friday night: wan-kei & ben crouches tavern
Durante la semana no tenia practicamente tiempo libre. Me levantaba a las cinco menos cuarto, ducha y desayuno rapido y camino del trabajo. Trabajaba de seis y media a tres, y a las cuatro y media tenia que estar en la academia. Entre medias tenia un rato libre que solia dedicar a leer y escribir e-mails en el easy-everything de tottenham court road, o si no entraba a alguna de las grandes tiendas de discos situadas en oxford street (HMV o Virgin) donde pasaba el rato mirando o escuchando cd's. Luego dos horas de clase (despues de un par de semanas reduje las clases diarias de tres a dos horas) y vuelta a coger el metro, esta vez en hora punta, para llegar a casa cerca de las ocho, el tiempo justo para cenar y charlar un poco con quien estuviera en casa, y luego a dormir. Oscar despues de tres semanas buscando trabajo sin exito habia pedido ayuda a Celia, y esta le habia conseguido trabajo en un McDonalds en Ilford en el turno de tarde-noche. Ademas trabajaba los fines de semana con lo que apenas nos veiamos. Cuando yo llegaba a casa por las tardes, el ya se habia ido a trabajar, y volvia cuando yo ya estaba durmiendo.
La liberacion venia el viernes por la tarde, cuando la gente de la academia (alumnos y profesores) se reunian en un par de pubs cercanos. El primer viernes despues de clase me uni a un grupito de alumnos que iban primero a cenar algo y despues al pub. Fui con Yukari, Insu, Omar y Francesco. Yukari e Insu nos llevaron a un restaurante chino llamado Wan-Kei, situado en Chinatown al lado de leicester square. El Wan-Kei es un enorme restaurante de tres o cuatro pisos con ambiente siempre frenetico, decenas de camareros sirviendo mesas apresuradamente y que son famosos por su rudeza. A pesar de esto este restaurante esta siempre lleno ya que es probablemente uno de los mas baratos que se pueden encontrar en el Soho, y la comida no es tan mala. En aquella epoca aun te ofrecian el lujo de sentarte en una mesa independiente, actualmente te van sentando segun llegas en mesas redondas de diez que van llenando segun llegan comensales.
Aquel dia conoci a Yukari e Insu, con las que trabaria buena amistad a pesar de lo diferentes que eramos. Yukari era una chica japonesa que trabajaba en un hospital japones en londres. Como la mayoria de los japoneses que he conocido en londres, su conocimiento de ingles a nivel teorico era enorme, debido a su constancia en el estudio, pero su speaking era terrible. Insu era de seul, estaba pasando un año en londres para aprender el idioma antes de empezar la universidad en su pais, y su ingles tambien era terriblemente dificil de entender para mi. Aquel dia tambien vino a cenar Francesco, italiano, y Omar, un chico marroqui de clase alta, que me comento que vivia en un apartamento en Canada Water, zona bastante cara y de edificios de nueva construccion, y que se dedicaba a ir al gimnasio por las mañanas y a clase de ingles por las tardes.
Recuerdo que tanto Yukari como Insu no paraban de hacernos preguntas sobre nuestros paises de origen, de por que estabamos en londres, que haciamos aqui, etc...las tipicas preguntas que se repiten cada vez que conoces un extranjero en londres. Lo que me sorprendio es que las dos escuchaban atentamente nuestras respuestas y abrian la boca en admiracion cada vez que deciamos algo, por muy ordinario que fuera.
Despues de cenar tallarines (noodles) o arroz segun el gusto de cada uno, nos dirigimos de nuevo hacia oxford street, al pub mas cercano a la academia, el ben crouches tavern, un pub de ambiente gotico situado en wells street y decorado al estilo de una pelicula de terror, con pantallas de television en la barra que proyectan peliculas mudas del genero estilo nosferatu, cocktails con los nombres de los pecados capitales y unos lavabos donde se oyen sonidos guturales.

