ADELANTE
De regreso ya , y sin vacaciones. Se acabaron para mi. Lo peor, separarme de algunas personas, dejar de estar rebozada en la arena y acunada por las olas. Lo mejor el reencuentro con esas personas que pienso que si no existieran deberían inventarse.
--¡Madre mía! – exclama Antonio al verme -- ¡Qué cosa más negra!
– Eso mismo dije yo cuando me enseñaste un huevo aquella vez … -- contesto yo y nos fundimos en un abrazo.
Antonio ha pasado un verano interesante. Se fue a Nápoles a conocer a un italiano que salió rana en su segundo encuentro, cuando él se vino a conocer España. Según Antonio el problema es que folla genial, pero es un gilipollas. Yo diría que el problema es que es un gilipollas y lo bueno es que folla genial, pero para puntos de vista… ya se sabe. Y es que Antonio tiene debilidad por los guiris. Su ex era un ingeniero Serbio que le decía: “Anchoooonio (con acento a lo Melanie) te quiero un 80%, a veces te abrazo y siento mucho y otras siento que es como si abrazara…una…ehh…pillow, ¿cómo se dice pillow en español?” Y claro, Antonio contestaba, ¿”pillow” en español? Se dice: ¡Tú puta madre!. Tenía que salir mal, si ya se veía venir cuando el serbio llamaba a la recepcionista del hotel diciendo: “¿Nos pueden subir otra tú-puta-madre que con una no tenemos suficiente?
Con el italiano no han tenido ese problema, pero han tenido otros. Cuando se enfadaba decía que es que sólo le apetecía hablar en italiano y empezaba a hablar super rápido. Antonio dándole gusto hablaba en italiano y le decía: “¿Italiano? Pues vale: ¡Voffanculo!” (Que viene a ser lo mismo que tu-puta-madre, pero que si se mira bien al italiano seguro que le gustaba más que lo otro)
Él y Vero han estado en Ámsterdam y me han traído unas bolas chinas, y es que a este paso puedo montar un sex-shop. Creo que lo han hecho porque se preocupan por si pillo una depresión post-vacacional de esas. Antonio no ha tenido que recuperarse ni de lo del italiano, porque no había llegado a tal grado de profundidad (sentimental, se entiende, de lo otro…), sin embargo Vero sigue dolida por la historia de su ex. A mi ya se me acaban las cosas que decirle. La verdad es que mis ex han sido iguales o peores uno por uno. Mi única receta, como le digo a mi Juani de mis amores, es: un par de ovarios como globos terráqueos y adelante. No hay que dejarse pisar. ¡Coraje, amigos, coraje, que si alguien no me quiso ya vendrá quien me quiera! ( Y esto último se lo plagio a Pastora).
--Friki – me dice la Vero – el problema es que la quiero
Amar no es ninguna excusa para maltratar. Querer no es ninguna excusa para maltratarse. ¿Hemos salido de tantas dificultades de la vida para acabar con una persona que no nos hace felices, que nos hace sentirnos pequeños, insignificantes, desgraciados? No, el amor nunca puede ser excusa para el dolor crónico. Puede traer días, situaciones difíciles, pero no dolor gratuito y cotidiano. Es insultar al amor, insultarnos a nosotros mismos y a nuestras padres y madres, que nos parieron con dolor y nos educaron lo mejor que pudieron para hacernos personas felices y orgullosas. No, el amor no denigra. Si denigra, no es amor, es desgracia. Si amas a alguien que parece alimentarse de tus lágrimas, entonces, es que no te ama, o algo aún peor: no sabe amarte. Y en ese caso, aunque duela, mejor seguir adelante.
“Caminante, no hay camino, se hace camino al andar” (Machado). Cambia de camino, toma el que quieras, constrúyelo con tus pasos, no te rindas, no te salves, no te conformes con la mediocridad.
--¡Madre mía! – exclama Antonio al verme -- ¡Qué cosa más negra!
– Eso mismo dije yo cuando me enseñaste un huevo aquella vez … -- contesto yo y nos fundimos en un abrazo.
