Sobre el ser primigenio que nos controla
ADVERTENCIA: estoy a punto de hacer un autoexamen sobre la humanidad visto desde el punto de vista de un habitante de un país digamos "civilizado", para la mayoría de vosotros va a ser un coñazo porque sé que ni os van ni os vienen este tipo de temas, así que... el que avisa no es traidor :P
Las cosas como son, por mucho que hayamos evolucionado, por muchos logros en ciencia y tecnología que haya alcanzado... el ser humano sigue siendo un ser primitivo y bárbaro.
¿Y a qué viene esta afirmación? ¿Me estoy refiriendo a alguna cultura que permanezca intacta desde hace siglos y que se abandone a la barbarie en primigenios rituales a deidades cósmicas? No, me estoy refiriendo a toda la humanidad, a todos y cada uno de nosotros. No nos libramos nadie.
Esta sociedad de la información en la que vivimos hoy día, donde todo el mundo puede comunicarse con todo el mundo gracias al fenómeno de internet sin importar las barreras físicas, viene demostrándose que desde tiempos olvidados, el ser humano es un ser salvaje y destructivo.
Con sólo navegar un poco por la red global ya encuentras indicios en blogs y foros: gente enfrentándose a otra por su origen, personas insultándose por tener ideas políticas diferentes, discusiones para ver quién tiene más razón que otros, peleas verbales (por decir algo... a veces la cosa se queda en un simple intercambio de improperios) por el simple hecho de escuchar diferente música... Y esto es sólo la punta del iceberg.
Ese ser que habita en nuestro interior, esa memoria interna que nos trae de vuelta las vivencias de nuestros antepasados más remotos, está inherente en todos esos conflictos. ¿Acaso los animales salvajes no son territoriales? ¡Pues nosotros también lo somos! ¿Acaso no se enfrentan para demostrar quién es el más fuerte? ¡Da igual la excusa, siempre estamos buscando el enfrentamiento!
Y os preguntaréis a qué viene esto... Bueno, llevo ya unos meses trabajando en el Centro de Investigación para la Paz de FUHEM y cada vez estoy más asqueado de ver cómo nos comportamos, de ver cómo vamos cavando nuestra propia tumba y cómo nos arrastramos nuevamente a destrucción final.
Hasta la utópica Atlántida fue destruida por la sed de poder de sus avanzadísimos habitantes. ¿Acaso estamos destinados a cometer los mismos errores? Nunca existió otro sino, ¿verdad? Esto no es más que una gran broma cósmica, y no nos damos cuenta...
¿Y si el protagonista de K-Pax tuviera razón? ¿Y si el universo volverá a contraerse en un punto y tras un nuevo big bang todo volverá a ser? Todos los errores que cometas en esta vida volveríana repetirse en la siguiente... Una y otra vez... Si te dieran la oportunidad de cambiar ese destino, ¿no desearías no cometer esos errores?
Bueno, ya sé que esta vez me puse un poco serio y que a la mayoría este tema no os interesa, porque bastante ocupados están en sus cosas, pero ójala algún día os deis cuenta de que si nos esforzamos podemos dejar de ser tan primitivos y dejar de hacer daño a los demás.
Dejo de soltaros este rollo pacifista porque sé que es llover en suelo mojado, pero ahí queda eso.
Salu2!
PD: le dedico este "Pensamiento poco profundo" a mi chica, que lo está pasando ahora tan mal. Te quiero, cariño.
PD2: que conste que esto más bien ha sido un autoexamen, porque yo sí que soy lo peorcito que hay. ¿Por qué pienso este tipo de cosas y luego actúo de manera diferente? >_<
PD3: Sí, Vinas, ya puedes empezar a reirte de mí :P