Esto todavía da para más
Piensa(s) que tu problema puede que sea que hablas la mano en lugar de mover la mano. Que hablas tequieros en lugar de querer y oler con ganas. Que quizás lo más fácil sea rodear la manzana pero que en el fondo hay que morderla y sacarle el ju(e)go, ver si está podre por dentro y sacarla a pasear si lo necesita. Y todo porque hacía falta arrastrar los muebles y rascar la pizarra para que girase la cabeza rompiéndoseme el cuello. Y para la cura era entrar en la habitación y oler a jachís hasta la gata, y eso hacía que aquéllo fuera un ambiente extraño y palpitante. Pero después de hablarlo todo nos dimos cuenta de que no era lo mismo meterse en la cama que estar en la cama. Y que la gata tenía la culpa de todo por llamarse Aurora, la muy zorra daba esperanza sin haber pedido permiso al personal
Cinco flores
Vamos a dejar de bañarnos en nuestra propia mierda de una puta vez.
Por un día miremos hacia delante, joder.
A sonreir, coño!!!
Rebajas, que estamos que lo tiramos
Tú también querías romper la puta cabina. Lo ví en tus ojos. Era cuestión de patada en la boca y piernaspaqueosquiero. Tiempo al tiempo y días al calendario, que aún no hemos dicho la última palabra ni la diremos nunca. ¿Yo?!...será lo último que haga, eso tenlo claro.
- Pelotóóóóóón!
- Fuego!!!!!
Pero vamos, que también existen los chicles de fresa y las gominolas de cocacola. Las manzanas rojas....uhm....ista, ista, ista...manzana socialista!!!
Al final pensaremos que todo es cíclico (sííííííííí, una vez máááááás...) y caeremos en la cuenta de la vida por y para la vida. Difícil empeño, lo sé, probablemente inalcanzable, pero es que hay que reconocer que lo ponen muy complicado...lógico tropezar dos veces en la misma piedra. Y luego también si quieres hablamos de los rayos y los truenos y los cohetes y los fuegos artificiales y el pan bimbo. Porque sí, porque adoro el pan bimbo.
Reacción circular primaria
Me sigues matando
pero no pudiste conmigo
no entraba en tus planes
que mi ángel de la guarda
velase por mis sueños
a mi lado
cada noche.
INEposible
Que el mundo se divide en la gente que odia Hotel California y la gente que la ama ya nos lo habíamos dicho antes cuando tuvimos aquel roce fortuíto. Pero creo que lo que no sabías aún era que yo te conocía de hace tiempo. Sabía que existías porque siempre estabas en los cuentos que de pequeño me ayudaban a dormir cada noche. Y lo bueno es que aún hoy en día sales en ellos, pero sales conmigo, en el nuestro, ése que los dos vemos que es imposible por definición pero que nos mete en la cama, nos arropa y nos da el beso en la frente. Flotar como una hoja de esas que van de allá para acá sin rumbo fijo. Lo que yo te diga, imposible.
Trash
Entre todo aquel remolino insulso salió lo que tenía que salir porque él miraba perplejo a la pared blanca. Seguía sentado en la mesa de la cocina esperando con el lápiz preparado a que ella llegase y le fuese marcando los trazos a seguir para crear letras. Ella llegó, le protegió y agarró la mano. Comenzó a moverla con dificultad y trazó una pequeña línea vertical y perfectamente recta que atravesó con una aún más pequeña pero, esta vez, horizontal. El siguiente garabato era como una espiral incompleta, como un símbolo de lo que estaba pasando. Le separó la mano del papel y continuaron con un círculo con raya...un valle...otra vez aquélla línea vertical del principio...de nuevo la espiral inacabada...algo raro parecido a una horca sin su ahorcado...y, por último, un círculo cerrado. El sentido de todo, completo.
Entonces él miró extrañado aquel dibujo raro, la miró en silencio y ella acercó la boca a su oreja susurrando.
- Te quiero.
