El "gusano" que sobrevivió
Después del asesinato en serie de una familia de gusanitos, durante un tiempo reinó la paz en la "Cotrosa's mansion".
Poco duró aquel sitio tranquilo, ya que esa calma fue interrumpida por otro ataque gusánico, éste con menor importancia, pero igual de desagradable.
El principio es fácil de relatar: el mismo curso, la misma pensión, los mismos compañeros. Pero algo había cambiado en nosotros, no éramos los de antes; después de aquel accidente nos sentíamos asesinos en serie y teníamos sed de matar. Aquello nos había marcado la existencia y necesitábamos más y más.
Las oportunidades de volver a matar eran escasas, ya casi no se comía bacon por miedo a sufrir problemas gastrointestinales, asi que la cotrosa dejó de comprarlo en cantidades abusivas, ahora sólo se comía cada tres días.
Pero cada vez que eso ocurría, esa sensación que llevábamos dentro nos llevaba a buscar entre la comida algún indicio de que minutos antes (en la nevera) hubiera vida en aquella carne. Cabe destacar que siempre nos llevábamos un chasco de tres pares de narices (menos mal!!).
Un buen día, a la hora de comer, sentados todos alrededor de la mesa, que hasta parecíamos familiares, teníamos delante nuestra un excelente banquete: bacon, patatas y huevos fritos, todo esto adornado con una ensalada de calidad (sin aliñar). La verdad es que no estoy muy segura de cual era la comida aquel día, pero no habría de diferir mucho con la que acabo de describir (eso, seguro).
Ya que no existía el riesgo del bacon, nos decidimos a comer sin problemas, sin pensar en que los gusanos no solo proceden de la carne.
Allí estábamos, los seis, comiendo la "comida" que tan amablemente había hecho nuestra casera, cuando, de pronto, uno de nosotros pegó un chimpo para atrás y exhaló un gritito de nena amariconada (no voy a dar nombres...). Todos asustados, le preguntamos que le pasaba para hacer semejante ruido, cuando vimos que su brazo se extendía a lo largo de la mesa y señalaba algo encima de la misma.
Todos seguimos el rastro de su dedo "señalador" y comprobamos que era lo que tanto miedo/asco le producía. Quedamos boquiabiertos al comprobar que una vida no humana se movía encima de la mesa.
¿Qué era? Un gusano, por supuesto. Pero no era como los de antes, aquellos bichos asquerosos que no quiero ni que me pasen por la mente (que se me revuelve el estómago y acabo de desayunar).
Era de color verde. Desde un principio supusimos que saliera de la ensalada (esa fijo que la había, el resto de la comida ya no estoy tan segura), pues no había otro tipo de comida encima de la mesa de la que pudieramos sospechar, así que decidimos revisarla toda en busca de más vidas extrañas, no encontrando nada.
Pero en mitad de nuestra pésima búsqueda, nos dimos cuenta de un detalle: habíamos dejado al bicho sólo y sin vigilancia constante.
Buscamos por toda la mesa y no aparecía, el pobre bicho había tenido más suerte que sus "primos o familiares lejanos".
No tendrá tanta suerte la próxima vez...Nosotros nos quedamos con sed de venganza, asi que comunidad gusánica, tened cuidado, el día que esos 6 compañeros se vuelvan a juntar para comer, tened presente que alguno de vosotros va a morir, muajajaja.
Todo esto es producto de vuestra imaginación. No intenteis hacerlo en casa ya que es muy peligroso, sólo recomendado para gente que no padezca del corazón.
Hasta la próxima, si la hay...
Poco duró aquel sitio tranquilo, ya que esa calma fue interrumpida por otro ataque gusánico, éste con menor importancia, pero igual de desagradable.
El principio es fácil de relatar: el mismo curso, la misma pensión, los mismos compañeros. Pero algo había cambiado en nosotros, no éramos los de antes; después de aquel accidente nos sentíamos asesinos en serie y teníamos sed de matar. Aquello nos había marcado la existencia y necesitábamos más y más.
