Lo cierto es que está acabando fatal. Después de conocer la noticia de que el Hombre del Sombrero (también conocido como el escritor Terry Pratchett) tenía la enfermedad esa del alemán cabrón que te hace olvidar las cosas, no han ido las cosas a mejor. Para mí, quiero decir, aunque tampoco es que el mundo esté en su mejor momento...
Prometían ser unas vacaciones de puta madre (no por algo me había reservado días de vacaciones para hacerme dos semanicas de ídem), totalmente creativas y en las que tendría todo el tiempo del mundo para mejorar mi técnica con la tableta gráfica y terminar de escribir algunos fanfics que tenía olvidados.
Pero como el Destino es así (hijo de mala madre y cabrón) pues las cosas no fueron rodadas, sino más bien al contrario. La máquina con la que iba a hacer maravillas (¿?) artíticas murióse. ¿La razón? Que soy tonto del culo. Se me ocurrió que podría instalar yo solo la maldita grabadora que me acababa de comprar mi santa (y no es un decir) madre y al final me salió el tiro por la culata. Conclusión: disco duro muerto. Consecuencias: llevo sin ordenador ya una semana, y los de la tienda no parecen dar señales de vida (malas fechas).

Para más inri me encuentro también desconectado de la red de telefonía móvil, ¿qué cómo lo he conseguido? No ha sido una decisión mía, sino de los señores de The Phone House. Hace ya más de un mes que compré un teléfono móvil en su página web aprovechando que quería cambiar de compañía (para qué nos vamos a engañar, me pasé a la de Sara) y... después de más de dos semanas me dieron un teléfono (902, cómo no) para que me comunicaran qué pasaba con mi pedido. Dios sabe por qué alguien decidió que mi pedido era erróneo, pero el caso es que finalmente el asunto se solucionó... para mal.
Resulta que me han permitido la portabilidad ¡este 31 de diciembre! Y hasta el viernes pasado no se decidieron a enviarme mi nuevo y flamante teléfono. Desgraciadamente, yo no estaba en mi casa cuando vinieron a traerlo y resulta que si yo no estaba... pues no se lo daban a mis padres. Genial, llamé a la compañía de reparto y me dijeron que no era necesario que estuviera yo presente. Así que me confié, y les pedí que me lo trajeran por la tarde, que estaría alguien en la casa. Resultado: no se lo quisieron dejar a mi padre, porque tenía que estar yo presente o__O

En vista que el Destino ha decidido separarme de todo lo remotamente tecnológico creo que debería haberme dado cuenta hace tiempo lo que me quería decir. Está claro el mensaje: tengo que separarme de la tecnología, irme al bosque a aprender a sobrevivir por mí mismo. Yo os aviso, se acerca el final de la vida tal y como la conocemos, así que os invito a venir conmigo a la selva a hacer un poco el mono.
Si has finalizado este largo mensaje: lo siento, no hay premio. Sólo la satisfacción de ver que, por lo menos, hay algún ser humano un poquito más jodido que tú (y eso que sólo os he contado los pequeños pormenores, mejor no os hablo de mi precaria salud).
Así que espero que este 2008 empiece a mejorar las cosas, porque este 2007... ha sido un poco año basura. Lo siento, chico, me encanta el número siete, pero es que la has jodido pero bien.
Salud para todos y ¡Feliz año!
PD: ea, daos todos por saludados, porque este año me ahorro los estúpidos sms de año nuevo (¡yujuju!)
El mensaje principal que nos manda el Maestro es que no estemos apenados, que no está muerto y que aún nos quedan unos cuantos libros. Podéis leer la traducción del mensaje que ha hecho Manu en la página web de La Concha del Gran A'Tuin.