Antonio ha pasado un verano interesante. Se fue a Nápoles a conocer a un italiano que salió rana en su segundo encuentro, cuando él se vino a conocer España. Según Antonio el problema es que folla genial, pero es un gilipollas. Yo diría que el problema es que es un gilipollas y lo bueno es que folla genial, pero para puntos de vista… ya se sabe. Y es que Antonio tiene debilidad por los guiris. Su ex era un ingeniero Serbio que le decía: “Anchoooonio (con acento a lo Melanie) te quiero un 80%, a veces te abrazo y siento mucho y otras siento que es como si abrazara…una…ehh…pillow, ¿cómo se dice pillow en español?” Y claro, Antonio contestaba, ¿”pillow” en español? Se dice: ¡Tú puta madre!. Tenía que salir mal, si ya se veía venir cuando el serbio llamaba a la recepcionista del hotel diciendo: “¿Nos pueden subir otra tú-puta-madre que con una no tenemos suficiente?
Con el italiano no han tenido ese problema, pero han tenido otros. Cuando se enfadaba decía que es que sólo le apetecía hablar en italiano y empezaba a hablar super rápido. Antonio dándole gusto hablaba en italiano y le decía: “¿Italiano? Pues vale: ¡Voffanculo!” (Que viene a ser lo mismo que tu-puta-madre, pero que si se mira bien al italiano seguro que le gustaba más que lo otro)
Él y Vero han estado en Ámsterdam y me han traído unas bolas chinas, y es que a este paso puedo montar un sex-shop. Creo que lo han hecho porque se preocupan por si pillo una depresión post-vacacional de esas. Antonio no ha tenido que recuperarse ni de lo del italiano, porque no había llegado a tal grado de profundidad (sentimental, se entiende, de lo otro…), sin embargo Vero sigue dolida por la historia de su ex. A mi ya se me acaban las cosas que decirle. La verdad es que mis ex han sido iguales o peores uno por uno. Mi única receta, como le digo a mi Juani de mis amores, es: un par de ovarios como globos terráqueos y adelante. No hay que dejarse pisar. ¡Coraje, amigos, coraje, que si alguien no me quiso ya vendrá quien me quiera! ( Y esto último se lo plagio a Pastora).
--Friki – me dice la Vero – el problema es que la quiero
Amar no es ninguna excusa para maltratar. Querer no es ninguna excusa para maltratarse. ¿Hemos salido de tantas dificultades de la vida para acabar con una persona que no nos hace felices, que nos hace sentirnos pequeños, insignificantes, desgraciados? No, el amor nunca puede ser excusa para el dolor crónico. Puede traer días, situaciones difíciles, pero no dolor gratuito y cotidiano. Es insultar al amor, insultarnos a nosotros mismos y a nuestras padres y madres, que nos parieron con dolor y nos educaron lo mejor que pudieron para hacernos personas felices y orgullosas. No, el amor no denigra. Si denigra, no es amor, es desgracia. Si amas a alguien que parece alimentarse de tus lágrimas, entonces, es que no te ama, o algo aún peor: no sabe amarte. Y en ese caso, aunque duela, mejor seguir adelante.
“Caminante, no hay camino, se hace camino al andar” (Machado). Cambia de camino, toma el que quieras, constrúyelo con tus pasos, no te rindas, no te salves, no te conformes con la mediocridad.
BONSÁIS
Los bonsáis los venden ya crecidos en las floristerías. Creo que se pusieron de moda cuando Felipe González se declaró aficionado a podarlos. Sin embargo, lo realmente difícil no es comprar un bonsái, sino hacerlo nacer y verlo crecer. Me compré en las vacaciones unas semillas con las siguientes instrucciones.
1 --“Meterlas en agua 24 horas, las que floten serán desechadas, las que se hundan serán seleccionadas para ser plantadas”
Esto quiere decir que hay una selección previa. De algún modo, antes de arriesgarse y volcar esfuerzos, se debe ver de antemano que semilla puede dar frutos, y cual no. Esto requiere ser objetivos, se podrá plantar la semilla mala, se podrá intentar por todos los medios que brote, pero…se ha de contar objetivamente con que, lo más probable es que no lo haga.
