguiente también estaban en mi correo las fotos que así lo confirmaban.
Entre tanto mi sumiso, me preguntaba.. y yo le iba contando como superaba las pruebas, me di cuenta que no sólo estaba superando pruebas el aspirante, mi chico .. también, cada vez le costaba más disimular su chulería inicial y se sentía ……… celoso? El “No lo creo” .. ya no era tan firme..
Le siguieron dos pruebas más.. éstas un poquito más complicadas..

(continuará..)