Espera con ilusión
“Soy la futura tía de una preciosa bebita china. Digo preciosa porque aun sin saber aún como serán sus ojos, su pelo, sus manitas o sus pies, para mí será la más bella, pues llevamos mucho tiempo esperándola con ilusión en mi familia”
Recojo las palabras de Patricia Fernández desde Madrid para ejemplificar un fenómeno que se viene produciendo en España desde hace ya bastantes años, un fenómeno que ha convertido al país en el primer destino de las adopciones internacionales: con más de 5000 adopciones anuales y la mitad procedentes de China.
Ayer salió a luz la nueva Ley de Adopciones, que contiene medidas que restringen las adopciones en lugares de conflicto y desastre natural para evitar el tráfico de las redes clandestinas. La ley ha puesto su objetivo en la lucha contra estas y en la claridad de los tramites. Lo primero son los niños: los adoptados al cumplir los 18 años tendrán derecho a conocer datos acerca de su origen.
Hoy en día no es difícil ver por la calle familias con niños de origen chino, anuncios de nocilla… una fenómeno que choca y a la vez se nos hace lo más natural del mundo… la ilusión con que se afronta la espera, con palabras como las anteriores, me estremece y me anima a escribir... ilusión, motor de tantas cosas.
Comentario:
Ya, en realidad no tiene que ser visto como si adoptas eres solidario y si no adoptas no... la gente es como es, mas abierta o mas cerrada, sin que abierta denote positivismo y cerrada negatividad o viceversa... yo lo entiendo así, hay muchas razones que hacen querer tener hijos, razones que a veces chocan con ese miedo a no darle el tiempo que necesitará o un futuro que se merecería. Por otra parte está la posibilidad de dar descendencia, en muchos casos está ahí, para mucha gente es un don que no quieren perderse... también hay personas que quieren tener un hijo o una hija, adoptado o no, para darle su amor. A mí me maravilla ese proceso, me extraña y reconforta casi a partes iguales, como para mantener la objetividad y decir que un hijo hace a un padre como un padre a un hijo.
Poquito a poco, poquito a poco se hace un mucho. Todas las razones posibles suelen ser las correctas... lo importante es saber para qué.
Iba a decir que la responsabilidad de ser padre era la primera causa de anticoncepción frente a todas las ilusiones cifradas en un hijo como causa de concepción... y como responsabilidad e ilusión forman un binomio fantástico, que bonito era verlas crear historias juntas... Lo iba a decir, pero ahora ya no lo digo, a chincharse todo el mundo que no sabe lo que iba a decir, chincha revilla!!
En fin, que me identifico con la tira de papel y las enigmáticas palabras contenidas en una galleta de la suerte...
Un saludote Igrein, tienes razón ¿cómo no? feliz finde.
Poquito a poco, poquito a poco se hace un mucho. Todas las razones posibles suelen ser las correctas... lo importante es saber para qué.
Iba a decir que la responsabilidad de ser padre era la primera causa de anticoncepción frente a todas las ilusiones cifradas en un hijo como causa de concepción... y como responsabilidad e ilusión forman un binomio fantástico, que bonito era verlas crear historias juntas... Lo iba a decir, pero ahora ya no lo digo, a chincharse todo el mundo que no sabe lo que iba a decir, chincha revilla!!
En fin, que me identifico con la tira de papel y las enigmáticas palabras contenidas en una galleta de la suerte...
Un saludote Igrein, tienes razón ¿cómo no? feliz finde.
Comentario:
Yo también creo que lo primero son los niños. Si son queridos ya está.
Me dan tanta penita... yo siempre he querido adoptar a un niño... pero bastante faena tengo ya, y supongo que al final será un sueño no cumplido. Pues si tubiera otro algún día que menos que se de mi marido, y para tres hijos la economía de la juventud no está, la verdad.
Un besote!!!
Me dan tanta penita... yo siempre he querido adoptar a un niño... pero bastante faena tengo ya, y supongo que al final será un sueño no cumplido. Pues si tubiera otro algún día que menos que se de mi marido, y para tres hijos la economía de la juventud no está, la verdad.
Un besote!!!





