Una visita al peluquero ¡y quién me ha visto el pelo!
Hace tiempo hice una visita al peluquero. El establecimiento está esquinado, en la misma calle en la que vivo. No es de extrañar que todo pelo que ha crecido desde una determinada edad, en la que asoma la vergüenza en los ojos ante el reconocimiento de la propia estampa a frente a un espejo, ha sido desmochado, talado y reducido mediante las cortantes herramientas de este establecimiento.
Esperando, conocí revistas de cotilleos, del mundo del automóvil e historietas de mortadelo y filemón y de zipi y zape que en mi casa nunca tenían cabida o nunca me resultaron más interesantes.
Como siempre que he ido ha sido por necesidad... porque el pelo amenazaba engullir mi rostro y crecer por dentro... toda la vida he dicho, córtamelo... claro...pero sin más explicación... y así he viajado por el mundo de la estética siendo precursor de los mas atrevidos peinados... está claro que siempre había genero para hacer mil y una virguerías, como suele suceder con los arbustos grandes y jardineros iconoclastas.
He conocido orejas y pelo como casco de legionario, patillas, rayas centradas, o de derechas o progresistas... he conocido ausencia de límites... he sido como un gran lienzo, el cuadro que el pintor quiso pintar.
Y como en todo he visto desaparecer los alzadores cojines y alcanzar con la punta de los pies el suelo, haciendo montoncitos cual torres oscuras y crines de corceles con la selva talada de pelos que alfombra el suelo de baldosas de ajedrez
He conocido cada peine, cada tijera... y temblé la primera vez que en mí utilizaron la navaja... tanto que me sujetaban con una mano la mitad de la cara y con la otra mano retorcían su muñeca intentando encontrar donde nacía la huidiza montaña de mechones zarandeada por los involuntarios movimientos del cuello. Eran otros tiempos.
Me han subido el mentón con un dedo, y me han hecho bajar la cabeza sumiso ante el plateado reflejo de la cortante cuchilla... como en ningún otro lugar me han tratado así tan amablemente.
Hoy me he atrevido a preguntar, porque estábamos solos y a veces hemos hablado antes de mil cosas (de fútbol que no me gusta a mi, pero bueno, o de obras...), extrañado de que bajando un sábado a última hora no hubiese nadie mas que el peluquero leyendo el periódico; que cada cuánto las personas (es una peluquería de caballeros) se cortaban el pelo... me ha respondido que cada mes y medio o dos meses normalmente... he hecho cuentas y he pensado cuantos platos de lentejas le he podido quitar a lo largo de mi vida, cuanto hierro habrá sólo tocado...
Afortunadamente en la era Beckham ya no hay clientes como yo.
En el fondo, viéndole de temporada en temporada, la pena que me da cortar el pelo casi la suplo pensando así y buscando todo cambio acontecido, por minúsculo que sea, en su pequeño gran establecimiento; y el cariño por cosas tan sutiles eleva todo aquello a la categoría de entrañable.
Esperando, conocí revistas de cotilleos, del mundo del automóvil e historietas de mortadelo y filemón y de zipi y zape que en mi casa nunca tenían cabida o nunca me resultaron más interesantes.
Como siempre que he ido ha sido por necesidad... porque el pelo amenazaba engullir mi rostro y crecer por dentro... toda la vida he dicho, córtamelo... claro...pero sin más explicación... y así he viajado por el mundo de la estética siendo precursor de los mas atrevidos peinados... está claro que siempre había genero para hacer mil y una virguerías, como suele suceder con los arbustos grandes y jardineros iconoclastas.
He conocido orejas y pelo como casco de legionario, patillas, rayas centradas, o de derechas o progresistas... he conocido ausencia de límites... he sido como un gran lienzo, el cuadro que el pintor quiso pintar.
Y como en todo he visto desaparecer los alzadores cojines y alcanzar con la punta de los pies el suelo, haciendo montoncitos cual torres oscuras y crines de corceles con la selva talada de pelos que alfombra el suelo de baldosas de ajedrez
He conocido cada peine, cada tijera... y temblé la primera vez que en mí utilizaron la navaja... tanto que me sujetaban con una mano la mitad de la cara y con la otra mano retorcían su muñeca intentando encontrar donde nacía la huidiza montaña de mechones zarandeada por los involuntarios movimientos del cuello. Eran otros tiempos.
Me han subido el mentón con un dedo, y me han hecho bajar la cabeza sumiso ante el plateado reflejo de la cortante cuchilla... como en ningún otro lugar me han tratado así tan amablemente.
Hoy me he atrevido a preguntar, porque estábamos solos y a veces hemos hablado antes de mil cosas (de fútbol que no me gusta a mi, pero bueno, o de obras...), extrañado de que bajando un sábado a última hora no hubiese nadie mas que el peluquero leyendo el periódico; que cada cuánto las personas (es una peluquería de caballeros) se cortaban el pelo... me ha respondido que cada mes y medio o dos meses normalmente... he hecho cuentas y he pensado cuantos platos de lentejas le he podido quitar a lo largo de mi vida, cuanto hierro habrá sólo tocado...