La liberacion venia el viernes por la tarde, cuando la gente de la academia (alumnos y profesores) se reunian en un par de pubs cercanos. El primer viernes despues de clase me uni a un grupito de alumnos que iban primero a cenar algo y despues al pub. Fui con Yukari, Insu, Omar y Francesco. Yukari e Insu nos llevaron a un restaurante chino llamado Wan-Kei, situado en Chinatown al lado de leicester square. El Wan-Kei es un enorme restaurante de tres o cuatro pisos con ambiente siempre frenetico, decenas de camareros sirviendo mesas apresuradamente y que son famosos por su rudeza. A pesar de esto este restaurante esta siempre lleno ya que es probablemente uno de los mas baratos que se pueden encontrar en el Soho, y la comida no es tan mala. En aquella epoca aun te ofrecian el lujo de sentarte en una mesa independiente, actualmente te van sentando segun llegas en mesas redondas de diez que van llenando segun llegan comensales.
Aquel dia conoci a Yukari e Insu, con las que trabaria buena amistad a pesar de lo diferentes que eramos. Yukari era una chica japonesa que trabajaba en un hospital japones en londres. Como la mayoria de los japoneses que he conocido en londres, su conocimiento de ingles a nivel teorico era enorme, debido a su constancia en el estudio, pero su speaking era terrible. Insu era de seul, estaba pasando un año en londres para aprender el idioma antes de empezar la universidad en su pais, y su ingles tambien era terriblemente dificil de entender para mi. Aquel dia tambien vino a cenar Francesco, italiano, y Omar, un chico marroqui de clase alta, que me comento que vivia en un apartamento en Canada Water, zona bastante cara y de edificios de nueva construccion, y que se dedicaba a ir al gimnasio por las mañanas y a clase de ingles por las tardes.
Recuerdo que tanto Yukari como Insu no paraban de hacernos preguntas sobre nuestros paises de origen, de por que estabamos en londres, que haciamos aqui, etc...las tipicas preguntas que se repiten cada vez que conoces un extranjero en londres. Lo que me sorprendio es que las dos escuchaban atentamente nuestras respuestas y abrian la boca en admiracion cada vez que deciamos algo, por muy ordinario que fuera.
Despues de cenar tallarines (noodles) o arroz segun el gusto de cada uno, nos dirigimos de nuevo hacia oxford street, al pub mas cercano a la academia, el ben crouches tavern, un pub de ambiente gotico situado en wells street y decorado al estilo de una pelicula de terror, con pantallas de television en la barra que proyectan peliculas mudas del genero estilo nosferatu, cocktails con los nombres de los pecados capitales y unos lavabos donde se oyen sonidos guturales.

descanso
hace ilusion ver que le siguen a uno sus historias...
la fiesta del fin de semana pasado me ha pasado factura y sigo sin recuperarme, espero que este proximo finde (por supuesto ya no hay mas fiestas hasta dentro de un par de meses) pueda escribir, y ustedes que lo vean.
besos a tod@s
pd. os pongo una foto de fabric, donde comenzamos la noche del sabado

la fiesta del fin de semana pasado me ha pasado factura y sigo sin recuperarme, espero que este proximo finde (por supuesto ya no hay mas fiestas hasta dentro de un par de meses) pueda escribir, y ustedes que lo vean.
besos a tod@s
pd. os pongo una foto de fabric, donde comenzamos la noche del sabado

double espresso and big bold
Las primeras semanas de trabajo en el coffee shop fueron freneticas. Saffina, la assistant manager, pido que la transfirieran a otra tienda porque estaba estresada y ademas parece ser que no se llevaba muy bien con Richard, el manager. Richard era un hombre joven, de unos 30 años, siempre muy activo y sonriente, sabia como tratar a sus empleados, jovenes extranjeros que a menudo apenas entendian el ingles. No quiero decir con esto que nos tratara bien, ningun manager de una tienda de una cadena de fast food tratara bien a sus empleados porque las condiciones de trabajo son indignas, pero Richard era por regla general amable y no se limitaba a dar ordenes sino que trabajaba duro, claro que su sueldo probablemente lo recompensaba. Nosotros, los team members, cobrabamos algo mas de 600 libras al mes, lo justo para sobrevivir en una ciudad como londres, donde si quieres tener una habitacion individual minimamente decente te gastas 350 libras, a lo que tienes que sumar otras 70 o 90 de la tarjeta de transporte, lo que te deja lo justo para comer y algun pequeño vicio.
