
- Quiero pintarte!!
Abre los ojos y me sonríe, aparezco ante él con esa camisa que tanto le gusta abierta y debajo nada, en una mano el pincel y en la otra una cajita de acuarelas. Continúa atado a la cama las cintas negras sujetan sus muñecas y tobillos, totalmente desnudo…
Hace apenas un rato que comenzaron las caricias.. los besos primero suaves y contenidos más tarde desbocados y furiosos, sus manos desnudándome con impaciencia las mías abiertas queriéndole abarcar en cada caricia, nos vamos redescubriendo así entre certeza y asombro, la certeza de un territorio conocido, sabores, olores, textura, ya sabidas y deseadas… y el asombro de sentir que siempre es algo nuevo y cada vez más hermoso.
Desnudos, me recorre, sus labios impacientes me estremecen saben donde están mis puntos débiles, hace que llegue al clímax con bastante facilidad, y cuando está a punto de entrar en mi… le paro poniendo un pie en su pecho…
- Me apetece que seas mi muñequito, usarte a mi antojo y a mi ritmo
- Pero… después no?
- Ahora…
Se tumba en la cama, voy a por las correas, primero me hace rabiar un poco haciéndome más difícil atarlo, aparta las manos se ríe. Cuando por fin está bien sujeto, comienzo a jugar con su cuerpo le pellizco los pezones con una sonrisa traviesa… cierra los ojos gime… continúo mi recorrido hacia su sexo… sopesándolo, decido atar sus testículos, los rodeo con un cordón, su pene duro responde con un leve saltito cuando acerco mis labios, lo recorro con la lengua mientras miro de reojo como sus manos se retuercen incapaces de desprenderse de su atadura, levanta un poco el cuerpo como queriéndose hundir en mi boca.
Me excita enormemente tenerle así a mi merced, me subo encima de él y con lentitud estudiada para hacer más larga esa dulce agonía que le hace contorsionarse, voy dejando que su sexo poco a poco entre en el mío, intenta acelerar el proceso arqueándose. Cuando ya por fin está totalmente dentro, sin moverme le miro y él me devuelve la mirada con los ojos entornados… me acaricio los pechos con una mano y con la otra comienzo a masturbarme balanceándome despacio de un lado a otro, noto el orgasmo cercano y se avivan mis movimientos ahora rápidos. Me susurra:
- No puedo aguantar más… me voy a correr…
- No… no… espera…
Obediente espera, apretando los dientes, mientras yo noto el calor dulce de mi orgasmo que moja totalmente el cordón que ata su sexo.
Quieta ahora, con el pelo cubriéndome la cara, recupero el aliento… y…
- Si, voy a ser egoísta… yo si y tu no, a fin de cuentas eres mi muñeco… donde se ha visto que los muñecos se corran???
Se queja levemente con una sonrisa..
Y yo.. con risa burlona, despacio me incorporo me apeo de la cama… camino hacia el baño moviendo exageradamente mis caderas, segura como estoy de que me sigue con la mirada y antes de cerrar la puerta… saco la lengua mientras le guiño un ojo…
(Continuará)