Afortunadamente en la era Beckham ya no hay clientes como yo.
En el fondo, viéndole de temporada en temporada, la pena que me da cortar el pelo casi la suplo pensando así y buscando todo cambio acontecido, por minúsculo que sea, en su pequeño gran establecimiento; y el cariño por cosas tan sutiles eleva todo aquello a la categoría de entrañable.
Tim Flannery y los miyanmins: Rausim laplap bilong kok
Tengo en mis manos un libro que da para muchos artículos, se titula: A pie por Nueva Guinea e Irian Jaya (Península ALTAÏR viajes Nº31 -2001-)y ha sido escrito por "el Indiana Jones de la ciencia" -la Biología- Tim Flannery. El libro es un repaso de sus expediciones en Nueva Guinea, quizá en su época y en la actualidad el único reducto de la naturaleza más desconocida... allí conviven especies tan raras como los equidnas, las aves del paraíso, los canguros arborícolas, el cuscús, las arañas tejedoras o los murciélagos frugívoros de Bulmer entre otras. El repaso que da por los ecosistemas y el entorno natural ya merece la pena, pero a ello debemos añadir la experiencia con otras culturas y la explicación del trabajo de campo como buscador de especies desconocidas para la ciencia... el conjunto es ameno y está plagado de anécdotas, unas muy duras y otras hilarantes, que en un tono amable huye de la idealización y la condescendencia absoluta tan común en otros libros de viajes.
No es un libro de viajes convencional... son viajes científicos, con material científico en "la maleta"... con incomodidades, rigores y peligros... plagados de diplomacia y ansias de conocer acerca de todo... se parece a un libro de historia, la historia del choque cultural en las aldeas mas remotas del interior de Nueva Guinea. Es un libro lleno de contrastes: el contraste de la naturaleza virgen con nuestras ciudades, el contraste cultural, el contraste del interés por el conocimiento y el interés por la supervivencia, el contraste de valores y actitudes... un libro que puede llegar a marcarte una brecha.
Después de la "publicidad" sincera, me voy a cobrar "una pequeña reproducción parcial por procedimiento informático" con todo el respeto al copyright de nuestro amigo Tim.
"(...).Mientras se desarrollaba esta conversación, Deyfu se inclinó hacia mí y preguntó en un susurro por qué yo era tan diferente de ellos. Sorprendido por la pregunta, empecé a intentar buscar explicaciones de mi talla relativamente grande y de mi piel blanca. Deyfu interrumpió mis confusas explicaciones y me señaló entre las piernas; diciendo: No, hia! (¡Eso no, aquí!).
Comprendí enseguida el por qué de la pregunta: yo estaba circuncidado y ellos no. Sirviéndome de mi mejor pidgin, expuse: Ol tumbuna bilong mi i save rausim laplap bilong kok bilong pikinini man. Lo que se traduce aproximadamente como: Mis antepasados adquirieron el hábito de cortar el trocito de piel que crece en la punta del pene de sus hijos.
Deyfu me miró muy serio unos instantes, luego intentó traducir esta explicación a sus compañeros que esperaban ávidamente. Tras decir unas cuantas palabras, cayó al suelo, retorciéndose en un paroxismo.
¡Era un ataque de risa!
(...)
Mientras sucedía esto yo me puse a reflexionar sobre mi actitud hacia los miyanmins y su decoración corporal. Al principio sus calabacines fálicos, los tabiques nasales perforados con colmillos de cerdo y las aletas de las narices perforadas para colocar en ellas cabezas de escarabajos rinoceronte, me habían parecido el colmo de la moda estrambótica, estrafalaria y primitiva.
Pero más tarde, en Sydney, al final de aquel largo periodo de trabajo de campo, me di cuenta de lo extraña que puede resultar la moda europea. Al bajarme del avión, observé asombrado a dos personas curiosas que pasaban a mi lado. Tenían los ojos muy abiertos y brillantes, la piel de un blanco imposible y los labios de un rojo intenso. Me pareció por un momento que debían de ser visitantes de esa extraña tribu africana en la que se pintan de color claro y fingen ojos y sonrisas desmedidos. Pero no, eran sólo dos chicas jóvenes, profusa pero aceptablemente maquilladas según la moda del momento. Tardé unos cuantos días en poder volver a considerar normal aquel maquillaje tribal. Durante mi largo periodo de trabajo de campo había llegado a aceptar que la norma humana era ir escasamente vestido, ser bajo y de piel oscura."
Gracias Tim por haberlo escrito desde las antípodas para nosotros, dejaré las otras muchas anécdotas donde deben de estar.

No es un libro de viajes convencional... son viajes científicos, con material científico en "la maleta"... con incomodidades, rigores y peligros... plagados de diplomacia y ansias de conocer acerca de todo... se parece a un libro de historia, la historia del choque cultural en las aldeas mas remotas del interior de Nueva Guinea. Es un libro lleno de contrastes: el contraste de la naturaleza virgen con nuestras ciudades, el contraste cultural, el contraste del interés por el conocimiento y el interés por la supervivencia, el contraste de valores y actitudes... un libro que puede llegar a marcarte una brecha.