Camino Cuenca
La cabeza dice hola mientras yo estoy con el hasta luego. Se va y vuelve, independencia tácita y necesaria. Piensa por sí sola domingos y festivos. Algún no sé, alguna tarjeta en navidad, un mes por el verano, funcionaria de lujo por sangre. Y todo gratis, que lo llevamos dentro y lo vemos por fuera. A lo loco. Y más de lo mismo, más de no saber porqué el porqué va después de el saber. Y ves que tiene sentido póstumo porque muere al ser escrito, deja de estar dentro y sale para fuera. Deja de ser especial y propio para ser espacial y comunitario. Pez escurridizo, tozudo y saltarín, que pide limosna para no verse nunca con frío. Pero no deja de ser pez, le quitas el agua y buenas noches. Egocéntrica y persuasiva, me tiene a su servicio. Soy todo para ella porque sí, porque el sí va después del porque. Y ahora es cuando me pregunto si vale la pena, si es de recibo y aceptan los vales descuento en la tienda. Si realmente necesita de mí para sobrevivir y arroparse, para descansar y avisar a todo el mundo que se mueva que no saldrá en la foto nueva. Pero no, no es por eso. Simplemente no tiene sentido, hoy es domingo y hace día de playa.
Lágrimas resquebrajadas
Tocándolo con los dedos puedo olerlo. Tírame a las arañas para que ellas me abracen cada milímetro del cuerpo y así poder recuperar el tiempo perdido. Caer desde alto y tocar fondo, reconfortante sabor empalagoso. Y removerse entre la mierda de cada día que no por estar cada día deja de ser mierda, lo que pasa es que mirando para otro lado y aquí paz y depués gloria. Tiempo de dedos y objetivos angustiosos, de partículas oníricas dogmáticas, de cuerda y viga omnipresente. Tiempo de palabras de cuatro sílabas que hacen abrir bocas que ya tienen termitas haciendo justicia por no decir nada interesante en años. Y entre todo este berenjenal me encuentro yo, vomitando letras improvisadas sin saber cuál fue la frase anterior. Metodología pura y clásica. Tiempo de jugar al guá. Y todo por meter entre mis cosas la nariz. Melodía en paro, rima asonante y vicio confesable.
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Abismos de ayer, hoy y siempre
Abajo, allí donde el agujero negro mata. Y es negro porque digas lo que digas el color negro mata. Me mata. Y espero después salir de las telarañas que me quitan la luz y me apagan la voz. Pero realmente no veo la salida. Es tan ilógica como lo fue la entrada. Y el ángel que me guía bien sé donde encontrarlo, pero quizás algún día le necesite por algo aún más negro y no quiero agotar los cupones. Aquí abajo no hay vida, sólo horas que se desesperan disfrazadas de segundos y mierda que baila contoneando su figura desfigurada. Quien tenga la mano en el pulsador que lo active, por favor. Paréntesis eternos sin latidos ni suspiros melancólicos uniéndose en una nada sin fin ni objetivo. Objetivo blanco sin razón aparente más que darse importancia y de nuevo se entrelazan las letras unas con otras sin haberse conocido antes de esta manera, contándose chistes para formar palabras y llorando penas juntas evocando oraciones inconexas con puntos en medio de un todo que no lleva a ningún lado. Da igual izquierda o derecha, arriba o abajo, vivo o muerto; la sangre se convierte en azucarillos amrgos y el corazón ralentiza su ritmo poniéndose de acuerdo con el camión de la basura, que vuelve a llamar a la puerta por si es hoy el día de la profecía.
- ¿Solución suicidio?
- Adelante.