Como manera de sobrevivir mientras aprendes el idioma, o como trabajo a tiempo parcial para estudiantes, este tipo de trabajos basura no son mala solucion. El problema es que este tipo de establecimientos (como tantos otras empresas multinaciones) esta empleando cada vez mas gente, entre ellos muchos condenados a trabajar en esas condiciones de por vida. Estuve hablando con Ola y me conto que el habia estudiado contabilidad en la universidad en Nigeria, y su sueño era conseguir un trabajo en alguna oficina, pero de momento se tenia que conformar con trabajar en la tienda porque no habia conseguido nada mejor. En su caso el idioma no era ningun problema, pues el ingles es idioma oficial en Nigeria. En su caso podria haber cierta esperanza de todas formas, pero en el caso de otras personas sin educacion no importa cuanto dominen el idioma, estan practicamente condenados a la precariedad laboral. Yo, no por meritos propios, sino por haber tenido la suerte de haber nacido en una familia y un pais en buena posicion, habia tenido la oportunidad de estudiar, y aun trabajando temporalmente en el coffee shop sabia que podia aspirar a algo mejor. El hecho de estar plenamente convencido de que iba a ser algo temporal, añadido a todas las nuevas emociones de aquella epoca, me permitio sobrellevar sin ningun problema el trabajo. Pero el saber que estas practicamente condenado de por vida a trabajar en esas condiciones tiene que ser duro.
Una mañana estaba Ola haciendo los cafes mientras yo calentaba la leche y hacia la espuma para los capuccinos. Los que estaban en las cajas nos gritaban los cafes que se iban pidiendo. El habito de tomar espreso en inglaterra es un fenomeno bastante reciente. Aqui no se acostumbra a pedir cafe en los pubs, y se consume cafe en las cadenas de coffee shops y con frecuencia en un vaso de carton para llevar. Una caracteristica es que los coffee shops ofrecen gran variedad de cafes y tamaños. En mi tienda se podia elegir entre espresso, macchiato (un cortado con muy poca leche), latte (cafe con leche), cappuccino y moccha (cappuccino con chocolate caliente y crema). Ademas, habia tres tamaños distintos, siendo el pequeño de ellos bastante mas grande que el estandar de un cafe con leche en españa, lo que simplemente significa mucha mas proporcino de leche ya que la cantidad de cafe es siempre la misma. Un tall latte (el tamaño mayor) era un espresso completamente aguado en leche. Tambien se podia pedir brew coffee (de filtro) y americano (un espresso largo de agua). Ademas se podia elegir entre una gran variedad de siropes de distintos sabores para añadir al cafe, ademas de tener la posibilidad de elegir cafe descafeinado.
A la hora del desayuna era tal la cantidad de cafes que se pedian que quien estaba en la cafetera no daba abasto. El proceso era que en los que atendian en la caja nos gritaban el cafe que solicitaba el cliente, y ya que se iban acumulando pedidos, yo cogia un vaso de carton del tamaño que nos pedian y le hacia una señal con un rotulador dependiendo del tipo de cafe que habian pedido y lo colocaba sobre la cafetera formando una hilera con los cafes pendientes de hacer. Mientras tenia que ir calentando varias jarras de leche (desnatada y semidesnatada) hasta la temperatura que teniamos indicada en un pequeño termometro que se introducia en la jarra. No recuerdo exactamente cual era la temperatura, ya que ademas estaba medida en grados fahrenheit, pero era suficiente para abrasarte los labios y el paladar. El encargado de hacer los cafes (denominado barista) era sobre el que recaia toda la presion porque tenia que estar al tanto de la cafetera, que tenia tres brazos dobles (para hacer seis cafes a la vez) y de completar cada cafe segun lo habian pedido, ya sea un tall latte con leche desnatada y doble shot de espresso o un moccha mediano descafeinado sin crema, y todo esto mientras todos los clientes que ya habian pedido (y pagado), le miraban fijamente en fila esperando su cafe. Ademas, cada vez que tenias listo una cafe se lo tenias que dar al cliente (sir o madam) e indicarle que tenia azucar y mas leche en una mesita que habia saliendo de la tienda.