Después de la "publicidad" sincera, me voy a cobrar "una pequeña reproducción parcial por procedimiento informático" con todo el respeto al copyright de nuestro amigo Tim.
"(...).Mientras se desarrollaba esta conversación, Deyfu se inclinó hacia mí y preguntó en un susurro por qué yo era tan diferente de ellos. Sorprendido por la pregunta, empecé a intentar buscar explicaciones de mi talla relativamente grande y de mi piel blanca. Deyfu interrumpió mis confusas explicaciones y me señaló entre las piernas; diciendo: No, hia! (¡Eso no, aquí!).
Comprendí enseguida el por qué de la pregunta: yo estaba circuncidado y ellos no. Sirviéndome de mi mejor pidgin, expuse: Ol tumbuna bilong mi i save rausim laplap bilong kok bilong pikinini man. Lo que se traduce aproximadamente como: Mis antepasados adquirieron el hábito de cortar el trocito de piel que crece en la punta del pene de sus hijos.
Deyfu me miró muy serio unos instantes, luego intentó traducir esta explicación a sus compañeros que esperaban ávidamente. Tras decir unas cuantas palabras, cayó al suelo, retorciéndose en un paroxismo.
¡Era un ataque de risa!
(...)
Mientras sucedía esto yo me puse a reflexionar sobre mi actitud hacia los miyanmins y su decoración corporal. Al principio sus calabacines fálicos, los tabiques nasales perforados con colmillos de cerdo y las aletas de las narices perforadas para colocar en ellas cabezas de escarabajos rinoceronte, me habían parecido el colmo de la moda estrambótica, estrafalaria y primitiva.
Pero más tarde, en Sydney, al final de aquel largo periodo de trabajo de campo, me di cuenta de lo extraña que puede resultar la moda europea. Al bajarme del avión, observé asombrado a dos personas curiosas que pasaban a mi lado. Tenían los ojos muy abiertos y brillantes, la piel de un blanco imposible y los labios de un rojo intenso. Me pareció por un momento que debían de ser visitantes de esa extraña tribu africana en la que se pintan de color claro y fingen ojos y sonrisas desmedidos. Pero no, eran sólo dos chicas jóvenes, profusa pero aceptablemente maquilladas según la moda del momento. Tardé unos cuantos días en poder volver a considerar normal aquel maquillaje tribal. Durante mi largo periodo de trabajo de campo había llegado a aceptar que la norma humana era ir escasamente vestido, ser bajo y de piel oscura."
Gracias Tim por haberlo escrito desde las antípodas para nosotros, dejaré las otras muchas anécdotas donde deben de estar.

Unas gafas de sol modelo porche carrera y ¡mí país mí país...!
A mí me gusta este país porque es el país de la picaresca... para que un país obtenga dicha categoría tiene que haber primos y hermanos, es decir... los primos son aquellas personas a las que se las engaña con todo el cariño, el cariño que da saber como piensan ya porque se ha pasado dicho estadio de la vida bien porque la ingenuidad sólo tiene una cura. Los hermanos son aquellos que son casi idénticos entre sí, hay que andar con ojo con esos bribones, a la menor ocasión te enredan y engañan y quedas como un tonto. Hermanos y primos conviven en el mismo hábitat como los corderos y los lobos... a los corderos se les puede reconocer viéndolos la cara, a los lobos únicamente se les puede ver los cuartos traseros cuando escapan en la niebla ante la sorpresa y el aura de profunda ingenuidad de los ojitos de los corderos... pero el reconocimiento es mas complicado porque sólo para ver o para escapar se deja caer el burdo disfraz que cada uno de ellos se fabrica para tales ocasiones.
Como no se si me explico bien ilustro la reflexión con una historia verídica digna de pasar al folclore popular:
Un "hermano"(hermano lobo -Félix R.de la F.-) es asiduo de una parroquia de la esquina conocida como "bar el perejil"... en dicho establecimiento los parroquianos comulgan una dos y tres veces al día-hay quien más y quien menos- tal es su necesidad de sofocar el alma pecadora.
El lobo, que no es su oficio pero si su beneficio, no sabe que hoy será lobo pero como tiene un instinto curioso, curiosea todo lo que pilla y juzga de interés... ve a un parroquiano mirando su copa medio llena y a otro mirando su jarra medio vacía, a otro jugando con el humo del cigarro al juego de ver quien de los dos se consumirá antes... y ve el suelo sucio, lleno de titos de aceituna o pedazos de pan, porque es lo que hay siempre en el bar "el perejil"... y como ve que todo es correcto o todo es normal, busca cosas extraordinarias... sus ojos recalan en unas gafas de sol sobre el estante lleno de botellas y banderolas del "atleti"... esas gafas son "nuevas" (no estaban ahí), se dice, y toma nota... porque los hermanos lobo aprovechan todo para aprovecharse de todo lo que pueden.
Tras días de frecuentar el local ve que las gafas siguen en la misma posición, y siguen, y siguen... debe de ser una señal... nadie mas parece reparar en ellas.
