Anhfwuvkjln
Solsticios a destiempo y equinoccios contados. En invierno el Sol sube hasta las nubes y más allá. En verano se acerca y lo puedes ver tomándose a sí mismo en la costa de cualquier montaña. La noche anoche se alarga y el día se pasa en un suspiro de esos que marcan época. Este año deciden quitarle un día al calendario y nos quedamos en trescientossesentaycuatro y con cara de "aquinohapasaonada". Todos nos damos la mano (¡venga ya!...) y seremos como hermanos (nananananaaa...) y otra puta canción de mierda hará que cuatro cerdas bailen alrededor del perro solitario mientran doce gilipollas babean desde la ventanilla del correccional. O el mundo está al revés o soy yo el que está cabezabajo. Ya te lo dije un día: tontería pura, lo que es a mí...me la suda.
Y me vuelvo a hacer querer...
Ya verás como el viento te imagina follando(te) delante del espejo al ritmo del (I can´t get, no) Satisfaction de los Stones mientras la vecina de enfrente revuelve toda la habitación para encontrar las gafas que le ayuden a buscarse a sí misma entre la falda. Porque tú dejas la ventana abierta para hacer feliz a la pobre. Pero en el momento en que aquéllo empieza a ponerse interesante a la muy infeliz se le empieza a poner loco el caniche porque quiere bajar a mear y claro, tú reaccionas y te haces el sorprendido cuando os cruzáis las miradas en ese eje espacio-temporal que separa vuestros mundos. Pero todo va bien porque mañana a la misma hora, en la misma ventana y con la misma canción volveréis a no daros cuenta de que el destino os está poniendo enfrente a cada uno la casualidad de vuestras vidas.
Abril
A las barricadas. Si quieres, mi amor, nos vemos en las barricadas, pero fíjate bien en quién tienes alrededor, mi amor, fíjate bien. No hay manera. Ni razón ni lugar. Ni tierra por conquistar. Todo desde el cero, mi amor, todo desde el cielo. No hay fronteras, ¿sabes?, pero tampoco hay días para recordar. ¿Qué hacemos entonces? ¿lo sabes tú, mi amor, lo sabes tú? ¿Eres tú quien me recuerda a aquella luz que un día (me) iluminó? No hay dudas al respecto, tranquila. Solamente son horas. Horas que quitan el aire que quiero respirar, pero horas al fin y al cabo. ¿Pueden las horas destruir el alma de un hombre? ¿quién tiene la respuesta? ¿la tienes tú, mi amor, la tienes tú?. Yo no quería, te lo prometo, pero se me ha olvidado quererte, mi amor.
Nubes con diadema y carmín
Ya no vale el hacerse el (la) tonto y jugar con el estoycercaestoylejosmellamococoysoyazul. De miedos, de luces, de cosas que no son lo que se esperaba de ellas viene el ahora, el después que ya es ahora y el antes que será después. Todo gira, sí, lo sabemos, pero también cae, porque lo dijo la manzana y todo el mundo sabe que las manzanas no mienten y que las mandarinas huelen bien. Mañana te llamo y quedamos y lo que surja ¿no, mandarina? Sí mujer, que la manzana me ha dicho que este fin de semana no llueve, que lo sé yo, y lo sabe ella, que es de fiar. Pero fíjate bien en lo que te digo, que si quieres te marches, sin rencor (pero con dolor), pero no me taches de ruído solamente porque no me quieras oir.
¿Podemos ser heroes simplemente por un día?
De cerca, el renacuajo, posado sobre la lu(n)a que apenas se deja ver entre la bruma, me advierte que ese beso era de mentira. Luego la guitarra submarina suena diciéndome que aquel abrazo no me estaba tocando el alma cuando te pegaste a mi cuerpo, y las palabras que sonaron en la nada fueron poco a poco siendo más nítidas mientras el sexo hacía que el dolor de siempre fuese más llevadero. Y ahora es cuando veo que las cosas son diferentes y que nadie pinta flechas en el suelo. Que tiras el dado y en lugar de puntos le salen pecas. Sigue sin haber perdón. Es condición de ser humano.
Doblez
Arráncame la piel
si crees que así vas a descubrir
lo que dicen mis ojos,
pero has de saber, mi vida,
que mi boca condicionará tu mirada.
Llámalo don si quieres,
yo prefiero llamarlo aire.
Las llamadas perdidas
Controlo hasta cómo se pudren las mandarinas para minimizar el daño. Y seguiré aquí, bien despierto y con los ojos cerrados, fingiendo una sonrisa para que pienses que estoy en tus manos. Pero has de saber, cariño, que al final querrás comprar la fruta en la tienda que yo elija.
Sí, alguien sabrá de lo que hablo.
Estoy seguro.