2 –“Plantar las semillas válidas a un mínimo de 1 cm de tierra”.
Y es que todo tiene que tener una base firme. Para que puedan echar una raíz consistente y sean estables es de lógica que habrá que darles un buen sostén. Ahí es donde se agarrarán cuando soplen vientos huracanados, de ahí se alimentarán en períodos de sequía.
3 – “Cerrar la tapa de la caja donde se haya plantado y ocultarlas del sol”
No desde el primer momento se puede exponer las semillas al exterior. Es necesario que crezcan despacio y en intimidad, en un lugar a salvo, hasta que sean fuertes y estén preparadas para conocer las inclemencias del tiempo. Se ha de tener paciencia y no abrir la caja de Pandora a las primeras de cambio.
4 – “Por último, mantener la tierra húmeda”
Necesitan beber, como un bebé necesita la leche materna. Necesitan que día a día se estén pendientes de ellas, porque todo lo que merece la pena requiere esfuerzo y sacrificio. Y ¿qué merece la pena más que crear vida?
El amor es crear una vida en común. Y como dice la Torroja, con letra de Carlos Chauen, “el amor son tres flores que se riegan a diario”. A veces el bonsái nace, pero nace débil porque se ha saltado alguno de estos pasos, otras nace torcido porque la semilla desde un principio no se hundió en el agua, por más que no quisiéramos verlo, otras ni siquiera llega a nacer.
Se produce entonces una desilusión, la caja se queda llena de tierra, vacía, preñada de muerte, de lo que pudo ser y no fue, de lo que fue y fue malo. A pesar de ello, dejamos la caja en nuestra mesilla de noche y esperamos y esperamos, aún sabiendo que ya ha pasado mucho tiempo, y que ya no brotará por primera o segunda vez. Seguimos echando agua, día a día, porque nos hemos acostumbrado a hacerlo y porque nos duele tirar la caja a la basura. Miramos todos los días, y a veces nos engañamos diciéndonos que parece que se ve algo, cuando en realidad no hay nada. Creemos que nuestras lágrimas serán más eficaces que el mismo agua y que nuestras ganas de que nazca serán suficientes, pero no lo son. Nos quedamos sin bonsái y con miedo de volver a plantar más semillas, para que de nuevo nos ocurra lo mismo.
A veces las cosas salen bien, otras mal, pero el amor como los bonsáis no se puede forzar, ni conseguir a tiros. El dolor del desamor es increíblemente cruel, nos quita el sueño, el hambre, la alegría… Pero el dolor de un amor insano, ese directamente aniquila la vida. Te maltrata día a día. Te hace pequeño, inválido, te empuja hacia el fondo del propio mar que tus lágrimas han creado.
Dice el dicho que si hay vida hay esperanza… Donde hay vida hay también amor. Ninguno estamos totalmente solos. Y, en cualquier caso, mejor solos que mal acompañados. Lo más duro, estoy convencida, es hacer frente a las expectativas. En nuestros sueños, todo es más hermoso, y a veces no nos damos cuenta de que lo que nos cuesta es decir adiós a nuestros sueños, no a lo que tenemos.
Y aún sabiendo todo esto, seguimos, erre que erre, empeñando nuestro amor propio, nuestro orgullo y lo más valioso: nuestro tiempo.
1 --“Meterlas en agua 24 horas, las que floten serán desechadas, las que se hundan serán seleccionadas para ser plantadas”
Esto quiere decir que hay una selección previa. De algún modo, antes de arriesgarse y volcar esfuerzos, se debe ver de antemano que semilla puede dar frutos, y cual no. Esto requiere ser objetivos, se podrá plantar la semilla mala, se podrá intentar por todos los medios que brote, pero…se ha de contar objetivamente con que, lo más probable es que no lo haga.
2 –“Plantar las semillas válidas a un mínimo de 1 cm de tierra”.
Y es que todo tiene que tener una base firme. Para que puedan echar una raíz consistente y sean estables es de lógica que habrá que darles un buen sostén. Ahí es donde se agarrarán cuando soplen vientos huracanados, de ahí se alimentarán en períodos de sequía.