Aquella mañana estaba Ola de barista, ya que de momento no habia barista oficial (se suponia que iba a venir un chico español en pocos dias) y hacia lo que podia para mantener el ritmo con el que nos iban pidiendo los cafes. Los ingleses por regla general son muy educados, lo que tampoco significa que sean agradables ya que se puede ser muy educado y a la vez insultante. Sin embargo por regla general en aquella tienda no habia problemas con los clientes. Eran en su mayoria ingleses que trabajaban en los edificios de oficinas del gobierno que abundaban en aquella calle, y estando como estaban a que los trabajadores de este tipo de tiendas sean extranjeros con bajo nivel de ingles, yo a muchos les notaba que se esforzaban en pedir las cosas de forma clara y sencilla. Algunos lo pasaban realmente mal si no les entendias, debido a esa flema britanica supongo. Yo estaba concentrado en tener jarras de leche caliente y con espuma para los cappuccinos cuando Ola empezo a discutir con un cliente negro jamaicano. Al parecer Ola se habia equivocado en el cafe que le habia servido, el jamaicano le respondio con algun insulto y Ola no se callo y le insulto a su vez, con lo que la cosa acabo a gritos, mientras Richard acudio a hacer callar a Ola mientras el jamaicano le preguntaba entre insultos a que hora acababa el turno porque iba a volver para solucionarlo a golpes.
Mas tarde en el vestuario hable con Ola y le pregunte que habia pasado, ya que yo no habia entendido practicamente nada de lo que se decian. El jamaicano le habia llamado repetidamente "cunt", palabra que yo desconocia, y que me explico venia a ser como maricon en el sentido ofensivo que tiene en español. Pero lo que mas le entristecia a Ola, segun me dijo, era que habia parecido una pelea de negros mientras los blancos miraban, lo que le hacia sentirse mas humillado. En cualquier caso el jamaicano no aparecio mas tarde como habia prometido entre gritos al irse, y Ola dejo el trabajo pocos dias despues, desconozco si por voluntad propia o porque Richard le sanciono por el altercado.
El unico incidente que tuve yo con un cliente sucedio pocos dias despues. Eran las dos, cuando la mayor cantidad de clientes ya habia venido a por su comida, y yo seguia sirviendo sopas aunque deseando que Richard me dejara bajar al sotano a empezar a limpiar las kettles, porque tenia que acabar a las tres e irme a la academia. Se me acerco un joven ingles bien vestido y me pidio determinada sopa. Yo tenia por costumbre repetir lo que me pedian para confirmarlo ya que en ocasiones podia haber entendido mal. Pero al preguntarle parece ser que no me entendio bien el a mi lo que le decia y empece a notarle agitado, me pregunto que si hablaba ingles, y trate de explicarle que le habia entendido y solo le estaba preguntando que me confirmara lo que me habia dicho. Sin embargo no me escuchaba, y levantando la voz siguio preguntando "do you speak english??" y diciendo otras cosas que yo no entendia bien pero que no hacia falta porque captaba la idea. Le molestaba ir a una tienda y tener problemas para comunicarse, quiza era de los que piensan que los extranjeros son los culpables de que haya algunos ingleses blancos (los autenticos claro) en el paro. Se fue de la tienda mientras seguia despotricando en voz alta, mientras otros clientes miraban en silencio y yo me tragaba mi impotencia y aguantaba callado y deseando desaparecer de alli. Siempre me han violentado los enfrentamientos verbales (nunca he tenido ninguno fisico en mi vida adulta) pero en este caso senti una tremenda impotencia generada por la incapacidad de responderle. Cuando no dominas un idioma es muy dificil discutir, sencillamente no te salen las palabras, y te deja una tremenda sensacion de impotencia y frustracion.

