logotipo

img_google







Inicio
_
Licencia de Creative Commons
Sindicación
 
portada libro AmaresLos amantes
Ellos son dos por error que la noche corrige.
(Memoria del fuego/Las caras y las máscaras)
Amares. Eduardo Galeano

Con estas sencillas palabras y un traspié sintáctico está todo dicho. No es necesario seguir, sólo puedes pararte a releer y otra.
Un poco de aire antes de volver a contar.
 
Cuenta atrás (5ª parte y ÚLTIMA)
4
Enviado el 1 de mayo de 2005
de: 4cuentos@lau2.org para: raquel_xxx@ya.com

Estoy solo, triste. Lo hemos hablado varias veces por teléfono, pero no lo entiendo. El dolor y la angustia, el querer y no poder, el no saber porqué, ni qué hice o dejé de hacer para que esto se acabase. Todas las dudas posibles y las que surgirán mañana al despertar, tras una noche echando de menos algo que ya ni siquiera recuerdas, y que, cuando podías haberlo tenido, lo dejaste escapar.

Contestado el 2 de mayo de 2005
de: raquel_xxx@ya.com para: 4cuentos@lau2.org

Lo que ahora es bueno, antes era malo. Esa persona que ahora mismo tienes a tu lado llenando tu vida, podría haber pasado por delante tuya en otro momento, en otro lugar, y no te habrías dado cuenta de su existencia. Es todo tan puntual, tan... bajo la lluvia. Imagínate que nos quitan ese día, ¿nos habríamos enamorado?
No seas injusto.
Ciao

3
Enviado el 2 de mayo de 2005
de: 4cuentos@lau2.org para: raquel_xxx@ya.com

Tengo el corazón negro, marcado por mil arañazos de tus manos de uñas cortas, de raspaduras que han ido limando su superficie hasta dejarlo inservible. Así es como me has dejado, así es como me siento: no quiero volver a amar a nadie. Al final siempre es lo mismo: DOLOR.
Eres uno de esos seres incapaces de emocionarse, de sentir. Preferiría la vida gris del que no ha sentido, del que no ha conocido ni padecido el amor.

2
Enviado el 9 de junio de 2005
de: 4cuentos@lau2.org para: raquel_xxx@ya.com

Por favor, devuélveme mi corazón, dame mi vida otra vez. Vuelve conmigo pronto, no puedo soportar pensar que querré a otra, no quiero volver a enamorarme de otra. Quiero pasar el resto de mi vida enamorado de ti, queriéndote, besándote, amándote. ¿Qué tengo que hacer? Lo único que quiero es que sigas conmigo, si no me quieres, da igual porque yo te querré por los dos. Por favor, vuelve. Por favor, ven conmigo, te quiero mucho...


Contestado el 17 de junio de 2005
de: raquel_xxx@ya.com para: 4cuentos@lau2.org

“No es que no quiera perderte, es que no puedo”. Me dices que ahora mismo no me cambiarías por nadie, ¿acaso me conoces? Tus ojos me miran y estoy segura: no ven la realidad, no ven los colores de la noche, como no ven a la mujer con la que comparte su cama todas las noches.

1
Enviado el 20 de junio de 2005
de: 4cuentos@lau2.org para: raquel_xxx@ya.com

No quiero que me entiendas, sólo que me escuches. Sí, estaba muy desesperado, ahora, quizá también. ¿Qué puedo hacer? No puedo romper con todo. Lo pensé. El tiempo ha convertido este lugar en otra prisión y ahora no puedo ir a ningún sitio, ahora mismo no tengo salida, estoy acorralado. Llega la noche, salgo de trabajar y no quiero volver aquí. Se hace de día y no quiero despertar en esta cama. Asco. No siento ganas de mirar porque no tengo nada que ver.

0
Contestado el 25 de junio de 2005
de: raquel_xxx@ya.com para: 4cuentos@lau2.org

Dices que puedes darme todavía más, a veces me haces sentir importante. Si supieses tantas cosas que no te digo y que, por supuesto, jamás te escribiré; si supieses lo que hay dentro de mi corazón, sabrías mucho más que yo. Porque, si todo se redujese a saber si te quiero o no, sería demasiado fácil.
 
