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Lo que nos toca vivir
Reflexiones de todo aquello que pienso... y también de todo aquello que soy.
Acerca de
Me aburría. Y por eso creé este blog, además de porque creo que esto de escribir, redactar y demás se me da bien. Espero que os guste, ese es mi objetivo. Acerca de mi... bueno eso ya es muy complicado de explicar. Seguro que con el tiempo os ireis enterando.
Sindicación
 
Y vuelta la burra al trigo...
Se acabó lo que se daba. Se terminaron esos calurosos días en los que levantarse a las 12 era algo habitual; pasarán a la historia las tardes veraniegas frente a la tele, viendo prácticamente nada; pronto ya no disfrutaremos de granizados y helados en los puestos callejeros, porque éstos cerrarán pronto, a causa del frío; pero lo más importante, y lo que pude ver el primer lunes de septiembre, casualmente el día que terminaron mis días de ensueño costeros, se nota en el ambiente que se nos acabaron los días de playa y relajación para dar paso a los de trabajo y estrés. Aunque yo empieze mi jornada el día 12, esto es algo que se refleja en varios aspectos:
-La tele, como no, fiel a su monotonía, habla del sonado síndrome post-vacacional, y da algunos cutres remedios para superarlo. También mencionan los gastos que se hacen para la dichosa vuelta al cole, que los negocios capitalistas anuncian desde mediados de agosto, revolviéndonos las tripas a varios escolares que preferimos que se alargue el momento.
-Por las calles, abundan familias con los hijos y sus respectivas caras largas, que cargados de libros, libros, libros y quizá algún cuaderno, van por la vida desolados, porque se vuelve a la rutina, lo que es sinónimo de volver a estudiar y a currar, cosa que no les hace mucha gracia... un ejemplo de esto, sería mi propia familia... si, es lo que hay queridos bloggeros.
-En el Messenger vuelve a haber contactos por un tubo. Y aquellos que en verano no tenían otro contacto más que a ti mismo y no paraban de hablarte diciendo nada en particular, ahora pasan de tu cara con todo el morro. Vamos, lo que hacen todo el año, todos los días.
-En las tiendas, los dependientes de toda la vida vuelven a su rutina, con un poco de mala hostia pero eso si, bien morenos. Esto es algo que también se hace notar en el panorama televisivo. Regresan las caras famosas que se fueron de veraneo por meses y dejaron en su puesto a unos suplentes que dejaban mucho que desear, y que seguramente hayan supuesto una bajada de audiencia considerable. También regresan las series exitosas que se fueron de vacaciones, y que vuelven al igual que todas las personas a la rutina.
El caso es que es un cambio que cada año damos las personas, y que esta vez me siento más identificada porque coincidió que justo yo volví de mis maravillosos días en la Costa Blanca. Mar, piscina, hotelito con bonitas vistas, buffets... se echa de menos. Volviendo a lo personal, decir que me toca regresar a la realidad rutinaria (que tiene como símbolo septiembre), a madrugar, a cargar con unos cuantos kilos de libros, a ver a compañeros y amigos, a llegar a las tantas a casa después de muchas idas y venidas agotadoras en bus, al frío invernal aguantable solo con buenos abrigos, a estudiar con paciencia a la luz del flexo, a aguantar a los profesores, al estrés escolar y también ciudadano... y como no, a la famosa depresión post-vacacional, en la que me doy cuenta que mi entretenimiento pasa a ser algo secundario. Vamos, lo que es mi vida.
Pero desde aquí quiero animar a todos aquellos que a lo mejor se sienten algo tristes por esto que acabo de comentar, y que sigan pa’ lante, que otro verano vendrá. El ser humano es así, en constante cambio, pero a la vez, en constante rutina. Únicos en nuestra especie...
Saludos y que tengáis una buena vuelta.

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