Como manera de sobrevivir mientras aprendes el idioma, o como trabajo a tiempo parcial para estudiantes, este tipo de trabajos basura no son mala solucion. El problema es que este tipo de establecimientos (como tantos otras empresas multinaciones) esta empleando cada vez mas gente, entre ellos muchos condenados a trabajar en esas condiciones de por vida. Estuve hablando con Ola y me conto que el habia estudiado contabilidad en la universidad en Nigeria, y su sueño era conseguir un trabajo en alguna oficina, pero de momento se tenia que conformar con trabajar en la tienda porque no habia conseguido nada mejor. En su caso el idioma no era ningun problema, pues el ingles es idioma oficial en Nigeria. En su caso podria haber cierta esperanza de todas formas, pero en el caso de otras personas sin educacion no importa cuanto dominen el idioma, estan practicamente condenados a la precariedad laboral. Yo, no por meritos propios, sino por haber tenido la suerte de haber nacido en una familia y un pais en buena posicion, habia tenido la oportunidad de estudiar, y aun trabajando temporalmente en el coffee shop sabia que podia aspirar a algo mejor. El hecho de estar plenamente convencido de que iba a ser algo temporal, añadido a todas las nuevas emociones de aquella epoca, me permitio sobrellevar sin ningun problema el trabajo. Pero el saber que estas practicamente condenado de por vida a trabajar en esas condiciones tiene que ser duro.
Una mañana estaba Ola haciendo los cafes mientras yo calentaba la leche y hacia la espuma para los capuccinos. Los que estaban en las cajas nos gritaban los cafes que se iban pidiendo. El habito de tomar espreso en inglaterra es un fenomeno bastante reciente. Aqui no se acostumbra a pedir cafe en los pubs, y se consume cafe en las cadenas de coffee shops y con frecuencia en un vaso de carton para llevar. Una caracteristica es que los coffee shops ofrecen gran variedad de cafes y tamaños. En mi tienda se podia elegir entre espresso, macchiato (un cortado con muy poca leche), latte (cafe con leche), cappuccino y moccha (cappuccino con chocolate caliente y crema). Ademas, habia tres tamaños distintos, siendo el pequeño de ellos bastante mas grande que el estandar de un cafe con leche en españa, lo que simplemente significa mucha mas proporcino de leche ya que la cantidad de cafe es siempre la misma. Un tall latte (el tamaño mayor) era un espresso completamente aguado en leche. Tambien se podia pedir brew coffee (de filtro) y americano (un espresso largo de agua). Ademas se podia elegir entre una gran variedad de siropes de distintos sabores para añadir al cafe, ademas de tener la posibilidad de elegir cafe descafeinado.
A la hora del desayuna era tal la cantidad de cafes que se pedian que quien estaba en la cafetera no daba abasto. El proceso era que en los que atendian en la caja nos gritaban el cafe que solicitaba el cliente, y ya que se iban acumulando pedidos, yo cogia un vaso de carton del tamaño que nos pedian y le hacia una señal con un rotulador dependiendo del tipo de cafe que habian pedido y lo colocaba sobre la cafetera formando una hilera con los cafes pendientes de hacer. Mientras tenia que ir calentando varias jarras de leche (desnatada y semidesnatada) hasta la temperatura que teniamos indicada en un pequeño termometro que se introducia en la jarra. No recuerdo exactamente cual era la temperatura, ya que ademas estaba medida en grados fahrenheit, pero era suficiente para abrasarte los labios y el paladar. El encargado de hacer los cafes (denominado barista) era sobre el que recaia toda la presion porque tenia que estar al tanto de la cafetera, que tenia tres brazos dobles (para hacer seis cafes a la vez) y de completar cada cafe segun lo habian pedido, ya sea un tall latte con leche desnatada y doble shot de espresso o un moccha mediano descafeinado sin crema, y todo esto mientras todos los clientes que ya habian pedido (y pagado), le miraban fijamente en fila esperando su cafe. Ademas, cada vez que tenias listo una cafe se lo tenias que dar al cliente (sir o madam) e indicarle que tenia azucar y mas leche en una mesita que habia saliendo de la tienda.
