<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[Globalización y entorno internacional]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/loquepasaenelmundo/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Comentarios y reflexiones acerca de los conflictos económicos y políticos mundiales.]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[El peligro de la globalización de los medios]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/loquepasaenelmundo/c_4.htm]]></link><description><![CDATA[La globalización en lo comunicacional se revela como una tendencia hacia el establecimiento de una cultura global.<br/>Mensajes masivos, uniformes, estandarizados son recibidos en el mismo momento por personas diferentes, en distintos lugares del mundo. Esto provoca que la función originaria de la comunicación social, la de transmitir los mensajes generados por miembros de una comunidad, se pervierta. Hoy los mensajes son generados y manipulados en un lugar ajeno, por personas ajenas y con intereses ajenos a la comunidad que los recibe. <br/>En relación con este tema se está produciendo un vertiginoso proceso de centralización y monopolización de los medios de comunicación, han pasado a tener un rol estratégico, convirtiéndose en el área al que apuntan las mayores inversiones económicas.<br/>Pero para resguardar nuestra identidad social y cultural dentro de un mundo globalizado, es necesario comprender y utilizar los avances tecnológicos, de acuerdo a nuestros propios intereses.<br/>Los medios cada vez influyen más en la sociedad, en la política y en las instituciones, llegando a cumplir funciones que deberían ejercer las propias instituciones. Las crisis de las representaciones políticas y sociales, el repliegue del Estado han llevado a que la gente encuentre en ellos un canal válido para expresar sus inquietudes y necesidades.<br/>El circuito mediático está conformado por las empresas, los medios y el público. Las empresas generan mensajes, pero reciben presiones del poder económico y del poder político; el público recibe esos mensajes ya manipulados, pero genera, al mismo tiempo, demandas a través del consumo. Y, por último, los medios a través de los cuales se transmiten estos mensajes tampoco son neutros.<br/>Es notorio que existe un proceso de monopolización, mediante el cual grandes empresas están absorbiendo a los pequeños medios. Los medios masivos de comunicación tienen cada vez mayor poder y tienen una influencia creciente en la vida política nacional.<br/>Por un lado la concentración mediática provoca una merma en las programaciones locales, en detrimento de la difusión de la cultura y las tradiciones de cada comunidad. Por el otro, el avance de la centralización ha puesto en riesgo numerosas fuentes de trabajo de técnicos, empleados y profesionales de los medios de esas poblaciones. <br/>Los medios masivos de comunicación son parte constitutiva de la vida política y su influencia crece junto a la vida democrática; es por ello que se necesita una legislación con normas claras para no dejar a los medios a los avatares de las reglas del mercado. El resultado del proceso de centralización y concentración monopolística ha dejado reducido a unas cuantas corporaciones como únicos propietarios de la mayoría de las empresas que operan los medios masivos de comunicación. La opinión pública, la vida democrática, dependen de la mediación que realizan estas corporaciones en el procesamiento de la reproducción de la información y los valores culturales de la sociedad. La libertad y la igualdad de oportunidades a la difusión deberían estar protegidas de la voracidad del mercado.<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/loquepasaenelmundo/files/portada85peq.jpg" alt="" border="0" width="185" height="243"/>]]></description><author><![CDATA[Jesús Pérez Sánchez]]></author></item><item><title><![CDATA[Los desafíos de un mundo globalizado]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/loquepasaenelmundo/c_3.htm]]></link><description><![CDATA[En estos tiempos de globalización el primer fenómeno que se ha de destacar es la extensión universal del sistema capitalista. Los dirigentes de las economías occidentales han visto en el capitalismo, si no un buen sistema, el camino más viable hacia el progreso y el desarrollo económico de sus naciones, y las economías que no sepan competir son fuertemente penalizadas. Así lo hemos visto en casos como Cuba, el desmembramiento de la Unión Soviética o el conseguido anhelo de la inclusión de los países del bloque del este en la Unión Europea.