El fin de los secretos
DRAMATIZACIÓN: PUEDE QUE EL AUTOR DE ESTE ARTÍCULO ESTÉ EXAGERANDO LOS HECHOS
Estaba yo pensando: ¿cuándo volveré a escribir en este insípido blog que casi nadie visita ya? ¿Acaso tiene algún sentido hacerlo después de permanecer tanto tiempo en el más absoluto mutismo?
Y una voz me dijo: eres un pedazo de perro, a ver si te pones a escribir un poco que estás perdiendo la práctica en ese trabajo alienante y maquinal del cual te averguenzas hablar.
Me pregunté si realmente la dejadez mostrada hacia este blog era realmente por epreza o es que realmente me daba miedo dar a conocer el lugar donde ahora trabajo. La respuesta era obvia: tengo miedo.
Ay, Aarón, siempre viviendo a la sombra del miedo. Deberías hacer como el celebérrimo Jack de la serie Perdidos y contar hasta cinco para ahuyentar esos fantasmas que te atormentan.
Todo esto me replicaba mi otro yo y, qué voy a decir, cuando tengo razón, tengo razón. Basta ya de esconderme. Vamos por la vida danod tumbos sin elegir las cosas que nos ocurren. Pocos son los que tienen un mínimo control sobre su existencia y tú no eres quién para pensar que este trabajo lo elegiste tú. Es el trabajo el que me escogió.
Ahora soy un simple auxiliar administrativo del Eje del Mal. Sólo soy una herramienta, un trabajador de la Luthor Corp. ¿De qué te avergüenzas? No eres el brazo ejecutor, no tomas las decisiones, no eres importante. Soy un simple currito que se mantiene sentado en una silla usando un ordenador las 8 horas de trabajo (si las trabajo) y cuya aspiración es encontrar un empleo que amplíe mis aptitudes creativas.
Así que después de esta perorata he decidido que os lo voy a confesar. El oscuro secreto que hasta ahora os he estado ocultado.
Sí, yo trabajo en la AIE, la asociación de Artistas, Intérpretes y Ejecutantes.
Lo veo en vuestra mirada. Sé que muchos os preguntáis: ¿y eso qué es? Y cosas por el estilo. Pues os diré que es el nombre del lobo con piel de oveja; pues no puedo llamar de otra manera a una asociación que trabaja conjuntamente con el verdadero demonio del siglo XXI: la SGAE.
Sí, amigos, no os mentía cuando os dije que trabajaba para el Eje del Mal. Me he unido a los villanos de la historia.
Por eso os persuadí de que había vendido mis principios, por eso me confesé hipócrita. Ahora se cae el telón y me tenéis ante vosotros desnudo, sin más vestimentas que la vergüenza de haberos fallado. Y desde el escenario alzo mis manos implorando perdón, no por buscar una salida económica para la independización en brazos de la morada de la ambiciosa factoría del vil metal, sino por haberme vendido a vosotros como algo que no soy. Soy un maldiyo vástago del capitalismo, y me siento compungido por haberme mostrado como algo distinto.

Y eso es todo por hoy. Si he conseguido persuadiros de que merezco ser perdonado estaré feliz. Si no... tendréis motivos para despreciarme.
Hasta la próxima (o no), amigos míos.
Estaba yo pensando: ¿cuándo volveré a escribir en este insípido blog que casi nadie visita ya? ¿Acaso tiene algún sentido hacerlo después de permanecer tanto tiempo en el más absoluto mutismo?
Y una voz me dijo: eres un pedazo de perro, a ver si te pones a escribir un poco que estás perdiendo la práctica en ese trabajo alienante y maquinal del cual te averguenzas hablar.
Me pregunté si realmente la dejadez mostrada hacia este blog era realmente por epreza o es que realmente me daba miedo dar a conocer el lugar donde ahora trabajo. La respuesta era obvia: tengo miedo.