Aquella mañana estaba Ola de barista, ya que de momento no habia barista oficial (se suponia que iba a venir un chico español en pocos dias) y hacia lo que podia para mantener el ritmo con el que nos iban pidiendo los cafes. Los ingleses por regla general son muy educados, lo que tampoco significa que sean agradables ya que se puede ser muy educado y a la vez insultante. Sin embargo por regla general en aquella tienda no habia problemas con los clientes. Eran en su mayoria ingleses que trabajaban en los edificios de oficinas del gobierno que abundaban en aquella calle, y estando como estaban a que los trabajadores de este tipo de tiendas sean extranjeros con bajo nivel de ingles, yo a muchos les notaba que se esforzaban en pedir las cosas de forma clara y sencilla. Algunos lo pasaban realmente mal si no les entendias, debido a esa flema britanica supongo. Yo estaba concentrado en tener jarras de leche caliente y con espuma para los cappuccinos cuando Ola empezo a discutir con un cliente negro jamaicano. Al parecer Ola se habia equivocado en el cafe que le habia servido, el jamaicano le respondio con algun insulto y Ola no se callo y le insulto a su vez, con lo que la cosa acabo a gritos, mientras Richard acudio a hacer callar a Ola mientras el jamaicano le preguntaba entre insultos a que hora acababa el turno porque iba a volver para solucionarlo a golpes.
Mas tarde en el vestuario hable con Ola y le pregunte que habia pasado, ya que yo no habia entendido practicamente nada de lo que se decian. El jamaicano le habia llamado repetidamente "cunt", palabra que yo desconocia, y que me explico venia a ser como maricon en el sentido ofensivo que tiene en español. Pero lo que mas le entristecia a Ola, segun me dijo, era que habia parecido una pelea de negros mientras los blancos miraban, lo que le hacia sentirse mas humillado. En cualquier caso el jamaicano no aparecio mas tarde como habia prometido entre gritos al irse, y Ola dejo el trabajo pocos dias despues, desconozco si por voluntad propia o porque Richard le sanciono por el altercado.
El unico incidente que tuve yo con un cliente sucedio pocos dias despues. Eran las dos, cuando la mayor cantidad de clientes ya habia venido a por su comida, y yo seguia sirviendo sopas aunque deseando que Richard me dejara bajar al sotano a empezar a limpiar las kettles, porque tenia que acabar a las tres e irme a la academia. Se me acerco un joven ingles bien vestido y me pidio determinada sopa. Yo tenia por costumbre repetir lo que me pedian para confirmarlo ya que en ocasiones podia haber entendido mal. Pero al preguntarle parece ser que no me entendio bien el a mi lo que le decia y empece a notarle agitado, me pregunto que si hablaba ingles, y trate de explicarle que le habia entendido y solo le estaba preguntando que me confirmara lo que me habia dicho. Sin embargo no me escuchaba, y levantando la voz siguio preguntando "do you speak english??" y diciendo otras cosas que yo no entendia bien pero que no hacia falta porque captaba la idea. Le molestaba ir a una tienda y tener problemas para comunicarse, quiza era de los que piensan que los extranjeros son los culpables de que haya algunos ingleses blancos (los autenticos claro) en el paro. Se fue de la tienda mientras seguia despotricando en voz alta, mientras otros clientes miraban en silencio y yo me tragaba mi impotencia y aguantaba callado y deseando desaparecer de alli. Siempre me han violentado los enfrentamientos verbales (nunca he tenido ninguno fisico en mi vida adulta) pero en este caso senti una tremenda impotencia generada por la incapacidad de responderle. Cuando no dominas un idioma es muy dificil discutir, sencillamente no te salen las palabras, y te deja una tremenda sensacion de impotencia y frustracion.

first night out
El segundo fin de semana que pasabamos Oscar y yo decidimos que era hora de salir y hacer una fiesta. Salir a cenar o de fiesta en londres es una de las cosas mas caras si lo comparamos con españa. Ademas hay ciertas peculiaridades, por ejemplo, los pubs cierran a las once, con puntualidad britanica. Bueno, cerrar cierran a las once y media, pero dejan de servir a las once. En ese instante suena una campana (si la hay) o alguno de los barmans grita avisando que van a dejar de servir. En ese momento todo el mundo se acerca a a la barra a pedir la ultima. Cerrandote los pubs a las once esta claro que tienes que adelantar la hora a la que empiezas la juerga. Los londinenses tienen la costumbre de salir del trabajo los viernes e ir directos al pub, con lo que empiezan a beber hacia las cinco de la tarde. Por lo tanto, a pesar de que lo bares cierran pronto, tienen seis horas por delante, que ya es suficiente. La ley que obliga a cerrar los bares a las once de la noche tiene sus origenes en una ley aparentemente promulgada por la monarquia en 1914 para evitar que los soldados salieran por la noche. Dicha ley sigue en vigor con algunos cambios casi cien años despues. El partido laborista incluyo en su programa en las ultimas elecciones hace ya tres años una modificacion de esta ley planteando incluso la posibilidad de licencias de 24 horas, y envio millones de mensajes de texto a moviles de jovenes britanicos para movilizarlos a su favor en dichas elecciones, olvidando completamente sus promesas tras la victoria. Ahora se esta planteando la reforma de la ley, pero esta no sera desde luego antes de las proximas elecciones, convirtiendose asi de nuevo en propaganda electoral.
