ANSIEDAD
Estás sentado a punto de hacer algo, removiéndote, pestañeando y mirando hacia fuera y hacia dentro tratando de enfocar... Tus extremidades se agitan pero no llegas a hacer eso que querías; estás paralizado pensando antes de actuar o preguntándote por qué no te sale, por qué no eres capaz... Y en tu pecho nace el síntoma, como una punzada, tal vez también como una grieta molesta en alguna vértebra o músculo de tu espalda, y no respiras tan tranquilo como a ti te gustaría. Estás paralizado en tu agitación. Estás ansioso.


Etiquetas: ansiedad






