Árboles de plástico
Puede que sólo sea cuestión de ir a tientas, con lo ojos vendados, e intentar escuchar como si estuvieras a su lado. Puede que simplemente haya que decir algo en una lengua que no conozcas. Puede que necesite conocer tu lengua y entremezclarla con la suya para crear un idioma nuevo. Puede que baste con decir "te quiero" con cuatro acordes de fondo o a lo mejor puede que haya que bajarse los pantalones y destrozarse las rodillas. Si vienes es porque no te he llamado, no me mientas, sabes bien que no sé hablar. Si te acercas es porque te gusta lo que tocas. Do, re, mi y vuelve a empezar. Acaricia, arpégiale la cara y encontrarás la sonrisa que buscas. Puede que sólo sea cuestión de que no quiere saber nada de tí y por eso no le palpita la ropa cuando pasas a su lado. Puede que simplemente no quiera compartir los segundos que pierde mirándote a los ojos. Puede que quien realmente pierde el tiempo seas tú, minúsculo y pervertido, el mismo que da vueltas sobre sí mismo para encontrarse. Puede que baste con que te mires en un espejo para que no te reconozcas. O puede que consigas respirar lo que buscabas, descolocado y suficiente.
Tengo un fan
Si quieres te la dedico. Sonríe más que nunca.
:D
P.D: ¿ya no recuerdas lo de la huella...?
Silverado
A veces imagino lo sencillo que sería dar el paso siguiente y darle un beso de choque a la acera que tengo bajo la ventana de la habitación. Pienso en cómo sería verte caer desde treinta metros y salpicar las paredes en un aterrizaje forzoso mientras a mi se me para el tiempo desde la altura. Incluso sueño con tapar los ojos y no llegar a saber nunca donde estoy pisando. Pero ahí es cuando llegas tú, antídoto y veneno, y me salvas de perderme entre los hilos del tiempo porque sabes que mato gente mientras duermo y que, abriendo los ojos una vez más, regreso con las manos llenas de regalos. A veces imagino lo sencillo que sería no haber dado el paso siguiente, ése que me condujo hasta tí.
Noviembre (II)
Voy a llorar tanto cuando muera que quiero exprimirme los ojos hasta que me queden secos para que no haya ninguna lágrima dentro, para no mostrar qué soy realmente. Quedarán guardadas en frascos sellados encondidos en el fondo del armario para que nadie las descubra en un renuncio inoportuno. Serán tortura los días de lluvia y sonrisas las nubes lejanas, y perderé la consciencia en cuanto vea amanecer. Quiero sentir que me acerco tan despacio que nunca llegaré, pero creo que no habrá hoja en blanco que soporte mis lamentos previos ni lápiz que se preste como verdugo ocasional. Si no pasan los sueños, pasan los días más rápidos; y si no te puedo ver, pasan los días más fríos. Quiero olvidar que recuerdo y recordar que olvido sin dejar de lado las cicatrices ni las huellas en cada escalón que subo, pero quiero abrazar las pestañas en cada milímetro que el vacío se aleja de mí. Simplemente quiero ser, estar y parecer.
Se hace del rocanrol poesía
Espera que una abeja se despiste y arranque de su estambre el alquitrán. Nosotros, mientras, seguiremos ávidos de sexo y rocanrol al calor de la mala vida. Mi dulce rocanrol, que todo lo miras con disimulo, buscando los árboles que den cobijo y abrigo acabaremos por encontrar el lugar en el que sentar y asentar la razón. ¿Por qué pedir limosna siempre es la opción de la suerte para tener algo por lo que buscar el perdón entre sueños del color de una colilla?. El final se resume en resumir lo irresumible sin ni siquiera saber si existen las palabras con las que después querrás expresarlo. Es escapar del sol, es de color marrón, de arte cruzado y punto imberbe. Es como decir sin decir y mirar de lejos, insensibilizado y perdido entre las hojas amarillas. Es como dar y no enredar, como seguir y no conseguir. Es como que falta algo para completar el puzzle. Es imaginar miles de historias en ojos que ni sabes de qué color son, pero que son por estar y respirar, que son porque tienen algo detrás aunque a tí no te importe si es blanco o negro. Es como escucharte. Es música. Es atrapar la melodía y el tiempo, detenerlo, pararlo, mimarlo...someterlo a tu juicio y prejuicio. Es como juntar pedazos de hojas dispersas. Es como ser inmigrante en tu espalda y sentir que te acogen con descaro, que te acogen sin pedir explicaciones. Es como tú, de la nada al todo en un salto mínimo, tímido, visceral, tan real como todo ésto.
Witchy Thing se aplica en las letras
Coma unha margarida que
ó mencer sae a saudar ó sol e,
cando chega o frío do solpor,
agóchase a disfrutar
da calor acumulada no seu seo.
Así é a timidez.
Coma un pétalo que,
dende o alto da coroa,
cae lento, lento...
Ó compás dun vento morno
e cun suave tremor,
póusase ó pé do talo.
Un calafrío percorre a túa espiña dorsal.
Iso é sensibilidade.
"1" - Ana Pereira González -