El síndrome post-vacacional
Todos los años por estas fechas se habla del llamado "síndrome post-vacacional". La gente se deprime al ver que se quedaron atrás sus vacaciones y que ya hay que volver a la rutina en la oficina o en las clases, dos cosas que no suelen resultar muy agradables para la población.
Pero esto es algo que a mí, no me suele pasar, y este año menos que nunca, ya que no me he ido de vacaciones. Sí, ¿qué pasa? Este año no he ido, no es nada grave, pero es que a veces lo digo y parece que soy loca. No niego que unas vacaciones nunca estén de más, pero tampoco creo que sean fundamentales para vivir, como piensan algunas personas. Además, al contrario de lo que piensa la gente, a mí si me hace ilusión volver a las clases, este rollo de estrenar cuadernos, libros y demás cosas me mola bastante.
Aunque tampoco os voy a decir que no me gustan las vacaciones, cuando se va algún sitio (el año pasado fui a dos sitios distintos) reconozco que se pasa muy bien, y lo que menos te apetece al volver es madrugar y todo eso. Pero creo que a veces la gente lo exagera demasiado. No creo que sus trabajos sean un infierno para ponerse así de disgustados, de angustiados, de... pesados. Porque a veces no paran de decir cosas como "tengo una depre que no puedo más", o "vaya marrón volver en septiembre" y todas esas cosas.
Yo creo que la vida es un ciclo, unas veces se está de vacaciones decansando, otras trabajando para ganarse la vida, otras estudiando para aprobar...pero, ¿os imaginais estar todo el año tirado en la playita tomando el sol? Para mí, eso sería insopotable, y estaría pidiendo a gritos clases, deberes y rutina, llamenme loca si quieren. Porque lo bonito de las vacaciones, es que son únicas, y muchas veces, irrepetibles.
Pero esto es algo que a mí, no me suele pasar, y este año menos que nunca, ya que no me he ido de vacaciones. Sí, ¿qué pasa? Este año no he ido, no es nada grave, pero es que a veces lo digo y parece que soy loca. No niego que unas vacaciones nunca estén de más, pero tampoco creo que sean fundamentales para vivir, como piensan algunas personas. Además, al contrario de lo que piensa la gente, a mí si me hace ilusión volver a las clases, este rollo de estrenar cuadernos, libros y demás cosas me mola bastante.
Aunque tampoco os voy a decir que no me gustan las vacaciones, cuando se va algún sitio (el año pasado fui a dos sitios distintos) reconozco que se pasa muy bien, y lo que menos te apetece al volver es madrugar y todo eso. Pero creo que a veces la gente lo exagera demasiado. No creo que sus trabajos sean un infierno para ponerse así de disgustados, de angustiados, de... pesados. Porque a veces no paran de decir cosas como "tengo una depre que no puedo más", o "vaya marrón volver en septiembre" y todas esas cosas.
Yo creo que la vida es un ciclo, unas veces se está de vacaciones decansando, otras trabajando para ganarse la vida, otras estudiando para aprobar...pero, ¿os imaginais estar todo el año tirado en la playita tomando el sol? Para mí, eso sería insopotable, y estaría pidiendo a gritos clases, deberes y rutina, llamenme loca si quieren. Porque lo bonito de las vacaciones, es que son únicas, y muchas veces, irrepetibles.
Comentario:
Hola Karvi, en mi caso el síndrome postvacacional se ha compensado con el regreso del fútbol. El mes de agosto tuvo playa, pero le faltaba algo. Ahora con liga y champions, ¿quién se acuerda de ella? Un abrazo