3 – “Cerrar la tapa de la caja donde se haya plantado y ocultarlas del sol”
No desde el primer momento se puede exponer las semillas al exterior. Es necesario que crezcan despacio y en intimidad, en un lugar a salvo, hasta que sean fuertes y estén preparadas para conocer las inclemencias del tiempo. Se ha de tener paciencia y no abrir la caja de Pandora a las primeras de cambio.
4 – “Por último, mantener la tierra húmeda”
Necesitan beber, como un bebé necesita la leche materna. Necesitan que día a día se estén pendientes de ellas, porque todo lo que merece la pena requiere esfuerzo y sacrificio. Y ¿qué merece la pena más que crear vida?
El amor es crear una vida en común. Y como dice la Torroja, con letra de Carlos Chauen, “el amor son tres flores que se riegan a diario”. A veces el bonsái nace, pero nace débil porque se ha saltado alguno de estos pasos, otras nace torcido porque la semilla desde un principio no se hundió en el agua, por más que no quisiéramos verlo, otras ni siquiera llega a nacer.
Se produce entonces una desilusión, la caja se queda llena de tierra, vacía, preñada de muerte, de lo que pudo ser y no fue, de lo que fue y fue malo. A pesar de ello, dejamos la caja en nuestra mesilla de noche y esperamos y esperamos, aún sabiendo que ya ha pasado mucho tiempo, y que ya no brotará por primera o segunda vez. Seguimos echando agua, día a día, porque nos hemos acostumbrado a hacerlo y porque nos duele tirar la caja a la basura. Miramos todos los días, y a veces nos engañamos diciéndonos que parece que se ve algo, cuando en realidad no hay nada. Creemos que nuestras lágrimas serán más eficaces que el mismo agua y que nuestras ganas de que nazca serán suficientes, pero no lo son. Nos quedamos sin bonsái y con miedo de volver a plantar más semillas, para que de nuevo nos ocurra lo mismo.
A veces las cosas salen bien, otras mal, pero el amor como los bonsáis no se puede forzar, ni conseguir a tiros. El dolor del desamor es increíblemente cruel, nos quita el sueño, el hambre, la alegría… Pero el dolor de un amor insano, ese directamente aniquila la vida. Te maltrata día a día. Te hace pequeño, inválido, te empuja hacia el fondo del propio mar que tus lágrimas han creado.
Dice el dicho que si hay vida hay esperanza… Donde hay vida hay también amor. Ninguno estamos totalmente solos. Y, en cualquier caso, mejor solos que mal acompañados. Lo más duro, estoy convencida, es hacer frente a las expectativas. En nuestros sueños, todo es más hermoso, y a veces no nos damos cuenta de que lo que nos cuesta es decir adiós a nuestros sueños, no a lo que tenemos.
Y aún sabiendo todo esto, seguimos, erre que erre, empeñando nuestro amor propio, nuestro orgullo y lo más valioso: nuestro tiempo.
INCONGRUENCIAS
Recuerdo que aprendí la palabra "incongruente" cuando era pequeña. Me hacían gracias las palabras raras, y una profesora, si me portaba bien, todos los días me enseñaba una nueva. Esta es de las que más me gustó y con una de las que más me reí.
Hoy me sigo riendo de lo incongruente, aunque, a veces, haga daño.
Sonia me decía hace unos días:
--Jo, mi madre no quiere que me vaya nunca de casa, prefiere que me quede solterona pero con ella.
Mi madre rápidamente contestó, aún sin ser aludida:
--Uy, pues yo no soy así, ¿verdad? Yo asumo que en algún momento pues todos nos marchamos, como vosotros marcharéis.
-- Mamá... ¿ te has fumado un porro? -- repliqué yo, aun sin creerme lo que acababa de oir -- Pero si te dije que estaba pensando en marcharme y estuviste dos días si hablarme...
--¿Si? uy... je je
Y ya ves, dos semanas o así después, me han invitado a marcharme. (Sí, Sonia, flipa...) No sé que cable se les ha cruzado, pero muy suavemente mi padre me ha dicho hoy: "Cuidado". Y después ha dejado caer la bomba. En fin, que creo que tengo la espada de Damocles colgando y hoy al volver a casa de dar una vuelta para despejarme de la fiebre, he tenido el mal augurio de ver mi maleta esperando en la puerta. Incongruente. Aunque bueno, no tanto si tenemos en cuenta ciertas circunstancias de mi vida familiar.
