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Lo que nos toca vivir
Reflexiones de todo aquello que pienso... y también de todo aquello que soy.
Acerca de
Me aburría. Y por eso creé este blog, además de porque creo que esto de escribir, redactar y demás se me da bien. Espero que os guste, ese es mi objetivo. Acerca de mi... bueno eso ya es muy complicado de explicar. Seguro que con el tiempo os ireis enterando.
Sindicación
 
Hora de cambiar... ¿o no?
Estimados bloggeros:

Llegados a este punto he decidido plantearme una cosa: el futuro de mi blog.

Me gusta opinar sobre temas diarios con todos vosotros... pero a menudo me cuesta saber cuál tratar. Desgraciadamente, se me acaban las ideas.
Así que, a vosotros que sois mis lectores y que os interesa más que a nadie mi humilde página, os propongo dos opciones:

1.Continuar con el mismo sentido, pero con la condición de que en cada comentario se me den ideas para el siguiente post. De lo contrario, lo cerraré.

2.Crear un nuevo blog, pero en vez de de temas cotidianos y muy conocidos por todos, de mí. De mis sentimientos, de mis sensaciones, de mi corazón. Ahí si que jamás se me acabarán las ideas...

Elegiré la opción que más comentarios a favor obtenga.

Cualquiera de las dos la llevaré a cabo con mucho gusto.

Me despido, con la certeza de que vuestra sabiduría me llevará a hacer un blog de más calidad y agrado para todos.

Saludos y gracias por estar ahí.
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En una clase cualquiera...
Es difícil tarea permanecer al 100% de concentración en un aula cualquiera, a cualquier hora, con cualquier materia y con cualquier profesor. El aburrimiento, el sueño o simplemente el interés nulo que se tiene del tema, suelen ser las causas. De modo que cada uno se entretiene como va pudiendo en el latoso día a día escolar.

Volteando a la derecha, se puede observar a uno que le hace gracia todo cuanto dice el pobre (pero a la vez pesado) profesor. Sus ocultas pero sin querer resonantes carcajadas terminan por ser escuchadas, y entonces el desdichado termina con bronca o castigado. Un panorama que se repite siempre, y la verdad es que a veces sus risas están justificadas, pues las innumerables paridas que sueltan los profesores son material para escribir un libro del tamaño de la Biblia.

Si se posa la mirada un poco más adelante, se observa a alguien que, sin molestar a nadie, pasa olímpicamente de la clase, ya sea haciendo dibujitos o escribiendo poemas o haciendo sudokus. Al menos no interrumpe nada ni a nadie, y lo único que le debe preocupar es que al sujeto que esté en ese momento dando lecciones (el que sea a nuestro amigo en cuestión le trae sin cuidado) no se le dé por rondar por las mesas y descubrir su divertido pasatiempo distinto al de escucharle a él sus sermones.

Y como no, hay que mencionar las ya míticas “notitas”. Existen infinitos métodos para traspasarlas, siendo algunos de estos enrolladas en un boli, dentro de un subrayador, o directamente escritas en un cuaderno. La notita sola, a secas, es algo que casi ha pasado a ser historia.
Son este el más peligroso remedio contra el aburrimiento escolar, pues hay más posibilidades de ser descubierto que haciendo ninguna otra cosa.
Pero esto es algo que a los alumnos les trae sin cuidado. Charlar a escondidas con el de al lado (o con el de la otra punta) durante horas lectivas es una infracción que llega a convertirse en placer por saltarse las normas. Y los profesores, tan ingenuos o tan buenazos, no se enteran de nada, y si lo hacen, se lo callan. Saben que no pueden hacer nada contra la indiferencia del alumnado, así que se resignan a continuar con su labor, por si aun quedara alguien que tuviera algo de interés en sus palabras.

Pero ellos, parte en venganza, parte por fastidiar o simplemente porque son así, se limitan a mandar porquería para hacer en casa y a poner exámenes a diestro y siniestro. Y a pesar de que saben que esto propaga aun más su odio entre los alumnos, lo hacen, pues no tienen más remedio que realizar bien su trabajo, manteniendo así la interminable e histórica guerra de profesorado y alumnado.

Entre las conductas de indiferencia, atención, burla o aburrimiento está claro cual es la ideal. Sin embargo, lo cierto es que es la menos común, siendo esta una realidad cruel que analizando la situación, se puede llegar a comprender con claridad

Aunque haya que tener en cuenta que a veces los aprendices se pasan con sus superiores, hay que ponerse también en su lugar. Madrugar todos los días para cumplir una obligación que odian y por la que ni siquiera, al menos a corto plazo, reciben ni un solo beneficio, es algo para lo que hay que tener una gran fuerza de voluntad para hacerlo como cabe esperar. Es normal que cueste, pues no es nada agradable ir a escuchar a un grupo de individuos hablar por largo tiempo de cosas que más de la mitad no servirán para nada en esta vida. Además es algo que lleva luego a pasar horas estudiando en su casa y de ese modo sacar una nota considerable para pasar de año y seguir con el futuro. Esto conlleva hacer cientos y cientos de exámenes en la vida, desgraciadas pruebas traicioneras que por un mal día, poco tiempo o una mala interpretación te llevan los puntos al traste y con ellos la validez de tus conocimientos. Un pésimo invento este, frente al que nadie puede hacer nada más que asumir y aguantar.

Pero, como todo en esta vida, no lo elegimos, y no nos queda más que continuar con lo que nos tocó con la mayor ilusión y optimismo posibles. Y pensemos que luego, nuevos tiempos llegarán, otro futuro se determinará.

Saludos amigos bloggeros. Gracias por leer mis humildes palabras.

 
Año nuevo... ¿vida nueva?
Se acabó el 2oo7. Con que facilidad lo decimos, ¿no creeis? Pero con el año se va al fin otra etapa de nuestra vida... corta, pero se va, para pasar a formar parte ya del hermoso pasado.

Y con la novedad de este nuevo año, todos tenemos nuevas ilusiones, nuevos deseos, nuevos proyectos, nuevas metas... Nos renovamos casi por completo. O al menos eso es lo que queremos creer. Porque al final no todos los deseos se terminan por cumplir; o nuestros propósitos se olvidan con el paso de los meses; o los sueños siguen siendo lo que son, sueños. Pero estos primeros días lo que nos gusta creer es que no será así. Nos gusta pensar que todo irá bien, y que como nos hemos tomado correctamente las uvas, hemos brindado con champán con anillos de oro y hemos vestido ropa interior roja este será un buen año. Pero tristemente no es así.

La realidad es que las supersticiones y la suerte, en el fondo no existen y no cambian nuestra vida. Es el destino en el que nos abrimos paso o tal vez nosotros mismos los que creamos nuestro futuro. No unas simples uvas o unas maletas en la puerta... está dentro de cada uno.

El famoso dicho de "Año nuevo, vida nueva" no siempre es verdad. Tal vez si, o tal vez no. Puede que este nuevo año sea mucho mejor o peor que el anterior. O simplemente, que la vida siga igual. Que continue con su ciclo, como lo hace a cada minuto, cada día. Y como seguramente sea siempre.

Así que mi deseo para todos en este nuevo año es que sepamos mirar dentro de nosotros para llegar a lo más alto de nuestras metas. Y no en las superficialidades que nos han hecho creer siempre que parecen ser útiles para ser felices.

Feliz real 2oo8.