El Eje del Mal
Hoy se ha confirmado. Mis ojos se han abierto de par en par a la verdad más aberrante a la que nunca se me ocurrió que me enfrentaría. ¡Estoy en el otro bando!
Nadie me preparó para esto. En las historias siempre te identificas con el héroe, cuyos valores son la justicia y la verdad. Pero la realidad es muy distinta. Te miras al espejo y lo ves: ¡tú eres el malo de la historia!
Nunca creí que esto acabaría de esta forma, nunca pensé que yo portaría en mis manos el arma mortal que acabase con los desventurados buenos. ¿Cómo imaginar tal barbarie? ¿Cómo siquiera fabular sobre ser el pérfido que sostiene la mortal guillotina?
Pues sí, señoras y señores, ante vosotros hoy me muestro tal y como soy en estos momentos. Soy un inquisidor del siglo XXI, y los remordimientos atenazan mi alma mientras agito mi calamitosa espada de la destrucción.
Hoy he abierto los ojos al mundo y lo que he visto en el espejo es que ya formaba parte del Eje del Mal.
Salu2!
Nadie me preparó para esto. En las historias siempre te identificas con el héroe, cuyos valores son la justicia y la verdad. Pero la realidad es muy distinta. Te miras al espejo y lo ves: ¡tú eres el malo de la historia!
Nunca creí que esto acabaría de esta forma, nunca pensé que yo portaría en mis manos el arma mortal que acabase con los desventurados buenos. ¿Cómo imaginar tal barbarie? ¿Cómo siquiera fabular sobre ser el pérfido que sostiene la mortal guillotina?
Pues sí, señoras y señores, ante vosotros hoy me muestro tal y como soy en estos momentos. Soy un inquisidor del siglo XXI, y los remordimientos atenazan mi alma mientras agito mi calamitosa espada de la destrucción.
Hoy he abierto los ojos al mundo y lo que he visto en el espejo es que ya formaba parte del Eje del Mal.
Salu2!
Secretos...
Ya decía lo Groucho Marx: "Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros". Y eso es lo que parece que debería ser mi lema actual.
¿A qué viene esta súbita necesidad de hablar sobre principios? ¿Qué oscuro secreto entraña estas parcas palabras? Pues vienen a que he decidido desnudar mi alma para pedir perdón públicamente por algo que he hecho... Algo que afecta a mi filosofía y que se ha convertido en un conflicto de intereses. Por un lado está mi ética, que hasta el momento creía inviolable, y por otro la necesidad.
Llevado por la necesidad de comenzar una nueva etapa de mi vida he quebrantado mis principios y tirado por tierra cualquier declaración anterior, convirtiéndome en un hipócrita. Y eso es, a fin de cuentas, lo que estoy confesando: soy una mentira.
Las ideas-creencias de las que hablaba Ortega y Gasset no han conseguido que esté en ellas por más tiempo, haciendo que, de golpe y porrazo, me vea enfrentado a ellas. Es mentira que esas ideas no permanezcan dentro de mí. Todo lo que opiné al respecto sé que está en mi interior, pero ha llegado el momento en que debo callar y rendirme al sistema...
Emulando a mi querido amigo Velasco, que nos tiene en vilo acerca de su secreto como héroe, yo voy a hacer lo propio y no voy a explicar todavía los motivos verdaderos de este críptico mensaje de autocrítica. No todavía.
Dentro de poco os confesaré lo que ha hecho cambiar las cosas y lo que me han convertido irremisiblemente en un esclavo del sistema y en un hipócrita.
Hasta entonces, dormid tranquilos.
Salu2!
¿A qué viene esta súbita necesidad de hablar sobre principios? ¿Qué oscuro secreto entraña estas parcas palabras? Pues vienen a que he decidido desnudar mi alma para pedir perdón públicamente por algo que he hecho... Algo que afecta a mi filosofía y que se ha convertido en un conflicto de intereses. Por un lado está mi ética, que hasta el momento creía inviolable, y por otro la necesidad.
Llevado por la necesidad de comenzar una nueva etapa de mi vida he quebrantado mis principios y tirado por tierra cualquier declaración anterior, convirtiéndome en un hipócrita. Y eso es, a fin de cuentas, lo que estoy confesando: soy una mentira.
Las ideas-creencias de las que hablaba Ortega y Gasset no han conseguido que esté en ellas por más tiempo, haciendo que, de golpe y porrazo, me vea enfrentado a ellas. Es mentira que esas ideas no permanezcan dentro de mí. Todo lo que opiné al respecto sé que está en mi interior, pero ha llegado el momento en que debo callar y rendirme al sistema...
Emulando a mi querido amigo Velasco, que nos tiene en vilo acerca de su secreto como héroe, yo voy a hacer lo propio y no voy a explicar todavía los motivos verdaderos de este críptico mensaje de autocrítica. No todavía.
Dentro de poco os confesaré lo que ha hecho cambiar las cosas y lo que me han convertido irremisiblemente en un esclavo del sistema y en un hipócrita.
Hasta entonces, dormid tranquilos.
Salu2!