Creo que ha tenido algo que ver en que mi padre ha llevado ropa de todos la tinte. Hoy fue a recogerla y cuando iba a pagar la señora le ha dicho así, como bajito:
--Oiga... verá, es que en el bolsillo de estos pantalones...iban unas bragas, así como muy bien escondiditas.
--Glup -- tragando saliva. Ha visto los pantalones, que para mi desgracia eran míos y se ha dado cuenta de que al ser cortos, la señora estaba pensando que eran de él que se había ido de picos pardos o algo... --- Ehhh --- ha continuado diciendo mi padre -- pues son de mi hija, uys.. que despistada es.. será que se han colado en el bolsillo en el desorden de la maleta...
--Bueno, si yo no digo nada, sólo era para informarle que también las hemos lavado.
He de decir que las bragas están como nuevas y huelen a suavizante que da gusto, ahora bien, lo que me ha costado explicar a mi padre cómo han ido a parar al bolsillo, porque el pobre hombre no paraba de decir:
--¡¡Coño tía, que no, que unas bragas no se meten solas en un bolsillo!!
Anécdotas graciosas a parte, me asusta un poco el no saber que puedo encontrarme un día de estos. Pero, en fin, si me echan y tengo que marchar...pues marcharé. Siempre hay pensiones ,casas de amigos... De hecho ya he informado a Vero de que seguramente si esto sucede, tendré que meterme en su cama... otra vez. ¿Cuantas veces tendrá que salvarme el culo esta chica? Gemma, si esto sucede, vas a sufrir el daño colateral! (Gemma vive con Vero)
Vero es una buena persona. Nos conocimos en un momento bastante malo de las dos. A ella le acababa de dejar su novia, de una manera, por cierto, muy poco elegante. Aún creo que está recuperándose, y se cabrea cada vez que se lo recordamos, porque dice que todo el mundo se recupera antes que ella, incluida yo que por lo visto no perdí el tiempo. Yo sólo le puedo decir que la amargura del amor no tiene nombre.
Ha sido un apoyo para mi, y también para Antonio. Ellos dos son como dos angelitos caídos, riéndose como Sarnoso, el perro de Pier Nodoiuna, siempre haciendo el capullo, pero siempre con una mano tendida para levantarte.
Antonio se define como un gay, oso, pasivo, farmaceútico, loco por la historia y loco por el sexo. Yo hasta conocerle no sabía lo que era un oso, ni un pasivo. Pensaba que pasivo y activo estaba unido a gay femenino o masculino respectivamente. Y resulta...¡¡¡¡ que no tiene nada que ver!!!!!!.
"Arresulta" que los gays si tienen erecciones y penetran a sus amantes, son activos; si sólo se dejan penetrar y en ello obtienen el placer, son pasivos; y si pueden penetrar y ser penetrados y además tener placer, pues son versátiles (que por lo visto, es lo mejor). Antonio es pasivo. Dice que por poder el puede ejercer de activo, pero que podría estar leyendo el periódico al mismo tiempo, porque no le apasiona ni media.
--Pero... si te hacen una paja y te excitas...¿cómo no te vas a excitar penetrando a alguien, que es lo mismo pero más real? -- pregunta Vero desde su condición de bi, que no entiende la psicología gay.
--Pues...incongruencias de la vida homosexual, Vero. Incongruencias --contesta Antonio a quien no parece mucho inquietarle la respuesta.
