Mis alas son mis pies, y por eso vuelo.
Mis alas son mis pies, y por eso vuelo.
Mis alas son mis pies y por eso vuelo. Y por eso tú ahora me ves, y luego ya no. Porque despliego mis pies y vuelo.
Tus alas no son tus pies, y por eso no vuelas. Y por eso nunca te veo. Porque tú no tienes alas que desplegar.
Tus palabras son tus alas y por eso no vuelas. Porque sólo son alas que adornan. Como las alas del avestruz, que no sirven de nada.
Guión Freaky
- "Mi perro ha fallecido."
- "¿Se ha muerto? ¿Qué le ha pasado?"
- "Lo atropelló un coche..."
- Oh, pobrecito... Entonces tú estarás muy triste, ¿no?
- "Está deprimida, no se ha pintado ni las pestañas."
Incredible
No sabía que fuera posible tener como un recuerdo mío el recuerdo de otra persona.
Hasta hoy.
Mis Viandantes Preferidos
Muchos días, en esos momentos en los que las ideas y los pensamientos me hacen su visita de rigor, me acuerdo de unas personas que, durante mucho tiempo, me alegraron mis mañanas. Han pasado bastantes meses (casi dos años ya) desde que dejé de verlos, pero aún no me he olvidado de ellos y creo que nunca lo haré. Esas personas son mis Viandantes Preferidos.
Durante casi dos años me estuve cruzando con ellos todas las mañanas en mi camino hacia el trabajo. Recuerdo que empezaron siendo dos personas: un chico y una chica. Muy poco después se amplió el número a cuatro. Y luego se fueron añadiendo más viandantes, pero estos últimos nunca llegaron a formar parte de mis preferidos.
El primer viandante preferido en el que me fijé es un chico. Un día, mientras iba andando lo vi y me quedé mirándolo porque me sonaba su cara, y no sabía de qué. En un principio pensé que era que lo conocía- incluso estuve a punto de saludarlo-, pero más tarde descubrí que no era así, que si me sonaba su cara era porque todas las mañanas me cruzaba con él y por eso me resultaba tan familiar.
A partir de ese momento me di cuenta de que había algunas personas con las que me cruzaba todos los días, así que empecé a fijarme en ellos. Todas las mañanas esperaba encontrármelos, y los solía buscar con la mirada.
Después de este chico descubrí a una muchacha, a la cual le encantaban mis zapatos porque siempre que me veía me miraba los pies. (Tengo algunos pares poco discretos...).
El tercer viandante es un hombre mayor que tenía pinta de ser un tipo muy interesante. Creo que era abogado o juez, porque tenía aspecto de tener que ver con la justicia. Al menos siempre que lo veía pensaba eso.
El cuarto es alguien especial. Me encantaba encontrármelo por las mañanas, y cuando no lo veía lo buscaba siempre, porque estaba (y aún estoy) enamorada de su mirada. Era mi chico de la mirada especial, así lo llamaba.
A veces me gustaría poder volver a hacer ese paseo, hacer el mismo recorrido que hacía antes, para volver a verlos a todos ellos. No sólo a estos cuatro, aunque sí especialmente a ellos, sino también a la señora que siempre llevaba algún sombrero o gorra, al chico de pelo largo un tanto hippie, a la chica que trabajaba en la universidad y tantos otros que luego se fueron sumando a la lista de desconocidos con los que me gustaba encontrarme en mi camino.
Es curioso cómo se puede llegar a echar de menos ciertas cosas. Quién me iba a decir a mí que iba a echar de menos no encontrarme con ciertos desconocidos por la calle. Sé que muy probablemente no los volveré a ver más. Aunque nunca se sabe, lo mismo un día de estos, en los que entre más tarde a trabajar, vuelvo a hacer ese recorrido, a la misma hora y me los vuelvo a encontrar...
¿Se sorprenderían al verme? Yo creo que sí.
