NO AL PR€STAMO D€ PAGO €N BIBLIOT€CAS
"En 1992 se publicó una disposición legal europea (directiva 92/100) que imponía a las bibliotecas la obligación de pagar por los préstamos que realizan, en concepto de derechos de autor. España, hasta ahora, había decidido eximir a todas las bibliotecas de ese canon, por la debilidad del sistema bibliotecario español.
En octubre de 2006 el Tribunal Europeo de Justicia condenó a España, al considerar que incumple la legislación comunitaria en materia de propiedad intelectual, pero los bibliotecarios españoles pensamos que puede haber fórmulas para que las bibliotecas no paguen este nuevo impuesto indirecto por los préstamos.
Te pedimos que escribas a los grupos parlamentarios para que exjian al Gobierno que busque esas fórmulas. Está en juego el futuro de tu biblioteca y de la lectura pública."
Este fragmento lo he copiado del folleto que me encontré esta semana en la biblioteca municipal de Cartagena. La información completa del folleto, los fundamentos, etc. se pueden encontrar en las bibliotecas municipales, también en la web:
http://www.noalprestamodepago.org
el mail:
asuntos-generales@noalprestamodepago.org
Por mi parte, como autor (aunque todavía de poca monta) me asusta
convertirme en uno de esos autores (y me estoy refiriendo principalmente a los músicos, aunque ése es otro mundo) que son capaces de apoyar iniciativas de rapiña al consumidor para buscarse su sustento, que en los casos de los autores que tengo en mente, más bien es engrosar su fortuna, más aún, la de
las discográficas; pero bueno, que me salgo del tema: los libros. Menos mal que diversos autores ya se han manifestado en contra de este nuevo canon (está de moda el jodido canon).
Sé que el mundillo de los autores, cómo entrar en él, sobre todo,
es complicado, movedizo. Pero también sé que las dificultades de acceso de los nuevos autores a ese mundo no dependen de las copias piratas, ni de los canon, sino de otra cosa, de las empresas que mueven el cotarro, de los impuestos, del acceso que se da a la cultura... El mundo literario afortunadamente es distinto al de la música, pero me horroriza pensar que las bibliotecas tengan que pagar un (nuevo) canon por los libros, porque de hecho ya pagan derechos de autor por adquirir los libros.
Un nuevo escollo a la cultura, un nuevo robo, una nueva mentira, y una nueva mala solución.
En octubre de 2006 el Tribunal Europeo de Justicia condenó a España, al considerar que incumple la legislación comunitaria en materia de propiedad intelectual, pero los bibliotecarios españoles pensamos que puede haber fórmulas para que las bibliotecas no paguen este nuevo impuesto indirecto por los préstamos.
Te pedimos que escribas a los grupos parlamentarios para que exjian al Gobierno que busque esas fórmulas. Está en juego el futuro de tu biblioteca y de la lectura pública."
Este fragmento lo he copiado del folleto que me encontré esta semana en la biblioteca municipal de Cartagena. La información completa del folleto, los fundamentos, etc. se pueden encontrar en las bibliotecas municipales, también en la web:
http://www.noalprestamodepago.org
el mail:
asuntos-generales@noalprestamodepago.org
Por mi parte, como autor (aunque todavía de poca monta) me asusta
convertirme en uno de esos autores (y me estoy refiriendo principalmente a los músicos, aunque ése es otro mundo) que son capaces de apoyar iniciativas de rapiña al consumidor para buscarse su sustento, que en los casos de los autores que tengo en mente, más bien es engrosar su fortuna, más aún, la de
las discográficas; pero bueno, que me salgo del tema: los libros. Menos mal que diversos autores ya se han manifestado en contra de este nuevo canon (está de moda el jodido canon).
Sé que el mundillo de los autores, cómo entrar en él, sobre todo,
es complicado, movedizo. Pero también sé que las dificultades de acceso de los nuevos autores a ese mundo no dependen de las copias piratas, ni de los canon, sino de otra cosa, de las empresas que mueven el cotarro, de los impuestos, del acceso que se da a la cultura... El mundo literario afortunadamente es distinto al de la música, pero me horroriza pensar que las bibliotecas tengan que pagar un (nuevo) canon por los libros, porque de hecho ya pagan derechos de autor por adquirir los libros.
Un nuevo escollo a la cultura, un nuevo robo, una nueva mentira, y una nueva mala solución.