Las oportunidades de volver a matar eran escasas, ya casi no se comía bacon por miedo a sufrir problemas gastrointestinales, asi que la cotrosa dejó de comprarlo en cantidades abusivas, ahora sólo se comía cada tres días.
Pero cada vez que eso ocurría, esa sensación que llevábamos dentro nos llevaba a buscar entre la comida algún indicio de que minutos antes (en la nevera) hubiera vida en aquella carne. Cabe destacar que siempre nos llevábamos un chasco de tres pares de narices (menos mal!!).
Un buen día, a la hora de comer, sentados todos alrededor de la mesa, que hasta parecíamos familiares, teníamos delante nuestra un excelente banquete: bacon, patatas y huevos fritos, todo esto adornado con una ensalada de calidad (sin aliñar). La verdad es que no estoy muy segura de cual era la comida aquel día, pero no habría de diferir mucho con la que acabo de describir (eso, seguro).
Ya que no existía el riesgo del bacon, nos decidimos a comer sin problemas, sin pensar en que los gusanos no solo proceden de la carne.
Allí estábamos, los seis, comiendo la "comida" que tan amablemente había hecho nuestra casera, cuando, de pronto, uno de nosotros pegó un chimpo para atrás y exhaló un gritito de nena amariconada (no voy a dar nombres...). Todos asustados, le preguntamos que le pasaba para hacer semejante ruido, cuando vimos que su brazo se extendía a lo largo de la mesa y señalaba algo encima de la misma.
Todos seguimos el rastro de su dedo "señalador" y comprobamos que era lo que tanto miedo/asco le producía. Quedamos boquiabiertos al comprobar que una vida no humana se movía encima de la mesa.
¿Qué era? Un gusano, por supuesto. Pero no era como los de antes, aquellos bichos asquerosos que no quiero ni que me pasen por la mente (que se me revuelve el estómago y acabo de desayunar).
Era de color verde. Desde un principio supusimos que saliera de la ensalada (esa fijo que la había, el resto de la comida ya no estoy tan segura), pues no había otro tipo de comida encima de la mesa de la que pudieramos sospechar, así que decidimos revisarla toda en busca de más vidas extrañas, no encontrando nada.
Pero en mitad de nuestra pésima búsqueda, nos dimos cuenta de un detalle: habíamos dejado al bicho sólo y sin vigilancia constante.
Buscamos por toda la mesa y no aparecía, el pobre bicho había tenido más suerte que sus "primos o familiares lejanos".
No tendrá tanta suerte la próxima vez...Nosotros nos quedamos con sed de venganza, asi que comunidad gusánica, tened cuidado, el día que esos 6 compañeros se vuelvan a juntar para comer, tened presente que alguno de vosotros va a morir, muajajaja.
Todo esto es producto de vuestra imaginación. No intenteis hacerlo en casa ya que es muy peligroso, sólo recomendado para gente que no padezca del corazón.
Hasta la próxima, si la hay...
Comentario:
La alta cocina os la iba a meter yo por donde os cabiera!! Como se nota que no vivisteis allí.
The Unknown Man, las historias de sexo y desenfreno o "enfreno" llegarán pronto, no te preocupes. Haberlas hailas xD
The Unknown Man, las historias de sexo y desenfreno o "enfreno" llegarán pronto, no te preocupes. Haberlas hailas xD
Comentario:
Has dado en el clavo, no hay nada como un poco de alta cocina. Por lo general es algo que es inaccesible para unos simples estudiantes.
Suerte que siempre hay gente dispuesta a llevarte hasta nuevas cotas de placer culinario.
PD. ¿Cuando empiezan las historias de sexo y desenfreno hormonal?
Suerte que siempre hay gente dispuesta a llevarte hasta nuevas cotas de placer culinario.
PD. ¿Cuando empiezan las historias de sexo y desenfreno hormonal?
Comentario:
Mas comida exótica.
Pero que buena señora es la cotrosa... que buena. :D
Pero que buena señora es la cotrosa... que buena. :D





