EL CUERPO II
El cuerpo estaba ahora despierto. Sin embargo, aún no podía hablar, su respiración entrecortada denotaba que su corazón aún seguía luchando entre el deseo y el deleite. El campo de batalla era desolador, nada quedaba en su sitio, a nuestro alrededor las bajas del choque de dos ejércitos que habían combatido hasta la extenuación.
No quería irme, pero sabía que mi tiempo se había acabado. Ya no tenía sentido que permaneciese en su cama. Me levanté y le dirigí una última mirada.
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Hacía unas horas el cuerpo me había hablado sin mover los labios que yo había violado hacía tan poco tiempo. Con palabras mudas, nunca escritas, no había dicho ni alto ni claro, algo que no por ello había sido menos pronunciado.
Werden wir wieder zussamen schlafen? – dijeron sus ojos poco después de despertar. Palabras nunca pronunciadas ni en ese idioma ni en ninguno. Lo hubiese dicho como lo hubiese dicho, lo habría entendido, porque sabía lo que iba a preguntarme mucho antes de que él mismo lo supiera.
Mi respuesta tampoco fue pronunciada. Fue consumida, saboreada y gozada, pero jamás proferida.
Ahora sus ojos volvían a preguntarme: Werden wir wieder zussamen schlafen?
No hubo respuesta.
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Nada más despertar me había encontrado con tus ojos, frente a frente, y no pude ignorar lo que me preguntaban. Te miré y sabiendo la tristeza contenida en la respuesta, elegí besarte, en lugar de contestar. Algo frío rozó mi rostro y sobresaltada abrí los ojos, una lágrima estaba surcando tu mejilla y, por ende, la mía. Mis labios se entreabrieron y fueron continente de todo un océano encerrado en una gota de lluvia.
Te sequé esa lágrima con mis besos, y como no sabía hacer otra cosa que amarte, decidí desarmarte de tu pena, desnudándote de cada uno de tus pensamientos, que fueron cayendo uno a uno sobre la alfombra. Verdadera necesidad de ver tu piel desnuda, pálida como la cáscara de la luna. El placer de desnudarte me estaba volviendo loca. No pararía hasta ver el cuerpo que hacía poco más de seis horas amé y que, sin embargo, ya echaba de menos y ansiaba de nuevo con más pasión que antes. Acceder a tus rincones, volver a tocar y notar crecer entre mis dedos tu excitación. Perderme en tu sabor, probarte lentamente hasta ahogarme en tu esencia. Estaba huyendo, pero en lugar de correr te besaba, cada vez más rápido y más intenso, irracional y salvaje. Mis dientes se quedan enganchados a tus labios, tanto que te muerden. No pienso bajarte la luna esta noche, pienso subirte a-Marte.
Me metamorfosee en un abrazo, y mi cuerpo envolvió al tuyo como un papel a un caramelo. Cuando quise darme cuenta estaba encima de ti, con mis brazos y mis piernas apoyadas a ambos lados de tu figura, convirtiendo mi cuerpo en tu celda. Mi mirada parecía provocarte a intentar huir, sólo para demostrarte que no había escapatoria. Mis ojos veían pecado y mis labios recorrían tus hombros desnudos. Escalón a escalón, beso a beso, subí por tu cuello, vampiro embriagado del sabor de tu cuerpo. Al llegar a tu mejilla te beso, un beso inocente, de cariño entre tanto deseo. Cambio de ritmo. Te miro, y te beso tus ojos cerrados. Te echaría de menos aún sin conocerte. Te echaré de menos cada día de mi vida.
Mis manos bajaron resbalando escurridizas por entre tus piernas. Te dejas hacer y yo no dejo de hacerte. Llevo hasta ahí mis labios, y mis cabellos reposan sobre tu estómago. Me convierto en energía pura. Mis mejillas vuelven a mojarse, aunque ahora ya no lloras. Gritas. Vuelves a gritar, desgarrando el silencio sólo roto por nuestros alientos. Sigo sin parar. Tendrás que pararme.
Mi cuerpo ardía en fiebre. Amazona de nuevo armada con besos por espadas y caricias por escudo. Me voy incorporando, y la sábana resbala por mi espalda y queda adherida a mi cintura. Me clavaste una lanza, dulce dolor convertido en puro placer. Me rendí a ti porque ninguna otra cosa te habría provocado más goce en ese momento. Te dejé llevar la iniciativa, agarrándote de las muñecas para que no olvidases quien mandaba. Y, cuerpo a cuerpo comenzamos de nuevo el camino.
-- Nunca te tendré tan cerca – pienso -- Dentro de mi misma. Confundiendo pieles y sabores. Un solo cuerpo: el nuestro. Una sola pregunta sin contestar: Werden wir wieder zussamen schlafen?.