Poco después de escribir esto, hace ya más de un año, me encontré de nuevo con uno de mis viandantes preferidos. Mientras me tomaba un vinillo con una amiga en una de las plazas de encuentro de mi ciudad, noté que alguien me miraba... Era mi Chico de la Mirada Especial... Me gustó volver a coincidir con él y saber que él también me recordaba...
Hoy me he vuelto a acordar de ellos.
Salto de nube con pértiga
A veces, cuando las nubes están distantes, es posible saltar de una a otra con ayuda de una pértiga.
Lo comprobé el domingo cuando saltando de nube a nube -como cuando chica jugaba al tejo- me encontré aislada, sin posibilidad de saltar a la nube más próxima porque mis piernas no me alcanzaban. Entonces sucedió. Apareció ante mí una pértiga blanca y fina. Debía usarla rápido porque sucede con ella como sucede con tantas otras cosas que son necesarias- o importantes, que no siempre es lo mismo-. Y es que era efímera. Así que la cogí entre las manos, di una carrera, clavé la punta en un hueco de la nube y con un salto preciso me impulsé hacia arriba para terminar cayendo sobre la nube más próxima.
Ya luego seguí saltando de nube a nube- como cuando chica jugaba al tejo-.
Tonterías de Media Noche
Si fuera una planta, sería el junco.
Si fuera un animal, un pájaro.
Si fuera un insecto, la mariquita.
Si fuera un verbo, sería compartir.
Si fuera un nombre, amor.
Si fuera un adjetivo, viva.
Si fuera un vehículo, sería la bicicleta.
Si fuera un mueble, el escritorio.
Si fuera un invento, el teléfono.
Si fuera hombre, no sería tú.
La cuesta de enero a veces se hace pendiente.
El 2006 se fue sin pena ni gloria. Se fue como se han ido tantos años míos: compartiendo momentos con toda mi gente (con la que podía estar y/o quería estar). Creamos muchos recuerdos que llevaré conmigo siempre.
El 2007 llegó como mejor lo podía haber hecho: viajando.
La ciudad del amor me acogió con un baile de gotas de agua y caricias de viento. Y me arrastró hacia rincones que sólo se ven cuando uno no busca. Y vi a mi padre sentado en la Plaza du Tetre pintando un cuadro. Y me asomé al balcón de la ciudad y pensé que ese viaje estaba incompleto. Me dejé una parte de mí antes de echar a volar. Por eso sé que tengo que volver, porque no me gusta dejar nada a medias.
Y ahora enero se aleja. Lo bajé montando en bicicleta.
Y febrero se acerca. Me disfrazaré y disfrutaré del carnaval.
El Baile de los Vampiros
"La vida vuelve a tener sentido"
El Baile de los Vampiros, de Roman Polański
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A veces se dan ciertas coincidencias que hacen que la vida tenga más chispa, más magia. Hacen que la vida tenga sentido.
Y yo hoy estoy bailando el baile de los vampiros.
Octubre es mi mes
Octubre suena a hojas que empiezan a caer y a gotas de lluvia que llaman a mi ventana.
Octubre es el mes del Señor de los Milagros.
Octubre es una caja de sorpresas.
Octubre es un mes de reencuentros.
Octubre está lleno de regalos, de sonrisas, y arrumacos.
Octubre me recuerda lo que la gente me aprecia.
Octubre me invita a empezar otro ciclo.
Octubre es una palabra mágica que suena y crea vida.
Por eso octubre es mi mes.
(Y por otras muchas cosas más)
Hoy ha sido un día intenso, muy intenso. Tan intenso que no creo que lo llegue a olvidar. He recibido varios regalos, pero sobre todo dos han sido muy importantes: mi madre está bien; y yo ya no tengo que esperar más llamadas.
Octubre es una caja de sorpresas y aún sabiéndolo, no dejo de sorprenderme cuando me sorprende. Y está lleno de magia, y por eso me regalan sin saber que me están regalando. Y me llenan de sonrisas que me envuelven y me recuerdan que, octubre, es el mes del Señor de los Milagros.