Decúbito Supino
Que al final dos es dos y eso no puede llevar a ningún lado. Dos tiene que ser uno, tiene que ser todo. Pero dos y dos tienen que ser cuatro y son cinco. Dos y dos son cinco y son nada cuando deberían ser algo, deberían ser cuatro, igual que uno y uno son dos que son uno. Pero ese uno tiene que ser más que algo, todo. Al final no sabemos sumar, o no queremos, o no vemos, o no somos y nos empeñamos en el dos y dos igual a cinco porque es así como tiene que ser, porque incluso nosotros mismos somos así y al sumarnos damos inexacto, número desconocido o error. Lo que nunca damos es infinito. Qué pena.
- ¿Te has dejado algo?
- Sí, a mí.
M. (Sueños)
Tic...tac...tic...tac...tic...tac...tic...tac...
...
"Y entonces fue cuando la vio cruzando de acera para acercarse a él, como tantas otras veces, con esos andares distraídos que te hacían creer que no sabía a dónde iba hasta que estuviera en el lugar al que quería llegar.
Él, cuando ella se le plantó delante, no pudo articular palabra y el cosquilleo de las piernas volvió a aparecer.
- ¿Qué pasa? ¿ya no te acuerdas de mí?
- En cada palabra que escribo.
- Oh, bien! sigues escribiendo!
(Él asintió incrédulo.)
- Me gusta oir eso...
- Tenía miedo de olvidarte.
- Créeme si te digo que pensaba que lo habrías hecho...
- Ahora eres una vieja conocida, pero te sigo odiando...
- Sí, pero a tu manera...
(Él se quedó en silencio mientras el tiempo parecía ir cada vez más lento.)
- No has cambiado nada...no se controla dónde tiene la mirada puesta en cada segundo una simple "vieja conocida·...
(Él fingió una sonrisa)
- No te preocupes por esto...¿recuerdas? "M. está segura de que todo irá mejor..."
- Tú siempre decías eso...(sí, ella siempre decía eso.)
- Dime la verdad, ¿qué sigo siendo para tí?
- Mi destino, la casualidad de mi vida. Aunque hoy por hoy sólo seas letras y más letras.
- Pero Nico, no puedes seguir pensando eso...
(Él, esta vez, fingió que asentía.)
- Y ahora, ¿qué vas a hacer?
- Lo de siempre...llegar a este punto y ya veremos...
- (Ella se acercó suavemente al oído de él...) Seguiré viniendo a hacerte visitas...
- Sigues siendo igual de egoista.
- ¿Egoista?...pero si eres tú quién me ha llamado...es más, aun tienes los ojos húmedos."
...
7:43
Efectivamente aun seguían húmedos.
Limón y chocolate
Juntos somos invencibles pero tú nunca tienes suficiente. Sí, sí, sí...tú no tienes demasiado y buscas el aire para tener la piel ocupada y el tubo nuevo de pasta de dientes para tener bien tapada la boca. Sí, es así. Es como apretar el tubo desde abajo. Y ya no es uno ni es dos. Es (de)más(iado). Es cuatro. Es mucho.
- ¿Te has dejado algo?
- Sí, a tí.
Agujero negro
Inventemos (inventamos) nuestro idioma. Hagamos (hicimos) poesía con él y nadie (nadie) más volverá a utilizarlo (robárnoslo) porque tengo (teníamos) unos calcetines blancos que he (hubo) de (que) echar a lavar (quemar).
¿Qué quieres que le haga si hago (hacía) más fuerza con la pierna derecha al caminar?
Disparos de nieve
Nuestros errores siguen sin rectificarse y nuestras almas no serán exhumadas. Ésta es la última vez que te olvidaré viendo los flashbacks entrelazarse. Y notaré que un sentimiento de culpa crece y me esconderé del mundo detrás de un marco roto. Estoy creciendo por horas. Creo que es hoy el día en que por fin voy a perder la razón.
Pop
Porque tú me hueles a gritos y yo busco la gloria, y entonces tú piensas que es mejor que me quede, que no, que sí, que no, que sí, y yo acabo por ceder porque sé que es el destino y a tí te gusta que ceda porque te encanta tener oro a tus pies. (Y tú eras feliz porque sabías que ahora yo estaría vomitando tinta con forma de letras a cada tictac de ese reloj que estabas segura que llevaría aún puesto). Porque lo necesitas, necesitas saber que todo lo que haces va a tener consecuencias y entonces es cuando yo camino y lo hago de una manera distinta a la del día anterior.
Con fe. Sión es.
Adoro los relojes falsos
que después de las tresycincuentaynueve
te marcan las IIII en punto
porque en ellos no existe un palo antes de la V de victoria,
sino que llega después, como en la vida misma.
