El azote de los infieles
Sé bien que tanto la luz del día como la gente te dan miedo y me he perdido en las horas buscando una palabra que en cada letra lleve un trocito de tu piel. Dime en qué momento vamos a empezar a escupirnos a la cara, que quiero tener la saliva preparada para no quedarme atrás, y sóplame al oído cualquier cosa que sepas que hará que se me gire la cabeza, ¿cuántas veces lo has logrado ya?, yo creo que ni puedo recordarlas.
Petit Mort
Alguien ha ido apartando las piedras del camino que yo había dejado a la ida y por tu culpa tengo que rescribir los segundos que ya pasaron en su día. Tengo problemas para comprender las cosas que me dices pero sólo necesito que se haga de noche para poderte entender. Nunca supe si las palabras valían lo justo o menos de lo esperado y me han engañado, pero todo está en su sitio porque el agua cae como de costumbre y resbala en los paragüas de la muchedumbre agobiando a los perros que pasean con aires de grandeza. Las zorras llevan animales sobre sus hombros y cualquier día los bolsos cobrarán vida y tomarán venganza. Ellas intentarán disfrazarse pero no valdrá con ponerse una peluca y terminaremos todos celebrándolo en la fuente del pueblo. Los pájaros se preocupan al descubrir a más de uno viajando por sus dominios, pero sonríen al ver que acabarán cayendo al suelo tarde o temprano. Crece la hierba en lugares que de noche son escondites para los peatones que buscan refugio entre tanto ladrillo. Tomamos aire y vuelta a empezar porque sólo necesito que se haga de noche para poderte guiar. Caminaremos entre las montañas siguiendo el foco que ilumina a las mentes puras, limpias, hartas de tanto pe(s)car. Esta vez será la vez que recordaremos durante por lo menos un año porque todo lo que vemos alrededor carece de sentido, de razón. Y de nuevo mojamos la ropa y la humedad penetra a su ritmo en las venas para dejar la sangre a un lado y terminar de encerrar todo ésto en un paréntesis existencial que hacía tiempo ya que pedía paso educadamente. Definitivamente creo que sólo necesito que se haga de noche para poderte querer.
Vulcanízame
Es tarde para empezar a deshacer las maletas, las miradas ya no alcanzan lo suficiente para poder mirar atrás. El tiempo en que todo era perfecto se convierte en segundos en los que todo se para y parece renacer de nuevo. Pero no es así, hoy no, hoy simplemente los segundos se convierten en horas cíclicas que nunca llegan a sumar los minutos necesarios para que la manija ataque el siguiente número. Al final el comienzo parece ser la mejor parte del asunto y el aire llegó con retraso a los pulmones. Ahora las piernas mandan sobre la cabeza y correr se muestra como la única opción para poder abrir los ojos de una vez por todas y así conseguir dormir por fin con la luz apagada. La felicidad vuelve a ser uno de esos cuentos que nos suenan de lejos, que nos suenan tan falsos como el mar en las caracolas. Pero siempre aparece un claro entre la bruma que te hace sonreir. Porque la bruma, aún siendo bella, es, como todo, pasajero. Tan pasajero como lo soy yo en este viaje en el que me he metido acompañado por mis maletas imposibles de deshacer ya. Porque el cuello ya no gira lo suficiente para mirar atrás.
Ópera prima
Abrir la ventana y notar la brisa en la cara es tu manera de decirle al mundo que una mañana más has abierto los ojos. Pedir un deseo y que te avisen demasiado tarde de que por decirlo en alto no se cumplirá es tu manera de sentirte un fracasado. Mala suerte, sigue jugando. Mete moneda, mete ficha y prueba fortuna, alguna vez te tocará porque cuando llamas muchas veces te suelen coger simplemente por pesado. Ahora deja que la música entre por los dedos y teclea rápido, lo más rápido que puedas. Y sonríe, por favor. Imaginar que los dos son tres y los tres son dos, que el balcón es la bañera y la bañera el balcón. Pero no tengo ni balcón ni bañera y soy uno solo, así que no me cuentes historias, que ya tengo bastante con hacer la digestión de todo lo que me vomitas a la cara. En el fondo sabes que lo haces porque te gusta, porque te hace sentir importante, lo haces por placer, por el placer de sentirte vivo, de saber que estás aquí por algo. No, lo hago por pena, por ser morfina y placebo, por hacerte sentir peor de lo que te sientes, por puta y zalamera, por zorra despiadada. Pero me quieres. Hasta que me muera, mi amor, hasta que me muera.
Matriz
Hay tanto silencio que el contorno de la sombra me mira meneando su figura de manera imprudente. Entonces la niebla entra por el conducto de la ventilación y el aire se pierde en el tiempo como si de un recuerdo banal se tratase. Es tan poca la luz que no alumbra que ya escuchamos los pasos que llegan de lejos para hacer que recojamos la ropa del tendal y nos volvamos de una vez por todas a casa. Es el momento de pedir perdón por todo lo que no hemos hecho para intentar llegar al fin del camino. Todo gira mientras se para el mundo. Todo pasa de largo sin que podamos tocarlo. Ni la respiración acompasada hace que las sonrisas estén de guardia los días de feria.
Weird fishes
- "Abrázame como si hoy se nos fuesen a caer todas las escamas, como si hoy nacieran clavos de nuestra piel y nunca más pudiéramos volver a hacerlo, como si el cielo bajase y la niebla entrase en nuestros cuerpos calados hasta hacerlos congelar", dijo él.
- "Deja de mentirme cada vez que me miras y podremos llegar a un punto en que recuperar el tiempo perdido, los besos y las caricias que dejaste caer por el sumidero. Acércate y cura cada una de las heridas que el tiempo se ha encargado de sazonar a conciencia para que nunca pueda dejar de gritar", dijo ella.
- "Pides que te dé mi vida".
- "Pido que vivamos una vida, que grites conmigo, que cuando yo esté llorando seas tú quien me seca las lágrimas mientras me recuerdas que todo es inevitable".
- "Pero eso no sé si sabré hacerlo.".
- "Yo te enseño, dame la mano y respira conmigo. A la de tres...una...dos..."
Rocky Horror Show
"Estás mojado", dijiste. "Sí, está lloviendo". Es asombroso, el tiempo pasa volando y la locura se cobra sus víctimas, pero debo mantener el control. Recuerdo haber saltado en el tiempo bebiendo en esos momentos en los que la negrura me golpeaba y el vacío grita: "¡volvamos a saltar en el tiempo, a la luz de la noche todo parecerá correcto!". La oscuridad debe descender por el río de la noche de los sueños pero en todas partes ha sido igual: me he sentado como si estuviera bajo la lluvia, rodando libre para buscar y encontrar un juego repartiendo cartas para la tristeza, repartiendo cartas para el dolor porque he visto cielos azules a través de las lágrimas en mis ojos y me he dado cuenta de que me voy a casa. Quizás la lluvia sea la verdadera culpable.