Felicidades, Mo, de parte de la gente que no llegó a hacerlo :-)
Pequeñas parcelas de este otro cielo
Llegar a mi destino y bajarme. No seguir. Esperar y Wendy. Casita de muñecas. La que no viene que no coma. Cari. Dormirse en la t(T)ierra (si las estrellas y el astro lo permiten). Caballos que no participan. El Chico ecuestre y la Mo payasa. Bailar el chipi-chipi. Un gran Circo. Microclima. Beber manzanilla con una gitana fina. Descontextualizarse y contextualizar. Vaciarse de contenidos para llenarse de nada. Llorar de la risa y reír. Saber lo que es malo (y lo que es más malo). Doña Concha. No-ven-ta-y-un-a-ños de sabiduria. El chiringuito y los serenguetis. La historia de Adela. Ver como el sol se prende y arde (pero sin llamas). El jabalí en su (semi)isla. El sol que se esconde. Chico que me echa de menos. Pero no estamos de más en el mundo (ni tampoco de menos, estamos en el sitio justo, si no, ya no sería lo mismo). Mudarse de sitio varias veces al día. No somos Brenda, nos gustan los chiringuitos. Despertarse y saludar al mar. ¡Buenos dIas! Y tocar la playa. Bajo de Guía. Hay quien tiene parcelas en el cielo para regalar (o compartir). Cádiz, Huelva y Sevilla. Tres en una (esta vez sí me salen las cuentas). Y esa una soy yo, que mira, las ve, y las une.
Equilibrando mi balanza
Me sobran principios y me faltan finales,
Me sobran pensamientos y me faltan acciones,
Me sobran rutinas y me faltan emociones,
Me sobran sueños y me faltan recuerdos,
Me sobro yo, y me faltas tú.
¿Dónde estás, Mo?
¡Ay, qué feliz soy!
¡¡¡¡En enero adivinaré la ciudad del amour, amour, amour!!!!
Duda inexistencial
Yo es que tengo un problema con las lentejas, y es que si salen buenas me gusta repetir.
¿Seré yo otra lenteja?
La vida es una lenteja: o la tomas o la dejas
Y yo me voy de vacaciones, a tomar otro tipo de lentejas.
Que la vida (n)os sonría :-)
Rescatando del olvido
" Es tarde. Ahora y siempre ya es tarde. Pero, ¿tarde para qué? No puedo, no soy capaz de entender lo que antes entendía, lo que siempre había sabido y entendía. Pero ahora ya no comprendo. No puedo comprender porque quizá no quiera hacerlo. Pero es que es incomprensible. Dos más dos no siempre son cuatro. Y, ¿ahora por qué sí? ¿Por qué ahora precisamente la suma de esos dígitos hacen cuatro exactamente? ¿Por qué dos y dos tiene que dar cuatro?
Tres y uno también dan cuatro, pero esa cuenta es otra.
En la mía, que ya no sé si es tuya también o no, antes dos y dos eran cuatro. Tú decías que no, que eran cinco. Y yo no entendí. Cuando llegué a comprender que podían ser cinco, te alegraste. Ahora que te digo que no es que pueda ser, es que lo es, me dices que no, que dos y dos son cuatro. Y yo no me explico cómo ahora no alcanzo a entender lo que antes entendía, lo que antes (siempre) sabía y creía como cierto, como única solución posible a un problema".
M.O.R.
17/08/2005
Ahora lo que he descubierto es que simplemente no sé sumar, ¡ni falta que me hace! :-)
(Algún día volveré a intentar resolver problemas de cuentas, pero mientras tanto, que sumen otros)
Mi camino de baldosas grises
Si quiero llegar hasta el mago que me lleve hasta donde mi sueño habita, deberé seguir mi camino de baldosas grises al menos dos años más...
And after that... I hope to find my way back home!!
A ti, que sigues estando ahí, en esa estrella
"No por amor, no por tristeza,
no por la nueva soledad:
porque he olvidado ya tus ojos
hoy tengo ganas de llorar."
Estos son los versos con los que comienza un poema Antonio Gala. No es que sea de mis autores preferidos, de hecho apenas he leído trabajos suyos, pero este poema (casi) siempre viene a rondarme la cabeza cuando me encuentro triste, sean cuales sean los motivos que originen mi tristeza.