<br/><img src="http://blogs.ya.com/loquepasaenelmundo/files/globo.jpg" alt="" border="0" width="220" height="184"/><br/>El capitalismo parte de la premisa de que el individuo es, por naturaleza, egoísta. Las conductas individuales se rigen por la posibilidad de obtener beneficios personales, y no sociales, como señala el comunismo. Si sabemos que obtendremos un beneficio económico de nuestros actos, nos esforzaremos más, tendremos más incentivos para participar en el mercado, lo que al fin redundará en una mayor producción y un mayor consumo y, en consecuencia, un mayor bienestar social.<br/>Pero no todo son flores en la globalización liberal. En primer lugar, porque hay un importante grupo de damnificados: los países pobres que no se han subido al carro del libre comercio internacional. Muchos han visto en su inclusión en el sistema capitalista la mejor solución al subdesarrollo de esos países (véase el auge económico de China). Según esta perspectiva, si cada estado consigue ser competitivo en los productos en que esté mejor dotado de recursos y participa sin barreras en el comercio internacional, accederá progresivamente a un mayor desarrollo que acabe produciendo efectos sociales y políticos positivos. De ahí la labor de los organismos internacionales “globalizadores” por excelencia, FMI, OMC y Banco Mundial, que intentan dar impulso a las industrias locales de las economías subdesarrolladas con el fin de que se puedan beneficiar de las ventajas de la globalización. El objetivo es digno, pero los medios son más cuestionables, pues el sistema de créditos y ayudas tiene el riesgo, en muchas ocasiones, de ahogar a las economías de esos estados y convertirlos, en un futuro próximo, en esclavos financieros del mundo desarrollado. <br/>Por otro lado, también en el seno de los estados la globalización puede tener consecuencias negativas. Los críticos de la globalización, entre los que destacan los movimientos anti-globalización (o, como alguno de ellos prefiere denominarse, movimientos por una “globalización alternativa”), consideran que, aunque el proceso resulte favorable para la prosperidad económica, es contrario a los objetivos de equidad social. Los riesgos de dejar actuar al mercado sin freno alguno se han visto en múltiples ocasiones. En los países desarrollados, algunos sectores se ven claramente perjudicados por la apertura de fronteras, pues entran al mercado nacional productos más competitivos. En nuestro país hemos sufrido problemas como la deslocalización, que lleva al desplazamiento de plantas industriales a países con costes de producción más bajos, el riesgo de quiebra por pérdida de competitividad de algunos sectores –como los astilleros-, o los brotes de xenofobia ante el triunfo comercial extranjero, como sucedió en Elche con empresarios chinos. También se perfila como un peligro los movimientos especulativos de capital, contra los que se ha propuesto la tasa Tobin, que penaliza los movimientos de capital a corto plazo. Por no hablar del dumping ambiental...<br/>Pero la solución no es cerrarse a la globalización, sino controlar sus efectos y “humanizar” en lo posible el proceso, responsabilidad que compete a los estados y a las instituciones internacionales, cuyo papel debe ser reforzado. A escala nacional, se ha demostrado que la población en su conjunto alcanza un mayor bienestar aún a costa de esos sectores damnificados. Y en el ámbito internacional, los flujos internacionales de capital son un elemento vital para el desarrollo, y la movilidad de los trabajadores, además de ampliar las oportunidades, permite una sociedad más abierta y enriquecida. En este sentido, la globalización cultural, favorecida por los nuevos medios de masas, a la cabeza de los cuales está Internet, favorece la universalización de los derechos humanos y la configuración progresiva de una sociedad civil internacional que no permanezca impasible ante problemas que se producen en el otro extremo del globo terráqueo. <br/>]]></description><author><![CDATA[Jesús Pérez Sánchez]]></author></item><item><title><![CDATA[Apuntes sobre la globalización]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/loquepasaenelmundo/c_2.htm]]></link><description><![CDATA[La globalización se ha convertido en objeto de todo tipo de debates en los últimos años. El concepto hace referencia al proceso politico, económico, social y ecológico que está teniendo lugar actualmente a nivel planetario, por el cual cada vez existe una mayor interrelación económica entre unos lugares y otros. Si se analiza desde el punto de vista económico, inevitablemente hemos de describir el fenómeno como el auge, en ausencia de fronteras, de las grandes empresas capitalistas.