Hay ciertos bares cuya licencia para servir alcohol se alarga hasta la una de la mañana. Normalmente son bares con licencia de restaurante, ya que parece ser que dichos establecimientos pueden conseguir licencias ampliadas al servir el alcohol con la comida. Luego, una vez que pubs y bares cierran , quedan las discotecas, los clubs. En londres la verdad es que hay clubs que cierran bastante tarde, los fines de semana puedes estar en algunos hasta las siete de la mañana, y actualmente existen incluso algunos afters. Cierto es que yo he estado en clubs donde dejaban de servir alcohol a las dos o las tres. Hay que reconocer que en este pais es mas facil y barato conseguir algunas drogas que alcohol a ciertas horas. Por otro lado para los que realmente quieren hacer fiestas salvajes y largas, hay una asentada tradicion de raves y free parties en squats, aunque a principios de los noventa coincidiendo con el auge de este fenomeno se produjeron numerosas redadas represivas policiales que devolvieron las raves al mundo underground.
De todas formas la tipica noche de fiesta de los londineses es la de ir al pub por la tarde, beber cantidades ingentes de cerveza y otros alcoholes y volver a casa en el ultimo tren hacia las doce de la noche. Cierto es tambien que en londres si no vuelves a casa en el ultimo tren, esto se puede convertir en una odisea a base de autobuses nocturnos con la cara alternativa de coger un taxi y gastar en el 30 o 40 libras. Otra posibilidad es aguantar como puedas hasta que haya trenes o metro de nuevo por la mañana.
Recuerdo que aquella primera noche de fiesta estuvimos bebiendo en casa el vodka que nos habiamos traido de españa. No convencimos a nadie de la casa de que saliera con nosotros, asi que cogimos el metro provistos de una botella de vodka mezclado con zumo de naranja, ya que el viaje hasta el soho era de mas de una hora. No recuerdo gran cosa de aquella noche, solo que estuvimos en algun bar, recuerdo hablar en castellano con una chica brasileña que nos hablo del barsolona, un bar del soho aparentemente frecuentado por españoles, y tambien del pepe's, una leyenda de la noche londinense entre la juventud española que pronto visitariamos.
Recuerdo que a determinada hora de la noche comence a vomitar el alcohol ingerido, y puesto que habian cerrado ya los pubs y no teniamos intencion de pagar la entrada a un club (a pesar de que los hay bastante asequibles) y ademas yo ya no me encontraba con muchas ganas de fiesta, decidimos ir a un ciber cafe a pasar el rato en internet hasta que hubiera metro para volver por la mañana. Todavia no dominabamos el transporte en londres, y no sabiamos que autobus nocturno teniamos que coger para volver a casa, asi que la opcion del ciber cafe parecia bastante valida. Fuimos al easy everything de tottenham court road. Los easy everything son una cadena de ciber pertenecientes a la misma empresa que tiene las aerolineas easy jet, y los hay repartidos por varias ciudades europeas, como en barcelona. Estos ciber son enormes, con mas de cien ordenadores con pantalla plana y permanecian al menos en aquella epoca abiertos las 24 horas del dia. El precio fluctua segun el nivel de ocupacion, asi que por la noche era extremadamente barato, pudiendo estar hasta 4 horas navegando por una sola libra.
