City of angels
Había una vez un reino en plena guerra civil. Las gentes del pueblo intentaban dar un golpe de estado, encabezados, engañados y manipulados por dos crueles villanos. La resistencia aguantaba como podía, con un fuerte arcángel rodeado de sus tres fieles ángeles de la guarda. Mucho fueron lo que los cuatro lloraron, juntos y separados. Pero no hay mal que cien años dure, puesto que la guerra más larga conocida duró eso como máximo. Y un día las aguas parecieron volver a su cauce. Los fieras cabecillas claudicaron de su lucha al verla perdida, y emprendieron camino a un lugar lejano.
Por su parte el arcángel, exhausto después de una guerra terrible, emprendió también viaje largo a una tierra que siempre quiso visitar. De sus tres fieles ángeles, uno se enamoró y decidió vivir su amor abandonando el reino. El otro se marchó a un lugar lejano como el Arcángel, se enamoró como el segundo de los ángeles, y al tiempo volvió y se desenamoró, quedándose entonces a vivir en el reino. El último, fue el único, que quizás por no tener a donde o con quien ir, decidió quedarse en el reino y luchar por su defensa y por su bien, recordando que antes de que esta terrible guerra lo asolara era un lugar de felicidad y armonía que vio levantar con mucho esfuerzo.
Una vez lejos los cabecillas de la revuelta, se vio solo por un tiempo y tuvo que tomar una decisión. ¿Cómo proteger ese reino? ¿Vivir en el odio por lo que las gentes habían hecho? ¿Recordarles eternamente las lágrimas que le habían hecho derramar a él, a sus dos hermanos ángeles y a su arcángel, o seguir adelante y que Dios les juzgase? ¿Consentir que los crueles villanos hubiesen acabado con el espíritu de su reino o demostrarles que ellos eran el cáncer de esta historia y que tras su marcha todos volvían a la normalidad?.
El cuarto ángel, decidió emprender un reinado de armonía, decidió acabar con las masacres y los derramamientos de sangre. Decidió acabar con las traiciones, los rumores y las estrategias barriobajeras. Decidió intentar ser lo más feliz posible, levantando el reino que otros se habían encargado de derribar. No podía echar a todo el pueblo, ni ejecutarlos por sus delitos. Sólo podía tener en su mente lo que había ocurrido, no olvidarlo para que jamás pudiera repetirlo y empezar de cero una nueva historia. Decidió pintar las paredes de colores y hacer todo aquello que siempre quiso hacer para el reino, sin importarle quien viviese entre las paredes que pintaba. No tardó mucho en darse cuenta de que los otros dos ángeles de la guarda miraban con ojos de crítica y desaprobación lo que hacía. Sin embargo, y aunque le dolía, él estaba convencido de su decisión y sólo lamentaba que no entendiesen por qué lo hacía. Él intentaba ponerse en la situación de los otros dos ángeles, y veía en ellos nostalgia y veía en ellos ira, después de tanto tiempo en el reino la situación desde fuera se suponía, difícil y tampoco era, desde luego, una posición sencilla. Menos mal que los ángeles, además de ángeles eran hermanos, y con amor es fácil comprender que es mejor que las 4 cabezas pensantes piensen cosas distintas, a que piensen lo mismo por obligación.
PD: Hoy es una excepción. No pediré: ¡¡comentarios comentarios!!, porque es una situación bastante difícil la de la historia. Prefiero la reflexión. Ah! y decirle al LLANEro solitario que a ver cuando se decide a visitarme.
Por su parte el arcángel, exhausto después de una guerra terrible, emprendió también viaje largo a una tierra que siempre quiso visitar. De sus tres fieles ángeles, uno se enamoró y decidió vivir su amor abandonando el reino. El otro se marchó a un lugar lejano como el Arcángel, se enamoró como el segundo de los ángeles, y al tiempo volvió y se desenamoró, quedándose entonces a vivir en el reino. El último, fue el único, que quizás por no tener a donde o con quien ir, decidió quedarse en el reino y luchar por su defensa y por su bien, recordando que antes de que esta terrible guerra lo asolara era un lugar de felicidad y armonía que vio levantar con mucho esfuerzo.
