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Palparé tu piel a tienetas,
buscando que no me mientas
y que no me hagas llorar.
Dibujaré tus labios rojos
mientras pongo mi vida a remojo
para evaporar su sal.
Porque en dos ciudades vivo yo:
bajo dos soles me levanto
y en ambas me abruma el llanto
desde que mi luna quebró.
Me coso las palabras que pierdo
porque se me escapa el alma
si el viento me roba la calma
y la esconde donde no la encuentro.
Recojo las basuras tiradas
y me las fumo en tres caladas
degustando bien su sabor.
Que lo saben los sordos,
se lo han dicho los locos,
que no me amarga el licor.
Pero me queda lejos el puerto,
y me mareo en mar abierto
y tampobo sé nadar.
buscando que no me mientas
y que no me hagas llorar.
Dibujaré tus labios rojos
mientras pongo mi vida a remojo
para evaporar su sal.
Porque en dos ciudades vivo yo:
bajo dos soles me levanto
y en ambas me abruma el llanto
desde que mi luna quebró.
Me coso las palabras que pierdo
porque se me escapa el alma
si el viento me roba la calma
y la esconde donde no la encuentro.
Recojo las basuras tiradas
y me las fumo en tres caladas
degustando bien su sabor.
Que lo saben los sordos,
se lo han dicho los locos,
que no me amarga el licor.
Pero me queda lejos el puerto,
y me mareo en mar abierto
y tampobo sé nadar.
Comentario:
Me alegro de que te guste. Soy reacía a enseñar las cosas que escribo, pero en el anonimato me resulta más fácil. Gracias por tus ánimos!
Comentario:
Ufs!, precioso y abrumador, es lo que tiene la buena poesía.
Un beso!
Un beso!





