Fósforos largos
Que me asaltan las dudas y las pérdidas de tiempo porque los motivos personales no consiguen parar el reloj y eso me preocupa en exceso. Quiero volver a fluir como antes, a nadar entre pinturas de colores y nubes de alquitrán, sentir que me tiran de los pies y me clavan las uñas. Es fantástico notar el viento en contra y la marea caprichosa. El problema llega cuando te das cuenta que no hay demonios o temblores que no hayas creado tú, y que la solución está en tus manos, las mismas que no quieren abrirse para compartir las piezas del puzzle. Aquí hemos venido a dar la vuelta al mundo. O mejor, hemos venido a darle la vuelta al mundo. Y nos gusta.
Comentario:
a veces la solución no está en tus manos ...