Bueno, para mí Pratchett es un ídolo. Gracias a él he pasado momentos realmente divertidos leyendo sus obras (que ya podrían traducir con más rapidez aquí en España). Sé que nos pide que no estemos tristes y tal, pero... Bueno, la verdad es que como él titula su mensaje: es una jodienda.
Cuando tu ídolo sufre de alguna enfermedad, es como si le pasara a un amigo. Un amigo que no te conoce, pero, oye, un amigo al fin y al cabo.
Desde aquí quiero mandar mi apoyo al escritor y su familia y que ¡esperamos que pronto saque nuevas obras!
Terry, siempre serás el puto amo.
Salu2!
No, esta entrada no versa sobre The sound of music, sino de la tragicomedia constante en la que se envuelven nuestras vidas. De cómo las buenas y las malas noticias van y vienen.
Entre otras muchas de menor relevancia (o no) en este día tengo dos noticias; y como viene siendo tópico una buena y otra mala. ¿Por cuál empezar? Pues creo que esta vez toda primero la mala.
Ayer me enteré (que ya me podía haber enterado antes, que indicios había) de que el próximo 24 de diciembre la tienda especializada Freaks & Friends cierran definitivamente sus puertas.
Emplazada cerca del metro de Gran Vía de Madrid, este pequeño baluarte de la subcultura ha sucumbido al monstruo del capitalismo, como muchos otros valientes mucho antes que él. La noticia me dejó con un sabor amargo, no porque se cierre un establecimiento de los que hay a patadas en el centro de la capital, sino por la gente que pierde este sueño.

En concreto uno de ellos, que es con el que más he tratado, y que me ha ayudado a seguir el impulso creativo que venía instigado ya por mi novia. Y es que sus sabias palabras se me han quedado grabadas a fuego: "Hay que hacerle siempre caso a tu churri". Jose, tío, muchas gracias por los consejos de aquella tarde; y por echarle un vistazo a mis dibujillos.
Mi historia con esta tienda empezó en la universidad. De la mano de mi compañero Fer descubrí esta pequeña tienda que se encontraba escondida en las retorcidas callejuelas del centro de la ciudad. Cada vez que íbamos siempre nos recibían con un saludo y una sonrisa amistosa, lo cual hacía las visitas más agradables.
Más tarde, terminada la universidad y perdido el contacto con la gentucilla de allí (hay que montar la cena de navidades ya), empecé a ir cuando podía quedar con Sara por el centro. Finalmente, ahora que Sara empezó las clases, y que el único día entre semana que nos viene bien es el martes, aprovechábamos para pasarnos un rato antes de ir a cenar.
Y en uno de esos ratos fue cuando, impulsado por mi niña, a la que nunca podré retribuir todo lo bueno que me ha dado, por fin me decidí a enseñarle los dibujos a alguien que no formara parte de mi día a día (esto es mi familia, la gente de la facultad, del trabajo, etc.). Y así fue cómo conseguí buenos consejos para poder avanzar e intentar dar a conocer mis obras (aunque aún queda mucho por delante).
¿Qué haremos ahora los martes por la tarde Sara y yo? ¿Dónde nos refugiaremos del frío mientras voy en busca de nuevo material que devorar cual fanpiro? Es más, tenía pensado haceros un dibujo para que lo pusiérais junto al resto de dibujos que tenéis en la pared... ¿Qué haré ahora con ese dibujo que todavía no se ha materializado pero sigue zumbando en mi cabeza? El futuro es incierto, pero lo que es cierto es que me ha jodido mucho la pérdida. Espero que siempre seamos frikis... y amigos ;)
Ah, y antes de que se me olvide. Enhorabuena por el futuro Jose Junior que vendrá el año que viene a darte guerra, Jose. Esperemos que lo entrenes en las mejores artes frikis como descifrar códigos, aprenderse los sutiles códigos de los Illuminati, el uso de los sables láser, cómo detener una invasión alienígena con un virus informático, etc. Esas cosas indispensables para la supervivencia.
La otra noticia es de caracter personal, pero una persona muy importante para mí se encontraba en una situación médica bastante grave y me acabo de enterar de que está saliendo adelante y que se está recuperando. Esa persona apenas me recordará y no sabrá nada de mí, como todas esas personas que marcan nuestras vidas sin que ellas lo sepan; pero desde aquí quería compartir con vosotros lo bien que me he sentido al enterarme de esto. Y es que, muchas veces, sin que lo sepamos, hay gente por ahí que se preocupan por nosotros.
Así es la vida. Pérdida y recuperación, todo en un mismo periodo de tiempo. Después de todo, la vida es dinámica y no nos deja aburrirnos. Y me lo quería perder... Dos personas, para mí importantes sin que lo sepan, siguen distintos caminos, pero espero que todo les vaya abolutamente genial.
Ay, que me pongo sentimental.
Salu2!
PD: Jose, guárdame los tomos del 14 al 21 de Dragon Ball que me los pienso llevar todos ;P