Las mujeres está claro que somos distintas de los hombres, sin importar la condición sexual de cada cual. ¡¡Qué se lo digan a Vero cuando sale por chueca con Antonio y Arturo!! Vero dice que digan lo que digan, los gays son unos promiscuos. Sé que parece una generalización muy homófoba, pero hay que entenderla. Hace poco salió con ellos dos y empezó a darle un bajón muy grande porque empezó a acordarse de la "barata" de su ex. Y es que "the cheapy go out expensive". Buscó a Antonio y a Arturo con la mirada, y se encontró al primero enrollándose con un superhombre oso to bueno, y al segundo liado con Pumuky, pero con zapatillas de nike doradas. La pobre Vero, del "jopo" que le dió,pa más desgracia... se atragantó con la pipa de un limón de su cubata, y estuvo a punto de morir entre gays contentos de haberse conocido:
--ajskjdlasjdajklalksjd -- decía la pobre Vero sin que nadie se percatase del drama que estaba sucediendo, hasta que vió a un chico amigo de Arturo que no estaba comiendole la boca a nadie y se acercó para que le ayudara
--ahskhkajhskjhdjakh -- le contestó el chico. En ese momento Vero comprendió. Estaba perdida. Él se había atragantado con el chicle.
Sí. Incongruencias. Y si me preguntas en que estoy pensando, me tiro por la borda. Cuidado que se acerca luna llena, el 7 de septiembre. Y la luna, como el amor, he descubierto que es muy puta. "The love is a bitch". Aún así, qué triste es una noche sin luna, qué triste una vida sin amor de verdad. De ese que te desenmascara, que te deja desnuda ante el sol y el viento, con tus defectos, tus miedos, tus debilidades. Que te descubre ni tan guapa, ni tan lista, ni tan fuerte, sino humana y vulnerable y te enseña a quererte así. Gracias, por darme vida, por aparecer y por entender mi mensaje callado, mi llamada de socorro. Te invocaré en la próxima luna y estaré esperando a lo que nazca de tu corazón, como cada noche.
Hoy me sigo riendo de lo incongruente, aunque, a veces, haga daño.
Sonia me decía hace unos días:
--Jo, mi madre no quiere que me vaya nunca de casa, prefiere que me quede solterona pero con ella.
Mi madre rápidamente contestó, aún sin ser aludida:
--Uy, pues yo no soy así, ¿verdad? Yo asumo que en algún momento pues todos nos marchamos, como vosotros marcharéis.
-- Mamá... ¿ te has fumado un porro? -- repliqué yo, aun sin creerme lo que acababa de oir -- Pero si te dije que estaba pensando en marcharme y estuviste dos días si hablarme...
--¿Si? uy... je je
Y ya ves, dos semanas o así después, me han invitado a marcharme. (Sí, Sonia, flipa...) No sé que cable se les ha cruzado, pero muy suavemente mi padre me ha dicho hoy: "Cuidado". Y después ha dejado caer la bomba. En fin, que creo que tengo la espada de Damocles colgando y hoy al volver a casa de dar una vuelta para despejarme de la fiebre, he tenido el mal augurio de ver mi maleta esperando en la puerta. Incongruente. Aunque bueno, no tanto si tenemos en cuenta ciertas circunstancias de mi vida familiar.
Creo que ha tenido algo que ver en que mi padre ha llevado ropa de todos la tinte. Hoy fue a recogerla y cuando iba a pagar la señora le ha dicho así, como bajito:
--Oiga... verá, es que en el bolsillo de estos pantalones...iban unas bragas, así como muy bien escondiditas.
--Glup -- tragando saliva. Ha visto los pantalones, que para mi desgracia eran míos y se ha dado cuenta de que al ser cortos, la señora estaba pensando que eran de él que se había ido de picos pardos o algo... --- Ehhh --- ha continuado diciendo mi padre -- pues son de mi hija, uys.. que despistada es.. será que se han colado en el bolsillo en el desorden de la maleta...
--Bueno, si yo no digo nada, sólo era para informarle que también las hemos lavado.
He de decir que las bragas están como nuevas y huelen a suavizante que da gusto, ahora bien, lo que me ha costado explicar a mi padre cómo han ido a parar al bolsillo, porque el pobre hombre no paraba de decir:
--¡¡Coño tía, que no, que unas bragas no se meten solas en un bolsillo!!