Al día siguiente pide a la camarera que si le puede acercar las gafas para verlas (nada más normal, pues las gafas valen para eso, ¿no?), y las ve y las manosea con cuidado y atención- y como es lobo y los lobos son nobles- da las gracias a la joven camarera que las devuelve a su lugar.
No pasarían dos minutos cuando nuestro buen amigo lobo ve aparecer al encargado del local... se avecinan tiempos de cuatro manos para atender al triple de clientela, la hora punta... cuando terminan las partidas de mus y empiezan los partidos de fútbol por el "+". Antes de que el encargado ponga su manos a remojo con cerveza o sus uñas se manchen de tinto el lobo le pregunta, oye "hermano", ¿no se habrán perdido hace unos días unas gafas?
Pues si dice el otro, recalando en las gafas olvidadas... las toma por inercia y no sabe que hacer pues ya las creía de su propiedad por el tiempo que llevan. Nuestro hermano lobo pide amablemente al encargado que le de las gafas por favor... a lo que el encargado frunce el entrecejo peludo y apostilla: ¿me pude decir de que modelo son? A lo que el lobo contesta sabedor de su triunfo "son unas Porche modelo Carrera".
El encargado alarga el brazo hacia el otro lado de la barra, el exterior, porque todo es correcto y no puede hacer otra cosa pese a lo que opine o piense. La camarera joven, que atónita lo ha presenciado todo de cabo a rabo, no logra decir "estupendamente" cuando el lobo le pregunta cómo le quedan mientras sonríe triunfal.
Me encanta este país del cuento del "lazarillo de Tormes", me encantan sus gentes sean lobos o corderos mientras convivamos en paz... podemos hacer un gran país todos juntos, poseemos una diversidad genial que nos hace a cada uno auténticos.
Aquí estoy yo, escribiendo artículos que pasan desapercibidos porque no hablan de sexo o de famosos, ni de coches ni de fútbol... hablo de lo que somos, lo magníficos que somos cada uno de nosotros... y seguiré escribiendo porque es lo que me divierte... sólo espero que a alguien más le divierta, alguien como ingrein que escribe cosas preciosas u otras personas que aunque no las escriban hacen otras miles de cosas mas importantes como educar a sus hijos, alimentar a su familia, inventar vacunas contra el cáncer, o escribir los guiones de House... Me gusta mi país pese a mi país y soy consciente de lo incongruentes que parecemos y somos... porque mi país tiene mucho que decir, sea comentando cotilleos, comentando goles y tarjetas, comentando libros a lo "Sánchez dragó" o ciencia a lo "Punsent"... mi país es un conjunto de diferencias terriblemente enriquecedoras, y a mi país pertenece a su gente, que no es partes, sino es toda.
NickName
.
Como no se si me explico bien ilustro la reflexión con una historia verídica digna de pasar al folclore popular:
Un "hermano"(hermano lobo -Félix R.de la F.-) es asiduo de una parroquia de la esquina conocida como "bar el perejil"... en dicho establecimiento los parroquianos comulgan una dos y tres veces al día-hay quien más y quien menos- tal es su necesidad de sofocar el alma pecadora.
El lobo, que no es su oficio pero si su beneficio, no sabe que hoy será lobo pero como tiene un instinto curioso, curiosea todo lo que pilla y juzga de interés... ve a un parroquiano mirando su copa medio llena y a otro mirando su jarra medio vacía, a otro jugando con el humo del cigarro al juego de ver quien de los dos se consumirá antes... y ve el suelo sucio, lleno de titos de aceituna o pedazos de pan, porque es lo que hay siempre en el bar "el perejil"... y como ve que todo es correcto o todo es normal, busca cosas extraordinarias... sus ojos recalan en unas gafas de sol sobre el estante lleno de botellas y banderolas del "atleti"... esas gafas son "nuevas" (no estaban ahí), se dice, y toma nota... porque los hermanos lobo aprovechan todo para aprovecharse de todo lo que pueden.
Tras días de frecuentar el local ve que las gafas siguen en la misma posición, y siguen, y siguen... debe de ser una señal... nadie mas parece reparar en ellas.
Al día siguiente pide a la camarera que si le puede acercar las gafas para verlas (nada más normal, pues las gafas valen para eso, ¿no?), y las ve y las manosea con cuidado y atención- y como es lobo y los lobos son nobles- da las gracias a la joven camarera que las devuelve a su lugar.
No pasarían dos minutos cuando nuestro buen amigo lobo ve aparecer al encargado del local... se avecinan tiempos de cuatro manos para atender al triple de clientela, la hora punta... cuando terminan las partidas de mus y empiezan los partidos de fútbol por el "+". Antes de que el encargado ponga su manos a remojo con cerveza o sus uñas se manchen de tinto el lobo le pregunta, oye "hermano", ¿no se habrán perdido hace unos días unas gafas?
