roman road
despues de mas de una hora de viaje entre metro y autobus llegamos al final a la direccion que nos habia dicho Celia, en Roman Road. Llegamos un poco antes de la hora a la que habiamos quedado. Era una calle tipica londinense, residencial, hileras de casitas adosadas con una pequeña entrada ajardinada. Llamamos al timbre y nos abrio la puerta un chico español mas o menos de nuestra edad. Nos presentamos, "hemos quedado con Celia para que nos enseñe la habitacion" - "Ah, Celia vive en la casa de al lado, aunque la habitacion si que es aqui". Nos explico que las dos casas eran suyas, ella vivia en una y alquilaba habitaciones de la otra. Llamamos al timbre en la casa de al lado pero no abrio nadie. De toda formas el chico nos dejo entrar a la casa mientras esperabamos. "Os puedo enseñar la casa y la habitacion mientras tanto" Nos enseño el cuarto de estar, pequeño pero acogedor. La casa era pequeñita pero estaba muy limpia y bien equipada. Nos dijo que era de logroño y habia llegado hace poco con su novia para pasar un año alli y aprender ingles. Su novia estaba en la sala viendo la television, aunque nos confeso que no entendia nada. Ambos estaban trabajando en un McDonalds en el centro de Londres. Ella no habia estudiado nunca ingles pero el habia acabado magisterio infantil con especialidad en ingles, y queria perfeccionarlo, asi que ella se habia venido con el. Me maravillo que se hubiera venido a londres sin saber absolutamente nada de ingles, "bueno, estuve un mes antes de venir dando un curso intensivo", pero al menos tenia trabajo, gracias a el, limpiando las mesas en el mcdonalds. "se hace duro, pero espero aprender con el tiempo".
Nos enseñaron la habitacion que estaba libre, era pequeña pero tenia espacio suficiente para dos camas individuales y un armario. Sin embargo la casa estaba bien en general, asi que estabamos contentos. Volvimos al piso de al lado, ahora Celia si que estaba. Era una mujer mayor, valenciana pero que llevaba muchos años viviendo en londres, casada con un italiano. "Ya hemos visto la habitacion y nos gusta, cual es el precio?" "No, no, no...esa habitacion es para mi sobrina que llega dentro de unos dias con su marido...la habitacion libre es en otra casa en la acera de enfrente. Esa casa pertenece a un señor ingles pero me deja a mi encargada de enseñar las habitaciones y cobrar la renta, aunque yo no gano nada con esto". Un poco desilusionados por no podernos quedar en la casa que habiamos estado le seguimos a la otra casa, justo enfrente. Era una casa mas grande, parecia muy poco cuidada y fria. Habia un chico dentro, tambien español, Pedro, parecia bastante joven, Celia le pidio por favor que nos enseñara la casa y nos explicara las normas y el precio. Pedro nos conto que llevaba pocos meses en londres, que queria estudiar arte dramatico aqui, que por el momento estaba trabajando en un coffee shop y que no tenia ningun problema con el ingles. Nos enseño la casa, cuarto de estar y cocina enorme en la planta baja, ademas de una habitacion y el baño, dos habitaciones en la primera planta y otra en la segunda. "El alquiler son 40 libras a la semana, pagando una semana de deposito y otra por adelantado. Yo estoy en la habitacion de abajo, y en la de arriba hay dos chicos, aunque no suelen estar por casa". La casa se caia a pedazos, pero era muy grande y si solo ibamos a estar cinco no parecia que estuviera mal para empezar. El precio no era muy caro (para ser londres) y ademas hubieramos aceptado casi cualquier cosa. Hablamos con Celia, nos dijo que nos podiamos mudar esa misma noche. Teniamos pagado el hotel pero no queriamos pasar otra noche alli, asi que le dijimos que si. Nos ofrecio mandarnos un cab (una especie de taxi sin taximetro, con el que se negocia el precio dependiendo del trayecto) al bed and breakfast a las diez, lo que aceptamos gustosamente a pesar de las 40 libras que pagamos.
Asi que tras un largo dia nos instalamos en la que iba a ser nuestra habitacion por un tiempo. Dos camas individuales, un armario y dos sillas era todo el mobiliario que tenia. Los colchones (de muelles)estaban deshechos, pero estabamos contentos de haber encontrado techo tan rapidamente.

Nos enseñaron la habitacion que estaba libre, era pequeña pero tenia espacio suficiente para dos camas individuales y un armario. Sin embargo la casa estaba bien en general, asi que estabamos contentos. Volvimos al piso de al lado, ahora Celia si que estaba. Era una mujer mayor, valenciana pero que llevaba muchos años viviendo en londres, casada con un italiano. "Ya hemos visto la habitacion y nos gusta, cual es el precio?" "No, no, no...esa habitacion es para mi sobrina que llega dentro de unos dias con su marido...la habitacion libre es en otra casa en la acera de enfrente. Esa casa pertenece a un señor ingles pero me deja a mi encargada de enseñar las habitaciones y cobrar la renta, aunque yo no gano nada con esto". Un poco desilusionados por no podernos quedar en la casa que habiamos estado le seguimos a la otra casa, justo enfrente. Era una casa mas grande, parecia muy poco cuidada y fria. Habia un chico dentro, tambien español, Pedro, parecia bastante joven, Celia le pidio por favor que nos enseñara la casa y nos explicara las normas y el precio. Pedro nos conto que llevaba pocos meses en londres, que queria estudiar arte dramatico aqui, que por el momento estaba trabajando en un coffee shop y que no tenia ningun problema con el ingles. Nos enseño la casa, cuarto de estar y cocina enorme en la planta baja, ademas de una habitacion y el baño, dos habitaciones en la primera planta y otra en la segunda. "El alquiler son 40 libras a la semana, pagando una semana de deposito y otra por adelantado. Yo estoy en la habitacion de abajo, y en la de arriba hay dos chicos, aunque no suelen estar por casa". La casa se caia a pedazos, pero era muy grande y si solo ibamos a estar cinco no parecia que estuviera mal para empezar. El precio no era muy caro (para ser londres) y ademas hubieramos aceptado casi cualquier cosa. Hablamos con Celia, nos dijo que nos podiamos mudar esa misma noche. Teniamos pagado el hotel pero no queriamos pasar otra noche alli, asi que le dijimos que si. Nos ofrecio mandarnos un cab (una especie de taxi sin taximetro, con el que se negocia el precio dependiendo del trayecto) al bed and breakfast a las diez, lo que aceptamos gustosamente a pesar de las 40 libras que pagamos.
Asi que tras un largo dia nos instalamos en la que iba a ser nuestra habitacion por un tiempo. Dos camas individuales, un armario y dos sillas era todo el mobiliario que tenia. Los colchones (de muelles)estaban deshechos, pero estabamos contentos de haber encontrado techo tan rapidamente.