Y sí, me gusta que me llamen tonto
(nohacefaltaqueaparezcaenlosposiblescomentarios)
porque seguramente lo soy.
Y ya que estamos, qué coño...
que también, que de mayor me pido ser la Super Nanny,
que es como McGyver pero en versión cañí.
Lo que surja entre el tiempo
Dime ¿qué soy?
la casualidad ¿qué estabas esperando?
y ¿(a dónde) me voy ahora mismo?
Ropa de entretiempo y lo que surja
Dime que soy
la casualidad que estabas esperando
y me voy ahora mismo (contigo).
Medianoche (empunto)
Quiero un reloj que cuando las cosas se pongan verdes, rojas o, incluso, amarillas convierta los segundos en minutos, los minutos en horas, las horas en días y los días en infinitos, para que me dé tiempo a distinguir los matices del sabor que me dejan en el paladar.
Quiero un reloj que cuando las cosas se pongan negras, marrones o, incluso, amarillas convierta los días en horas, las horas en minutos, los minutos en segundos y los segundos en latidos del corazón para que ocurran (porquetienenqueocurrir) sin que me dé cuenta y así pensar que nunca han sucedido.
Quiero un reloj que me abrace y me lea cuentos,
que le sople y aparezcas tú.
Matadero clandestino
Que sepas que hoy, querid@ lector/a, estás más guap@ que nunca.
Sonría, por favor.
: )
Soul
No busques las respuestas bajo la niebla (allí no están). No quieras que te quieran donde no hay frío ni apuestas. No pienses que todo lo que crees es correcto, directo ni recto. Todos los caminos que te marcas van diciendo que no arrancas (que arrastras). Tiempo para ver de cerca el cielo (y escupirte encima). Tiempo para hacer la raya al medio con bisturí (yo no lo vi). Todas las preguntas que me cuentas son tan lentas que me tientas a ser quien dice no. Llámame y si me sienta bien la cena puede que te abra la puerta si me caes bien. Sin solución, no hay perdón.
- Te odio.
- Lo sé, y te encanta.
Manouche (III)
- Hay una diferencia entre tú y yo...
- A ver, ¿cuál?...
- No lo sé, pero la hay...
- Sabes que somos iguales.
- Por eso mismo, tiene que haberla...
Que sí, que no hace falta saber qué es la felicidad para tenerla.
Rocanrol
Tu sangras cada vez que el viento te roza la piel y yo corro sin pensar hacia tí para ser el primero en lamerte las heridas y encontrarle un sentido a mi vida.
Tú dices más, yo digo basta porque llega un momento en que toda la saliva ya está en tí y la lengua se me queda de esparto. Te haría daño. Pero a tí no te vale, no, quieres más y yo trato de morder fuerte para que la sangre me bañe y así poder seguir con tu juego de locos. Porque tú sabes que es una locura pero disfrutas viendo cómo yo lo convierto en rutina.
No pudimos superar el azar,
no, fue el azar el que nos superó a nosotros.
Tú y yo juntos somos rocanrol.
Manouche (II)
Me has conocido en un momento muy extraño de mi vida, pero yo te quiero, y yo a tí también, y ¿por qué?, por tu bien, ¿por mi bien?, y ¿por qué no?, por mí, imbécil, por mí.
Dulce (pero)
Va y viene y blablablá
(ypumyatenemosotroladrillo)
y vienes a hacerme reír
(yacabassonriendotú)
como la canción
(ylaputadelsábadopasado)
te quiero, pero...
(nosébienporqué)
Y abres la ventana
(perotúereslaventana)
y miro a través de ella
(entretuspiernas)
intentando tocar el cielo
(yestandulce)
para tener una experiencia nueva
(ylaacabasteniendotú)
y vuelves a repetirme
(porquelotraespensadodecasa)
que me quieres, pero...
(ymeprometoescupirtelapróximavez)
Comosinsomnios advertidos
Que cuantas más horas van pasando
se aleja
como si nunca hubiera estado allí,
como ese rastro de luz que deja.
(undespués)
tictactictac.......tic......tac........tic............tac......
Que cuantos menos minutos van faltando
se sube
como si siempre hubiese estado en tí,
como escondida con malicia entre las nubes.
(unpostahora)
tictactictac.......tic......tac........tic............tac......
Que cuanto más lentos se hacen los segundos
los dejas
como si se olvidasen de ser eso, segundos,
como si se buscasen ser lo primero que tienes entre las cejas.
(unprealgo)
tictactictac.......tic......tac........tic............tac......
Y se hace imposible pensar
en que hay un después,
un post-ahora,
una segunda parte que sea un pre-algo.
Pero sí, la hay; pero está al otro lado de la pared de tu habitación.
Sí, en la cama de tu vecino/a.