Pues si dice el otro, recalando en las gafas olvidadas... las toma por inercia y no sabe que hacer pues ya las creía de su propiedad por el tiempo que llevan. Nuestro hermano lobo pide amablemente al encargado que le de las gafas por favor... a lo que el encargado frunce el entrecejo peludo y apostilla: ¿me pude decir de que modelo son? A lo que el lobo contesta sabedor de su triunfo "son unas Porche modelo Carrera".
El encargado alarga el brazo hacia el otro lado de la barra, el exterior, porque todo es correcto y no puede hacer otra cosa pese a lo que opine o piense. La camarera joven, que atónita lo ha presenciado todo de cabo a rabo, no logra decir "estupendamente" cuando el lobo le pregunta cómo le quedan mientras sonríe triunfal.
Me encanta este país del cuento del "lazarillo de Tormes", me encantan sus gentes sean lobos o corderos mientras convivamos en paz... podemos hacer un gran país todos juntos, poseemos una diversidad genial que nos hace a cada uno auténticos.
Aquí estoy yo, escribiendo artículos que pasan desapercibidos porque no hablan de sexo o de famosos, ni de coches ni de fútbol... hablo de lo que somos, lo magníficos que somos cada uno de nosotros... y seguiré escribiendo porque es lo que me divierte... sólo espero que a alguien más le divierta, alguien como ingrein que escribe cosas preciosas u otras personas que aunque no las escriban hacen otras miles de cosas mas importantes como educar a sus hijos, alimentar a su familia, inventar vacunas contra el cáncer, o escribir los guiones de House... Me gusta mi país pese a mi país y soy consciente de lo incongruentes que parecemos y somos... porque mi país tiene mucho que decir, sea comentando cotilleos, comentando goles y tarjetas, comentando libros a lo "Sánchez dragó" o ciencia a lo "Punsent"... mi país es un conjunto de diferencias terriblemente enriquecedoras, y a mi país pertenece a su gente, que no es partes, sino es toda.
NickName
.
"María Antonieta"-la película- ó como se dejó cortar así la cabeza Sofía Coppola
Sofía Coppola, hija del afamado director, debutó como directora en 1999 con "Las vírgenes suicidas", convirtiéndose en autora de culto del cine independiente (quizás precipitadamente gracias a su apellido). Su siguiente película "Lost in Traslatión" consiguió un Oscar como mejor guión original (tampoco es que brille mucho la originalidad en la industria)... los productores debieron ver este hito como la consolidación de una directora de moda... el resultado fue dinero para vestuario, para ambientación, y muchos directores de fotografía buscando la luz "mas ideal"... en la nueva película "Maria Antonieta". Todo eso ya se había hecho en otros filmes históricos o basados en la historia, por lo que añadieron algo de rock para captar publico joven... tenían a los amantes de lo clásico, a los jóvenes rocanroleros, a los ilusionados con ver algo nuevo y tenían a los seguidores de la nueva directora... sólo faltaba una buena promoción, porque se suponía que la película sería buena..

Pero no, la película es una cursilada, un pastel enormemente empalagoso... más que una película parece una colección de fotos de Versalles y "Versaches"... lo que falla es el guión, tiene una trama infinitamente aburrida, una trama que serpentea lenta por las frivolidades de una reina adolescente.
La película vende espectacularidad y da fachada, no hay tramas, no hay intriga... la visión de cualquier rey o reina siempre es aburrida porque no puede soñar en ponerse en la situación del ser mas pobre que a su vez si puede soñar y luchar por ponerse en la situación del mas poderoso... las historias mas grandes jamás contadas son de ascensiones, morales, espirituales o de la índole que os plazca... con los reyes sucede al contrario, su momento cumbre está al nacer, pues conforme crecen se equivocan y nos damos cuenta de que son gente como nosotros que nació con un título que nadie más tiene... y que seguramente alguien merezca muchísimo más (si fuese cuestión de meritos), pero no... es la injusticia heredada de una época en que se creía en la pureza de sangre... la pureza del ama unida a la pureza de sangre.
No recomiendo ver esta película si esperáis ver más cosas que el palacio de versalles ambientado, y gente con vestidos de "época"... la película es reveladora en cuanto a esto: las cursiladas aburren aunque a primera vista o en primera infancia resulten fascinantes.
Uno sólo espera a que la chusma entre a cortar cabezas con pelucas empolvadas quizás por un repentino éxito inmerecido heredado de la cuna, en mi caso, aquí, como ya supondréis, demasiado tarde.
(Posdata: lo mejor de la película fue cuando a un señor le llamaron al telefono y este contesto, como si tal cosa, "hola, ¿qué tal? pues nada, aquí, en un cine... ¡¿Qué dices?! a sí, oye y como va eso de..." la conversación continuó audible para todos los espectadores durante unos dos minutos, cuando su mujer abochornada y atónita ante las risas de todos (que no veiamos la pelicula y le oíamos mucho mas interesados), le obligó a colgar.... pero no sólo esto se quedó así, a otra persona le sonó el telefono mas tarde, he hizo lo mismo... la gente totalmente desesperanzada con la pelicula pagó su fustración con aquel señor, que salió del cine con la culpas de dos personas, y la de una joven directora de cine).
