logotipo

img_google
Lo que nos toca vivir
Reflexiones de todo aquello que pienso... y también de todo aquello que soy.
Acerca de
Me aburría. Y por eso creé este blog, además de porque creo que esto de escribir, redactar y demás se me da bien. Espero que os guste, ese es mi objetivo. Acerca de mi... bueno eso ya es muy complicado de explicar. Seguro que con el tiempo os ireis enterando.
Sindicación
 
Ese equipo de cuyo nombre no quiero acordarme...
...y que desgraciadamente es el mío y se hace llamar Real Madrid. Viendo el momento por el que está pasando, la penita que están dando y el n º de tabloides cutres que están ocupando, creo que es adecuado tratar este tema.
Hace unos años entró a presidir el equipo un tal Florentino Pérez.. Por aquel entonces se ganaron varios títulos y llegaron los denominados “galácticos”: Figo, Ronaldo, Beckham, Zidane y otros más que prefiero no nombrar. Con toda esta artillería y gracias a los recientes triunfos, se creía que ese Madrid sería invencible por muchos, muchos años, pero no sabían la que les esperaba.
Fue en aquel fatídico 2004 el año en el que empezó el fenómeno llamado “sequía blanca”. Ya muchos tabloides empezaban a tantear la posibilidad de que esto se prolongase, y desgraciadamente, tenían razón.
A partir de entonces las desgracias se producían una tras otra, y cada vez el equipo decepcionaba más. Llegaron muchas promesas, que se quedaron en promesas y que se terminaron por ir. Los famosos “galácticos”, empezaban a decaer lentamente. Y ya se empezaba a hablar de “crisis en la Casa Blanca”.
Pero en el 2006, ocurrió lo último que se esperaba que ocurriese: el presidente dimitió. Según él, el equipo necesitaba un “revulsivo”, que solo se daría si él huía como una rata del peligro. Porque él no era de esos que se hundía con su barco, él optó por huir del barco y dejarlo a su rumbo perdido en la inmensidad.
Después llegaron las elecciones, en las que destacó como siempre, la polémica. Se decía que la candidatura de Calderón repartía sobres con la papeleta de su nombre ya dentro. También se hablaba (y se sigue hablando en los juzgados de esto) de un supuesto fraude en la candidatura de un señor de nombre Villar Mir con los votos por correo. Sin embargo al final, Ramón Calderón se hizo con la presidencia. Prometió a jugadores como Kaká, que jamás vinieron. Más tarde él mismo dijo que fue Florentino quien contribuyó a que no viniera, pero no se tiene certeza de esto. Sin embargo, trajo algunas cosas que parecían ser productivas, tales como Capello, Diarrá, Cannavaro (Balón de Oro), Reyes y Emerson, pero que al parecer fueron más de lo mismo.
Y mientras tanto, en el vestuario ocurrían otras cosas que seguían llenando el vaso del colmo. Zidane, viendo que si seguía en ese hervidero se iba a perjudicar, optó por retirarse. Figo, viendo la situación, se vendió junto con Samuel, Solari y Cambiasso al Inter de Milán. Y ya más recientemente, Beckham huye a Hollywood harto de chupar banquillo, y Ronaldo se va al Milán, después de diversas disputas con el entrenador, sus lesiones y su sobrepeso. Además de esto, se habla de algunos jugadores que supuestamente llegan “indispuestos” a los entrenamientos.
Y entre tanto, se siguen viendo empates y derrotas en su contador. Los jugadores están más desanimados que nunca, y la prensa se sigue sobando con sus partidos y sus sucesos, que parecen más de prensa rosa que deportiva. Y es que ya se empieza a sopesar de tener otra sección en los telediarios aparte de los deportes: la sección del Madrid.
Y mientras, los aficionados ahí seguimos, fieles a nuestro equipo; ajenos a la realidad, esperando con ilusión el día en que la pesadilla termine y despertemos del letargo. Derramando lágrimas, y dejando caer alguna muestra de ira, rabia y dolor.