El gran problema de la "virilidad" es que tiene más de uno
Una noticia en el periódico: "un estodio científico afirma que los hombres que usan el móvil más de cuatro horas al día tienen menor cantidad de esperma. También afirman que las ondas emitidas por los móviles pueden disminuir el número, movilidad y calidad del esperma casi a la mitad".
No me extraña nada, me digo, aunque no sea un experto voy completando mi rompecabezas mental con noticias, debates, investigaciones, charlas y curiosidad por partes iguales, así llego a esta conclusión desde mi ignorancia y hablando al bulto, consciente de que existen los casos particulares, y que no es una regla fija o destino trazado, sino una tendencia o probabilidad estadística que de ningún modo es exacta:
Los hombres viven menos que las mujeres, su organismo es mucho más sensible a determinadas afecciones ya que la mujer, y su capacidad de dar descendencia, es más apreciado por la evolución... por ejemplo: no es lo mismo que exista un hombre y 100 mujeres que 100 hombres y una mujer... la descendencia potencial es mucho menor... y eso, en la evolución marca la pauta de quién es prescindible...
Otro asunto relevante es la hormona masculina: la testosterona... hace que sean más vigorosos y fuertes... pero a un coste nada desdeñable sobre la salud... un coste negativo frente a las hormonas femeninas ... que entre sus papeles apoya el desarrollo biológico sostenible del organismo de la mujer hasta el momento de finalizar su etapa reproductiva (actúa como un comodín benéfico temporalmente)... cuando termina dicha etapa es cierto que las cosas se igualan... pero no deja de ser claramente ventajoso el inicio. Si el hombre paga los réditos de su exceso de vigor y virilidad juvenil con un deterioro del organismo en general, la mujer paga los costos de poder haber tenido hijos, en sus huesos y articulaciones...
La virilidad está de baja, las mujeres suelen preferir a hombres sensibles y con bajos contenidos de testosterona (la testosterona esta vinculada porcentualmente con la agresividad) salvo en los momentos de máxima fertilidad. La tendencia se traduce en la elección de parejas estables que producen menos testosterona y en el devenir de hombres más sensibles (al menos estadísticamente, aunque resulte arriesgado hablar sobre estos temas)
El cromosoma sexual Y, propio del sexo masculino es la fuente de problemas, de salud, de niveles de testosterona y de viabilidad...
Si, viabilidad, ya que los niveles de espermatozoides son cada vez más bajos (los órganos sexuales masculinos sufren más el estrés y los rigores de la modernidad ya que son externos)... hasta el punto de vaticinar los científicos, que en un futuro, de seguir la tendencia bajista, las posibilidades de procreación natural resultarán bajísimas... lo que pondrá en un serio apuro, al menos, al sexo masculino: el sexo débil de la especie humana.