A mi me dio tiempo escaso para mandar un mail psicodelico a los amigos, y me tuve que salir fuera a vomitar de nuevo, quedandome despues tirado a la intemperie durante unas dos o tres horas mientras Oscar surfeaba por la red. No era un buen comienzo en lo que a vida nocturna se refiere. Durante la vuelta a casa en metro llegue a vomitar una vez mas en la estacion, y dando gracias a que consegui aguantar a salir del vagon. Fue esta una de mis peores noches en londres...

Hay ciertos bares cuya licencia para servir alcohol se alarga hasta la una de la mañana. Normalmente son bares con licencia de restaurante, ya que parece ser que dichos establecimientos pueden conseguir licencias ampliadas al servir el alcohol con la comida. Luego, una vez que pubs y bares cierran , quedan las discotecas, los clubs. En londres la verdad es que hay clubs que cierran bastante tarde, los fines de semana puedes estar en algunos hasta las siete de la mañana, y actualmente existen incluso algunos afters. Cierto es que yo he estado en clubs donde dejaban de servir alcohol a las dos o las tres. Hay que reconocer que en este pais es mas facil y barato conseguir algunas drogas que alcohol a ciertas horas. Por otro lado para los que realmente quieren hacer fiestas salvajes y largas, hay una asentada tradicion de raves y free parties en squats, aunque a principios de los noventa coincidiendo con el auge de este fenomeno se produjeron numerosas redadas represivas policiales que devolvieron las raves al mundo underground.
De todas formas la tipica noche de fiesta de los londineses es la de ir al pub por la tarde, beber cantidades ingentes de cerveza y otros alcoholes y volver a casa en el ultimo tren hacia las doce de la noche. Cierto es tambien que en londres si no vuelves a casa en el ultimo tren, esto se puede convertir en una odisea a base de autobuses nocturnos con la cara alternativa de coger un taxi y gastar en el 30 o 40 libras. Otra posibilidad es aguantar como puedas hasta que haya trenes o metro de nuevo por la mañana.
Recuerdo que aquella primera noche de fiesta estuvimos bebiendo en casa el vodka que nos habiamos traido de españa. No convencimos a nadie de la casa de que saliera con nosotros, asi que cogimos el metro provistos de una botella de vodka mezclado con zumo de naranja, ya que el viaje hasta el soho era de mas de una hora. No recuerdo gran cosa de aquella noche, solo que estuvimos en algun bar, recuerdo hablar en castellano con una chica brasileña que nos hablo del barsolona, un bar del soho aparentemente frecuentado por españoles, y tambien del pepe's, una leyenda de la noche londinense entre la juventud española que pronto visitariamos.
Recuerdo que a determinada hora de la noche comence a vomitar el alcohol ingerido, y puesto que habian cerrado ya los pubs y no teniamos intencion de pagar la entrada a un club (a pesar de que los hay bastante asequibles) y ademas yo ya no me encontraba con muchas ganas de fiesta, decidimos ir a un ciber cafe a pasar el rato en internet hasta que hubiera metro para volver por la mañana. Todavia no dominabamos el transporte en londres, y no sabiamos que autobus nocturno teniamos que coger para volver a casa, asi que la opcion del ciber cafe parecia bastante valida. Fuimos al easy everything de tottenham court road. Los easy everything son una cadena de ciber pertenecientes a la misma empresa que tiene las aerolineas easy jet, y los hay repartidos por varias ciudades europeas, como en barcelona. Estos ciber son enormes, con mas de cien ordenadores con pantalla plana y permanecian al menos en aquella epoca abiertos las 24 horas del dia. El precio fluctua segun el nivel de ocupacion, asi que por la noche era extremadamente barato, pudiendo estar hasta 4 horas navegando por una sola libra.
A mi me dio tiempo escaso para mandar un mail psicodelico a los amigos, y me tuve que salir fuera a vomitar de nuevo, quedandome despues tirado a la intemperie durante unas dos o tres horas mientras Oscar surfeaba por la red. No era un buen comienzo en lo que a vida nocturna se refiere. Durante la vuelta a casa en metro llegue a vomitar una vez mas en la estacion, y dando gracias a que consegui aguantar a salir del vagon. Fue esta una de mis peores noches en londres...