NickName
¡Feliz roscón de Reyes!
He aquí el roscón de Reyes, tradición de un gran banquete en el cual hay dos sorpresas para los que tengan suerte.
En él hay, muy bien ocultas, un haba y una figura; el que lo vaya a cortar hágalo sin travesura. Quien en la boca se encuentre una cosa un tanto dura, a lo peor es el haba o a lo mejor la figura.
Si es el haba lo encontrado este postre pagarás, mas si ello es la figura, coronado y Rey serás.

¿Y a vosotros qué os ha tocado? (A mí hacer este artículo... jo, soy de Valladolid y el niño ha caido en Medina de Rioseco... no me ha tocado nada... me conformaré con la figutita de Baltasar, mi rey mago... y la corona de espinas... el cero de nada sin el oro en el canto que me doy en los dientes, y eso que no he jugado... no me iba a tocar sin jugar, pero bueno, el caso es que no me ha tocado).
NickName
En él hay, muy bien ocultas, un haba y una figura; el que lo vaya a cortar hágalo sin travesura. Quien en la boca se encuentre una cosa un tanto dura, a lo peor es el haba o a lo mejor la figura.
Si es el haba lo encontrado este postre pagarás, mas si ello es la figura, coronado y Rey serás.

¿Y a vosotros qué os ha tocado? (A mí hacer este artículo... jo, soy de Valladolid y el niño ha caido en Medina de Rioseco... no me ha tocado nada... me conformaré con la figutita de Baltasar, mi rey mago... y la corona de espinas... el cero de nada sin el oro en el canto que me doy en los dientes, y eso que no he jugado... no me iba a tocar sin jugar, pero bueno, el caso es que no me ha tocado).
NickName
Teatro de autómatas de principios del s.xx
Hoy quiero invitar a todo el mundo que se precie a entrar gratis y sin largas colas en un museo muy especial, único en su genero, 35 automatas a sus ojos, moviendose a su capricho si es eso lo que desean, con el único propósito de robarles una sonrisa, provocarles una lagrima, revolverles la memoria o hacerles añorar tiempos preteritos... ¡pasen y vean lo que imaginaban de la modernidad nuestros bisabuelos más ironicos!

Fotos (escenarios)
Videos (6 minutos)
Página madre: www.teatrodeautomatas.com


Fotos (escenarios)
Videos (6 minutos)
Página madre: www.teatrodeautomatas.com

Ding-dong, se abre la puerta...se cierra. leo una cosa y me rio. ¿Quién era?
Uno en estas fechas se acostumbra a dejar una mesa supletoria a la vecina, a esconder los regalos que esta misma, no la mesa, hará a sus hijos con toda su ilusión... incluso he visto a quien abre a una panda de rapazuelos en la preadolescencia que cantan toda suerte de villancicos, sobre gallineros mas que sobre fuentes y pesebres como les debieron enseñar en los parvularios tiempo ha... su objetivo es la sonrisa, y esta hoy en día y por estas fechas, tiene un precio, aguinaldo lo llaman; y te deja tan vació el monedero como lleno el corazón, o eso dicen.
En fin, que por estas fechas la navidad y su sequito de guirnaldas que lo adornan se cuelan a hurtadillas a la mínima que contestas a la puerta. Ante esto no puedes hacer, es un hecho irrefutable que no puedes negar: las navidades son terreno abonado para muchísima gente que parece vivir por y para ellas...
Las castañeras hacen su agosto, los del cine suben los precios, los que venden figurillas de navidad solo se quedan con las mas rotas, mas feas y mas caras que no logran vender o hacer pasar por baratas... pues es un hecho irrefutable que en las tiendas "de todo a..."venden esas mismas figurillas ya al precio que se supone.
También hay muchos músicos con violines y guitarras, porque hoy en día todo el mundo esta cansado de escuchar al niño, el verdadero protagonista, con la pandereta, la trompetita y la carraca. Las estatuas humanas tienen menos merito, es verdad que a veces se dice que hace frío, pero el maquillaje les da calor y los disfraces compensan su inmovilidad estalactitica... eso si, cuando se les da una moneda se mueven más y hacen mas aspavientos que en verano.
Pero a lo que iba con b, cuando no sales y no se te llena de luces los ojos y de escaparates y de concurrencias resulta que estas en casa, te acabas de levantar mas tarde de lo acostumbrado y fruto de que alguien llama al timbre de la puerta.
¿Qué haces? Buf... primero piensas en la vecina y todo eso de la mesa accesoria, los regalos, los niños soltando gallos.
Te acercas a la puerta y miras por la mirilla ¿por donde si no? a sabiendas de que en ese momento ya estas perdido (el oscurecimiento repentino de la mirilla delata tu presencia sin necesidad de infrarrojos) No es la vecina, ni niños con espinillas... tampoco parece un pobre... la verdad es que son dos personas ¿quien va de dos en dos...? tu mente soñolienta no esta para mucho trabajo y te viene a la imagen la entrañable imagen de dos patitos que además hasta oyes decir: cuá cuá.
