Lagunas
Ponte en situación y dilo. Bolboreta. Así, abre bien tu vida al decirlo. Bolboreta. Volvemos al comienzo de los tiempos, cuando todo nos daba igual. La brisa, la prisa, la risa...todo igual, ¿recuerdas?, todo era diferente. "Quiero ser lo que era cuando quería ser lo que soy hoy". Te encanta esa frase y a mi me encanta esa frase. ¿Será éso que llaman conexión? Co-ne-xión. Me gusta que me lo digas. Tocaremos de cerca lo prometido si seguimos lo que nos marca el que tú y yo sabemos. La vida no deja de ser el marco, el decorado. Al final quien decide si respiras o no eres tú. Filosofía barata, lo sé; pero necesaria. Imagina que los vecinos se vuelven de nuestra parte ¿lógico, verdad?, pues ahora multiplícalo por cien y dale la vuelta. No tiene sentido, de eso se trata. Que no tenga sentido le da todo el sentido del mundo a ésto. Ésto le da todo el sentido del mundo a todo. Ahora oigamos la distorsión desde nuestra posición privilegiada, desde lo alto, en otro nivel de juego, en otro nivel de espera. Paciencia y conciencia como máquina de resolver problemas. Maneras de disimular que lo que tienes delante no es lo que deseas ni lo que debes. Querer, deber, poder, tener, saber, hacer, decir...algún día será todo bolboreta y sonreiremos sin miedo a ser descubiertos.
Aclaración
No me apetece escribir
(lo que siento)
sólo quiero
vivirlo.
P.D: ¿Quién me ayuda?
Problema de lenguaje
Y que las piedras se pasen al algodón. Y que las nubes se vengan de compañía, negras, a punto de descargar. Y que de cerca vea lo claro por cuestión de perspectiva funcional. Y que de lejos se convierta en posibilidad de aterrizar en zona blanda. Caída libre por decreto ley. Caída libre por motivo personal e intransferible. Como la nada, tan instransferible como la nada. Imposible para juzgar y llevar a la feria del mes que viene. Jaleo en la azotea y maneras de disimular una sonrisa preparada. Los nervios se acercan y las palabras se aceleran hasta farfullear un tequiero a toda máquina. Más madera, es la guerra; y nos echan por dejar de desear. Nos mandan a la otra orilla para conocer animales nuevos que no saben hacer casas de cartón pero beben hasta perder el sentido. Todo por la magia del minuto siguiente, desconocido, impactante, tan inacabado como este texto.
Buenas noches
Tú y sólo tú me matas. Cada vez que giro la esquina o cambio de acera sin mirar apareces en el reflejo de la farola que alumbra sola. Sí, también en las rotas. Apareces en los acordes malsonantes de una piedra y los conviertes en melodía. Cada vez que me miro al espejo y reviso si estoy entero te veo nítida y cercana con los ojos cerrados. Cuando pienso que no se puede dar un paso más, apareces y las puntas se redondean y se dejan acariciar. También apareces cuando abro la nevera y pienso qué es lo que más me apetece en ese momento, como también apareces cuando escucho o cuando callo. Cuando mato el tiempo o cuando lo gano, apareces. Si respiro, apareces; si camino, apareces; si pienso, apareces; si llega el segundo siguiente, apareces. Justo antes de dormir apareces, y en cuanto me despierto también eres lo primero que aparece mientras trato de recuperar el sentido. El problema es que también apareces mientras duermo. Y en ése momento también...y en ése...y ése otro. Apareces sin remedio porque tú y sólo tú me das la vida.
7:35 de la mañana
- Anoche no dormía hasta entrada la madrugada.
- ¿Dónde tienes el motivo para estar tan fascinado?
- Quizás sean las ojeras de recién levantada. O la forma tan curiosa de sujetar la taza o ese gesto pensativo al mirar por la ventana. Tantas cosas...yo qué sé...es por todo y no es por nada.
38 grados
Esconde la respiración y dame la mano. Vamos de puntillas por si las hormigas aún no nos han descubierto. Límpiame todo lo que ha ocurrido hasta ahora sacudiendo el pantalón que te besa, que yo procuraré dejarte la camiseta de las ocasiones especiales perfectamente reconocible. Dame la mano y paseemos hacia ningún lado y bésame mucho, como si no hubiera mañana. Porque el único mañana que tenemos es perdernos de vista hasta la próxima. Ahora es cuando valoras si realmente mereció la pena. Tenerlo para perderlo. empezar para acabar. Besarse para después despegar los alientos quedándonos con los restos del otro en las entrañas. Como encontrarse en una isla desierta con otro superviviente del naufragio. Supervivientes de los demás y predestinados a ello. A verlo, a sentirlo, a palparlo, a quererlo con ganas hasta que las lágrimas interrumpen el momento feliz para ponernos los pies en el suelo. Es injusto, sí, pero es así. No pensar en ello no deja más que lugar a la mentira, ésa que ni tú ni yo queremos ver ni en pintura. Las calles seguirán teniendo casas a su alrededor, los campos seguirán teniendo gente depilando a su pareja y el cielo seguirá sin tener nubes porque no nos damos cuenta de que estamos en el cielo, sobre el cielo y a conciencia. La magia seguirá existiendo sin conejo ni chistera, y lo inexplicable seguirá perteneciendo a lo desconocido. Pero también sé que no puede ser todo tan triste, tienen que existir los finales felices. Y de ésto, mi vida, aún queda mucho por escribir antes de que termine.
Too
Ella pasa demasiado tiempo complaciendo y tú ahí abajo de rodillas. Descuenta demasiados minutos entre las esquinas rodeada del polvo blanco que nada cura ya y sabes que odia ese juego. Ella llora sola por la noche demasiado a menudo con los ojos demasiado negros demasiadas veces. Mírala mientras sangra sin poder hacer nada y acuéstate para no sentir. Todo pasará a mejor vida y sólo ella pierde sin poder remediarlo.
- ¿Quién hizo el milagro de ser yo feliz?
- No lo puedo explicar.
- ¿Has intentado besar la lluvia? Difícil...¿verdad?





