Sonrían si están enamorados
Y esta felicidad que me acompaña desde que me levanto es rara, hay que aprovecharla. Un momento así puede durar un segundo o una hora. Igual pasa, a ratos, con el orgasmo. Déjeme contarles, si todavía no dejaron de leer, algo que aumente su intriga, pero no decaiga la lírica pues eso es lo que me he propuesto darles. Aquí nadie mató a nadie y toda la trama se reduce a un paseo rápido por las fotografías inexistentes de una mesilla, un domingo desaparecido entre las tres casas en las que hemos vivido, entre cenas y brunchys improvisados, el sexo (siempre el sexo) y alguna amargura. Porque también las hieles tienen su función. Sobre todo ahora que recuerdo como vivíamos en 30 metros cuadrados y comíamos un taperware a medias y yo escribía mi primera novela y luego un guión. Sabía que ella llegaría con la noche y yo pasaba el día escribiendo y dándole vueltas, leyendo (que es lo mejor que se puede hacer sin ella y cuando ella está y no me hace caso; también. Porque ella me huye, sí, de vez en cuando, como los gatos debajo de la cama). Y ella llegaba. Daba igual qué hubiese escrito y cuánto y nos queríamos.
Comentario:
No hace falta que el título esté en imperativo, es el amor el que convierte los rostros en una sonrisa interminable.
Comentario:
Adiós mi amor, adiós querida imbécil.
Adiós mi amor, adiós mujer.
¡Ojalá te encuentres con alguien como tú!
El corazón es un animal extraño;
siente extraños deseos, busca extrañas compañías.
El corazón es un animal extraño;
sufre extrañas costumbres y oye extrañas voces.
La primera vez que nuestros ojos se encontraron
pensé: "Será contigo o no será con nadie".
Ahora busco desconocidas donde arrojar mi amor,
su triste compañía es otra soledad.
Adiós mi amor, adiós querida imbécil.
Adiós mi amor, adiós mujer.
¡Ojalá te encuentres con alguien como tú!
Si me encuentro contigo intento no mirarte.
Unas veces lo consigo y otras veces no.
Dividamos el Mundo, desde ahora en dos partes;
una donde estás tú... otra, donde estoy yo.
Si quieres hablar es demasiado tarde,
he muerto y estoy desde ahora en el infierno.
El corazón es un animal extraño...
el corazón es un animal extraño
JORGE MARTÍNEZ
"El corazón es un animal extraño"
Adiós mi amor, adiós mujer.
¡Ojalá te encuentres con alguien como tú!
El corazón es un animal extraño;
siente extraños deseos, busca extrañas compañías.
El corazón es un animal extraño;
sufre extrañas costumbres y oye extrañas voces.
La primera vez que nuestros ojos se encontraron
pensé: "Será contigo o no será con nadie".
Ahora busco desconocidas donde arrojar mi amor,
su triste compañía es otra soledad.
Adiós mi amor, adiós querida imbécil.
Adiós mi amor, adiós mujer.
¡Ojalá te encuentres con alguien como tú!
Si me encuentro contigo intento no mirarte.
Unas veces lo consigo y otras veces no.
Dividamos el Mundo, desde ahora en dos partes;
una donde estás tú... otra, donde estoy yo.
Si quieres hablar es demasiado tarde,
he muerto y estoy desde ahora en el infierno.
El corazón es un animal extraño...
el corazón es un animal extraño
JORGE MARTÍNEZ
"El corazón es un animal extraño"
Comentario:
... me siento como en casa cuando te leo, cuando nos conocimos, cuando conocí el "Cuco"... y cuando nos reiamos, igual que ahora...
Comentario:
¡Mmmm! Palabras que huelen a hierba recién cortada en una mañana de abril, donde yace una pareja exhausta luego de una noche de lujuria, en la que Cupido, un poco trasto él, después de errar varias flechas y cargarse a unos cuántos, dio finalmente en la diana.
Comentario:
Es una de las mejores sensaciones....escribir, alejar, sin marcharte y reencontrarte a dos pasos con la persona que amas.
Un biko!
Un biko!







