
Hace cosa de dos años, quizá menos, me hicieron una propuesta comercial, una conocida mía, Ama para más señas, me dijo… primero utilizando indirectas a las que yo soy poco receptiva, mi lenguaje generalmente es más claro y llano… y no las suelo “pillar”, y luego con directas… que montásemos entre las dos un gabinete (y no de abogados precisamente) gabinete sado. O traducido a mi lenguaje bastante más incisivo y diáfano… que nos hiciésemos putas.
Mi actitud en un principio, fue.. una sonrisa de oreja a oreja y expectación… aguardaba el final del chiste, para soltar la carcajada… No había chiste, era una proposición firme, incluso estudiada, siguieron una retahíla de argumentos:
1º No hay que follar
2º Ni mucho menos hacer mamadas
Esos fueron los principales, cuando le dije … “Va a ser que yo no valgo para puta”, luego hubo otros. Cómo ubicación, bastaba alquilar un pisito, libertad de horarios, que lo mismo daba mañana, tarde o noche ya que la jodienda no tiene enmienda ni horas. Y teniendo en cuenta lo bien que se pagan estos servicios, en poco tiempo.. oiga usted, montadas en el dólar.
Me negué…
Sin embargo:
Cuando, me encuentro supuestos sumisos o curiosos (como a algunos les gusta definirse) .. que llegan a mi.. a tiro dado, diciendo:
- Es que me gustaría probar el strap. Nunca me han follado el culo y lo mismo me estoy perdiendo algo bueno. Anda Lolilla no te quejarás un culito virgen para ti..
- Oye Lolilla, yo es que me encanta la ropa fetish. Me pondría a mil verte vestida de latex o cuero.
- De siempre me excitado la idea de probar la lluvia dorada, pero es que mi pareja no quiere.
- Adoro los tacones de aguja.. Los tuyos cuanto miden? Follarías conmigo con ellos puestos?
- Lolilla, verás es que quiero que mi mujer me ate a la cama y no sé como convencerla.. Cómo lo hago?
Y así… suma y sigue…
Y digo yo:
Prometo que por más que me miro al espejo y reviso todos los recovecos de mi cuerpo, nunca he encontrado un sello, etiqueta o similar que diga “Asesora sexual” ni “Hermanita de la caridad”, “Genia de la lámpara” , “Institución benéfica”, “ Elena Francis” …………ni “Puta”. Nunca he tenido vocación docente. Soy “egoísta” mis neuronas solo se ocupan en quien me ha sabido seducir, y evidentemente para mi gustito, no para el de esposas, amantes novias o similares. Señores “un poco de por favor”… la tierra para el que se la trabaja.
Así, que me estoy pensando… para librarme de caer en la tentación del “putiferio” y también para evitar malentendidos, hacerme de una buena etiqueta donde ponga:
“Jóvenes en busca de aprendizaje con madurita (grrr) interesante, maduritos interesantes que sienten se les pasa el arroz y les urge estrenar su insigne ano, treintañeros listillos, vendedores de motos que no “rulan” (véase transacciones comerciales con billetes sentimentales falsos)… Absténganse de llamar a ésta puerta, el guindo ha mucho tiempo que se me secó”
O lo que es lo mismo:
“Anda y que os vayan dando, poco y mal”