Cuenta atrás (4ª parte)
6,5
Enviado el 10 de abril de 2005
de: 4cuentos@lau2.org para: raquel_xxx@ya.com
Jamás me dejarás acercarme, jamás te llegaré a conocer, nunca me despertarás con un beso. Sé que es difícil que me concedas estos deseos. ¿Dónde estás ahora? Fuiste una flor de primavera que desapareció en el otoño. Me hiciste sentir una alegría desconocida, ¿para?
Contestado el 12 de abril de 2005
de: 4cuentos@lau2.org para: raquel_xxx@ya.com
Eres injusto. Yo no te prometí nada y ahora pides. La semana que viene podré ir. Entonces, hablamos.
Raquel.
5
Enviado el 23 de abril de 2005
de: 4cuentos@lau2.org para: raquel_xxx@ya.com
Las arrugas de la manta todavía muestran tu cuerpo. La casa se ha quedado vacía, desierta, fría, hueca... Fue maravilloso. Después de hacer el amor nos quedamos dormidos, juntos, abrazados, unidos, fundidos... ¿recuerdas? Y al abrir los ojos lo primero que vi fue tu cabellera rojiza, tu nariz pecosa y tus ojos cerrados. Dormías en mis brazos, lánguida y mansa. Mi fierecilla domada particular descansaba en mis brazos, sobre mi pecho. Ahora ya no estás y las paredes de mi habitación parecen querer juntarse para no dejar escapar tu esencia, tu calor, tus gemidos en medio de la noche, tus ojos fijos en los míos, tu pelo alborotado cubriéndote; tu cuerpo bajo, encima y al lado del mío.
¿Soñaste? Yo sí. Soñé que compartía mi cama con una chica pelirroja de 25 años, alta, delgada, de carácter fuerte, orgullosa y que jamás me dirá en público lo que esta noche, en esta habitación, me ha dicho: que tiene miedo de perderme como yo lo tengo de perderla a ella, puesto que quiera o no, sabe que la hago feliz.
Enviado el 10 de abril de 2005
de: 4cuentos@lau2.org para: raquel_xxx@ya.com
Jamás me dejarás acercarme, jamás te llegaré a conocer, nunca me despertarás con un beso. Sé que es difícil que me concedas estos deseos. ¿Dónde estás ahora? Fuiste una flor de primavera que desapareció en el otoño. Me hiciste sentir una alegría desconocida, ¿para?
Contestado el 12 de abril de 2005
de: 4cuentos@lau2.org para: raquel_xxx@ya.com
Eres injusto. Yo no te prometí nada y ahora pides. La semana que viene podré ir. Entonces, hablamos.
Raquel.
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Enviado el 23 de abril de 2005
de: 4cuentos@lau2.org para: raquel_xxx@ya.com
Las arrugas de la manta todavía muestran tu cuerpo. La casa se ha quedado vacía, desierta, fría, hueca... Fue maravilloso. Después de hacer el amor nos quedamos dormidos, juntos, abrazados, unidos, fundidos... ¿recuerdas? Y al abrir los ojos lo primero que vi fue tu cabellera rojiza, tu nariz pecosa y tus ojos cerrados. Dormías en mis brazos, lánguida y mansa. Mi fierecilla domada particular descansaba en mis brazos, sobre mi pecho. Ahora ya no estás y las paredes de mi habitación parecen querer juntarse para no dejar escapar tu esencia, tu calor, tus gemidos en medio de la noche, tus ojos fijos en los míos, tu pelo alborotado cubriéndote; tu cuerpo bajo, encima y al lado del mío.
¿Soñaste? Yo sí. Soñé que compartía mi cama con una chica pelirroja de 25 años, alta, delgada, de carácter fuerte, orgullosa y que jamás me dirá en público lo que esta noche, en esta habitación, me ha dicho: que tiene miedo de perderme como yo lo tengo de perderla a ella, puesto que quiera o no, sabe que la hago feliz.
continuará...
Comentario:
¡Holaaaaaaaa! A ver si esta semana puede ser lo de la celebración... la libertad ha traido consigo casi todas las noches libres, así que cuando quieras!!! Besotes grandotes!
Comentario:
Una historia intensa ...dada a cuenta gotas en una forma..original.
Bikiños.
Bikiños.

Comentario:
Puedo creérmelo todo: los sueños, la realidad, el encuentro, las ausencias, las cartas; incluso las arrugas, pero lo de fierecilla domada, eso nunca...
un relato vivo y fresco, algo ensortijado, pero agradable de leer.
un relato vivo y fresco, algo ensortijado, pero agradable de leer.