No quería irme, pero sabía que mi tiempo se había acabado. Ya no tenía sentido que permaneciese en su cama. Me levanté y le dirigí una última mirada.
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Hacía unas horas el cuerpo me había hablado sin mover los labios que yo había violado hacía tan poco tiempo. Con palabras mudas, nunca escritas, no había dicho ni alto ni claro, algo que no por ello había sido menos pronunciado.
Werden wir wieder zussamen schlafen? – dijeron sus ojos poco después de despertar. Palabras nunca pronunciadas ni en ese idioma ni en ninguno. Lo hubiese dicho como lo hubiese dicho, lo habría entendido, porque sabía lo que iba a preguntarme mucho antes de que él mismo lo supiera.
Mi respuesta tampoco fue pronunciada. Fue consumida, saboreada y gozada, pero jamás proferida.
Ahora sus ojos volvían a preguntarme: Werden wir wieder zussamen schlafen?
No hubo respuesta.
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Nada más despertar me había encontrado con tus ojos, frente a frente, y no pude ignorar lo que me preguntaban. Te miré y sabiendo la tristeza contenida en la respuesta, elegí besarte, en lugar de contestar. Algo frío rozó mi rostro y sobresaltada abrí los ojos, una lágrima estaba surcando tu mejilla y, por ende, la mía. Mis labios se entreabrieron y fueron continente de todo un océano encerrado en una gota de lluvia.
Te sequé esa lágrima con mis besos, y como no sabía hacer otra cosa que amarte, decidí desarmarte de tu pena, desnudándote de cada uno de tus pensamientos, que fueron cayendo uno a uno sobre la alfombra. Verdadera necesidad de ver tu piel desnuda, pálida como la cáscara de la luna. El placer de desnudarte me estaba volviendo loca. No pararía hasta ver el cuerpo que hacía poco más de seis horas amé y que, sin embargo, ya echaba de menos y ansiaba de nuevo con más pasión que antes. Acceder a tus rincones, volver a tocar y notar crecer entre mis dedos tu excitación. Perderme en tu sabor, probarte lentamente hasta ahogarme en tu esencia. Estaba huyendo, pero en lugar de correr te besaba, cada vez más rápido y más intenso, irracional y salvaje. Mis dientes se quedan enganchados a tus labios, tanto que te muerden. No pienso bajarte la luna esta noche, pienso subirte a-Marte.
Me metamorfosee en un abrazo, y mi cuerpo envolvió al tuyo como un papel a un caramelo. Cuando quise darme cuenta estaba encima de ti, con mis brazos y mis piernas apoyadas a ambos lados de tu figura, convirtiendo mi cuerpo en tu celda. Mi mirada parecía provocarte a intentar huir, sólo para demostrarte que no había escapatoria. Mis ojos veían pecado y mis labios recorrían tus hombros desnudos. Escalón a escalón, beso a beso, subí por tu cuello, vampiro embriagado del sabor de tu cuerpo. Al llegar a tu mejilla te beso, un beso inocente, de cariño entre tanto deseo. Cambio de ritmo. Te miro, y te beso tus ojos cerrados. Te echaría de menos aún sin conocerte. Te echaré de menos cada día de mi vida.
Mis manos bajaron resbalando escurridizas por entre tus piernas. Te dejas hacer y yo no dejo de hacerte. Llevo hasta ahí mis labios, y mis cabellos reposan sobre tu estómago. Me convierto en energía pura. Mis mejillas vuelven a mojarse, aunque ahora ya no lloras. Gritas. Vuelves a gritar, desgarrando el silencio sólo roto por nuestros alientos. Sigo sin parar. Tendrás que pararme.Mi cuerpo ardía en fiebre. Amazona de nuevo armada con besos por espadas y caricias por escudo. Me voy incorporando, y la sábana resbala por mi espalda y queda adherida a mi cintura. Me clavaste una lanza, dulce dolor convertido en puro placer. Me rendí a ti porque ninguna otra cosa te habría provocado más goce en ese momento. Te dejé llevar la iniciativa, agarrándote de las muñecas para que no olvidases quien mandaba. Y, cuerpo a cuerpo comenzamos de nuevo el camino.
-- Nunca te tendré tan cerca – pienso -- Dentro de mi misma. Confundiendo pieles y sabores. Un solo cuerpo: el nuestro. Una sola pregunta sin contestar: Werden wir wieder zussamen schlafen?.
Comentario:
La pregunta es: ¿Dormiremos otra noche juntos?.
Aitor gracias por pasarte por aquí, he visto tus fotos y son simplemente maravillosas.
A la hermana de Lucía, no me des las gracias, debo dártelas yo a ti. Eres una de las razones por las que he decidido continuar con las historia.
Y a los astros, gracias luna por leerme, y a marte, gracias por preferirme a Ítaca, aunque creo que no hay Ulises que se quede a mi lado. Enamorarse de mi es una locura.