Cosas que pasan
Me quedo sin palabras. Por suerte aún me sigo quedando sin palabras ante un barco, ante una brisa inesperada o ante un empujón de la chica guapa. Me sigo quedando sin palabras cada vez que intento que el mar me ayude a pensar y sin embargo me deja la mente en blanco. No sé qué decir cuando veo a una pareja de viejos de la mano como el primer día, un cuadro que no entiendo o un árbol que me quiere decir algo. Las palabras se convierten en lágrimas cuando la sangre se hace música y corre por mis venas al escuchar esa canción que puedes respirar cuando la sientes, cuando bajas con el coche una cuesta de golpe o cuando nieva. Sí, cuando nieva también me quedo sin palabras. Cuando hablo contigo bien sabes ya que también me quedo sin palabras, lo notas, es mi otro yo, ése que la gente ve de una manera menos tú. Intento decir algo pero no me sale cuando me despierto solo de un sueño mágico y sólo soy capaz de esforzarme por recordarlo, cuando llueve que parece que nos matamos o cuando rompo un vaso o un plato o algo que se pueda romper en cientos de trozos que se pierden bajo el mueble de la cocina. Y bueno, sí, también se me queda cara de idiota con el beso de buenos días y con el beso de buenas noches, pero eso ya es otro tema.
EpS
De locos, de esos sinsentido que me aceleran las pulsaciones hasta que se hacen contínuas. Algo imprevisible como el mar y subjetivo como la lluvia. Los edificios son barracones inmensos que no dejan ver más allá de sí mismos por puro egoismo. Hasta las piedras se rebelan contigo. Y eso no es fácil de notar ni anotar. ¿Como escribes la nada?...no lo tengo claro aún. Mejor dejar que pase el día y la noche sabrá qué hacer con todo, manejarlo dulcemente hasta que se duerma y entonces, ahí, atacar. Sí, eso haré; dejaré que la noche mate por mí mientras sigo esperando con la sonrisa preparada por si hace falta en algún momento. Y todo porque sí, sin razón ni justificación alguna. "El azar", dicen; pero se equivocan.
Progresivo
Y el paso adelante te tira por el precipicio. Y detrás el recuerdo. ¿Cara o cruz?...canto...yo escojo canto.....que es menos probable, pero lleva melodía. Día a día surfeando por los pasillos del tunel ese que dicen que lleva a algún lado porque tiene luz. A veces parece que es mejor sentarse y dejar que la luz venga, o se apague y te escupa. Al final todo depende de eso, de lo que surja. Pero en el momento de decir adiós todo se estremece por dentro, se hace agua el miedo y baña la piel sin llamar a la puerta. Porque manda, el miedo manda cuando te sientas a esperar a la luz. Entonces quitarse los zapatos y meterse lentamente en la cama subiendo las mantas hasta donde puedas vuelve a ser la solución para pensar que todo es un sueño. Y te pones a dormir.
Before all hell breaks loose
"Y me doy cuenta de lo difícil que es trazar la S sin sentirme saturado. Primero sube la montaña a la izquierda...bajas y cierras el círculo, pero no acabas y sigues bajando para cerrar otro quedándote al final a medias...¿te suena de algo?". Para hacer daño vale todo y todo vale para hacer daño. Asumido. Yo también lo llevo a cabo, no te preocupes, pero la diferencia está en la manera, en el fin. Y luego cerrar los ojos también está por ver si es delito o queda impune a la sangre. Sí, a la sangre, la que corre por dentro y se atasca por exceso, la que pinta paredes de color miedo y pasión. Todo queda reducido al aquí y al ahora, cariño; no te controles después si no vas a hacerlo antes. Que hay maneras de hacerlo lo sabemos, pero luego influye la disposición, las ganas. Y para ganas las de abrir ventanas y dejar que salga el humo que ahoga. Y eso sí que es fácil, abres y listo, pero hay que tener ganas para levantarse primero. ¿Ganas tú o gano yo?. Yo pienso también de vez en cuando en poner primera y pisar a fondo, no creas; pero algo me lo impide por dentro. ¿La sangre, quizás? ¿me la desatascas tú, mi amor? Pero no quieres ver que también puedes cerrar los círculos y no dejarte nada sin acabar, trazas un 8 y todo vuelve a tener sentido por sí solo. "Círculos...¿te suena de algo?".