<br/>Pero la globalización tiene muy diversas facetas, unos defienden la inevitabilidad del proceso y la necesidad de adaptarse y competir lo más eficientemente. Otros, los movimientos antiglobalización, piensan que se ha de humanizar el proceso, que ha de anteponerse la protección del ciudadano y los derechos sociales a la fuerza irracional del capital y el mercado.<br/>Precisamente en contra de la etiqueta "antiglobalización" se manifiesta (a mi modo de ver, muy atinadamente) la página globalizate.org, que prefiere llamar a esos movimientos: "globalización alternativa".<br/><br/><a target="_blank" href="http://www.globalizate.org"><img src="http://blogs.ya.com/loquepasaenelmundo/files/globalizate200.jpg" alt="" border="0" width="200" height="150"/><a target="_blank" </a><br/><br/>Globalizacion.org, página muy cuidada, ofrece un interesante punto de vista de la globalización desde América latina.<br/><br/><a target="_blank" href="http://www.globalizacion.org"><img src="http://blogs.ya.com/loquepasaenelmundo/files/globalizacion200.jpg" alt="" border="0" width="200" height="150"/></a><br/><br/>Y para echar un vistazo a los análisis políticos y económicos de un blog sobre el tema, recomiendo ideasapiens, un directorio de blogs donde se habla de actualidad internacional política y globalización.<br/><br/><a target="_blank" href="http://www.ideasapiens.com/blogs/24horas/"><img src="http://blogs.ya.com/loquepasaenelmundo/files/blogideasapiens200.jpg" alt="" border="0" width="200" height="150"/></a>]]></description><author><![CDATA[Jesús Pérez Sánchez]]></author></item><item><title><![CDATA[El mundo en el que vivimos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/loquepasaenelmundo/c_1.htm]]></link><description><![CDATA[El propósito de este blog es reflexionar sobre los problemas que nos plantea la situación del mundo actual. Vivimos en unos días en los que se habla de globalización, internacionalización de derechos humanos, deslocalización..., pero no todo es progreso.<br/>Hace dos semanas, nos hemos encontrado con el desilusionante resultado de las elecciones del "imperio". Tenemos que seguir, cuatro años más, aguantando la dictadura imperial de Mr. Bush. Que Estados Unidos, la única superpotencia de nuestros días, siga cuatro años más transgrediendo sin reparos lo que tanto ha costado conseguir en derecho internacional, es algo que debe preocuparnos a todos.<br/>Así que probablemente sigamos asistiendo a violaciones continuas de los derechos humanos en el futuro cercano. Después de Afganistán e Irak, quizás al imperio yanqui se le ocurran otros objetivos para descargar su fortaleza armamentística, y si de paso puede sacar tajada petrolífera, tanto mejor.<br/>De hecho, la lucha por el oro negro tendrá importantes resultados estratégicos, pues otro de los temas que provocará quebraderos de cabeza a los dirigentes mundiales es el precio del petróleo. Cuando los países productores tienen problemas, la economía internacional sufre graves consecuencias.<br/>Y no podemos restar importancia a los conflictos endémicos que asolan el mundo: conflicto israelo-palestino (¿cómo afectará la muerte de Arafat, símbolo de la resistencia palestina?), sahara occidental, conflicto checheno..., y tantos otros. La amenaza del terrorismo islámico es otro de los monstruos de nuestro tiempo, que ya ha afectado de lleno a España.<br/>En un ámbito más cercano, la construcción de Europa atraviesa un punto clave: la constitución europea. Son muchos los desafíos que plantea la extensión de la Unión Europea, no sólo en el número de Estados miembros, sino, sobre todo, en la naturaleza de la unión, pues el gran reto es conseguir una potencia paneuropea en el ámbito político y militar, no sólo en el económico.<br/>Por ello propongo en este blog un espacio de debate que, espero, no intente abarcar demasiados temas. Se trata de echar un vistazo a los problemas del mundo y a los desafíos de un mundo globalizado.]]></description><author><![CDATA[Jesús Pérez Sánchez]]></author></item></channel></rss>