Recuerdo el día que leí este poema por primera vez. Tras leer los dos últimos versos que escribo arriba me acordé de ti. Recordé todas aquellas tardes en las que me sentaba en el sillón justo enfrente de ti observándote mientras tú veías o mirabas la tele. Ultimamente creo que más bien la mirabas, con esa mirada perdida sólo dios sabe dónde. Habría dado los últimos diez años de mi vida por saber tus pensamientos. Quizá pensabas en tu cierto futuro, o en tus vivencias pasadas, o en las que podrían haber sido tus experiencias futuras, o en lo injusto que era todo. Porque en eso pensaba yo mientras te observaba, en eso y en que quizá esa sería la última tarde que pasaría ahí, sentada enfrente tuya, por eso me empeñaba en dibujar esa imagen en mi retina, para no olvidarme nunca de tu cara, ni de tu expresión, ni de tus ojos -en aquel entonces medio tristes-medio alegres-, quería grabar aquella imagen en mí, para llevarte siempre conmigo. Porque yo, al igual que Gala, no quiero olvidarme nunca de tus ojos, no quiero olvidarme nunca de ti.
Una vez leí en un libro que los muertos seguían vivos mientras hubiese alguien que los recordase. Así que tú para mí no estás muerto, tú para mí sólo estás ausente. Y mientras yo siga viva, tú también lo estarás porque no pasa un solo día que no me acuerde de ti. A veces incluso creo verte en mí. Sí, en mí. No es que me acuerde de ti, es que te veo en mí mientras hago algo, algún gesto, que inevitablemente hace que te vea a ti haciendo el mismo gesto. Sobre todo ese que tú siempre hacías con tus gafas. También recuerdo la primera vez que te vi a ti cuando yo hice aquel gesto con las mías. Es como si tú estuvieras en mí e hicieras el gesto. Algo extraño, pero agradable.
O como aquella tarde que estaba a punto de tirar la toalla porque me sentía vencida y me olvidé de beber. Ya sabes que siempre que me siento así suelo recurrir a una imagen. Es un recuerdo que tengo tuyo, porque me hace sentir mejor y me da fuerzas, muchas fuerzas. Pero aquella tarde no tuve que pensar en ello siquiera, porque la situación que provocó aquel gesto tuyo que nos sacó a los dos una sonrisa en un momento muy duro, la viví yo, exactamente la misma situación. Aquella tarde a mí se me había olvidado pensar en ese momento, y me ocurrió a mí. Puede que fuera sólo una coincidencia, una casualidad, pero a mí me pareció una señal, una señal tuya diciéndome: "Niña... recuerda..." Y entonces se desvanecieron todos mis pensamientos grises...
Hoy hace ya seis años que no nos vemos, y te sigo echando de menos como el primer día. Me da coraje, mucho, que nos estemos perdiendo el tiempo que nos correspondía compartir juntos, y todos esos momentos en los que tú deberías estar, acompañándonos. Como cuando la pequeña consiguió hacer realidad su sueño, o cuando la mayor empezó a trabajar para tu loco...
Te quiero mucho, papi.
Hasta luego...
O tal vez es un adiós...
Siguiendo mi camino de baldosas grises
Siguiendo el camino de baldosas grises llegaré hasta el mago que convierta mi sueño en realidad.
To be continued...
Yo no soy una exiliada
"Aquellas dos imágenes le habían entrado por los ojos como la instantánea percepción de la felicidad absoluta y sin condiciones. Se las llevaría consigo para siempre. Porque es así como te fastidia la vida. Te pilla cuando todavía tienes el alma adormecida y siembra en su interior una imagen, o un olor, o un sonído que después ya nunca puedes sacarte de encima. Y aquélla era la felicidad. Lo descubres después, cuando ya es demasiado tarde. Y ya eres, para siempre, un exiliado: a miles de kilómetros de aquella imagen, de aquel sonido, de aquel olor. A la deriva."
Alessandro Baricco, Tierras de Cristal
No habría sido capaz de expresarlo mejor....