Mi pequeño cuatro
Tan emocionante como sentir que la electricidad te pasa por el cuerpo y explota en los dedos de pies y manos. Tan lógico como seguir el estilo, el tiempo y la gracia que marcan desde ese lugar invisible las siete estrellas mezcladas revoloteando a tu alrededor imparables con el sinsentido más planificado que haya existido jamás. Tan perfecto como cuando al poner el primer pie en la acera todo lo que entra por tus oídos se funde mágicamente con la atmósfera que te rodea y revienta haciendo que te suban de dentro, implacables, las ganas de gritar que hoy no será como ayer.
Güér
Las pilas te las terminabas de comer y aún esperabas el segundo plato. Todo iba según lo previsto y hasta el postre te estaba sentando bien. El libro bien, la ropa bien, la radio bien...todo bien, bajo control. Y luego el adiós, que se te escapó de las manos como la arena con la que jugábamos de niños, como el agua con la que lo hacíamos de mayores. De no rectificar nació la herida, y de no mirar atrás, la cicatriz maltrecha. Y ahora todo vuelve a abrirse en cualquier lugar. Bueno, fresco, limpio; pero la llave al mar mientras de fondo aún sigue sonando "no volverás a ver la mirada triste del chico que observaba el infinito..." Todo para ahora estar aquí, pidiendo permiso hasta para ir al baño.
Empatados
Pa tí.
Tú piensas mientras lo escribes. Yo pienso mientras escucho...y lo escribo.
Estamos empatados.
Ni 570 kilómetros (de los cuales 552km. son por vía rápida) ni 05h.30m. (de los cuales 05h.03m. son por vía rápida) pueden pararlo.
Güendis y Piterpanes
Y me lleno tanto de tí que sales en cada palabra, en cada gesto, en cada bocanada de aire fresco, en cada gota de sudor. Y era paradójico porque en cierta medida te mojabas de tí misma. "Todo es cíclico", pensabas. Y así las gotas empapaban tu frente una a una, imparables e infinitas. Cíclico. De tí sale y a tí vuelve, como yo. A cada intento de romper la goma que nos unía siempre pecaba de débil para dar el tirón final y vuelta a empezar. Y para vueltas las que dábamos cada noche en que yo te decía "si quieres cierro la ventana", pero tú te negabas porque aún pensabas que llegaría tu Peter Pan algún día. Querías alguien que volase y no te dabas cuenta de que lo que únicamente importaba era que cuando estábamos separados no levantábamos un palmo del suelo, pero que yendo de la mano no había nube que se nos resistiera.
A medias
Cuando Ella le pidió que le bajase la luna y le hiciese un collar de estrellas, Él no tardó más de un suspiro en presentárselas delante con la mayor de las sonrisas. Primero la luna se acercó ofreciéndose para cualquier menester que Ella necesitase. "Esta noche estoy a su servicio para lo que necesite, madame", le dijo. Ella sonrió como nunca se le había visto sonreir cuando la luna se retiró y dejó paso a las estrellas. Éstas comenzaron a danzar con una sincronización mágica, tan mágica que sólo estaba al alcance de lo imposible. "Esta noche estamos a su servicio para lo que necesite, madame", le dijeron a coro. Ella se sintió tan especial que quería aprenderse de memoria cada uno de los segundos que intentaba alargar hasta el infinito para poder revivir todo aquello siempre que lo desease. Se sabía diferente. Abrumada por todo lo que estaba viviendo levantó la mirada buscando los ojos de Él, que seguía la escena mientras se alejaba poco a poco. Ella intentó gritar, pero la luna le tapó la boca; e intentó correr, pero las estrellas se interpusieron en su camino. Y Él se iba sin sonrisa ni prisa, pero se iba. Y Ella se quedaba con luna y con estrellas, pero sin Él. Y todo fue a peor porque la luna subió al cielo y las estrellas se apresuraron a seguirla mientras Ella se quedaba sin sonrisa, sin luna, sin estrellas, sin Él, sin baile, sin Él, sin coro y sin Él. Y entonces comenzó a llorar.
Sinestesia
¿Dirías que el color tiene olor?
¿Cómo serían los colores de las notas musicales?