Tienes que abrir... por los patitos te dices. Pero en ese momento te das cuenta de lo poco presentable que estas... sin peinar... con los cuernos que se te forman a los lados de la cabeza donde tienes los dos remolinos llamados pelú y querú en honor a su descubridor.
Por los patitos, ¡por todo lo idílico que hay en este mundo y más por estas fechas! incluso te convences (es la magia “omnubiladora” de estas fechas: no es etílica, es verídica y es idílica, pero resulta letal).
Abres, entra un frío de mil demonios (extraña expresión) Hola dices ¿que sino? Hola dicen como un coro (patitos no parecen pero...)
No prestas atención a lo que te dicen, tampoco dices nada... son mormones piensas... no, no, esos no... ¿Cómo se llamaban? “queaqueros” mucho menos eso (¿efecto dos patitos?)... ¡¡¡ultimo testigo!!! Testigos de Jehová (sonríes por que tu perspicacia ha logrado soslayar los defectos de tu poca memoria)... ellos ven que sonríes... estas perdido, has roto la rutina del bla-bla y no, gracias... y portazo en las narices.
Ves que ellos también sonríen, pero no porque sonríes tu, sino porque, ellos, tan aseados y bien vestidos (bueno, bueno: recurso o licencia literaria) ven como estas... tu tratas de ocultarte tras la puerta, como acto reflejo uno de ellos, se lanza a hablar mas deprisa y te deja de mirar a los pantalones y clava sus ojos en los tuyos. El otro testigo (una chica joven y rubita, con sombrero fashion de lana casta pura virgen y blanca) te mira fijamente de arriba a abajo y de abajo arriba llevándose las maninas a la boca para ocultar el gesto que sus ojos rasgados y cara colorada remarca.
Tus musculados pectorales, bíceps, tríceps, cutucipes... no escurren el bulto, el último bulto. El pijama tiene esta regla, cuanto más amplio y cómodo te es, mas incomodo, raro y cómico resulta.
El millagui de los Jehová se da cuenta de que su pequeña saltamontes no presta atención a su técnica milenaria y se acerca al lado oscuro, además sabe de mi expresión de (trágame tierra, trágame).
Como tonto me disculpo por mi atuendo poco indecoroso, digo que me acabo de despertar.
La testigo explota, llora de azúcar por los ojos, se retuerce como anguliña su alma joven en férrea estructura de reglas morales...
El millagui no puede reprimir una sonrisa y un silencio (si, un silencio... a pesar de toda la experiencia y técnica a veces cuando pueden hablar se callan)
Me alarga dos revistas, me hace dar mi palabra de que las leería... pero pregunto si volverán por ellas... no, me dice. (Un no que aun resuena en el edificio como algo aun mas raro que aquel silencio) extrañado les deseo feliz año. Desaparecen... no siguen dando timbrazos aquí o allá. Parecen haber tenido suficiente por hoy.
Una de las revistas tenia como titulo del articulo principal ¡Despertad! e iba sobre que los jóvenes éramos poco morales, que no nos tomábamos la vida en serio, que a pesar de lo mucho que tenemos no somos felices... y la solución estaba en “la bíblica”. La otra revista, a pesar de que tenia una replica en recortable del arca de Noé que se parecía a un ataúd, me hizo menos gracia.
Ambas revistas olían dulcemente y contenían imágenes de gentes todas de extrañas sonrisas idénticas entre si pero extrañamente distintas a la de los dos mormones que me habían echo la visita inesperada (sobre todo, la de la chica, quien le iba a decir que los "pobres diablos" como yo en realidad también tenemos cuernos y rabo).
(Salvo algunas licencias que me he tomado, la historia es verídica... debo añadir que los dos testigos fueron muy agradables y amables y que no tengo noticia de que dejaran de profesar su fe... yo tampoco.
También debo decir que ningún animal ha sufrido daño alguno durante el desarrollo de este artículo).
Este artículo va dedicado a la chica del sombrero de pura lana virgen.
¡Feliz año a todos! y gracias por animarme a escribir, también este articulo va para vosotros dos.
NickName
En fin, que por estas fechas la navidad y su sequito de guirnaldas que lo adornan se cuelan a hurtadillas a la mínima que contestas a la puerta. Ante esto no puedes hacer, es un hecho irrefutable que no puedes negar: las navidades son terreno abonado para muchísima gente que parece vivir por y para ellas...
Las castañeras hacen su agosto, los del cine suben los precios, los que venden figurillas de navidad solo se quedan con las mas rotas, mas feas y mas caras que no logran vender o hacer pasar por baratas... pues es un hecho irrefutable que en las tiendas "de todo a..."venden esas mismas figurillas ya al precio que se supone.
También hay muchos músicos con violines y guitarras, porque hoy en día todo el mundo esta cansado de escuchar al niño, el verdadero protagonista, con la pandereta, la trompetita y la carraca. Las estatuas humanas tienen menos merito, es verdad que a veces se dice que hace frío, pero el maquillaje les da calor y los disfraces compensan su inmovilidad estalactitica... eso si, cuando se les da una moneda se mueven más y hacen mas aspavientos que en verano.