Refraneando
Dime de qué presumes y te diré de qué careces.
Hum..., ¿de qué presumo yo?
Creo que necesito descanso... un (eterno) descanso...
Sentimiento Hullianero
Precisamente porque "la vida tiene estas sutilezas de que siempre están pasando cosas lo queramos o no" es que estáis en mi vida.
Porque los hullianos, sois los hullianos.
Yo también vengo a ofrecer mi corazón...
"Quién dijo que todo está perdido
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Tanta sangre que se llevó el río
Yo vengo a ofrecer mi corazón
No será tan fácil, ya sé qué pasa
No será tan simple como pensaba
Como abrir el pecho, y sacar el alma
Una cuchillada de amor
Luna de los pobres siempre abierta
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Como un documento inalterable
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Y uniré las puntas de un mismo lazo
Y me iré tranquila, me iré despacio
Y te daré todo, y me darás algo
Algo que me alivie un poco más
Cuando no haya nadie cerca o lejos
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Cuando los satélites no alcancen
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Y hablo de países y de esperanzas
Y hablo por la vida, y hablo por la nada
Y hablo de cambiar esta nuestra casa
De cambiarla por cambiar no más
Quién dijo que todo está perdido
Yo vengo a ofrecer mi corazón"
Y mientras Mercedes Sosa y Francis Cabrel me ofrecen su corazón otras cosas se suceden a mi alrededor...
- Quien dijo que todo está perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón
- ¿y qué te dicen cuando lo ofreces?
- La gente, que estoy loca, que eso no lo hace nadie. Yo digo que hago bien.
Mi Tobogán de Asfalto
Uno de los momentos más mágicos del día es cuando, deslizándome a través del gigantesco tobogán de asfalto, toda mi ciudad se muestra ante mí. Espléndida, radiante, bañada de luz. Dura sólo unos segundos- los que tardo en llegar al final del tobogán- pero son unos segundos intensamente mágicos.
Entre locos anda el juego
Hay gente que se olvida de vivir. Y yo quiero que mi memoria esté siempre fresca.
¡Hagan juego, señores, hagan juego!
Mis Amigos
Hoy a mí la vida me responde. Y lo hace a través de mi gente, de mis amigos de siempre que son para siempre. Y me dice que eso es posible, que tan sólo hay que quererlo. Y sé que ellos sí que quieren serlo para siempre. Quieren serlo para siempre porque son amigos siempre.
Hoy a mí la vida me ha respondido.
Yo sí creo en los milagros
Dice E.C. que "dice Baricco 'suceden cosas que son como preguntas, pasa un segundo, o tal vez años, y luego la vida responde' ".
Y ahora mismo la vida no me responde. Pero suceden cosas que sí son como preguntas. Y también suceden cosas que no son como preguntas, ni tampoco me hacen preguntas, sino que tan sólo suceden cosas que me hacen la espera más fácil.
Y ahora pasa un segundo, o tal vez unas horas, y respondo a tu pregunta: Yo sí creo en los milagros.
Creo en los milagros que me regala la vida, la misma que me hace preguntas y luego responde. Creo en los milagros cuando aparecen mis ángeles de la guarda y me hacen la vida más hermosa.
Creo en ustedes que sois mis milagros.
Sucesos Paranormales
-Estoy durmiendo con mi enemigo
-¡Pero si tú duermes sola!
- Pues eso
Mi bolígrafo
Mi bolígrafo me mira con esas ganas de hablar que tienen los objetos...
Y entonces, ¡por qué no dice nada!
Mo Salvadora Gaviota
Acabo de terminar de pintarle colores a mis plumas. En cuanto se sequen, las estrenaré, porque volar es lo único que tiene sentido, y sería tonta si no aprovechase la oportunidad que me brinda la vida.
CrazyAish, gracias por interceder y conseguir que los Reyes me dejasen antes mi regalo ;)
Si me encuentro en peligro, te silbaré.... o mejor, te llamaré suspirando... aish, aish...
"Gaviota que ve lejos, vuela alto".