¿Sientes el gusto de una flor?
¿Cómo es el sabor del movimiento?
¿Es posible bailar una palabra?
Carta del adiós
Y el rayo de luz que se colaba por el hueco que dejaban las contras entrabiertas le guiaba el camino por el que continuar escribiendo la carta del adiós. Sentado en la silla del escritorio mientras miraba como ella dormía en la cama sobre todas las sábanas revueltas después de la que iba a ser la última reconciliación que guardaría en el recuerdo. No más huesos ni correas. Ni silbidos ni peleas. Y entonces se levantó y en su cabeza sonaba machacona la canción, pitillo en boca, mientras se marchaba dejando abierta la puerta...
Montescos y Capuletos
Dame la mano,
y mandemos todo
y a todos
a la mierda.
"Despierta de tu sueño,
la humedad de tus lágrimas.
Hoy escapamos, escapamos.
Haz la maleta y vístete
antes de que tu padre nos oiga,
antes de que todo el infierno se desate.
Respira, sigue respirando
no pierdas los nervios.
Respira, sigue respirando
no puedo hacer esto solo.
Cántanos una canción,
una canción que nos mantega cálidos,
hace tanto frio,
tanto frio...
Puedes reir
una risa estridente
esperamos que tus reglas y sabiduria te estrangulen.
Ahora somos uno en paz eterna
Esperamos que te atragantes, que te atragantes.
Esperamos que te atragantes, que te atragantes.
Esperamos que te atragantes, que te atragantes."
Aprieta fuerte.
Por eso todavía me acelero. Lo escuchamos con paciencia. "No se puede vivir del recuerdo ni vivir sin recordar". Yo creía que jugaba al despiste y quien cree ser el más fuerte no siempre lo es. La piedra en el vacío, hacia abajo, sin poder agarrarse a ningún pico que le dé aire. Caída libre sin opción a que deje de ser libre, por méritos propios. Muerde fuerte ya de una vez y quítame las ganas. Acabemos pronto con el sinsentido, que las lágrimas pesan más que nunca y llegan como siempre, sin preguntar ni pedir permiso. Tanto que asusta. No cometas el error de dejar pasar el tiempo y muerde, que el suelo está duro y frío. Por eso todavía me acelero, por las ganas y los ojos bonitos, por los recuerdos en color y el pasado en blanco y negro. Por la bola de nieve brillante que ya no cabe por la puerta. Se ha hecho tan grande que ya no sale por la punta del lápiz y cuando se derrite empapa las pestañas hasta hacerlas resfriar. Tienen miedo y se abrazan tanto que no quieren que los párpados se alejen lo más mínimo. Y así no entra ningún olor que deje escapar la risa. Seguiré disimulando, pero muerde ya de una vez, que todo tiene un límite y acabarás conmigo.
(Pero entonces es cuando llegas tú, y sólo tú, y me soplas para que se me sequen las pestañas y los ojos vuelvan a oler una vez más. Por eso sólo tengo ojos para tí, porque tú, y sólo tú, les das la vida.)
Re
Cuando las balas atraviesan la piel
y se dibujan en el silencio.
Cuando las lágrimas, amargas,
se convierten en polvo mágico que revolotea por tu figura.
Cuando la almohada se pierde
entre miles de gotas evaporadas en la nada.
Tú chasqueabas los dedos.
Ópera.
Los golpes a dos manos valdrán como las miradas a dos ojos.
Y yo apartaré la cara.
TocToc
Mirando ayer gris. Mirando hoy raro. Mirando mañana...¿mirando mañana, dices? ¿qué es mañana? ¿hoy teñido de verde? ¿ayer pintado con mariposas? ¿vivir pensando en hoy y riendo ayer? Mañana dice: devuélveme lo que es mío que quiero recuperar el color de antes, lunático y rociero. ¿Sabes tú lo que yo quiero? No colarme por el agujero. Ahora pasa tú por caja, que te va tocando.
..."me pilló desprevenido...disparando a bocajarro..."