Pero a lo que iba con b, cuando no sales y no se te llena de luces los ojos y de escaparates y de concurrencias resulta que estas en casa, te acabas de levantar mas tarde de lo acostumbrado y fruto de que alguien llama al timbre de la puerta.
¿Qué haces? Buf... primero piensas en la vecina y todo eso de la mesa accesoria, los regalos, los niños soltando gallos.
Te acercas a la puerta y miras por la mirilla ¿por donde si no? a sabiendas de que en ese momento ya estas perdido (el oscurecimiento repentino de la mirilla delata tu presencia sin necesidad de infrarrojos) No es la vecina, ni niños con espinillas... tampoco parece un pobre... la verdad es que son dos personas ¿quien va de dos en dos...? tu mente soñolienta no esta para mucho trabajo y te viene a la imagen la entrañable imagen de dos patitos que además hasta oyes decir: cuá cuá.
Tienes que abrir... por los patitos te dices. Pero en ese momento te das cuenta de lo poco presentable que estas... sin peinar... con los cuernos que se te forman a los lados de la cabeza donde tienes los dos remolinos llamados pelú y querú en honor a su descubridor.
Por los patitos, ¡por todo lo idílico que hay en este mundo y más por estas fechas! incluso te convences (es la magia “omnubiladora” de estas fechas: no es etílica, es verídica y es idílica, pero resulta letal).
Abres, entra un frío de mil demonios (extraña expresión) Hola dices ¿que sino? Hola dicen como un coro (patitos no parecen pero...)
No prestas atención a lo que te dicen, tampoco dices nada... son mormones piensas... no, no, esos no... ¿Cómo se llamaban? “queaqueros” mucho menos eso (¿efecto dos patitos?)... ¡¡¡ultimo testigo!!! Testigos de Jehová (sonríes por que tu perspicacia ha logrado soslayar los defectos de tu poca memoria)... ellos ven que sonríes... estas perdido, has roto la rutina del bla-bla y no, gracias... y portazo en las narices.
Ves que ellos también sonríen, pero no porque sonríes tu, sino porque, ellos, tan aseados y bien vestidos (bueno, bueno: recurso o licencia literaria) ven como estas... tu tratas de ocultarte tras la puerta, como acto reflejo uno de ellos, se lanza a hablar mas deprisa y te deja de mirar a los pantalones y clava sus ojos en los tuyos. El otro testigo (una chica joven y rubita, con sombrero fashion de lana casta pura virgen y blanca) te mira fijamente de arriba a abajo y de abajo arriba llevándose las maninas a la boca para ocultar el gesto que sus ojos rasgados y cara colorada remarca.
Tus musculados pectorales, bíceps, tríceps, cutucipes... no escurren el bulto, el último bulto. El pijama tiene esta regla, cuanto más amplio y cómodo te es, mas incomodo, raro y cómico resulta.
El millagui de los Jehová se da cuenta de que su pequeña saltamontes no presta atención a su técnica milenaria y se acerca al lado oscuro, además sabe de mi expresión de (trágame tierra, trágame).
Como tonto me disculpo por mi atuendo poco indecoroso, digo que me acabo de despertar.
La testigo explota, llora de azúcar por los ojos, se retuerce como anguliña su alma joven en férrea estructura de reglas morales...
El millagui no puede reprimir una sonrisa y un silencio (si, un silencio... a pesar de toda la experiencia y técnica a veces cuando pueden hablar se callan)
Me alarga dos revistas, me hace dar mi palabra de que las leería... pero pregunto si volverán por ellas... no, me dice. (Un no que aun resuena en el edificio como algo aun mas raro que aquel silencio) extrañado les deseo feliz año. Desaparecen... no siguen dando timbrazos aquí o allá. Parecen haber tenido suficiente por hoy.
Una de las revistas tenia como titulo del articulo principal ¡Despertad! e iba sobre que los jóvenes éramos poco morales, que no nos tomábamos la vida en serio, que a pesar de lo mucho que tenemos no somos felices... y la solución estaba en “la bíblica”. La otra revista, a pesar de que tenia una replica en recortable del arca de Noé que se parecía a un ataúd, me hizo menos gracia.
Ambas revistas olían dulcemente y contenían imágenes de gentes todas de extrañas sonrisas idénticas entre si pero extrañamente distintas a la de los dos mormones que me habían echo la visita inesperada (sobre todo, la de la chica, quien le iba a decir que los "pobres diablos" como yo en realidad también tenemos cuernos y rabo).
(Salvo algunas licencias que me he tomado, la historia es verídica... debo añadir que los dos testigos fueron muy agradables y amables y que no tengo noticia de que dejaran de profesar su fe... yo tampoco.
También debo decir que ningún animal ha sufrido daño alguno durante el desarrollo de este artículo).
Este artículo va dedicado a la chica del sombrero de pura lana virgen.
¡Feliz año a todos! y gracias por animarme a escribir, también este articulo va para vosotros dos.
NickName





