“Si yo fuera mujer me hartaría de follar”
Mil veces he escuchado esa frase, … a mí me viene a la cabeza pues no se… tal vez un apresurado cambio de sexo, aunque solo sea por dignidad, que tener que compartir género con determinadas personas y sus actitudes … no tiene que ser muy grato (pienso en soluciones varias y curiosamente todas ellas van amenizadas con jotas de exaltación patriótica, algunas veces el mecanismo mental es extraño)
Pero yendo al meollo de la cuestión que gran cosa es tener coño, que esto es como tener una hucha o un fondo de inversiones. Que si sabes administrarlo hay una clara virtud en ser puta y no cobrar, la de pasar a ser la chica más popular del barrio.

Ríome yo a mandíbula batiente, de quien dice el sexo no es importante, no y no y no, eso es una gran falacia. Lo que nos mueve a todos es el sexo, solo que éste no siempre se ubica entre las piernas.
Hay unos cuantos errores de base de los que conviene darse cuenta pronto. Pero no siempre es así y por si a alguien sirviera…. Ahí va mi opinión personal y absolutamente transferible.
Primer error pensar que el buen sexo siempre viene de la mano del partenaire de turno. Toda obra de arte requiere de un esfuerzo de imaginación como mínimo y luego elaboración, que si la técnica y experiencia nos puede socorrer en un momento dado, no nos sacan de todas ni tampoco son el ingrediente fundamental.
Tu amante será grande o pequeño, según le sientas, y ese es tu poder. Ni siquiera el de él. Imagínalo como desees y así será; que si es un torpe cambia su torpeza por una tierna y dulce inseguridad, que si es un guarro cambia el desaseo por el aroma de un macho con las hormonas enardecidas de deseo, que si un eyaculador precoz es que para él tu eres su Diosa, su credo y claro ante esa evidencia a ver quien es el guapo que aguanta… y así uno a uno transforma esos defectillos (….) y a ese ser absolutamente imperfecto en el mejor amante de todos los tiempos. Recuerda, es tu poder.
Imagina y fantasea con la secuencia, cuantas más veces mejor. Porque así llegado el momento…. Puede ser como quien sueña le toque la lotería, el éxtasis de tener el boleto premiado en tus manos, sin duda acaba por ser el premio en sí, que luego los quebraderos de cabeza, los amigos de la nada que te surgen, los amigos de toda la vida que te dejan de lado, los parientes lejanos que reaparecen…. Eso solo son problemas y siendo así, ¿Qué es lo importante? Justo ese momento. Por fin tienes en tus manos y entre tus piernas a tu gran (…) trofeo.
Recrearlo antes es muy importante, porque hasta el polvo apresurado en el lavabo del tren, es conveniente haberlo imaginado antes cuanto más mejor, así evitarás oler el pestazo que desprende el sitio, no te cabrearás si cae tu ropa al suelo y se mancha de sustancias sospechosas, no notarás los cabezazos que te estás dando contra el pomo de la puerta ni lo incómodo que es el vaivén ni las nauseas que provoca. Simplemente ahora eres Enmanuelle… pero con menos pelas.
El “Durante” también tiene sus puntos a los que se debe estar muy atenta, una mirada en concreto que te pueda parecer dulce o especial (si no lo es da igual, imagina que lo es) la luz, ese visillo que se movía dejando pasar un tenue rayo de sol del ocaso y que ha venido a vestir de magia ese momento, la música que sonaba de fondo y que pasará a ser una de tus melodías preferidas de por vida.
Después cuando lo cuentes, o te lo cuentes, no olvides novelar, deja salir esa musiquilla a la que estuviste atenta en el durante, cierra los ojos a otras evidencias que no interesan, quédate con los pequeños detalles.
Que finalmente son los importantes, y tienen su truco, que si la rana en lugar de acabar siendo príncipe le da por mutar a sapo, puede ser que con suerte pasado el tiempo, solo recuerdes una lavadora en un descampado y la lluvia golpeando el techo del coche…
C'est la Vie..-