Dulce y azul
Como vuelan los ángeles por el aire. Vivir de cerca el suelo como todo lo que se dice correcto y tener la manera de solucionar las cosas que no funcionan en mi cerebro. Nadar como nadan los delfines por el agua (mi agua). La llave del mañana y la memoria del ayer para que sepa(mos) que todo lo que sale de la alcantarilla viene por algo y se va porque sí. Y todo será porque te ví aparecer de entre el fuego que había tras la niebla azul. Porque tú y yo sabemos que hay cosas que se ve a leguas que no se pueden dejar pasar así, de cualquier manera. Como cuando te quedas mirando a la chica que tienes enfrente en la biblioteca y, cuando se da cuenta, comienzas a mover los labios para que crea que estás repasando los apuntes. Es así, igual que cuando encuentras a esa persona en el bus que no dejas de mirar y agotas paradas para ver si puedes bajarte en la suya porque estás convencido de que ella también quiere cruzar milagros contigo. De casualidades y otros menesteres andamos perdidos y ansiosos. Cosas que caen de algún sitio por una razón desconocida. El destino, supongo.
Bromatosis delusiva
Que no. Bien sabes que no es la manera de verlo tan claro. Que todo lo que piensas cae por su propio peso hacia abajo aunque tú creas que sube hacia arriba. Al final el final es finito y comienzo al doblar la esquina, y después la hora de llegada se confunde con el principio de un nuevo mundo. Y que no, que así no. Te lo vuelvo a repetir como tantas otras veces tú me hiciste a mí verlo con sentido, de cerca y aplaudir. Los motivos me los callo y los guardo para jugar con ellos cuando tú no estés y no puedas verme sonreír. Que todo lo que pasa tiene una cuestión que resolver y cuando nos equivoquemos la primera vez volverlo a plantear es de sentido común, pero que sigas disimulando aunque se te escape la risa no tiene ni pies ni cabeza. Miras para allí y yo para aquí, vale; pero no intentes que el sol nos dé a los dos al mismo tiempo, cariño. Hay cosas que si no las quieres ver no seré yo el que te las explique. Anda...dame un beso y pulsa el play...
..."¿dónde estarán....las cosas que pensamos...?"...
Inspírame una vez más (II)
"Su cuerpo puede alcanzar una longitud de 17 cm, aunque las hembras son más grandes que los machos. Su cola suele tener unos 4 cm....anda mira...como tú!". Y otra vez ella reía mientras él miraba por la ventana para que le fuese a decir que le quería. Porque él se ofendía para que ella le recodase que le quería. Porque ella aún no se daba cuenta que para él era todo, la magia, el sueño, el cielo, la vida, el motivo por el que respirar lo que se les caía encima. Ella no sabía que el corazón de él llevaba tiempo sin bombear sangre, pero aún así seguía latiendo. Se había propuesto decidir algo por una vez. Y ese algo era quererla a ella. Por eso se hacía el ofendido, para encontrarle un sentido a todo aquello.
Inspírame una vez más
Como cuando tú decías "es talpidae. El nombre es talpidae...", y yo "que no...que es topo. El nombre es topo." Y siempre acabábamos por resolver nuestras diferencias en el ring de 1,35mX1,90m. Y a mí me encantaba eso, lo reconozco; pero no puedes mentir y decir que no era también tu objetivo. Porque tú le dabas vueltas a todo, por todo y porque sí. "Hoy tendrás que ganarte el beso...", "bésame, coño!". Y más de lo mismo, que variar no era lo nuestro. Y sabemos que no lo era porque al final tú te hacías yo y yo me hacía tú, como en la cama, que nos fundíamos a más no poder hasta ser esa magia, ese punto en el que el retorno no existe porque no quieres que exista, el momento en el que la burbuja te come y no te deja respirar si no es por boca del otro, el segundo que rompe con la brisa y destroza galerías, ese instante que siempre habíamos oído en tantas canciones y visto en tantas paredes. "Es topo. El nombre es topo.", decías; "vale, es talpidae. El nombre es talpidae.", decía yo.