Cuenta atrás (4ª parte)
6,5
Enviado el 10 de abril de 2005
de: 4cuentos@lau2.org para: raquel_xxx@ya.com


Jamás me dejarás acercarme, jamás te llegaré a conocer, nunca me despertarás con un beso. Sé que es difícil que me concedas estos deseos. ¿Dónde estás ahora? Fuiste una flor de primavera que desapareció en el otoño. Me hiciste sentir una alegría desconocida, ¿para?

Contestado el 12 de abril de 2005
de: 4cuentos@lau2.org para: raquel_xxx@ya.com


Eres injusto. Yo no te prometí nada y ahora pides. La semana que viene podré ir. Entonces, hablamos.
Raquel.

5
Enviado el 23 de abril de 2005
de: 4cuentos@lau2.org para: raquel_xxx@ya.com

Las arrugas de la manta todavía muestran tu cuerpo. La casa se ha quedado vacía, desierta, fría, hueca... Fue maravilloso. Después de hacer el amor nos quedamos dormidos, juntos, abrazados, unidos, fundidos... ¿recuerdas? Y al abrir los ojos lo primero que vi fue tu cabellera rojiza, tu nariz pecosa y tus ojos cerrados. Dormías en mis brazos, lánguida y mansa. Mi fierecilla domada particular descansaba en mis brazos, sobre mi pecho. Ahora ya no estás y las paredes de mi habitación parecen querer juntarse para no dejar escapar tu esencia, tu calor, tus gemidos en medio de la noche, tus ojos fijos en los míos, tu pelo alborotado cubriéndote; tu cuerpo bajo, encima y al lado del mío.
¿Soñaste? Yo sí. Soñé que compartía mi cama con una chica pelirroja de 25 años, alta, delgada, de carácter fuerte, orgullosa y que jamás me dirá en público lo que esta noche, en esta habitación, me ha dicho: que tiene miedo de perderme como yo lo tengo de perderla a ella, puesto que quiera o no, sabe que la hago feliz.

continuará...
 
Cuenta atrás (3ª parte)
7
Enviado el 30 de marzo de 2005
de: 4cuentos@lau2.org para: raquel_xxx@ya.com

Está lloviendo. Es primavera y llueve. Han pasado dos días, pero ya hecho de menos tu risa, en realidad, comienzo a echarte de menos entera. Me ha dado tiempo a aclarar las ideas, algo. Nunca sabremos si acertamos pero, por lo menos, hemos sido coherentes con nuestros sentimientos.
Besos, Mario

Enviado el 4 de abril de 2005
de: 4cuentos@lau2.org para: raquel_xxx@ya.com

¿No te llegó el otro?
Tampoco me coges el teléfono por lo que he decidido escribirte esperando que puedas comprender la incoherencia de quien piensa con el corazón. Otras veces busqué inspiración o refugio, no lo sé exactamente, en la lectura, pero sólo hallé las palabras que le faltaban a mi pensamiento. Por primera vez, soy yo quien tiene algo que contar.
Gracias. Quizá no haya entendido nada o no signifique lo mismo para ti, a lo mejor sólo provoque tu ira o desconcierto, pero ésta es la única forma que conozco de darte las gracias por lo que hemos compartido.
Me gustaría verte, ¿cuándo vienes? Te extraño.
M.

Contestado el 6 de abril de 2005
de: raquel_xxx@ya.com para: 4cuentos@lau2.org

Acabo de leer tus correos. No te preocupes, no pasó nada de lo que tengamos que arrepentirnos.
Un beso.
6
Enviado el 6 de abril de 2005
de: 4cuentos@lau2.org para: raquel_xxx@ya.com

¡Qué fácil es para ti decirlo! ¡Qué lejos te siento! ¿Ya no te acuerdas? Sin que tú lo supieses, espié cada guiño de tus ojos, cada arqueó de tus cejas, cada vuelo de tus manos, tus labios emitiendo sonidos… Déjame volver a sentirlos.

continuará...