Aitor gracias por pasarte por aquí, he visto tus fotos y son simplemente maravillosas.
A la hermana de Lucía, no me des las gracias, debo dártelas yo a ti. Eres una de las razones por las que he decidido continuar con las historia.
Y a los astros, gracias luna por leerme, y a marte, gracias por preferirme a Ítaca, aunque creo que no hay Ulises que se quede a mi lado. Enamorarse de mi es una locura.
Comentario:
Gracias. Mil gracias. Desnuda un oco más tu alma.
Comentario:
uhmmm
No se aleman, lástima. Pero ten por seguro que me dejaré caer por aqui a ver si aprendo algo (de alemán, eh).
Me ha gustado mucho. Musus
No se aleman, lástima. Pero ten por seguro que me dejaré caer por aqui a ver si aprendo algo (de alemán, eh).
Me ha gustado mucho. Musus
Comentario:
Uyy uy uy cuanto nivel!!
Nadie se va a dignar a preguntar k lexes significa la pregunta esa¿?¿?
la historia me a kedao incompleta joo!
Pese a no entenderla del todo, m parece muxo mas dulce k la primera
Nadie se va a dignar a preguntar k lexes significa la pregunta esa¿?¿?
la historia me a kedao incompleta joo!
Pese a no entenderla del todo, m parece muxo mas dulce k la primera
Comentario:
continuala, please....
Comentario:
has causado sensación, eh?Esta historia va a continuar?De aquí puede salir el hombre de tu vida o mujer
Comentario:
No se si ángel, si demonio, si diosa o si amazona... eso no está claro, lo que si es notorio es que eres un ser mítico. Yo te imagino sirena, porque sólo así me explico esa capacidad para zambullirte hacia las profundidades de las fuentes del placer, que tan gráficamente retratas...
O mejor aún, Calypso, acogiendo navegantes desorientados... Ulises rechazó la eternidad que le ofrecía. Pero si se trata de una eternidad contigo, ¿Quién quiere Ítaca? al fin y al cabo, tan sólo es/ o nada menos que un deseo.
O mejor aún, Calypso, acogiendo navegantes desorientados... Ulises rechazó la eternidad que le ofrecía. Pero si se trata de una eternidad contigo, ¿Quién quiere Ítaca? al fin y al cabo, tan sólo es/ o nada menos que un deseo.
Comentario:
Allen: menos mal que por fin has dicho algo, y muy acertado!. Me has entendido. A tu pregunta, con toda seguridad: YO.
Apática: y qué día!
Hermana de Lucía: a tu pregunta me viene a la cabeza una canción de fito " no digo diferente, digo raro". No soy la persona más indicada para decirte si soy diferente o sólo lo parezco. Lo que escribo ni siquiera llega a ser literatura, ojalá, pero te puedo asegurar que lo que escribo soy yo, parte de mi. Ahora, que Dios no os salve de mi, que en el fondo soy más ingenua y más buena..¿o no?
Cris: precioso lo que has puesto, dan para pensar en otra historia..
Apática: y qué día!
Hermana de Lucía: a tu pregunta me viene a la cabeza una canción de fito " no digo diferente, digo raro". No soy la persona más indicada para decirte si soy diferente o sólo lo parezco. Lo que escribo ni siquiera llega a ser literatura, ojalá, pero te puedo asegurar que lo que escribo soy yo, parte de mi. Ahora, que Dios no os salve de mi, que en el fondo soy más ingenua y más buena..¿o no?
Cris: precioso lo que has puesto, dan para pensar en otra historia..
Comentario:
Einmal ist Keinmal
Comentario:
Querría decir tantas cosas que no se qué decir.
¿Quién tiene más ansiedad de conocer la respuesta, él o tú?
Como habrás comprobado soy un preguntón nato, y al preguntar te hago reflexionar.
La vida está llena de interrogantes, de preguntas, que como en tu relato siguen sin respuesta.
¿Quién tiene más ansiedad de conocer la respuesta, él o tú?
Como habrás comprobado soy un preguntón nato, y al preguntar te hago reflexionar.
La vida está llena de interrogantes, de preguntas, que como en tu relato siguen sin respuesta.
Comentario:
Leo de vez en cuando a otr@s y te descubrí por casualidad. pareces interesante, diferente. En verdad lo eres?.O es solo literatuta?
Comentario:
Te aseguro pequeña, que después de lo que pasó (te recuerdo que yo estaba allí espiando), la respuesta a la pregunta, aunque no la pronunciaras, es SÍ. Dormirás con él cada noche. Aunque no vuelvas a verlo en tu vida.
Comentario:
Haces el amor muy elegantemente. Creo que no tienes que salvarte de nada ni de nadie, Qué Dios nos salve de tí!!!





