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La naranja mecánica. A. Burgess (1962) – S. Kubrick (1971)
La naranja mecánicaEstos días las palabras violencia y Londres son una asociación de ideas inevitable. Me refugio (o no) en la literatura que es mi única manera, junto al cine, de entender la vida. Abro un libro para no recordar que hace un año, poco más, muy cerca de dónde yo nací, de dónde todavía viven mi madre y hermanos (el corazón en un puño, la sangre en el cuello, la mirada húmeda, nervios) explotaban bombas, personas (algún amigo) volaban por los aires. Y el libro que abro es (inevitable) La naranja mecánica.
Para la mayoría de los mortales La naranja mecánica es una película de Stanley Kubrick que trata sobre la ultraviolencia, pero, druguitos míos, los que hemos leído la novela de Anthony Burgess conocemos el verdadero significado de la palabra angustia. ¿Alguien que haya leído el libro desearía vivir dentro de la cabeza de un híbrido entre skin y hooligan, pero vestido de diseño? Página tras página –en la película, escena tras escena– nos muestran que el mismo cerebro humano es capaz de conmoverse con la novena sinfonía de Beethoven y también de destruir, violar, matar... ¿en masa?
Aún peor: Anthony Burgess escribió la novela a raíz de que su esposa fuese violada por cuatro marineros americanos durante la segunda guerra mundial. El arte imita la realidad, la realidad siempre supera la ficción.
 
Comentario:
La violencia y los sentimientos son las dos caras de la misma moneda. No digo amor, por que para mí el amor es otra cosa.
 
Comentario:
Cuatro fueron los marines yanquis que violaron a la mujer de A. Burguess; si hubiese sido uno sólo, hubiese sido un acto de amor.
Alguien cantaba "todo, todo esta en los libros", sin embargo en mi barrio hay un tipo que se pasea con un cuchillo de unos 20 ctms dentro del botín. Por 20,00€ te consigue una camisa de Armani, de las de verdad, para que "no andemos con esas pintas", dice él.
La violencia es el estado natural del HOMO Sapiens Sapiens, y la "verdad" habita en el estiércol.
No