Anécdotas de un domingo cualquiera
Domingo 12 de agosto. Son las 12, abro los ojos. Si, quizá sea un poco tarde, pero me da pereza levantarme para aburrirme como cada día de agosto. Así que me quedo otro rato en la cama, revolcándome.

Hasta que sobre la 1 decido ir a desayunar. Y al rato cojo la bici y me voy a dar una vuelta. Da gusto, las calles están vacías, así que se puede conducir divinamente. Solo se ven gente mayor con bolsas del pan o del periódico, o niños supuestamente felices con sus patines o bicicletas. Bueno, me he cansado, así que me vuelvo. Esta sería la vuelta del día.

Después de comer, nos echamos en el sofá para ver la primera peli que echen. Una de amor, de estas que todo es de color rosa, que se complica un poco, pero que luego acaban felices comiendo perdices. Está bien soñar de vez en cuando olvidando la realidad, a veces no tan agradable como se ve aquí.
Tras esto, nos da la vena cocinera y nos ponemos mi padre y yo a hacer un bizcocho de estos caseros. La cocina se llena de harina, chocolate, mantequilla y demás... luego limpiarlo da una pereza... pero el resultado merece la pena, queda de rechupete. Y ya se nos fue otra hora más de la tarde.

El resto del tiempo hasta la cena, se pasa también frente a la tele, viendo exactamente nada, y aquí, haciendo precisamente nada.
Por la noche me dedico a ver una serie de mi infancia por Youtube. Qué tiempos, cuando la veíamos mi hermano y yo nos parecía la bomba, en estreno, y ahora la encontramos aquí, desterrada, como un triste video más. Como pasa el tiempo, parece mentira.
Y antes de irme a dormir, bajón. Me pongo depre porque veo que el día de hoy no ha sido precisamente divertido ni especial, como casi todos los días del verano. Llevo así varios años. Porque la gente se va de esta ciudad, huyendo de algo que crean ellos mismos. Como despavoridos, viajan se supone a un lugar mejor, con la fiebre de las vacaciones. Y los que nos quedamos nos quedamos así, desolados, y solos, dando a lugar a ocasionales bajones, que nos hacen replantear la vida, pero que se nos pasan para dar lugar a más de lo mismo.
Me despido entonces queridos bloggeros, esperando vuestros comentarios, y deseandoos lo mejor en estas vacaciones. Saludos y feliz verano.

Hasta que sobre la 1 decido ir a desayunar. Y al rato cojo la bici y me voy a dar una vuelta. Da gusto, las calles están vacías, así que se puede conducir divinamente. Solo se ven gente mayor con bolsas del pan o del periódico, o niños supuestamente felices con sus patines o bicicletas. Bueno, me he cansado, así que me vuelvo. Esta sería la vuelta del día.

Después de comer, nos echamos en el sofá para ver la primera peli que echen. Una de amor, de estas que todo es de color rosa, que se complica un poco, pero que luego acaban felices comiendo perdices. Está bien soñar de vez en cuando olvidando la realidad, a veces no tan agradable como se ve aquí.
Tras esto, nos da la vena cocinera y nos ponemos mi padre y yo a hacer un bizcocho de estos caseros. La cocina se llena de harina, chocolate, mantequilla y demás... luego limpiarlo da una pereza... pero el resultado merece la pena, queda de rechupete. Y ya se nos fue otra hora más de la tarde.

El resto del tiempo hasta la cena, se pasa también frente a la tele, viendo exactamente nada, y aquí, haciendo precisamente nada.
Por la noche me dedico a ver una serie de mi infancia por Youtube. Qué tiempos, cuando la veíamos mi hermano y yo nos parecía la bomba, en estreno, y ahora la encontramos aquí, desterrada, como un triste video más. Como pasa el tiempo, parece mentira.
Y antes de irme a dormir, bajón. Me pongo depre porque veo que el día de hoy no ha sido precisamente divertido ni especial, como casi todos los días del verano. Llevo así varios años. Porque la gente se va de esta ciudad, huyendo de algo que crean ellos mismos. Como despavoridos, viajan se supone a un lugar mejor, con la fiebre de las vacaciones. Y los que nos quedamos nos quedamos así, desolados, y solos, dando a lugar a ocasionales bajones, que nos hacen replantear la vida, pero que se nos pasan para dar lugar a más de lo mismo.
Me despido entonces queridos bloggeros, esperando vuestros comentarios, y deseandoos lo mejor en estas vacaciones. Saludos y feliz verano.
Comentario:
Pues yo ayer tampoco hice nada especial y disfrute como una enana!!! Ademas, creo que vimos la misma peli! Jajajaja!!!
A veces, solo hay que mirar lo positivo y sacarle el jugo a cualquier cosa!
Feliz verano para ti tambien!
Besitosss
A veces, solo hay que mirar lo positivo y sacarle el jugo a cualquier cosa!
Feliz verano para ti tambien!
Besitosss