Anécdotas graciosas a parte, me asusta un poco el no saber que puedo encontrarme un día de estos. Pero, en fin, si me echan y tengo que marchar...pues marcharé. Siempre hay pensiones ,casas de amigos... De hecho ya he informado a Vero de que seguramente si esto sucede, tendré que meterme en su cama... otra vez. ¿Cuantas veces tendrá que salvarme el culo esta chica? Gemma, si esto sucede, vas a sufrir el daño colateral! (Gemma vive con Vero)
Vero es una buena persona. Nos conocimos en un momento bastante malo de las dos. A ella le acababa de dejar su novia, de una manera, por cierto, muy poco elegante. Aún creo que está recuperándose, y se cabrea cada vez que se lo recordamos, porque dice que todo el mundo se recupera antes que ella, incluida yo que por lo visto no perdí el tiempo. Yo sólo le puedo decir que la amargura del amor no tiene nombre.
Ha sido un apoyo para mi, y también para Antonio. Ellos dos son como dos angelitos caídos, riéndose como Sarnoso, el perro de Pier Nodoiuna, siempre haciendo el capullo, pero siempre con una mano tendida para levantarte.
Antonio se define como un gay, oso, pasivo, farmaceútico, loco por la historia y loco por el sexo. Yo hasta conocerle no sabía lo que era un oso, ni un pasivo. Pensaba que pasivo y activo estaba unido a gay femenino o masculino respectivamente. Y resulta...¡¡¡¡ que no tiene nada que ver!!!!!!.
"Arresulta" que los gays si tienen erecciones y penetran a sus amantes, son activos; si sólo se dejan penetrar y en ello obtienen el placer, son pasivos; y si pueden penetrar y ser penetrados y además tener placer, pues son versátiles (que por lo visto, es lo mejor). Antonio es pasivo. Dice que por poder el puede ejercer de activo, pero que podría estar leyendo el periódico al mismo tiempo, porque no le apasiona ni media.
--Pero... si te hacen una paja y te excitas...¿cómo no te vas a excitar penetrando a alguien, que es lo mismo pero más real? -- pregunta Vero desde su condición de bi, que no entiende la psicología gay.
--Pues...incongruencias de la vida homosexual, Vero. Incongruencias --contesta Antonio a quien no parece mucho inquietarle la respuesta.
Las mujeres está claro que somos distintas de los hombres, sin importar la condición sexual de cada cual. ¡¡Qué se lo digan a Vero cuando sale por chueca con Antonio y Arturo!! Vero dice que digan lo que digan, los gays son unos promiscuos. Sé que parece una generalización muy homófoba, pero hay que entenderla. Hace poco salió con ellos dos y empezó a darle un bajón muy grande porque empezó a acordarse de la "barata" de su ex. Y es que "the cheapy go out expensive". Buscó a Antonio y a Arturo con la mirada, y se encontró al primero enrollándose con un superhombre oso to bueno, y al segundo liado con Pumuky, pero con zapatillas de nike doradas. La pobre Vero, del "jopo" que le dió,pa más desgracia... se atragantó con la pipa de un limón de su cubata, y estuvo a punto de morir entre gays contentos de haberse conocido:
--ajskjdlasjdajklalksjd -- decía la pobre Vero sin que nadie se percatase del drama que estaba sucediendo, hasta que vió a un chico amigo de Arturo que no estaba comiendole la boca a nadie y se acercó para que le ayudara
--ahskhkajhskjhdjakh -- le contestó el chico. En ese momento Vero comprendió. Estaba perdida. Él se había atragantado con el chicle.
Sí. Incongruencias. Y si me preguntas en que estoy pensando, me tiro por la borda. Cuidado que se acerca luna llena, el 7 de septiembre. Y la luna, como el amor, he descubierto que es muy puta. "The love is a bitch". Aún así, qué triste es una noche sin luna, qué triste una vida sin amor de verdad. De ese que te desenmascara, que te deja desnuda ante el sol y el viento, con tus defectos, tus miedos, tus debilidades. Que te descubre ni tan guapa, ni tan lista, ni tan fuerte, sino humana y vulnerable y te enseña a quererte así. Gracias, por darme vida, por aparecer y por entender mi mensaje callado, mi llamada de socorro. Te invocaré en la próxima luna y estaré esperando a lo que nazca de tu corazón, como cada noche.





