El conflicto de las lenguas bifidas (part. III)
El humano sin mediar palabra abrió una pequeña puerta camuflada y entró haciéndome una señal con el brazo para que le siguiera.
Al pasar por la puerta me sentí como si una gran losa me hubiese caído en la espalda tornándome pesado y lento.
Luego frío solo frío.
Entrando en el abismo me quede atónito al ver la gran sala, un escalofrío me corrió por la columna. A ambos lados, en las paredes había estatuas de trasgos, orcos y de mas bestias negras, armados hasta los dientes.
Daba miedo mirarles, estaban todos con los ojos cerrados, pero aun así parecía que no me quitaban el ojo de encima. La estancia estaba alumbrada tan solo por un par de antorchas, las paredes húmedas dibujaban nuevas almas con cara de dolor, el hedor a ciénaga y podrido cada vez era más intenso y las caras de la pared parecían emitir aullidos de dolor que se me metían en la cabeza,
- no sé cuanto tiempo aguantare en el abismo antes de perder la cordura, pensé mientras seguía al humano por un largo pasillo decorado con el mismo mal gusto que la sala anterior.
Sombras corrían amparándose en los negros muros del pasillo, incluso alguna sombra parecía pasar por delante de mi cara, amenazante parecía mirarme, presentía su plena maldad y alma negra, rápidamente un golpe de aire frío deshacía la sombra en la nada.
La tristeza invadía los pasillos apoderándose poco a poco de mi corazón, el aire parecía rasgarme por dentro y los aullidos cada vez se metían mas en mi cabeza, incluso ya podía descifrar mensajes en los gritos de dolor, me decían que retrocediera, que no siguiera adelante.
El humano se detuvo de golpe y mirándome con una sonrisa malévola elevó sus brazos al techo lleno de grandes arcadas con arpías en cada extremo.
Un estruendo callo los gritos y el chirriar de unas bisagras abrió una gran puerta en los muros húmedos.
Un fuerte viento absorbente de gran fuerza apagó las antorchas.
Desenvainé entonces mi espada y cerré los ojos, notaba como algo se movía muy cerca de mí a gran velocidad, presentía muchas sombras rodeándome y clavándome miradas punzantes y frías en mi alma.
Los ruidos de pasos comenzaron a transformarse en siseos,
Los lengua bifidas estaban cerca...
Comentario:
me tienes traumatiza podrias darme una pista no?