Una vez lejos los cabecillas de la revuelta, se vio solo por un tiempo y tuvo que tomar una decisión. ¿Cómo proteger ese reino? ¿Vivir en el odio por lo que las gentes habían hecho? ¿Recordarles eternamente las lágrimas que le habían hecho derramar a él, a sus dos hermanos ángeles y a su arcángel, o seguir adelante y que Dios les juzgase? ¿Consentir que los crueles villanos hubiesen acabado con el espíritu de su reino o demostrarles que ellos eran el cáncer de esta historia y que tras su marcha todos volvían a la normalidad?.
El cuarto ángel, decidió emprender un reinado de armonía, decidió acabar con las masacres y los derramamientos de sangre. Decidió acabar con las traiciones, los rumores y las estrategias barriobajeras. Decidió intentar ser lo más feliz posible, levantando el reino que otros se habían encargado de derribar. No podía echar a todo el pueblo, ni ejecutarlos por sus delitos. Sólo podía tener en su mente lo que había ocurrido, no olvidarlo para que jamás pudiera repetirlo y empezar de cero una nueva historia. Decidió pintar las paredes de colores y hacer todo aquello que siempre quiso hacer para el reino, sin importarle quien viviese entre las paredes que pintaba. No tardó mucho en darse cuenta de que los otros dos ángeles de la guarda miraban con ojos de crítica y desaprobación lo que hacía. Sin embargo, y aunque le dolía, él estaba convencido de su decisión y sólo lamentaba que no entendiesen por qué lo hacía. Él intentaba ponerse en la situación de los otros dos ángeles, y veía en ellos nostalgia y veía en ellos ira, después de tanto tiempo en el reino la situación desde fuera se suponía, difícil y tampoco era, desde luego, una posición sencilla. Menos mal que los ángeles, además de ángeles eran hermanos, y con amor es fácil comprender que es mejor que las 4 cabezas pensantes piensen cosas distintas, a que piensen lo mismo por obligación.
PD: Hoy es una excepción. No pediré: ¡¡comentarios comentarios!!, porque es una situación bastante difícil la de la historia. Prefiero la reflexión. Ah! y decirle al LLANEro solitario que a ver cuando se decide a visitarme.
Comentario:
No es la misma para nadie. Pregunta a quien quieras. Pero hay que adaptarse, como diría Darwin. Sé que es duro. Para ti se detuvo el tiempo al irte. Y ahora es dura la vuelta y los cambios. Haremos un nuevo hogar entre las dos, y la resistance. Ya lo verás.
Comentario:
Aunque no quieras comentarios t digo q el movimiento ocupa es un problema en la actual sociedad y alguno d ellos son sudakas, lo peorrgg!. Me siento como la propietaria cuya casa está ocupada, pues estando lejos de la mía verdadera me aferré a ella y ahora con los cambios ya no es la misma, ya no es igual. Pero será para bien pues nos hace buscar reinos nuevos que conocer!
Comentario:
Como he decidido ser la nota discordante de los debates...aunque no se solicite opinión, lo haré (jeje).Hay dos formas de cambiar las cosas: desde dentro y desde fuera. Ambas decisiones son complejas, ambas acertadas; lo importante es que las circunstancias no modifiquen nuestros principios y que siempre sepamos dónde estamos y para qué estamos ahí. A todo aquel que no quede impasible a la vida y busque cambios (estables): ¡animo!.
Comentario:
Vaya, hoy que llegaba dispuesto a escribir... Sólo diré que el nombre "resistencia" me resulta familiar. ¿Será porque actualmente varios ámbitos de mi vida giran en torno a ella?.
Comentario:
Bueno... pues si no nos dejas hablar... (no diré entonces quienes creo que son los ángeles de esta historia...)
De todas formas, como bien dices, con amor es fácil comprender que las cabezas pensantes piensen cosas distintas, así que me voy a los comentarios de ayer a llevarle la contraria a titi...
Besos a todos.
De todas formas, como bien dices, con amor es fácil comprender que las cabezas pensantes piensen cosas distintas, así que me voy a los comentarios de ayer a llevarle la contraria a titi...
Besos a todos.
Comentario:
Ah!! Bien, bien, no quieres comentarios.... nada pues te quedas sin mi opinion. Si la quieres, nada, pide: ¡COMENTARIOS, COMENTARIOS!
Un beso ;)
Un beso ;)





