El Papá Noel de nuestros días
De toda la vida, la imagen que se ha tenido de nuestro querido amigo navideño, ha sido la de un simpático gordito vestido de rojo que nos trae regalos en un carruaje que vuela por el cielo con la ayuda de unos cuantos renos, los cuales luego deja con sigilo junto a nuestro arbolito. Es decir, la siguiente:

Pero últimamente la publicidad, los medios de comunicación y las tiendas nos han dado otras perspectivas de nuestro querido Papá Noel. La que más me ha llamado la atención es la siguiente:

Sí señores, ahora Santa Claus, como se le conoce en Estados Unidos, también va a bordo de su moderna moto para repartir felicidad. Pero no se queda ahí, pues nuestro peculiar gordito ha querido también probar otras formas de surcar los cielos del mundo a bordo del paracaídas:

Otra cosa que vemos por las calles son miles y miles de Papás Noeles trepando por las ventanas. Se multiplican, y en una sola calle podemos encontrar más de uno. Eso sí, todos con un buen cursillo de alpinismo:

Debo destacar también que este amigo de todos los niños ha aprendido también a bailar, y como no, a cantar. Se ha convertido en un auténtico artista, para deleite de todos:

Sin duda, nuestro querido Santa se supera cada año un poquito más. Así que ya pueden los Reyes Magos espabilarse buscando lanchas de agua o descapotables, porque si no nuestro atleta y versátil personaje navideño los va dejar, definitivamente, en el destierro.
Sin embargo, el original, el inconfundible, el que no tiene carné de conducir ni se interesa en escalar casas ni en ir auna academia, es el Papá Noel de Laponia. Él sí que es el verdadero. Sus primos-hermanos deberían aprender un poco de su sencillez:

Felices fiestas amigos.

Pero últimamente la publicidad, los medios de comunicación y las tiendas nos han dado otras perspectivas de nuestro querido Papá Noel. La que más me ha llamado la atención es la siguiente:

Sí señores, ahora Santa Claus, como se le conoce en Estados Unidos, también va a bordo de su moderna moto para repartir felicidad. Pero no se queda ahí, pues nuestro peculiar gordito ha querido también probar otras formas de surcar los cielos del mundo a bordo del paracaídas:

Otra cosa que vemos por las calles son miles y miles de Papás Noeles trepando por las ventanas. Se multiplican, y en una sola calle podemos encontrar más de uno. Eso sí, todos con un buen cursillo de alpinismo:

Debo destacar también que este amigo de todos los niños ha aprendido también a bailar, y como no, a cantar. Se ha convertido en un auténtico artista, para deleite de todos:

Sin duda, nuestro querido Santa se supera cada año un poquito más. Así que ya pueden los Reyes Magos espabilarse buscando lanchas de agua o descapotables, porque si no nuestro atleta y versátil personaje navideño los va dejar, definitivamente, en el destierro.
Sin embargo, el original, el inconfundible, el que no tiene carné de conducir ni se interesa en escalar casas ni en ir auna academia, es el Papá Noel de Laponia. Él sí que es el verdadero. Sus primos-hermanos deberían aprender un poco de su sencillez:

Felices fiestas amigos.
Comentario:
pongan imagenes + bacanas o.k
Comentario:
Comentario:
Lo cierto es que no puedo con Papa Noel.. ufff.. hay que mal me cae el personajillo...
Feliz Navidad a tí tambien!!
Feliz Navidad a tí tambien!!