Ay, Aarón, siempre viviendo a la sombra del miedo. Deberías hacer como el celebérrimo Jack de la serie Perdidos y contar hasta cinco para ahuyentar esos fantasmas que te atormentan.
Todo esto me replicaba mi otro yo y, qué voy a decir, cuando tengo razón, tengo razón. Basta ya de esconderme. Vamos por la vida danod tumbos sin elegir las cosas que nos ocurren. Pocos son los que tienen un mínimo control sobre su existencia y tú no eres quién para pensar que este trabajo lo elegiste tú. Es el trabajo el que me escogió.
Ahora soy un simple auxiliar administrativo del Eje del Mal. Sólo soy una herramienta, un trabajador de la Luthor Corp. ¿De qué te avergüenzas? No eres el brazo ejecutor, no tomas las decisiones, no eres importante. Soy un simple currito que se mantiene sentado en una silla usando un ordenador las 8 horas de trabajo (si las trabajo) y cuya aspiración es encontrar un empleo que amplíe mis aptitudes creativas.
Así que después de esta perorata he decidido que os lo voy a confesar. El oscuro secreto que hasta ahora os he estado ocultado.
Sí, yo trabajo en la AIE, la asociación de Artistas, Intérpretes y Ejecutantes.
Lo veo en vuestra mirada. Sé que muchos os preguntáis: ¿y eso qué es? Y cosas por el estilo. Pues os diré que es el nombre del lobo con piel de oveja; pues no puedo llamar de otra manera a una asociación que trabaja conjuntamente con el verdadero demonio del siglo XXI: la SGAE.
Sí, amigos, no os mentía cuando os dije que trabajaba para el Eje del Mal. Me he unido a los villanos de la historia.
Por eso os persuadí de que había vendido mis principios, por eso me confesé hipócrita. Ahora se cae el telón y me tenéis ante vosotros desnudo, sin más vestimentas que la vergüenza de haberos fallado. Y desde el escenario alzo mis manos implorando perdón, no por buscar una salida económica para la independización en brazos de la morada de la ambiciosa factoría del vil metal, sino por haberme vendido a vosotros como algo que no soy. Soy un maldiyo vástago del capitalismo, y me siento compungido por haberme mostrado como algo distinto.

Y eso es todo por hoy. Si he conseguido persuadiros de que merezco ser perdonado estaré feliz. Si no... tendréis motivos para despreciarme.
Hasta la próxima (o no), amigos míos.
Comentario:
Oh cielos... tu más oscuro secreto es de la talla de la que nos imaginábamos. Eres como uno de los soldadores de la Estrella de la Muerte (no voy a reproducir el monólogo de Clerks).
Pero yo sé la verdad, he leído entre líneas y he descubierto el mensaje que nos has hecho llegar cifrado con este texto... y es que realmente te has infiltrado para destruir la organización. Bien hecho, joven padawan, manténnos informados...
PD: Ya era hora de volver!
Pero yo sé la verdad, he leído entre líneas y he descubierto el mensaje que nos has hecho llegar cifrado con este texto... y es que realmente te has infiltrado para destruir la organización. Bien hecho, joven padawan, manténnos informados...
PD: Ya era hora de volver!
Comentario:
La verdad es que también debería pedir perdón por dejar abandonado el blog, pero cada cosa a su tiempo xD
Besines, guapísima mía!
Besines, guapísima mía!
Comentario:
jajaja.pero que dramático que estás hecho...y eso de que el trabajo te escogió a ti, tiene su sentido;-P
Ya tenías muy abandonada esta página, así que no te extrañe que no la visite mucha gente. Como novelista qu te gustaría ser, tienes que mantener la intriga y pendiente al espectador.jejeje.
Muchos besos, pequeño!
Ya tenías muy abandonada esta página, así que no te extrañe que no la visite mucha gente. Como novelista qu te gustaría ser, tienes que mantener la intriga y pendiente al espectador.jejeje.
Muchos besos, pequeño!





